Chapter Text
—Hey Hoodie, hey Hoodie...
—Qué quieres, Toby?!
—Tranquilo, no te molesté por mucho tiempo...viste a Masky?
—El operador lo mandó a una misión, por qué lo buscas?
—Hice una mueca—Por nada.
Estaba algo aburrido. Vivimos los tres en una cabaña, en el bosque. El operador viene y va, nos manda a hacer cosas, y nada.
A veces era aburrido vivir aquí, cuando los chicos te ignoran y te mandan a freír churros.
La puerta de la sala se abrió dejando ver a Masky empapado en sangre, había estado matando.
—No me molesten—dijo y subió a su cuarto. Vaya, sabe que la palabra "NO" me tienta mucho.
Empecé a alejarme del sofá, donde estaba Hoodie, y me dirigí a las escaleras.
—A dónde vas? Dijo que no le molestaras—dijo sin voltearse.
—No, dijo "No me molesTEN". Y yo sé lo que hago.
Subí las escaleras dejando a Hoodie sin responder.
Estaba en el pasillo. Mi puerta está al lado de la de Hoodie, y la de Masky está junto a la puerta del baño, al frente de la nuestras.
Mi mano se detuvo a unos centímetros del picaporte de su puerta...
...Quizás está cansado...no debería molestarle...
A Masky no le gusta que le moleste...no le gusta que esté con él...
Fruncí el ceño y entré a su habitación.
Estaba acostado en la cama, boca abajo. Su cama estaba echa un lío, estaba durmiendo con ropa y sin zapatillas.
—Eres tan imbécil...—estaba mirándolo aún parado en la puerta— por qué me odias? —dije susurrando lo último.
Un suspiro pesado se escapó de mi boca, hice otra mueca y salí de su cuarto.
Hoodie no se veía por el pasillo, así que debe seguir abajo, qué importa.
Me metí a mi cuarto y me desvestí listo para dormir.
Me senté frente a un espejo que hay, me quedé observándome un rato...
...mi cara...
...mi cuerpo...
Qué hay de malo en mí?
Digo, por qué me odia? Yo no le hice nada...nada malo...
Okay, nada tan malo, sólo son bromas tontas, no tiene que enojarse tanto.
Mi mirada bajó hasta mi cuello, miraba ese collarcito que era tan importante para mí.
Me levanté del suelo y me fui a la cama. Tengo que dejar de pensar tantas estupideces antes de ir a dormir.
Notes:
Referencias:
•Heavy Lies the Crown - The 100, 4x02
Chapter Text
Narra Masky
Estaba recostado en esa camilla de hospital, tenía una bata lógicamente. Me encontraba mirando por la ventana, no había nadie más allí.
El olor a alcohol, el dolor en brazo por una reciente extracción de sangre para una revisión, el ruido de las ruedas de una mesa metálica girando, se sentían tan real.
Entonces abrió la puerta, no me hizo falta girarme para saber que era ella, ya sabía de memoria su forma y el ruido que hace al caminar.
—Puedes irte, Tim.
No respondí, no volteé, estaba estático. Sólo quería estar entre sus brazos y oír esa voz por un largo rato.
—Te quiero...
No respondió, cerré los ojos y respiré profundo.
—Sabes que yo también...pero debes irte, ahora. Vamos, vístete y márchate, Tim.
—Vámonos, Ann, juntos—la tomé del brazo, su mirada expresaba asombro.
El silencio no cesaba, sus ojos bien abiertos miraban a los míos, mi mano seguía firmemente sujeta a su brazo, el olor a alcohol seguía en mi nariz, quería besarla apasionante.
—No.
Desperté.
Fue un sueño...
Uno muy real, un... recuerdo.
Un recuerdo.
Sólo eso.
Me levanté de la cama sin energía, tenía frío, había estado sudando.
Por qué tuve que soñar eso? Pasó hace bastantes años.
Me vestí y bajé a la sala.
—Y Hoodie? —pregunté al encontrarme con Toby en la cocina, comiendo cereal.
—No lo sé—siguió comiendo.
Me senté frente a él sin intención de continuar hablando.
—Por qué tienes esa cara? Digo, no es como si te vieras bien durante las mañanas...bueno nunca te ves bien pero hoy se nota mucho—dijo sonriendo.
—No es de tu incumbencia—prendí un cigarrillo y me lo llevé hasta los labios.
—No tienes que ser tan frío, vamos Tim...
—No vuelvas a decirme así, está claro?! —me levanté apoyando las manos en la mesa ruidosamente, el cigarrillo que tenía en la boca se encontraba ahora en el suelo.
Toby me miraba asombrado, mirada que me recordó a la de ella...
Tragó saliva y no respondió.
Decidí irme, estaba furioso.
No me gusta que me digan así, ya no. No después de ella.
Notes:
Referencias:
•I Only Miss Her When I'm Breathing - Supernatural, 6x01
Chapter Text
Narra Toby
Hace unas semanas Masky me había gritado por llamarlo por su nombre, no entendí porqué se puso así, así que decidí hablar con Hoodie.
Me costó mucho sacarle información pero finalmente lo logré.
Masky luego de prestar sus servicios al Operador consiguió una novia, a espaldas de él.
Su nombre era Ann, era enfermera, una chica bastante linda, cuando tenía que fingir ser una persona normal estaba llena de vida y alegría. Según Hoodie.
Masky y Ann pasaron mucho tiempo juntos y a escondidas, él la quería muchísimo.
Pero su relación se terminó cuando el Operador se enteró y le ordenó a Masky acabar con esa distracción. Masky obviamente se negó.
Pero Ann no.
Ella decidió que ya no quería estar con él. A Masky se le hizo trizas el corazón, no entendía porqué ella había aceptado algo tan loco como lo que se les ordenaba. Sin embargo él siguió insistiendo.
Cada día intentaba convencerla, pero ella no cedía ni un poco. Lo cual frustraba mucho a Masky.
Un día ella se cansó de tanta insistencia e hizo las maletas y se fue de su vida. Le llevó mucho tiempo superarlo pero lo consiguió.
Él ya no hablaba de ella y yo nunca lo oí decir su nombre.
Hoodie cree que ella lo utilizaba, sólo estaba con él cuando se aburría. Nunca confió en ella. Y peleó mil veces con Masky en el intento de abrirle los ojos.
Toda esa historia me pareció increíble, así que fui a buscar a Masky. Quería saber un poco más y quería oírlo de su boca.
Finalmente lo encontré, fumando, como siempre.
—Mas...
—Vete.
—No—dije con firmeza.
Él se volteó a verme, yo nunca lo desafiaba, siempre hacía lo que él me ordenaba pero hoy no.
—Qué diablos quieres?
—Que me hables acerca de algo...alguien
—Si es sobre el Operador, no—acercó su rostro al mío y me echó humo de cigarrillo y se alejó—. Largo.
—Quiero saber de ella.
Sus ojos que estaban mirando a la nada se posaron en los míos rápidamente.
—Jódete.
—Dime sobre Ann...
—Qué te den!
—La...la extrañas?
Me tomó del cuello de la polera, por la fuerza rompió mi cadenita intencionalmente pero no lo notó. Cerré los ojos esperando el golpe, ya que ganas no le faltaban, al no llegar su puño nunca volví a abrirlos.
—No te entrometas—dijo apretando los dientes.
—Necesito saber...
—Por qué?!
—Porque...porque tú...
—Me da igual, sólo...
—Porque tú eres mi amigo!
—Ja, amigos? Tú no eres mi amigo—con su mano aún en el cuello de mi polera me jaló más y mi frente quedó pegada a la suya—. Tu amistad no me interesa, el tener que convivir contigo tampoco me interesa y menos me interesa tu existencia. Eres sólo un dolor de cabeza para mí, sólo estorbas. Nunca sería amigo de alguien tan molesto como tú—me soltó empujándome.
Me había quedado sin palabras, la garganta me ardía. Tenía un nudo. Y era mejor así, ya que si hablaba se me quebraría la voz y probablemente me echaría a llorar.
—Y por qué mierda Hoodie te contó eso?!
Le di la espalda listo para irme.
—Oye no me ignores! —no le presté atención y me fui.
Me fui de la casa, del bosque, directo a la ciudad.
No voy a llorar.
No me vas a afectar Masky.
Notes:
Referencias:
•These Bloody Thoughts - The Alienist, 1x04
Chapter Text
Narra Masky
Maldita sea, ya pasaron tres días desde que El Chico Tics se fue de la cabaña y Hoodie me presiona para que lo busque, intuye que su desaparición es mi culpa. Y es verdad.
A ver, no me siento ni un poco culpable. Rogers es un imbécil, un idiota que no sirve para nada y lo único que hace bien es molestar...
Sin embargo, no quiero que nada malo le pase.
Sería muy estúpido de mi parte permitirlo...y luego tener que soportar a Hoodie y al Operador.
Salí a buscarlo, no lo encontré.
Me pasé todo el maldito día buscando a este estúpido, que se fue por su propia cuenta, por toda la ciudad. Yo no debería estar haciendo esto.
Refunfuñé, a la mierda, él tomó una decisión.
Como ya había caído la noche podía caminar con más libertad por las calles. Al haber poco ruido pude escuchar sirenas de policías, así que decidí acercarme. Podrían estar buscándolo.
Había una dos patrulla, frente a un restaurante, pude ver por las ventanas dos cuerpos. Un hombre joven, cuya novia—intuyo—lloraba junto a él; y el cuerpo de otro hombre gordo, mayor diría yo, alguien que probablemente intentó atrapar al asesino y acabó mal...muerto.
Me dirigí hacia la salida trasera, quizás haya salido por ahí. O no.
Y efectivamente, ahí estaba.
Era él.
Estaba agachado detrás del contenedor de basura.
—Levántate, nos vamos. Está la policía.
No respondía, seguía en su lugar, teniendo tics en su ojo.
—Toby levántate!
—No iré contigo a ningún lado! —ahora volteó a verme.
Me tomó por sorpresa, jamás me había gritado.
Aunque su actitud me molestó lo suficiente como para mandarlo a la mierda y dejar que lo arresten o maten, no podía dejarlo.
Así que tomé nuevamente del cuello de su polera y lo obligué a levantarse. Una cadenita cayó de sus manos, la reconocí al instante.
Ambos nos miramos en el momento que cayó al piso.
Acto seguido, un policía llegó.
El sonido de la puerta abriéndose me hizo reaccionar y fui rápidamente detrás de ella para asesinarlo sin que me vea.
El idiota de Rogers se quedó ahí parado con la cabeza baja, como si quisiera que lo vieran.
Me quedé estupefacto el tiempo suficiente para que el policía notara que Toby estaba empapado de sangre y le apuntara con la pistola.
Fue cuando reaccioné y me acerqué para cortarle el cuello.
El sonido de un disparo aturdió mis oídos.
Fui muy lento...
Notes:
Referencias:
•I'll Light a Candle For You Every Day - Shameless, 2x03
Chapter Text
Las gotas de sangre caían al piso, su ropa y su piel habían sido perforadas por una bala.
No sólo su piel, su músculo.
Toby cayó instantáneamente.
Masky salió de su escondite, golpeó al policía haciendo que su arma cayera, finalmente tomó el cuchillo y cortó su yugular.
El uniformado tomó su cuello con ambas manos, en vano, ya había perdido demasiada sangre.
—Rogers dime que sigues con vida—dijo acercándose rápidamente a él e intentando levantarlo.
—Ojalá no... —a Toby se le dificultaba hablar, se estaba desangrando y le costaba mantenerse sentado.
—Muy bien, es momento de largarnos de aquí—tomó su brazo izquierdo y lo pasó por encima de sus hombros.
Comenzaron a caminar tan rápido como podían, una vez lejos Masky vio por sobre su hombro cómo la gente comenzó a acercarse al restaurante.
—Qué diablos estabas pensando?! Maldita sea, casi nos atrapan!
—Me encantaría...poder...responderte, pero me estoy desangrando y es difícil hablar...
Masky los mete al garaje de una casa que tenía todas las luces apagadas, los dueños estaban durmiendo.
Enciende la luz y Toby cae sobre la mesa de trabajo.
—No seas tan ruidoso.
—Lo siento, tengo menos cantidad de sangre de la que debería y estoy empezando a ver borroso, pero voy a cuidarme de no hacer ruido—dijo con ironía y evidente enojo.
Masky muestra una pequeña sonrisa y saca su encendedor del bolsillo.
—Dame tu cuchillo.
—Sólo hazlo rápido... —le entrega su cuchillo con pocas fuerzas.
—No te preocupes, aunque quizás lo vaya a disfrutar un poco—sonrió y comenzó a quemar la hoja del cuchillo—, y quizás deberías morder esto.
Mientras Toby se subió la ropa mostrando la herida de su abdomen, Masky le dio su cuchillo, para que mordiera el mango, mirándolo fijamente.
El primero frunce el ceño y lo muerde.
Cerró los ojos unos segundos antes de sentir cómo la piel le quemaba por unos minutos, su mano derecha agarraba con fuerza el brazo de Masky y la otra estaba en un puño apoyada sobre la mesa.
—Listo, ahora volteate—Toby se voltea y Masky una vez más le cauteriza la herida—. Hay que volver a la cabaña, comienza a caminar.
—Iré...más tarde.
—Rogers ni creas que te dejaré solo después de lo que hiciste, el Operador me matará. Vamos—se acerca y lo toma del brazo pero Toby lo empuja con pocas fuerzas, Masky se sorprende.
—No te necesito.
La expresión de Masky cambió de sorprendido a enojado.
—Me arriesgué por ti, la gente vio mi cara, me ensucié las manos por ti y te salvé el trasero. Realmente crees que no me necesitas? —la voz de Masky se elevó pero con cuidado de no despertar a los dueños de la casa— Muy bien Rogers, demuestralo.
Se alejó incrédulo y enfadado. No podía entender por qué Toby se estaba comportando de esa forma, bueno en parte lo sabía, sabía que su pelea lo llevó a irse de la cabaña pero no entendía cómo alguien que siempre hizo lo que él decía y jamás le había gritado no podía dejar todo atrás y perdonarlo.
Aunque no le había pedido perdón.
Notes:
Referencias:
•Somewhere Between Heaven and Hell - Supernatural, 12x15
Chapter Text
NARRA MASKY
No puedo creer la incompetencia de Rogers, ese mal comportamiento...desafiante, descuidado.
—No es tu problema Tim—dije mientras me dirigía a la cabaña—. Gracias Rogers, me tienes hablando solo. Idiota.
Mientras continuaba mi camino no podía dejar de pensar en todo. Acaso yo soy el malo?!
Quizás soy duro con él...pero él es tan insoportable, tan procrastinador, se mete en líos todo el tiempo, despreocupado, no entiende lo que es un no. Ah, además es desordenado! Rogers sólo es un problema.
Un problema...
Aunque es muy... tierno.
Es verdad que era un holgazán odioso, pero Toby también era muy dulce conmigo... Y con Hoodie también.
Era atento con nosotros con respecto a cosas estúpidas.
Sabe que Hoodie desayuna tostadas, entonces no las come hasta que él se levante, aunque es un glotón y se levanta primero que nosotros. A veces me regala paquetes de cigarrillos y hasta me hace caso cuando le digo que no me moleste y se pierda.
Y siempre está con una estúpida sonrisa.
Sin darme cuenta finalmente había llegado a la cabaña.
Entré y me fui directo a la cocina, ahí estaba Hoodie, apoyado en la mesada con una taza de café en la mano, probablemente eran las 3 a.m.
—Saliste sin máscara?
—Bueno, no quería tener a la gente mirándome... además es sábado, hay mucha gente por las calles.
—Cierto.
Sin decir nada más continuó bebiendo. El silencio permaneció por un rato, era la primera vez que sentía tensión en el mismo cuarto que él.
—Por qué tan callado? —solté mientras me llevaba un cigarrillo a la boca.
No respondió.
Acaso está enfadado?
—Sólo para que sepas, Toby ya está aquí...
—Eh? —cómo podía ser posible que llegara antes que yo.
—Y podrías ser un poco amable, no es su culpa que Anne te haya atrofiado el buen humor. Tim.
Después de tirar la bomba se marchó fuera de la cabaña. Qué diablos le pasa?
Desde cuándo complotan contra mí? Es increíble.
Aunque tenía cierto enojo por sus palabras entendía la razón. Quizás sí sea muy duro con Rogers después de todo...
Notes:
Referencias:
•The Boy on the Bridge - The Alienist, 1x01
Chapter 7: Sleep Well My Prince For Tomorrow You Shall Be King
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Me siento tan estúpido por dejar que todo esto me afecte.
Es decir, no es nada nuevo, Tim siempre tratándome pésimo, pero esta vez ni siquiera notó lo que rompió...
—Agh, eres un imbécil Toby—me golpeé la frente, estoy tan frustrado.
Entiendo que su imagen de mí sea la de un patético niñito bueno para nada, pero creer que necesito de él?
Mi enojo comenzaba a elevarse, me levanté de mi cama, donde estaba sentado, rápidamente y me quité el buzo. Lo tiré con fuerza en la otra esquina de la habitación.
Mi expresión de enojo fue cambiando poco a poco en una cara inexpresiva, tragué saliva sin pensar en nada más y fui frente a mi espejo.
No sentí nada al verme.
Sólo un enorme vacío...
Levanté mi musculosa y observé la piel de mi abdomen. Estaba un poco oscura en la zona de cauterización, no me dolía tanto pero sentía una gran incomodidad.
Apoyé el dedo índice, se siente un poco extraño...
Sin quitar la mirada de mi herida pude notar como la puerta se abría lentamente, era él.
—No deberías tocarte.
—No deberías entrar sin tocar—no quería demostrar mi enojo pero mi tono de voz me habría delatado.
—Deja eso para el vago de Hoodie—entró y se apoyó en mi mesita de noche—, yo te salvé el trasero.
Masky hablaba tranquilamente con una pequeña sonrisa, cómo se puede ser tan descarado? Después de basurearme toda la noche...Y TODA LA VIDA.
—Qué quieres, Masky? —seguí mirando mi abdomen para evitar mirarlo a él.
—Ven acá—dijo mientras prendía un cigarrillo—, vamos.
Y casi como en automático me acerqué, como un idiota.
—Ni por el Operador ni por un policía, vas a terminar muriéndote por toda la mierda esa que te fumas—dije estando ya frente a frente, sólo unos 3cm nos alejaban.
Soltó una corta carcajada, quién lo diría, sabe reír...
—Dejame ver.
Se inclinó un poco hacia adelante quedando a la altura de mi abdomen y subió mi musculosa, estuvo mirando por unos segundos, el único sonido que podía escuchar era el de su calmada respiración y mi propio corazón latiendo.
El humo seguía subiendo hasta mi nariz así que me aparté.
—Sanará bien, no es algo por lo que preocuparse—se acomodó en su sitio y me miró sin expresión alguna.
Él realmente puede hablar de forma indiferente, parecer despreocupado, hacerte creer que no le importas una mierda... pero el simple hecho de tomarse la molestia de revisar mis heridas, de haber parado mi sangrado y de haber "salvado mi trasero" me hace creer lo contrario.
—Perfecto...
La habitación quedó en silencio una vez más. Sin saber qué decir aparté la mirada, rogando que se fuera.
Lo escuché levantarse y lo sentí acercándose.
Se paró detrás de mí y acercó su cara a mi oído.
—Vine a devolver esto...
Mostró su mano, tenía mi cadenita, la que me había arrancado cuando me tomó del cuello de la ropa.
—No está...rota...
—La arreglé—al ver que no la tomaba decidió ponermela—, después de todo yo la rompí...
No dije nada, me quedé quieto, una vez más como idiota.
—No esperaba que todavía tuvieras esto—terminó de prender la cadenita y se quedó parado en el mismo lugar—. Listo.
—Un regalo de cumpleaños se cuida, no? —lo miré por tercera o cuarta vez en toda la noche a los ojos.
—Supongo que te debo uno nuevo entonces... —me desordenó el pelo con la mano derecha y se fue.
Es una disculpa?
Nunca me hubiese imaginado que volvería por algo tan estúpido como un collar, aunque para mí no era estúpido...
Fue en mi primer cumpleaños desde que me uní a ellos. Masky por supuesto siempre me trató mal, desde el primer momento. Y aún así me obsequió una estupidez.
...Eso fue lo que él dijo.
"Ten tu regalo, es una estupidez pero para que te calles ya de una vez y no vuelvas a pedírmelo"
Probablemente hubiese tirado a la basura su regalo con su actitud de mierda, pero sólo tuve que preguntar una vez si me daría uno... y se molestó en envolverlo. Además me lo pasó por encima de la mesa suavemente.
A veces creo que me odia, y otras veces creo que me ve como un molesto hermano menor con el que deben ser malos para forjarle el carácter...
De repente todo mi malestar había pasado.
Notes:
Referencias:
•Sleep Well My Prince For Tomorrow You Shall Be King - Shameless, 10x02
Chapter Text
—Buenos días!
—Qué diablos le pasa a este?
Masky se sentó junto a los chicos en la cocina, el notorio buen humor de Toby lo tenía un poco desconcertado.
—Ni idea, pero prefiero eso que tener que escuchar sus peleas de histéricas—dijo Hoodie mientras tomaba su café.
—Ja ja, muy gracioso... estoy muerto de hambre, qué hay de desayuno?
—No hice el desayuno...pero hice café, te sirvo? —después de decir eso Toby se levantó listo para darle una taza.
—No, lo haré yo.
Hoodie se sentía intrigado por el buen humor, la sonrisa y la actitud servicial de Toby hacia Masky, no habían pasado ni 24h desde que habían discutido y ahora todo está bien?
—El Operador nos dejó tarea.
—Ah, es verdad. Muy bien, qué nos toca?
—Tú debes asegurar la zona, verificar que las notas sigan en su lugar, que las trampas estén en orden o quitar animales que hayan caído en ellas...
—Maldición, qué tarea de mierda!
—No te quejes, yo debo ir a la ciudad y conseguir un par de cosas, y tú —mira a Toby— me acompañarás. Terminen sus desayunos, voy a prepararme.
Habiendo asignado las tareas, Hoodie salió de la cocina y se fue directo a su cuarto.
Ambos se quedaron en silencio, Masky tomaba su café y Toby miraba sus manos sobre la mesa.
—Cómo se encuentra tu abdomen?
—Eh? —la pregunta lo dejó con una mezcla de confusión y un poco de nervios.
—La cauterización?
—Ah! E-está bien, supongo...
—Bien—hizo una pausa de unos segundos y continuó—, deberías ponerte crema.
—No tengo ninguna.
—Ah.
Y una vez más el silencio inundó la sala.
—Voy a ver si Hoodie está listo, nos vemos luego—dijo y se fue rápidamente.
Toby y Masky no solían pasar tanto tiempo a solas, no sabían cómo hablar entre ellos y al final el nerviosismo, la tensión y la incomodidad terminaban ganando.
Mientras subía las escaleras se sintió algo avergonzado, siempre era él quien cedía primero.
El que se iba primero, el que apartaba la mirada primero.
No podía evitar sentirse como un tonto.
—Oh, aquí estás, es hora de irnos—se encontró con Hoodie en el pasillo, ya tenía su máscara puesta y llevaba una mochila.
—Volverás a la escuela?
—Ja, algo así. Vamos.
Salieron de la cabaña y comenzaron a caminar por el bosque. Luego de un rato Toby puede ver a lo lejos un auto.
—Un auto...
—No hay de que preocuparse.
—Uh?
Hoodie se acerca a la parte trasera, se agacha, saca de su mochila una patente y la cambia.
—Lo robé hace un tiempo, la última vez que tuve que hacer mandados. Después de esto necesitaremos uno nuevo...
Toby no dijo nada y entró, al instante le siguió Hoodie, quien comenzó a hacer maniobras con los cables para arrancar el auto.
Una vez encendido retomaron su camino.
—Qué es lo que debemos conseguir?
—No preguntes...
El chico de los tics posó su mirada sobre su compañero.
—Crees que no puedo manejarlo? O que voy a estropearlo? Por favor.
—No soy Masky, no te subestimo, sólo espera a que lleguemos, lo sabrás...
Sin decir más continuaron el viaje.
Condujeron por unos 30min, Hoodie comenzó a bajar la velocidad y terminó aparcando cerca de un jardín de niños.
—Qué diablos hacemos aquí? —Rogers frunció el ceño, estaba incrédulo pero sabía la respuesta.
—Ya lo sabes.
—No.
—Órdenes son órdenes.
—Por qué un maldito jardín?!
—Crees que él Operador quiere a un anciano o un cuarentón?
Hoodie volteó a mirarlo, Toby tenía una expresión de enojo, estaba negado, no quería hacerlo.
—No me hagas darle la razón a Masky, tú sabes lo que dice de ti. "Holgazán, bueno para nada, no puede hacer un solo trabajo...", eso eres?
—Cállate.
—Eres eso?! —gritó, a lo que Toby respondió cerrando las ojos por un momento— O eres un maldito proxy?!
Su mirada se escapaba a través de la ventana del auto. Algunas personas caminando, el viento moviendo las hojas verdes de los árboles, el día estaba soleado, se podía oler la primavera. El sonido de una campana lo trajo de vuelta del disocio.
Sin pensarlo mucho más se bajó del auto y se acercó a la escuela.
Notes:
Referencias:
•Better Angels - The Alienist, 2x08
Chapter Text
Narra Masky
Finalmente, después de una hora y media de dar vueltas por el bosque, terminé mi tarea.
Me encontraba en la tina dándome un baño caliente, traía un olor a animal muerto. Lo odiaba, los animales no deberían morir en trampas ni a manos de humanos... a no ser que sea con fines de supervivencia, tales como comer. En mi adolescencia intenté ser vegetariano, no pude, lo abandoné.
Como sea, las trampas eran para los humanos entrometidos que se creen geniales por grabar intentos de documentales haciendo tontas exploraciones urbanas en el bosque, al Operador no le gusta que estén merodeando por aquí, y bueno de vez en cuando nos encontramos con algún pobre animal agonizando o partido a la mitad.
Generalmente soy yo quien tiene que deshacerse de ellos, algunas veces Hoodie, Toby no, él ama los animales. No tiene estómago para hacer eso... ni yo un corazón de piedra para permitírselo.
Matar una persona es fácil, se lo merecen, todos han hecho algo malo.
Los animales son sólo animales.
Salí de la tina, debajo de mis pies se hacía un pequeño charco mientras me secaba. Miré mi reflejo en el espejo partido, me estaba saliendo barba y probablemente necesitaba un corte de pelo.
—Me niego a parecer un vagabundo... oler como uno ya es suficiente.
Pude oír la puerta de entrada cerrarse así que supuse que los chicos habían vuelto. Salí con la toalla envuelta a la cintura, algunas gotas caían de mi pelo y se deslizaban por mi cuerpo.
Vi a Rogers dirigirse a su cuarto, traía una cara de malestar. Nuestras miradas se cruzaron pero no dijo nada, siguió su camino ignorandome completamente.
Tuvieron un desacuerdo?
Bajé hasta la sala en busca de Hoodie y justo abrió la puerta, entró sin máscara.
—Qué pasa?
—Todavía no sé muy bien qué opinión tener sobre Toby—dijo mientras se cruzaba de brazos y se apoyaba en el marco de la puerta—. Creo que tienes razón en que es un holgazán y que no está completamente entregado al Operador...
—Yo no... dije que le faltaba bastante para hacerse hombre, pero no dudo de su lealtad.
Es verdad que Rogers es muy blando, o lo era al principio, había tareas que no quería hacer, aquí nada es opcional. Sin embargo, creo que ha hecho un progreso.
—Entonces no tiene muy claro cómo funcionan las cosas. Nos mandan, no preguntamos y hacemos, es eso o nos matan. Él puede decidir qué quiere, yo sé lo que yo quiero—Hoodie se escuchaba un poco irritado, por primera vez lo veo... harto? de Toby.
—Me puedes explicar qué diablos los tiene tan histéricas? —haciendo énfasis en la última palabra sólo para molestarlo aún más, debo admitir que un poco lo disfruto.
—Su primer secuestro! El muchacho debutó! Aplaudamos.
—Deja la ironía...
Ahora comprendía mejor.
Para nosotros ya era habitual secuestrar niños, pero Toby llegó en un momento en que esa tarea ya no era tan frecuente, así que nunca tuvo que hacerlo. Entiendo que esté un poco sensible.
—Dónde fue? Un parque?
—Jardín de niños.
—Mierda Hoodie, qué carajos?
—Secuestrar niños en un parque no es menos turbio que a la salida de la escuela. Se pondrá bien. Ahora debo irme a entregar al niño y deshacerme del auto, puedes conseguir uno nuevo?
—Bien, lo haré.
Sin nada más que decir se fue.
Una parte de mí quería ir al cuarto de Toby, ver cómo estaba, hablar con él y ayudarlo a aclarar su mente pero la otra parte sólo pensaba en lo estúpido que suena.
Dos hombres hablando de sus emociones en su cuarto? No, eso es muy gay.
Igualmente yo estuve atormentandome por días cuando lo hice por primera vez...
Notes:
Referencias:
•Out of the Darkness, Into the Fire - Supernatural, 11x01
Chapter 10: Castle in the Sky
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Me pasé el resto del día encerrado en mi habitación.
No es justo...
Un niño nunca volverá a ver a su familia, probablemente morirá. Su familia no sabrá nunca nada, qué pasó, dónde está, está vivo? La culpa y la incertidumbre los va a destruir.
Y qué pasa conmigo? Matar hombres no me genera nada más que placer, durante toda mi infancia vi hombres detestables. Empezando por mi padre...
Gracias a él crecí siendo un niño muy asustadizo, no tenía respeto por nadie, ni siquiera por su propia familia.
Hoy en día ya no soy ese mocoso llorón que le temía a su padre, soy un asesino...
Mato gente, en su mayoría hombres, pocas veces mujeres, pero nunca niños o animales.
Un suspiro se me escapó.
Cuál es el sentido de jugar a ser moral a estas alturas de mi vida? Donde soy una persona que ya ha renunciado a sus derechos, una persona por la que te alegrarías de ver sentenciado a pena de muerte... ni siquiera una persona, un asesino.
Tanta filosofía me estaba volviendo loco así que salí de mi habitación, necesitaba un poco de ruido.
Mientras salía de la cabaña pude notar las miradas de mis dos compañeros que estaban sentados en el sillón mirando la televisión.
No quería escuchar a ninguno. Ambos creen que soy un inútil, y tienen razón.
Decidí que no quería seguir pensando estupideces así que me puse a practicar mi puntería tirando mis hachas hacia un árbol.
Quién lo diría, en esto no soy tan malo.
—Buena puntería—me giré al instante, era Masky.
—No noto sarcasmo en tu halago por primera vez, quieres un favor acaso? —seguí lanzando mis hachas y lo escuché reír. Raro.
—No quiero un favor, de hecho vine a darte una orden.
—Vete al diablo.
—Sígueme.
—Qué? No, vete.
—Dije que me sigas.
Volteé a decirle que se largara de una vez, pero ya se estaba yendo, se iba en otra dirección del bosque.
—Te detesto, Tim.
Comencé a apresurarme, era de noche y la poca luz de la luna no era para nada útil.
Cuando lo alcancé fue porque se había detenido a prender un cigarro.
—Pudiste esperarme.
—Eso hago—me tiró el humo en la cara, no hice más que fruncir levemente el ceño—. Y cuando te doy una orden, la cumples... Rogers. Sígueme.
—Más?!
Comenzó a caminar otra vez, esta vez no me dejaría atrás así que aceleré mi paso.
Llegamos a una parte del bosque en donde no había tantos árboles por ello se podía apreciar bien el cielo, las estrellas.
—Wow, hacía mil años que no las veía así de bien...
—Hace un par de años solía venir aquí con nuestro querido amigo en común, Brian, aunque ya ves cómo es, se volvió amargo y sólo habla de reglas y tareas—nos reímos.
Masky era bastante responsable, pero Hoodie era en realidad quien seguía todas las reglas de punta a punta.
A veces me da pena, creo que no conoce la diversión o el descanso, o ya no lo recuerda...
Tim se recostó en el pasto para poder apreciar bien el cielo, aún fumando. Hice lo mismo a una distancia considerable.
—Si no me odiaras, creería que acabas de organizar esto como una cita—dije sin esperar su risa a cambio, no pude evitar sonreír. Es de los pocos momentos en donde no me está buscando pleito.
—Soy un romántico, ya ves.
—Demasiado.
Mi sonrisa perduró por unos segundos más y luego se desvaneció.
—Soy un fracaso...
—Claro que no, hiciste lo que debías.
—Sí pero... yo no quería... —mi voz se iba apagando, maldita sea.
—La primera vez es así. Yo me sentí pésimo por una semana. Y si soy sincero, prefiero oler a animal muerto que tener que secuestrar niños, así que no te sientas mal por sentirte mal—Masky me estaba hablando de forma tan serena, sin tratarme como idiota como generalmente hace.
—Y cómo puede sentirme bien con esto?
—Entendiendo que nada es opcional, recibimos órdenes, las cumplimos o morimos. No es difícil.
—Y eso es todo? Hacer lo que un bicho raro nos ordena o morir?
—En teoría...
—Nunca te cansas?
—...
Después de esta increíblemente larga conversación volvimos a nuestra natural interacción, el silencio.
—Hubo un tiempo en el que sí, y estaba dispuesto a huir... Ese barco ya zarpó y ahora esto es todo lo que tengo, es todo lo que hago.
—Deberíamos hacerlo.
Se rió y tiró el cigarrillo, se sentó y sacó algo de su bolsillo.
—Estuve revisando las porquerías de Hoodie, ya que ustedes se habían llevado el auto y no quería caminar, ten—me tiró una crema—. No sé si vaya a servirte igualmente.
Se puso de pie y se fue.
Era para mi abdomen...
Masky estaba siendo agradable conmigo, y no sabía si eso me gustaba
o me daba miedo.
Notes:
Referencias:
•Castle in the Sky - The Alienist, 1x10
Chapter 11: The Eyes of the Siberian Dog
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Sabes, esta noche es mi cumpleaños.
Masky le comentó a Toby por primera vez en años.
Él amaba las fiestas de cumpleaños cuando era un niño, aunque la mayoría de las veces la pasaba mal. Sus cumpleaños eran una mierda, casi no tenía regalos, el pastel era muy simple y su padre casi nunca estaba presente, y cuando lo estaba era alcoholizado.
Aún así nunca perdió la emoción y las fiestas le siguen pareciendo divertidas. Sin embargo Masky opinaba todo lo contrario.
Su vida no fue tan mala en comparación a la de Toby, simplemente le aburría la festividad.
—Mentiroso, te estás burlando de mí!
—No lo hago.
—Y por qué me lo dices ahora?
—Me debes un regalo.
—No sólo uno, por lo menos 5! Cuántos cumpleaños me perdí... Hoodie lo sabe?
—Sí...
—Por qué él sí sabe tu fecha de cumpleaños?!
—Ya cállate. Mejor piensa qué me vas a dar.
Toby se quedó pensativo, qué podía regalarle a Masky? Qué podía llegar a gustarle?
—Qué otra cosa te gusta además de fumar por lo menos dos cajas de cigarrillos al día?
Masky rió.
—Bueno, supongo que te vas a divertir buscando mi regalo—se levantó dispuesto a irse de la sala.
—No es justo, al menos dame una pista!
—Tú nunca me diste una pista.
—Me diste un collar de chica...
—Pero te gustó—respondió después de carcajearse.
Finalmente dejó a Toby solo, suspirando y pensando cuál sería el regalo apropiado.
Pensó en preguntarle a Hoodie, pero desde que secuestraron al niño en el jardín de infantes no habían vuelto a hablar, se sentía un poco incómodo estar en la misma habitación que él.
"Qué sería un buen regalo?" pensó mientras tomaba una hoja para anotar algunas opciones.
—Agh esto es inútil, sólo puedo pensar en cigarrillos y cerveza!
Tiró el papel a la basura, se había rendido. No podía pensar en nada interesante o lindo para Masky.
Frustrado se fue a su habitación.
La noche había llegado, los tres proxys estaban cenando juntos. La ansiedad se estaba devorando al de los tics.
—Y bien? —decidió ser el primero en romper el silencio.
—Bueno, no sería una sorpresa si te lo dijera...
—Okay, muestramelo—ordenó.
—Ahora? No terminé de comer.
—Es mi cumpleaños, haz lo que te digo.
—Siempre lo hago—respondió indignado—, además todavía no son las 00.
—Púdrete, Rogers.
Masky se había cruzado de brazos y apartó la mirada fingiendo enojo. Hoodie observaba la escena en silencio.
—Bien! Tú ven a buscarlo, no voy a traértelo—dijo y se fue a su habitación.
—Ah qué mocoso desconsiderado, podría haber lavado su plato...
—Cómo se enteró que esta noche es tu cumpleaños?
—Se lo dije—le restó importancia.
—Veo que se están haciendo cercanos, increíble.
La voz de Hoodie no mostraba algún tipo de emoción, aunque Masky sabía que la situación no era de su agrado.
—Qué pasa, tú me dijiste que fuera más amable con él—dijo prendiendo un cigarrillo, como es habitual.
—Si te estás encariñando mejor hazlo útil.
Masky sintió un leve enojo por las palabras de su amigo, pero no estaba seguro de la razón.
Le molestaba que subestimara a Toby? O que insinuara afecto de su parte?
—Cuando él sea mejor que tú me voy a reír—dijo con una sonrisa de lado y se fue.
—Vete a la mierda!
Ignorando los gritos de Hoodie subió las escaleras y fue directo al cuarto del tercer proxy.
Entró sin tocar.
—Tienes un mal hábito.
—Dónde está mi regalo?
—Dos malos hábitos—Toby se acercó y le quitó el cigarrillo de los labios, y lo apagó en su mesita de noche.
—Bien.
Rodó sus ojos y se sentó en la cama.
—Honestamente no sabía qué darte.
—Siempre y cuando no sea una tanga de Hoodie—dijo con una sonrisa burlona.
—Por qué te daría...? —suspiró— Ten.
Toby extendió su mano mostrándole un libro viejo, tenía apariencia de haber sido quemado.
—Un libro?
—Es una estupidez pero...
—De qué trata? —preguntó ojeando las páginas, las cuales podían leerse a pesar de su estado.
—Un chico que vive con sus padres pero no conoce mucho a su hermano porque se fue de la casa cuando este era un niño y sus padres nunca hablan de él, entonces va a visitarlo. Ahí se entera de que su hermano se fue de la casa porque tiene sida y sus padres estaban avergonzados. Tiene un perro siberiano...
—Por eso el nombre.
—Sí... básicamente se trata de las distintas miradas en los ojos de cada persona respecto a su enfermedad, pero los únicos ojos que lo miran igual son los de su perro.
—Ya veo, de dónde lo sacaste?
Toby lo miró por unos segundos y luego apartó la mirada.
—Era de mi hermana.
—Y por qué me lo das?
—A ella le encantaba, supuse que debe ser interesante... —respondió rascándose la cabeza con incomodidad ante sus preguntas y su mirada.
—No lo leíste?
—Bueno, sí... pero no es de mis favoritos, no quería tenerlo juntando polvo. Eso es todo.
—Cuál es tu libro favorito entonces?
—Estás haciendo muchas preguntas! —la incomodidad le ganó y sus mejillas comenzaban a pintarse de un leve rojo ante la vergüenza— Si no lo quieres déjalo ahí y vete!
Masky sonrió intentando aguantarse la risa ante su reacción, cosa que a Toby lo hizo sentir todavía más incómodo y avergonzado.
—Cuánto le das? —dijo y se paró, quedando frente a frente.
—Eh...?
—Del 1 al 10.
—Un... 9
La voz de Toby había disminuido su volumen, con su ceño fruncido y sus mejillas aún rojas fue capaz de sostenerle la mirada a Masky.
—Entonces confiaré en que es un buen libro.
Una vez más desordenó su pelo y se alejó de él, dirigiéndose a la puerta.
—De nada.
—Gracias,
Toby
Respondió y se fue.
La mirada de Toby mostraba sorpresa, era la primera vez que lo llamaba por su nombre en vez de por su apellido o un apodo de mal gusto.
Pudo sentir su cara arder.
—Mierda.
Sacudió la cabeza en un intento de componerse y se metió rápidamente a la cama obligándose a dormir.
En vano.
Notes:
Referencias:
•The Eyes Of the Siberian Dog (Los ojos del perro siberiano, Antonio Santa Ana - libro)
Chapter 12: Tell Me You Fucking Need Me
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
Apenas puse un pie en la cocina tenía a Hoodie gritándome que consiguiera otro auto porque el anterior (que también conseguí yo) dejó de funcionar.
—Por qué debo hacerlo yo? Yo conseguí el anterior! —le grité de igual manera.
—Tú fuiste el último en usarlo!
—Y cómo sabes que está roto!
—No lo sé, no soy mecánico! Simplemente no funciona!
—Ya, conseguiré otro, de nuevo! Sólo cállate.
Finalmente accedí a hacerlo para que se callara, insoportable.
Me senté en el sofá listo para fumar pero ese idiota me quitó la caja de cigarrillos.
—Ahora!
—Mierda Hoodie...!
Me paré para darle su merecido pero me distraje con la presencia de Rogers.
—Por qué discuten?
—Porque Masky es un vago, no quiere hacer sus tareas.
—Eso no es cierto...
—Entonces ve! Llévate a Toby.
Miré al mencionado por unos segundos y dirigí mi mirada nuevamente a Hoodie.
—No lo necesito—noté que Rogers arqueó las cejas sorprendido ante mi respuesta.
—Toby ve con él a buscar el nuevo auto—me ignoró por completo.
—Oye! Dije que...
—Y no hagan estupideces. Te lo encargo—dijo mientras le daba una palmada amistosa a Rogers.
Qué diablos significa esto?! Yo soy más responsable que él, por qué él estaría a cargo?!
—Vamos? —dijo sonriente.
Con mi mayor cara de amargura comencé a caminar frente a él.
Los dos caminamos por el bosque en oscuridad.
El único sonido que podía escuchar era el de los búhos y los pasos de Rogers detrás de mí.
—Ven acá—lo jalé del brazo y lo hice caminar junto a mí—, me desesperas ahí atrás...
No dijo ni una palabra. Quién es este? Desde cuándo Rogers está tan callado?
—Buscar un nuevo auto es la peor tarea, debemos ir caminando hasta la ciudad, no usar máscaras, debemos cuidarnos de que no nos atrapen mientras lo robamos... y peor aún, debemos seguir las órdenes de Hoodie! —todavía le guardo un poco de resentimiento. Se cree el jefe!
Nuevamente silencio. Estaba hablando solo.
Vete a la mierda, Rogers.
Continuamos nuestro camino callados, un poco me molestaba.
Después de una larga y silenciosa caminata, habíamos llegado a la ciudad. Estábamos frente a un supermercado.
—Finalmente!
—Sabes hablar! Vaya!
—Consigamos el auto y volvamos—dijo con intenciones de empezar a caminar pero lo sostuve por el hombro.
—No hay apuro, sígueme.
Después de unos segundos pude escuchar sus pasos detrás de mí, como si hubiera estado dudando de seguirme. Imbécil.
Entramos al supermercado y caminamos por los pasillos.
—Vamos a robar algo? —preguntó en susurros.
—Comprar—seguí caminando.
—Tienes dinero?
—Claro.
—De dónde lo sacaste.
—Robando.
—Tiene sentido.
—Ah, aquí están!
Encontré un pack de cervezas.
Rogers hizo una cara peculiar.
—Qué? No te gustan?
—...No.
Cómo pueden no gustarle las cervezas? Este chico es de otro mundo, no tengo dudas.
Rodeé mis ojos.
—Ve a buscarte algún chocolate—le di un pequeño empujón y se fue no sin antes mirarme mal.
Niños.
Fuimos a la caja, la señora detrás de ella nos miró de forma rara.
—10 dólares.
—Tenga.
Le entregué el dinero y mientras agarraba las cosas me dio un folleto.
La miré con curiosidad.
—Es un "campamento" de conversión, deberían ir. Todos son bienvenidos, es decir su gente—dijo intentando sonar amable.
—"Su gente"? —preguntó Rogers.
—No somos gays! —dije y me fui sin esperar respuesta.
Rogers se apresuró en seguirme.
—Vieja de mierda. Maldición, ya estoy de malas.
—A quién le importa, busquemos un auto.
Bueno en eso tiene un punto, debemos buscarlo e irnos de una vez.
—Ese.
Me acerqué a un auto, saqué de la mochila una patente, y se la di a Rogers para que la cambiara, y una palanca. Logré abrir la puerta y me puse a mover un poco los cables para encender el auto.
Listo.
Nos subimos y nos marchamos.
Conducía mientras bebía mi cerveza, obligué a Rogers a beber también. Teníamos un viaje en silencio otra vez, a excepción de la música de la radio. Rogers presionaba el botón una y otra vez en busca de música decente.
Resoplé y la apagué.
No dijo nada.
—Por qué estás tan callado?! —grité sin querer, me estaba desesperando este interminable silencio.
—Necesitas que hable?
—Sí!
Segundos después me di cuenta de lo estúpido que sonó mi respuesta.
"Necesito"? No, para nada. No necesito nada de él.
—Quiero decir...
—No dijiste que no me necesitabas? —me miró de cierta forma, está haciéndose el indignado?
—Ah, es eso.
No pude evitar reír.
—Entonces si no me necesitas, para qué hablar?
—Tú también dijiste que no me necesitabas...—dije sin apartar la vista del camino.
—Era cierto.
—Yo no te necesito, pero tú? Me necesitas más que al aire.
—Qué te hace pensar eso?
—Te salvé el trasero.
—Superalo! Y deja de sonreír...
—Nunca.
Llegamos al bosque, dejé el auto escondido donde siempre y bajé las cosas.
—Nos vemos...
—A dónde vas?
—A la cabaña?
—Nada de eso, ven acá—me senté en el pasto—. Bebe conmigo.
Rogers me miró sin acercarse.
—Vamos, no debería tomarme todo esto yo solo.
Escuché que suspiró y se sentó junto a mí, más cerca que la última vez.
Tomó una lata de cerveza, hizo cara de asco y empezó a beber.
—Así que sí me necesitas.
Y otra vez me reí.
—Ni un poco.
—Admítelo.
—No tengo nada que admitir—seguí bebiendo.
—Bien, terminarás diciéndolo de todas formas—se bebió lo que le quedaba en la lata.
—Qué significa eso?
Sacó de sus bolsillos el chocolate que había comprado y lo partió.
—Lo sabrás—dijo y me dio una mitad.
"Lo sabré"? De qué habla?
—Eres tan raro.
—Yo? A ti te invitaron a un campamento de convensión—se burló.
—Nos—corregí—, vieja estúpida.
—Vaya te irritas demasiado, tanto odias a los gays? —siguió riéndose.
—No me importan una mierda.
—Eso quiere decir que eres un aliado?
—Qué? Aliado de qué?
—A su lucha...
—Qué lucha? No entiendo de qué hablas Rogers.
Suspiró otra vez con una pequeña sonrisa.
Suspiró? Qué significa? Acaso es gay? Y si esta charla era para que saliera del closet, se dice así? No importa.
—Eres gay? —pregunté sin dar vueltas. Creo que fui muy directo.
—Claro que no! —gritó.
Vaya, quién se irrita ahora?
—Entonces eres un... "aliado"? Eso dijiste antes?
—No lo sé, nunca pensé tanto en gays.
—En serio?
—Qué es tan sorprendente?!
—Es que no me parecería raro que fueras uno...
—Un aliado o un gay?
Por qué siento que cada uno está perdido en esta conversación?
—Gay!
—Por qué crees que sería gay?! —frunció el ceño con las mejillas rojizas. Oh, está avergonzado.
—No lo sé, es que eres muy emocional... como una chica, además estás usando el collar de una.
—No lo estoy usando...
—Eh? Por qué no?! —estaba un poco enojado.
—Oh, mira quién es emocional ahora.
—Idiota.
Terminamos de beber y nos fuimos, Rogers iba tambaleandose un poco.
—En serio estás borracho después de dos latas?
—Claro que no! Es que nunca tomé cerveza...
Suspiré.
—En serio eres un idiota.
—Callate, imbécil.
No pude evitar reír ante la sorpresa de ese insulto.
—Nunca vuelvas a llamarme así—lo amenacé, tragó saliva y continuamos caminando.
Finalmente estábamos frente a la cabaña.
—Rogers.
—Mmhh?
—Te mentí...
—De qué hablas?
—Sí te necesitaba.
No dijo nada. Sus enormes ojos marrones miraban a los míos.
—No quería ser al único que Hoodie regañara por beber. Ganaste.
—No lo siento como una victoria—sus enormes ojos se habían entrecerrado y entró a la cabaña, dejándome sin responder.
Una vez más una sonrisa apareció en mi rostro, la cual se borró instantáneamente cuando me di cuenta de lo mucho que me reí hoy.
Por qué?
Notes:
Referencias:
•Tell Me You Fucking Need Me - Supernatural, 5x07
Chapter 13: Sweet Nothing
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Rogers despierta.
—Mmhh?
Toby abrió los ojos y luego los cerró nuevamente, se giró dándole la espalda.
—Son casi las 3 de la mañana.
—Son las 3 de la mañana.
—Cómo sea, qué haces aquí? —seguía sin abrir los ojos.
—Estoy aburrido y no puedo dormir.
—Y?
—Entreténme.
—Mátate.
—Vamos a dar un paseo.
—Un paseo? —esta vez abrió sus ojos— A la ciudad?
—Dónde más? Levántate, es una orden! —respondió Masky pegándole suavemente en el brazo.
—Cielos, está bien!
Toby se sentó y se restregó los ojos.
—Te importaría esperar afuera? —frunció el ceño.
—Tienes lagañas.
—Fuera!
Masky se levantó y salió de su habitación. Se quedó en el pasillo esperándolo, minutos después salió.
—No sé por qué sigo haciendo lo que me dices.
Ambos proxys salieron de la cabaña y comenzaron a caminar por el bosque.
—Porque eres como mi perro y yo como tu amo, Toby es como nombre de perro.
—Okay, Timothy—hizo énfasis en su nombre—. El tuyo suena como de marinero.
—Un marinero? —Masky arqueó sus cejas.
—El más gay—rió.
—Hey...!
—Cómo sea, a dónde vamos?
—Prostitutas.
La mirada de Toby se posó rápidamente sobre Masky, no se esperaba esa respuesta.
—No le digas a Hoodie—ignoró su mirada y continuó caminando.
—Es en serio?
—Te parece que hago bromas?
—No voy a pagar ninguna prostituta.
Sintió un poco de asco al decir eso, la idea de ir a un prostíbulo le daba náuseas.
—Muy bien, puedes esperar en el auto.
—Para qué me necesitas, de todas formas? —su mirada levemente enojada parecía no irse.
Estaban frente al auto, Toby no quería entrar, estaba esperando su respuesta.
Ambos se quedaron parados frente a frente mirándose. Masky estaba esperando a que Toby entrara al auto.
—Bien!
Finalmente Toby se rindió y subió, seguido de Masky, quien arrancó el auto y comenzó a conducir a la ciudad.
Iban en silencio, Toby miraba por la ventana molesto por la situación.
—Te necesito por apoyo emocional.
—Ah, okay. Voy a apoyarte emocionalmente mientras una prostituta te la chupa, suena bien?
Masky soltó una pequeña risa.
—No es gracioso! Estoy enojado! —lo miró de reojo esperando encontrarse con su mirada, pero Masky seguía viendo el camino, como si no le importara. Eso lo hizo enojar un poco más.
—Oh, así que tenemos a un pequeño feminista—se burló.
—No es eso! Quiero decir, me despertaste a esta hora solo para que vayas a tener sexo con una prostituta?! Seguramente el apoyo emocional que necesitas es para que cuando Hoodie se entere no te regañe a ti solo...
—Oh vaya, sí usas el cerebro después de todo...
—Te odio.
—No es cierto.
—No sabes una mie...—el auto frenó de golpe.
—Llegamos.
Masky se quitó el cinturón de seguridad, abrió la puerta y bajó un pie.
—Sólo espera a que vuelva—dijo sin mirarlo.
—Ah sí, esperaré a que contraigas varias ETS—respondió Toby igualmente sin mirarlo, de brazos cruzados.
Masky se fue y él suspiró. Estaba demasiado enfadado.
—No puedo creer que realmente me despertó para esto...
Su mirada que desprendía cólera fue cambiando poco a poco a una que parecía... desilusionada?
—Supongo que es mi culpa por pensar que realmente quería hacer algo conmigo...
No sabía cómo matar el aburrimiento, intentó dormir pero el sueño se le había ido en el momento que Masky lo despertó.
Y aunque consiguiera dormirse habían muchas prostitutas golpeando la ventana ofreciendo sus servicios.
Luego de una hora, Masky volvió al auto.
—Listo, podemos irnos—dijo con una pequeña sonrisa y un notorio buen humor.
—Es increíble que contraer sífilis te ponga tan feliz.
—Deberías intentarlo, tan amargado que estuviste toda la noche—encendió el auto.
—Obviamente! Me arrastraste a esto, putas estuvieron toda la noche golpeando la ventana preguntándome si quería que me la chuparan y Hoodie va a matarnos! Así que sí, estoy amargado... Y deja de reírte.
—Lo siento...—lágrimas se asomaban en sus ojos por tanto reírse.
—Quiero ir a casa y dormir.
—Bien, después de la siguiente parada.
—Siguiente parada?
—Deja de ser tan enojón, casi no pasamos tiempo juntos, no? —dijo con ironía.
—Sí... y qué mejor plan que prostitutas... —rodó sus ojos.
A Masky le causaba cierta gracia notar estos nuevos cambios de humor de Toby, ver cómo ahora le gritaba o le devolvía el insulto después de años de tener una personalidad sumisa y complaciente.
Le gustaba más.
—Llegamos.
Toby observó el lugar.
—McDonald's?
—Buenas noticias, no eres ciego! —tiró su máscara en el asiento de atrás y abrió la puerta— Vamos.
—No puedo.
—Mmhh?
Masky lo miraba esperando una respuesta, cosa que incomodaba mucho al de los tics. Apartó la mirada y señaló su máscara sin decir nada.
—Oh, okay—Masky salió y cerró la puerta, dejándolo nuevamente esperando en el auto.
Toby odiaba los momentos en los que tenía que quitarse la máscara en público, la gente siempre se quedaba viendo la herida que tenía en la boca.
Es verdad que en algunas ocasiones debía quitársela sin chistar, así que se ponía una gasa para cubrirla.
Luego de un buen rato Masky volvió al auto con sus hamburguesas, pedidas para llevar.
—Gracias...
—Son deliciosas—dijo con la boca llena.
—No tengo hambre, sólo quiero estar en mi cama.
—Cuando termine, lo prometo—seguía hablando con la boca llena.
Mientras Masky se terminaba su hamburguesa, Toby tenía su mirada fija en el cielo, que se teñía de un rosa, los pájaros volaban y algunas personas llegaban en sus autos.
—Hoy sí que fue buena noche, me estoy comiendo una buena hamburguesa y estoy admirando una buena vista... lástima que mi compañía no es tan buena, muy callado—lo miró esperando alguna reacción de su parte pero nada—. Estás enfermo? —preguntó dándole la última mordida a la hamburguesa.
—No tengo nada que decir.
Unos segundos de silencio se hicieron presentes.
Masky chasequeó la lengua con el ceño apenas fruncido.
—Eres tan inmaduro.
—Eh?! —Toby lo miró con la misma expresión.
—No me cogí a ninguna prostituta, chico feminista...—explicó apoyando su brazo sobre el volante.
—No me llames así...
—Sólo fui por negocios.
—Negocios?
—No preguntes...
Toby se giró hacia él bruscamente y comenzó a gritarle enojado, sorprendiendo a Masky.
—Acaso traficas niñas?!
—Jesús, deja de gritar, casi me matas del susto.
—Responde!
—Claro que no! Estás fuera de tus cabales?
—Entonces de qué negocios hablas?!
Masky se negó a seguir hablando.
Toby suspiró hondo tratando de calmarse, aunque por dentro tenia una mezcla de emociones.
—Bien, no me digas. Enciende el maldito auto.
—Puto inmaduro, de acuerdo, tú ganas.
Puso el auto en marcha y continuó hablando, cosa que Toby no esperaba.
—Tengo un amigo, tenía... Cuando su madre se enfermó él y su hermana tuvieron que trabajar. El traficante de drogas y ella prostituta, dinero fácil. Las cosas se ponían feas, para ambos, pero a él sólo le importaba cuidar de ellas, así que me obligó a prometerle cuidarlas si algo le pasaba. Como sea, murió de un disparo. Días después su madre también murió.
No apartaba su mirada del camino pero podía sentir la mirada curiosa de Toby, no le molestaba como solía hacerlo.
Continuó la historia.
—Todo esto paso hace años, la hermana jamás dejó el rubro, tiene que comer—suspiró—. De vez en cuando me hace una llamada cuando tiene clientes pesados, yo paso y les doy una paliza al final de la noche... algunas veces termina de otras formas, ya sabes...
—Sabe que eres un asesino?
—No lo sé, no parece importarle tampoco. Los tres solíamos jugar en el parque con la pelota cuando éramos niños, nos conocemos hace décadas.
—Seguramente esa pequeña niña era mejor jugando que tú—dijo intentando cambiar el ambiente.
—No era una niña en aquél momento.
Toby lo miró por un tiempo, cosa que Masky notó justo antes de frenar el auto.
—Es tan impresionante que interactúe con un transexual? Mierda, qué esperas que haga? Abrirle la cabeza a patadas o algo? —dijo con algo de indignación.
—No es eso—respondió con una sonrisita asomándose.
—Entonces?
—Es que pensaba que tu corazón no existía o algo así. Masky siendo un humano decente y empático? Eso es un mito.
—Sigue burlándote, y por cierto, sólo para dejarlo en claro, nunca traficaría niños. Jesús, qué imagen tienes de mí.
—Ah, lo siento...
—Como sea, bájate del auto y deja tu hamburguesa.
—Masky...
—Mmhh?
—Estaba bromeando, creo que realmente eres un hombre decente por cumplir tu promesa... y no traficar niños, bueno "hombre decente" sacando la parte de que asesinas gente.
—Supongo que soy muy blando para todo eso—se encogió de hombros.
—Me parece lindo... de una forma nada gay.
Después de decir eso se largó rápidamente antes de que Masky pudiera responder algo.
—Supongo que a veces está bien ser blando...—dijo mirando la hamburguesa mientras una pequeña sonrisa comenzaba a formarse en su cara.
Notes:
Referencias:
•Sweet Nothing - Taylor Swift, canción
•《soy muy blando para todo eso》 letra de Sweet Nothing
Chapter 14: Remorse Is the Poison of Life
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Tengo mucho calor.
Dijo tirando las sábanas a un lado y luego volviendo a agarralas por el frío que tenía gracias a su sudor.
No paraba de quejarse y moverse desesperado en la cama.
—Qué exagerado eres Rogers.
Toby no respondió, seguía dando vueltas en la cama, tapando y destapandose.
—Sólo saca un pie y listo.
—Mierda, su frente está hirviendo—dijo Hoodie tocándolo.
—Tanto? —Masky se acercó y tocó la frente de Toby—. Mierda...
Hoodie suspiró y ambos salieron de la habitación, todavía podían escuchar los quejidos de Toby.
—Creo que tengo un termómetro en algún lado...
—De Ann?
—Sí... voy a buscarlo, no va a servir de nada igualmente.
—Yo voy a hacerle sopa.
Luego de un rato los dos proxys volvieron a reunirse en la habitación de Toby.
—Toby, estás despierto? —preguntó y dejó la sopa sobre la mesita de noche.
—Obviamente—respondió con el ceño totalmente fruncido y los ojos cerrados, se mordió el labio inferior con fuerza como si eso fuera a calmar el dolor de cabeza que la fiebre le ocasionaba.
—Deja de morderte el labio, eso no va a servir de nada—Masky se sentó junto a él, metió la mano debajo de su camiseta y le puso el termómetro bajo el brazo.
—Déjame en paz...
—No te muevas, vas a romper el termómetro.
Toby puso su otro brazo sobre su cara, la luz le molestaba.
—Tengo... calor...
Y una vez más se destapó.
—Mierda...
—Cuánto? —preguntó Hoodie.
—Casi 40...
—Mierda.
—Pueden irse a hablar a otro lado?!
—Deberías tomar una ducha fría.
—No quiero...
—Rogers hazle caso a Hoodie.
—Come la sopa e intenta dormir—Hoodie se levantó y salió de la habitación.
Masky suspiró y fue detrás de él, no sin darle una última mirada a Toby antes de irse.
—Tiene mucha fiebre...
—Lo sé, lo único que podemos hacer es esperar a que baje, ya que no quiere bañarse.
—Puto Rogers...
Hoodie comenzó a hacer café.
—Todavía no te haz puesto a fumar, raro.
—Crees que soy un adicto o qué?
La verdad es que sí lo era, Masky era adicto al tabaco y realmente quería estar fumando pero su mente estaba ocupada pensando en cómo bajarle la fiebre a Toby.
—Tenemos hielo?
Por otro lado, Toby seguía batallando para dormir. Se quitó la camiseta enojado y la arrojó al piso, segundos después se tapó hasta la cabeza por el frío.
La puerta se abrió sigilosamente.
—Veo que aún no te has dormido.
—Como si pudiera! —respondió aún bajo las sábanas.
—Qué exagerado—entró y se sentó en la cama, dejó en la mesita, junto a la sopa, un recipiente con agua y algunos hielos—. A ver.
Bajó la sábana, dejándole el rostro al descubierto, sus ojos se cerraron rápidamente.
—Y Hoodie?
—Bebiendo café—respondió mojando un paño y poniéndolo sobre su frente.
—Está helado!
—Quieres que te baje la fiebre?
Toby resopló con una cara enojada pero no puso resistencia.
Luego de unos minutos comenzaba a sentirse mejor.
—Sigues aquí? —preguntó con el paño cubriéndole la frente y los ojos.
—Ajá...
—Puedes irte...
Muchas veces era incómodo estar juntos, aunque últimamente habían hecho un avance, pero esta noche Toby se sentía vulnerable y no quería que Masky lo viera así.
—Pareces un tomate.
—Eh?!
—Uno muy sudoroso...
—Cállate.
—Como sea—mientras se acomodaba en su lugar, su mirada se desvió a su mesita de noche. Ahí estaba la sopa, tibia ahora.
La miró por unos segundos debatiendo si hacerlo o no.
—A la mierda—dijo y tomó el plato.
—Qué dices?
—Cállate y abre la boca.
—E-eh?!
—Hazlo!
Dudó unos segundos pero lentamente abrió la boca, con los ojos aún tapados, pudo sentir el metal de la cuchara chocando con sus dientes.
—Abre la boca más grande.
—N-no digas eso!
—Maldita sea Rogers, tenías que hacerlo raro!
—Es raro! Ni siquiera puedo verte y me dices que abra la boca...
Se habían metido, una vez más, en una situación incómoda.
—De ahora en adelante sólo abrirás la boca para comer, cuando yo lo diga. Nada de hablar—dijo Masky con el ceño fruncido, tratando de no mostrar la vergüenza que sentía—. Abre.
Y una vez más metió la cuchara en la boca de Toby.
Luego dejó el plato vacío sobre la mesa.
—Ni una palabra de esto a Hoodie...
—Ah, claro porque quiero que sepa que me alimentaron como a un bebé...
—Cómo sea... cómo te sientes? —preguntó con serenidad en su voz.
—Mejor...
—Bien.
Se quedó sentado junto a Toby por un rato más, su mirada estaba perdida en su boca.
—No recordaba que fuera tan grande.
—El qué?
—Tu herida.
—No la mires... —respondió y se volteó dándole la espalda.
—La he visto millones de veces.
—Sí? Bueno, ya no.
—Qué niñito—le quitó el paño y lo dejó remojando—. Siéntate.
Toby se sentó sin quejarse, mirando hacia otro lado para evitar que siguiera mirando la herida.
—Mueve tu brazo.
Movió un poco el brazo y Masky le puso el termómetro de nuevo. Al alzar la mirada por unos segundos, notó que Toby estaba evitando el contacto visual.
—Deja de hacer eso—dijo mientras lo agarraba de las mejillas con una mano, obligándolo a mirarlo.
Los ojos de Toby expresaban sorpresa, tragó saliva sin responder. Su respiración y sus latidos comenzaban a aumentar, no se esperaba tener la cara de Masky tan cerca de la suya.
—...Hacer qué? —preguntó con una voz suave sin quitarle los ojos de encima en ningún momento.
—No mirarme.
La mirada de Masky, al contrario de la mirada impresionada de Toby, expresaba un leve enojo.
Por primera vez en años se sostuvieron la mirada por más de 10 segundos, también era la primera vez que estaban tan cerca el uno del otro en un contexto que no fuera el de una pelea... o por lo menos Toby no lo sentía como una pelea.
Los bips del termómetro los sacaron de ese trance.
—Bueno, tu fiebre bajó... —dijo mirando el termómetro y parándose.
Toby no respondió, su mirada estaba perdida en alguna parte de la habitación. Masky le dio una pequeña mirada de reojo.
—Puedes dormir ahora... y tápate o te dará un resfriado—su voz ahora indiferente no combinaba con sus palabras que pretendían mostrar preocupación... o quizás pretendía ocultarla.
Levantó su mano a unos centímetros de la cabeza, ligeramente agachada, de Toby con intenciones de darle una caricia amistosa.
Pero no lo hizo.
Se fue sin decir nada más.
Notes:
Referencias:
•Remorse Is the Poison of Life - Anne with An E, 1x06
Chapter 15: Natural Spring Water
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
No quiero volver a ver a Masky, ni hablarle.
Bueno, no es que no quiera, es que no puedo...
Se me llena la cara de vergüenza. No puedo dejar recordar ese momento, su cara tan cerca de la mía, su mano agarrando mi cara con un poco de fuerza... aunque no me molestó...
Y lo peor es que cada vez que intento dormir se me viene ese recuerdo a la cabeza, es molesto!
Maldito Tim, me tomaste por sorpresa.
Estuve todo el día evitando acercarme a él o a Hoodie, me mantuve ocupado haciendo los quehaceres, LOS QUEHACERES.
Estuve corriendo de acá para allá limpiando, lo mejor que pude, esta mugrienta cabaña. Saqué la apestosa basura que hacía semanas se estuvo acumulando porque a ninguno de los tres nos importa, caminé por todo el bosque revisando que las notas estuvieran en su lugar.
Incluso me puse a cortar árboles y juntar la leña para el invierno!
Aunque el día no era caluroso todo este trabajo me estaba haciendo sudar así que me quité los guantes, el buzo y la polera. Continué talando en musculosa.
Pasar tantas horas moviéndome y sudando con goggles puestos comenzaba a molestarme, así que los tiré en el pasto y seguí mi trabajo.
—Vaya, qué sexy te ves sudado y cortando árboles.
—Ja ja, muy gracioso—respondí volteandome hacia Hoodie, quien me traía una cerveza.
—Sediento?
—No me gusta la cerveza—me senté en uno de los troncos, estaba cansando.
—Tú y Masky sí que son raros—dijo y abrió la lata.
—Masky?
—Tú haz estado haciendo cosas todo el día, no es propio de ti ya que normalmente eres un vago.
—Entendí...
—Y Masky, bueno él me sorprende, años atrás te hubiera empujado a los lobos sin pensarlo y ahora...
Me miró como tratando de descifrar algo que no entiende.
—Ahora le interesas.
La mirada intimidante de Hoodie, que probablemente buscaba algún tipo de confesión por mi parte, estaba poniéndome nervioso. Mi única respuesta fue actuar con indiferencia.
—Solamente ya no me maltrata tanto—bromeé y me paré para terminar esta conversación—. Bueno, debo seguir con esto.
—Es curioso, tú haz estado de aquí para allá todo el día y él no ha abandonado su habitación.
—Y qué? —me volteé hacia él, tratando de controlar mi cara pero el enojo ya se notaba.
Qué está queriendo decir? Acaso insinúa algo?
—Por qué esa reacción tan abrupta? —rió y abolló su lata vacía.
—Por qué no me dices lo que piensas de una vez?
—Sólo me parece gracioso...
—El qué? —no quiero mostrarme enojado pero realmente estaba sacándome de quicio.
—Que somos como una familia...
Qué?
—Pareces la mamá sumisa haciendo los quehaceres y Masky el adolescente emo que no sale de su cuarto. Eso me haría el padre, no? —su actitud intimidante pasó a una boba.
Mi cara debía ser un poema ya que soltó una estúpida risita.
—Aunque bueno, quizás preferiría ser el adolescente ya que me gustaría procrastinar de vez en cuando. Eso haría a Masky el padre alcohólico, y a ti la madre, ya que eres lo más parecido a una chica en la cabaña... —siguió riéndose.
—Cuántas cervezas bebiste antes de salir? —le di la espalda de nuevo listo para apilar los troncos, esperando a que se fuera. Qué tonterías dice?
—Ya, ya. Déjame darte una mano.
Me ayudó a apilar algunos troncos cerca de la cabaña por un rato.
—Mierda, está anocheciendo—dijo mirando el cielo—, debería ir por algunas cosas a la ciudad, te vienes?
—No, prefiero darme un baño y descansar—respondí moviendo el último tronco.
—Muy bien, yo pago la cena.
Y se fue.
Qué tonto estuvo todo el día, a decir verdad no era la primera vez que lo veía así, siempre fue más agradable que Masky...
CÓMO QUE YO LA MADRE SUMISA Y ÉL EL PADRE ALCOHÓLICO?! Qué carajos que le pasa a Hoodie... Y POR QUÉ ESTOY PENSANDO DE NUEVO EN MASKY?!
Maldición estaba haciendo un buen trabajo.
Igual era cuestión de tiempo, en el momento que tomara un baño iba a tener un largo rato conmigo mismo y mi estúpido cerebro.
Ojalá pudiera apagarlo.
Suspiré pesado y entré a la cabaña, con mis ropas debajo del brazo, los goggles en el cuello y los guantes en los bolsillos. Me dirigí al baño, abrí el agua caliente y mientras la tina se llenaba me quité todo lo demás.
Miré por unos segundos mi reflejo en el espejo roto, tenía ojeras.
—Realmente es grande...—dije al mirar inevitablemente la herida en mi boca.
No pude evitar fruncir el ceño y sin darme cuenta le pegué un puñetazo al lavabo, el cual se rompió y me lastimó la mano.
—Agh! Mierda... —me agarré la mano con la otra, me dolía como un hijo de puta.
Lo siguiente que hice fue meterme a la tina, y con la mano lastimada, temblorosa y sangrante, cerré la canilla.
Instantáneamente me relajé, el agua se teñía de un rojo suave, mi cuerpo se sentía tan pesado, poco a poco mis ojos se cerraron y me quedé dormido.
Un rato después mi nariz comenzaba a impregnarse con cierto olor insoportable y familiar, abrí los ojos y ahí estaba.
Sentado en el baquito de madera que por alguna razón siempre estuvo en el baño.
—Te convertirás en una pasa—dijo mirándome directamente con el cigarrillo entre los dedos.
—Qué haces aquí?! —pregunté sentándome, mi sorpresa fue tanta que olvidé por completo que estaba desnudo.
—Haz estado en esa tina por media hora.
—Media hora?!
Lo que para mí fueron tan sólo unos segundos resultaron ser media hora?
Al final tiene razón, me iba a convertir en una pasa...
—Por qué el agua está roja? —por qué está sacándome charla en un momento así?
—Me golpeé la mano... —POR QUÉ LE ESTOY RESPONDIENDO?
—Accidentalmente? —su mirada seria seguía sobre mí.
—Sí...
Arqueó una ceja.
—Tu mano se golpeó accidentalmente con el lavabo?
—Exactamente así.
No dijo nada.
Las cenizas caían al piso, y su maldita mirada no se apartaba así que tuve que hacerlo, otra vez aparté la mirada primero e instantáneamente me dio un golpe a mano abierta en la cabeza.
—Qué diablos te pasa?! —me sobé con la mano izquierda.
—Deja de romper cosas, idiota.
—Fue un accidente! —sabía que nunca lo convencería pero tampoco iba a aceptar que mentí.
—Sí claro, muéstrame tu mano.
—No voy a...
—Muéstramela! —dijo con firmeza.
Rodeé mis ojos y extendí mi mano derecha para que pudiera verla, él se inclinó un poco hacia adelante, mirando con atención.
—Se está formando un moretón, pero no parece que te hayas roto nada.
—Gracias, doctor... —respondí de mala gana.
—No querrás lastimarte las manos, quién va a juntar leña sino—dijo sin mirarme y tiró el cigarrillo al agua de la tina—... con Hoodie.
Después de decir eso me miró esperando respuesta.
Está enfadado?
—No voy a robarte a tu amiguito, si es lo que te preocupa.
—...
Oh vaya, silencio.
Últimamente era él quien se quejaba de eso, dije algo malo?
Se quedó mirándome callado, comenzaba a darme ansiedad.
Con su cara más seria, levantó su mano y con el índice tocó uno de mis dientes que se pueden ver a través de la herida.
—Bup.
Me dio un tic en el ojo.
—QUÉ DIABLOS TE PASA?! —enloquecí, ganó.
Se levantó y se fue, dejándome enrabiado.
No puedo creer que le di el gusto, quiso hacerme enojar y lo consiguió...
Puedo imaginarme lo mucho que se debe estar riendo.
Te odio, Tim.
Aunque fue un poco gracioso...
Notes:
Referencias:
•Natural Spring Water - Please like me, 3x04
Chapter 16: It's You
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—UNO!
—Mierda...
—No puedo creer que ganara otra vez.
—Te dije que lo bloquearas, es tu culpa Rogers!
—No tenía nada!
—No es su culpa que yo sea el mejor—interrumpió Hoodie presumiendo su victoria—. Alguien quiere otra cerveza?
—Estoy bien—respondió Masky encendiendo un cigarrillo.
—Sí, quiero una—dijo Toby mezclando el mazo dispuesto a ganar.
—Eh? Y esa determinación de dónde salió?
—Esta vez voy a patearte el trasero.
Los tres proxys estaban jugando al UNO con algunas velas al rededor, ya que la luz se cortó debido a una tormenta.
Hoodie, quien llevaba repetidas victorias estaba poniendo nervioso a Masky y Toby que no dejaban de pelear tras tantas derrotas.
—Me da ternura que creas que puedes derrotarme—rió—. Muy bien, los haré morder el polvo por última vez.
—Cállate engreído, ve a buscar las cervezas, nos estás haciendo perder el tiempo—dijo Masky harto de la sonrisa triunfal de su amigo.
—De todas formas van a perder.
Hoodie abandonó la sala riendo.
—Rápido, dale las peores cartas.
—Eh?
—Date prisa Rogers, ya no soporto su estúpida risa.
—Dios, la vena de tu frente va a explotar—dijo revisando el mazo.
—Claramente...
Luego de un rato Hoodie volvió con las cervezas, Toby comenzó a repartir las cartas con una mirada seria, al igual que la de Masky.
—No habrán visto mis cartas, eh—aunque lo hubiesen hecho no le importaba, estaba seguro de que ganaría de nuevo.
—Para nada, tira.
Hoodie hizo caso a Masky y comenzaron a jugar la última ronda.
Lo que creyó que duraría segundos y sería otra victoria rápida se convirtió en una partida larga y tensa. Bebían para intentar calmar sus nervios, incluso Masky tomó la cerveza de Hoodie.
—Hey, dijiste que no querías!
—Cierra la boca, o acaso estás tenso porque sabes que vas a perder, Brian—respondió con tono desafiante.
—Oh, ya veo, buscas una apuesta—sonrió.
—Crees que puedes manejarlo? —le devolvió la sonrisa.
—Y tú?
—Rogers, decide la apuesta—dijo enojado ante la actitud desafiante de Hoodie, aunque era igual a la suya.
Eso tomó a Toby por sorpresa, estaba ocupado pensando en lo competitivos que eran ambos y lo ajeno que se sentía a este entretenido conflicto, especialmente porque él lo inició. Le daba risa.
—El perdedor tendrá que dormir afuera...
—En calzones—agregó Masky.
—Qu...
—Bien! —aceptó Hoodie.
—Bien!
—Mi turno.
Hoodie tiró una carta, Toby tiró otra y luego Masky.
Así estuvieron un rato más, hasta que finalmente ambos tenían 2 cartas.
—Toby bloquealo.
—No lo escuches.
—Hazme caso, será divertido verlo dormir en calzones afuera.
—Tira de una vez!
—No tengo una buena carta! —respondió Toby desesperado buscando entre sus cartas.
—Tienes un maldito abanico, encuentra una!
Toby tragó saliva y cerró los ojos aceptando la derrota.
—Paso.
—Puto Rogers...paso.
—UNO! —gritó Hoodie tirando su penúltima carta.
—Lo siento...
—Bueno, qué dices Tim, seguimos o aceptas tu derrota?
Masky tiró sus cartas sobre la mesa mientras se paró y comenzó a bajar el cierre de su chaqueta.
—Si muero de hipotermia es tu culpa.
—De verdad vas a hacerlo?! —preguntó Toby.
—No es mi culpa, es de Toby, él eligió la apuesta.
—Pero tú lo estás disfrutando...—dijo quedando con el torso completamente desnudo.
—Como tú lo harías si yo hubiera perdido. Deja de llorar, hazte hombre y cumple tu palabra—Hoodie disfrutaba la escena, sentado con la cabeza apoyada sobre su mano izquierda.
—Como sea.
—No olvides los pantalones—dijo sonriente.
Masky suspiró con los ojos cerrados, apretó los dientes aguantando las ganas de darle un puñetazo.
Comenzó a desabrochar su pantalón.
—Buen chico!
—Cierra la maldita boca! Asqueroso... —dijo y le tiró sus pantalones en la cara.
—Oye, qué mala actitud! Debiste haber ganado...
—Como sea.
Masky abrió la puerta, una ráfaga de viento con algunas gotas de agua le pegaron en la cara, y se fue.
—No pensé que realmente lo haría...
—Siempre cumple su palabra, ojalá alguna vez prometiera dejar el maldito cigarrillo, estoy harto de ese olor y ver cenizas en todos lados... En fin, buenas noches.
Hoodie se levantó, pasó su mano por la cabeza de Toby desordenando su pelo y se fue a dormir.
—Buenas noches... —susurró todavía mirando la puerta.
Una hora después de varios intentos fallidos de dormir, Toby se levantó de su cama.
—No puedo creer que vaya a hacer esto...
Tomó una manta y salió de la cabaña con una linterna.
El viento era fuerte pero al menos la lluvia había disminuido. Sin esforzarse encontró a Masky sentado bajo un árbol, abrazándose las piernas.
Se acercó a él y le dio la manta.
—Por qué te tardaste tanto? —pregunto enojado y temblando.
—Estoy aquí, no?
—La culpa te estaba matando, eh?
—Como sea, ahí tienes, ahora me voy—Toby se volteó para volver a la cabaña.
—Dónde crees que vas? Me debes un favor—dijo cubierto con la manta, algo mojada, aún temblando.
—De qué hablas?
—Te olvidas de que te alimenté como a un bebito? Así que sienta tu culo aquí—señaló el pasto mojado.
Toby estaba maldiciendo internamente, aunque sabía que tenía razón. Se sentía culpable por la situación y también avergonzado así que quiso saldar la deuda.
—Bien! —se sentó junto a él, de brazos cruzados, sin mirarlo— Pero estamos a mano.
—Como sea.
Permanecieron sentados uno al lado del otro con las espaldas apoyadas en el tronco, en silencio. El viento movía fuertemente las hojas y las gotas caían sobre ellos.
—Ah, te traje tu whisky—sacó la botella de debajo de su sudadera.
—No sé cómo sabes que tengo un whisky pero en este momento no me importa—tomó la botella y bebió un sorbo—. Ahora me siento mejor, gracias...
—No es nada...
—Maldito Brian! —recordó su sonrisa y la sangre empezó a hervirle.
—Hicimos trampa y ni así ganamos, es bueno... —dijo acompañado de un suspiro decepcionado.
—Nah, la próxima vez haremos trampa mejor—se llevó el pico de la botella hasta los labios otra vez.
Toby rió ante su insistencia en hacer trampa.
Masky le pasó la botella ofreciéndole un trago. La miró por unos pensando si debía aceptar, realmente no le gustaba el alcohol.
—Tu ropa está empapada, vas a resfriarte, bebe un poco—ofreció nuevamente la botella.
La tomó mientras pensaba lo considerado que estaba siendo Masky, bebió y casi automáticamente se llevó la otra mano al cuello.
—Me quema la garganta!
—Obviamente—le quitó la botella y bebió otro sorbo.
—No entiendo cómo tus adicciones pueden ser tan asquerosas.
—Eso es porque no eres un hombre.
—Bebes cosas horribles y hueles a mierda—dijo refiriéndose al humo del cigarrillo.
—Muy bien, dime tus adicciones—respondió con sarcasmo.
Toby pensó un rato, no creía tener alguna adición o mal hábito.
—No tengo...
—Mentira.
—Es la verdad.
—Te cortas?
—No...
—Tienes algún fetiche raro con animales?
—Qué diablos? No!
—Cadáveres?
—Dios, qué ca...
—Eres aburrido.
Masky se volteó con intenciones de acabar la conversación.
—Cómo alguna de esas cosas me hace interesante?
—No lo hacen.
—Entonces?
—Al menos tendrías algo que contar.
—Bueno no estaría orgulloso de tener sexo con cadáveres o animales para contarlo.
Se aguantó la risa, aunque lo encontraba aburrido al menos le parecía gracioso a veces, pero jamás lo admitiría.
—Deberías ir adentro—dijo luego de unos minutos de silencio.
—Estás seguro?
—No me hagas repetirlo.
—Pero no se siente correcto.
Masky le dio una mirada con intriga, esperando a que prosiga.
—Dejarte solo...
—Oh, estás teniendo sentimientos por mí—bromeó totalmente serio.
—Cambié de opinión—respondió Toby con una cara amarga ante la poca seriedad con la que Masky lo trataba.
Toby se paró, toda su ropa estaba mojada.
—Rogers—lo llamó antes de que se fuera.
—Qué pasa?
Toby se volteó a verlo, Masky permaneció en silencio mirándolo desde abajo.
—Estamos a mano.
Asintió y se fue caminando rápido, el clima seguía igual. Seguramente iban a acabar enfermos.
Notes:
Referencias:
•It's You - Bojack Horseman, 3x10
Chapter 17: A Secret Which I Desired to Divine
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Puedes irte de una maldita vez de mi cuarto?
Masky estaba harto de la presencia de Toby, quien no se había apartado de su lado en todo el día.
—No me voy a ir, entiéndelo.
—Vas a resfriarte tam...! —fue interrumpido por su propio estornudo, seguido de otro y otro, y otro más.
—Hoodie se siente muy mal por obligarte a pasar la noche fuera... en calzones y con una tormenta...
—No lo repitas...
—Está haciéndote sopa.
—Que se muera.
—Eso no es muy amable.
—No me importa un carajo.
Se negaba a olvidar lo sucedido y perdonar a su compañero. Gracias a esa apuesta, que él mismo propuso, había estado resfriado todo el día y Toby, que se sentía culpable, había estado junto a él cuidándolo, aunque Masky sólo lo veía como un fastidio.
—Qué es esto? —preguntó husmeando entre sus cosas.
—Ya basta—se levantó de la cama y fue donde él a quitarle sus cosas pero comenzó a estornudar nuevamente.
—Acuéstate! —Toby lo empujó a su cama y lo obligó a taparse.
—Podrías traerme pañuelos? Mis mocos están colgando...
—Buen intento, sólo quieres sacarme de tu habitación—buscó entre sus bolsillos y sacó un paquete de pañuelos descartables—. Ten.
—De dónde sacaste... —suspiró resignado, nunca iba a conseguir que se fuera— Gracias.
—Oh, una palabra nueva.
—Cállate.
Momentos después Hoodie se hizo presente con el plato de sopa, la mirada fija y completamente seria de Masky acompañada de un abrupto silencio lo hacían sentirse aún más culpable.
—Dios, dame un respiro, no fue mi culpa! —se cruzó de brazos.
Masky no respondió.
—Muy bien! Lo siento! Estás feliz ahora?
—Lo seré si besas mis pies—dijo con una sonrisa de lado, Toby rió.
—Vete a la mierda.
Hoodie se fue de la habitación.
—No puede soportar una bromita—dijo y comenzó a comer la sopa.
—Demasiado parecido a ti.
—Eso no es cierto...
—Eh, sí, lo es.
—Me gustan las bromas—se llevó la cuchara a la boca.
—Yo siempre hago bromas y las odias.
—Te odiaba a ti.
Toby arqueó las cejas fingiendo sorpresa.
—Bueno, supongo que estoy contento de que ya no me odies.
—Quién dice eso?
—No digas que no te caigo bien.
—No me caes bien.
—Eso es mentira—comenzó a pincharle el abdomen con su dedo índice—, te caigo muy bien—dijo acompañado de una sonrisa.
—Vas a hacer un desastre! —trató de dejar la sopa en un su mesita de noche sin derramar nada, ya que Toby seguía haciéndole cosquillas.
Paró y su sonrisa se fue borrando lentamente.
—Por qué me odiabas, de todas formas.
Masky no se esperaba esa pregunta, lo miró discretamente por unos segundos tratando de encontrar una respuesta fácil.
—No lo sé—quiso esquivar el tema.
—Me odiabas pero no sabes la razón?
—Exactamente.
—Mentiroso—respondió casi en susurro y apartó su levemente enojada mirada.
—Me gustaría darme un baño caliente, podrías...?
—Sí... —se paró listo para abandonar el cuarto.
—Eras muy molesto.
Toby frenó todavía dándole la espalda, escuchando atentamente.
—No soportaba tu estúpida sonrisa y molesto buen humor, a veces hasta me era insoportable el sonido de tu voz—dijo con su tono de voz habitual y mientras Toby sentía cómo su corazón se hacía más pequeño continuó—. Pero lo que más me molestaba era que no importaba qué tan malo fuera, siempre ponías una sonrisa cuando me veías venir.
Masky lo miró esperando respuestas, la verdad es que no se sentía muy bien al confesar eso.
—Supongo que soy molesto a veces, está bien—le mostró una sonrisa y se fue a preparar la tina.
—...No lo está.
Suspiró, sabía que lo dicho le había molestado a Toby y realmente no era lo que buscaba.
Un rato después, Toby volvió a su habitación.
—Wow, la puerta no está cerrada, supongo que no era una excusa para echarme de la habitación eh...—bromeó.
—Rogers...
—El baño está listo, estaré en mi habitación—dijo rápidamente así se marchaba.
—Podrías esperar aquí?
—Eh?
—Te molesta?
Sin esperar una respuesta por su parte, Masky lo abandonó y fue a darse un baño.
Después de media hora, volvió a su habitación, no había rastros de Toby así que enojado se dirigió a su cuarto. Cómo se atrevía a desobedecerlo?
—Por qué no estabas ahí? —preguntó haciendo notorio su enfado, una vez que Toby abrió después de varios golpes en la puerta.
—Realmente pretendías que te esperara media hora?
—No lo harías?
—Si fueras una chica...
—Déjame entrar.
—Por qué?
—Porque si Hoodie me ve aquí parado va a ser raro.
Toby rodó los ojos y se alejó de la puerta, permitiéndole el paso. Se tiró en la cama sin interés en él, Masky lo empuja y se sienta a su lado.
—Grosero.
—Tú también.
—Lo que sea, por qué estás aquí? Qué es tan vergonzoso que Hoodie no puede enterarse? —preguntó de brazos cruzados, todavía ofendido.
—Te odiaba.
—Sí, ya entendí eso!
—Claro que no, dije que te odiaba—repitió.
—Me perdí.
Masky chasqueó la lengua, perdió la paciencia.
—Acaso no conoces los tiempos verbales, imbécil?
—Oh! —rió— Así que ya no me odias.
—Deja de sonreír así.
—Di que te caigo bien.
—No.
—Dije que digas que te caigo bien—lo tomó por las mejillas al igual que Masky hizo aquella vez, esta vez sus miradas eran distintas.
Toby mostraba una firme y Masky tenía una mezcla de sorpresa y confunsión, pocas veces Toby era mandón.
—Dilo! —gritó.
—Me caes bien.
—Más que Hoodie?
—No te pases—apartó las manos de Toby con suavidad.
—Así que te caigo bien...
—Suficiente.
—Tú también me caes bien.
Toby mostró una sonrisa tierna acompañada de unos ojos achinados. Aquella sonrisa y aquellas palabras hicieron que Masky se sintiera avergonzado, provocando un apenas visible sonrojo.
Le dio un manotazo en la cabeza.
—Deja de golpearme! Cuál es tu puto problema?! —gritó.
—Es tu culpa—se levantó y se dirigió a la puerta—, tu ternura también es molesta.
Se fue.
—Él piensa que soy tierno?
Notes:
Referencias:
•A Secret Which I Desired to Divine - Anne with An E, 3x01
Chapter 18: What We Have Been Makes Us What We Are
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Rosa, morado, azul, eran las luces neón de aquél oscuro lugar lleno de humo, gente asquerosa, alcohol y mujeres semidesnudas bailando en los caños.
Mi mirada estaba perdida en el cuerpo de una de las bailarinas que bailaba frente a nosotros.
—Eso no es muy feminista de tu parte.
—No la estaba mirando, sólo estaba disociando—dije tan fuerte como pude, la música iba a reventarme los tímpanos.
—Sí, claro...
Alzó su vaso de whisky y continuó viendo el espectáculo, idiota.
Entiendo que soy lo suficientemente estúpido para dejarme arrastrar a esto de nuevo, pero Hoodie? No logro comprender cómo pudo convencerlo.
Ahí estaba, sentado junto a nosotros y otros extraños, con una striper encima. Ella bailaba sobre él y él sólo se limitaba a mirar.
—Está batallando por mantener las manos quietas—dijo Masky con su cara cerca de mi oído.
—No puedo creer que lo convencieras... —respondí sin apartar la mirada de Hoodie.
—Ama a las mujeres—pude sentir que se alejó—, además ya me estaba volviendo loco con las tareas, espero que un revolcón lo mantenga más relajado.
La chica le dijo algo al oído, Hoodie sonrió y se fueron de la mano.
—Dios oyó mis plegarias, gracias! —dijo mirando al techo y riendo.
—Masky...
—Oh, se me acabó—miró el vaso vacío y se levantó del sofá—. Ya vuelvo.
Se fue a la barra, los extraños que estaban sentados junto a nosotros les tiraban billetes a las chicas en el escenario, me giré un poco hacia atrás buscando con los ojos la barra. Vi a Masky hablando con una striper, tan cerca uno del otro, finalmente ella lo besó y fue bajando su mano poco a poco hasta llegar a su entrepierna.
Qué asco.
Me levanté rápidamente para ir al baño, no podía seguir viendo esa escena, sentía que iba a vomitar. Apenas me puse de pie una de las stripers se me tiró encima, sentándome nuevamente.
—Ibas a algún sitio, guapo?
Sentada sobre mis piernas, colocó sus brazos encima de mis hombros y jugó con los cabellos sobre mi nuca.
El azul de sus ojos me traía hipnotizado, no podía apartar la mirada, por un momento hasta sentí paz. Quizás era por su belleza innegable.
—Sólo por un trago.
—Qué estás bebiendo? —ladeó la cabeza hacia la derecha y su negro y lacio pelo le cubrió los hombros. Se ve incluso más hermosa.
—Lo que sea.
—Noche dura?
—Algo así... —sonreí.
—Tiene algo que ver con esto?
Tocó con el índice suavemente la gaza en mi cara. Mi sonrisa se fue borrando lentamente y le quité los ojos de encima por primera vez.
—Puedo ver?
—Preferiría que no.
—Vamos, no me reiré—en un abrir y cerrar de ojos había quitado la gaza—. Oh, dios...
Su sonrisa que fingía ser amigable, con el único fin de conseguir dinero, había desaparecido. Su mirada, por otro lado, pasó de ser expresar asco a miedo, la estaba sujetando del brazo y gritándole.
—Eres estúpida?! Te dije que no!
—Lo siento... me estás lastimando! —sus ojos estaban cerrados, estaba esperando recibir un golpe de mi parte.
Cuando creí que los tipos enormes de camisetas negras que se acercaban a mí iban a darme una paliza, sentí como alguien me jaló de la capucha y me llevó hasta afuera.
—Qué mierda te pasa, enfermo?
Me dio un empujón, enojado.
—No iba a golpearla.
—A quién carajos le importa?! Esos iban a matarte! —estaba gritándome como un demente.
—Y a ti qué carajos te importa?! No eres mi padre! —le grité de la misma forma.
—Oh, quieres que sea tu padre? Bien—me agarró del cuello de la ropa—, a nadie le importa una mierda tu herida así que deja el complejito.
Le di un manotazo y me alejé.
—Bueno, en algo te pareces. Él también era un puto adicto que amaba las prostitutas.
—Rogers, vuelve aquí.
Negué con la cabeza mientras seguía caminando.
A la mierda con esto. Estoy harto.
Notes:
Referencias:
•What We Have Been Makes Us What We Are - Anne with An E, 2x09
Chapter 19: What We Have Been Makes Us What We Are (2)
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
—Podrías ponerte los pantalones?
Encontré la habitación en la que estaba Hoodie con la striper.
Estaba todavía recostado, junto a ella, desnudos y fumando hierba.
—Cuál es el problema, ya nos hemos visto antes de todas formas—dijo con una estúpida sonrisa y luego besó a esa puta.
—Voy a darte tres minutos para que te vistas, si no lo haces me llevaré la camioneta y volverás a casa por tu cuenta.
—Wow wow—se sentó—, no lo harías.
—Sabes que lo haría.
—Y qué dice Toby a todo esto, él no me dejaría... a no ser que ni siquiera lo sepa.
Mi silencio llamó rápidamente su atención, para estar drogado no es nada lento.
—Y bien?
—A quién le importa su opinión.
—A mí, que entre y lo diga.
Otra vez silencio de mi parte y el maldito atento.
—A no ser que ni siquiera sepas dónde está—rió mientras soltaba el humo.
—Ya perdiste un minuto.
Salí de la habitación y esperé en el pasillo tal como advertí.
Vaya noche, estos imbéciles ni siquiera deben esforzarse para molestarme, es todo natural.
Escuché la puerta abrirse, Hoodie le lanza un beso de despedida, cierra y nos vamos.
—Así que, el muchacho se fue? Qué le dijiste esta vez?
—Cállate.
—Sabes que hay demasiadas formas en las que podrían resolver sus conflictos?
Lo ignoré por completo, pero claro él no se callaría.
—Sexo desenfrenado.
—Cierra la puta boca—lo agarré de su sudadera, mostrándole mi puño. Él sólo se reía.
Seguimos caminando hasta llegar a la salida, una vez fuera subimos a la camioneta.
Hoodie se subió directo a los asientos traseros y se durmió rápidamente.
Suspiré todavía enojado, supongo que soy el conductor.
Conduje por el mismo camino por el que llegamos, después de un rato largo pude ver a Rogers a lo lejos, caminando.
Reduje la velocidad.
—Necesitas un aventón?
—Vete a la mierda.
—Auch. Muy bien, puedes ir caminando hasta el bosque...
—Quién dice que voy hacia allá.
—Bueno, no irías a otro lado sin tu máscara ni tus hachas—miré por el retrovisor—, y por lo que veo están debajo del trasero de Hoodie.
—A la mierda con eso, voy a caminar.
Apoyé el brazo en la ventana, Rogers seguía caminando sin mirarme.
—Alguien podría chocarte...
—Eso te gustaría—finalmente se detuvo y me miró de brazos cruzados.
—Sólo súbete.
—Paso—me dio la espalda listo para irse.
—Sabes que hay muchos raritos sueltos.
No respondió.
—A ellos les gustan los chicos bonitos además eres muy flacucho, qué harás sin tus hachas?
—Dios, sólo cierra la boca!
Enojado entró a la camioneta. No me molesté en ocultar mi sonrisa, era yo quien estaba molestándolo para variar y vaya que se siente bien.
Seguí conduciendo, el cielo comenzaba a aclararse, los pájaros volaban. Rogers, como siempre, miraba por la ventana en silencio.
—Perdón por lo de antes.
—Eh?
Me negaba a mirarlo pero sentía su mirada sobre mí. Mierda, ya era bastante difícil.
—Ya sabes de qué hablo.
—Sí, pero si vas a disculparte hazlo bien—dijo enfadado.
—A la mierda con eso, no sé por qué tienes la cabeza tan cagada con respecto a tu herida... pero supongo que no es de mi incumbencia.
—No lo entenderías...
—Ponme a prueba.
—Todo el mundo me mira como... como si fuera un monstruo en la colina...
Su voz se hizo casi inaudible.
—No creo que seas un monstruo...
Me dio una mirada larga, quizás se esperaba una respuesta más ácida.
—Pero eres tan ruidoso como uno, eso tenlo por seguro.
Soltó una risa y apoyó su cabeza en la ventana.
No puedo entender cómo puede estar tan acomplejado, quiero decir a quién diablos le importa una estúpida y enorme herida que le deja los dientes visibles? Es tierno, con pequeñas pecas en su nariz, sus ojos son enormes y suele ser... simpático.
A medida que se me venían a la cabeza adjetivos positivos con los que describiría a Toby comenzaba a subirme la cólera. Detesto a los niños lindos que se sienten acomplejados por su apariencia.
—Por qué tienes esa cara?
—Por nada—dije entredientes.
Hoodie dijo algo inentendible todavía dormido, se volteó y se tiró un pedo.
—Se acaba de pedorrear?
—Maldición, está podrido! Abre tu ventana!
Como si el olor a faso no fuera suficiente ahora se pedorrea.
Asqueroso.
Notes:
Referencias:
•What We Have Been Makes Us What We Are - Anne with An E, 2x09
•《como si fuera un monstruo en la colina》 letra de Anti-Hero, Taylor Swift
Chapter 20: A Beautiful Mess
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Me desperté al rededor de las dos de la mañana, intenté seguir durmiendo pero me era imposible.
Por primera vez tenía la cabaña para mí solo, Masky y Hoodie le habían tomado cariño a las prostitutas y otra noche más fueron a visitarlas.
Yo por otro lado me negaba a volver a pisar un lugar así, la última vez todo lo que pudo salir mal salió mal...
Como sea, no quiero seguir pensando en eso, así que me puse a hacer cosas para mantener la mente ocupada.
Encendí la televisión pero todos los canales me resultaban aburridos, traté de leer un libro pero no podía concentrarme y lo tiré por ahí. Estoy comenzando a angustiarme, realmente es desesperante todo este silencio... y esta sensación de soledad.
Me di cuenta que estaba golpeando el pie contra la pata de la mesa repetidas veces impaciente. Qué diablos, no necesito a esos dos para nada.
Bueno, es mentira, estoy demasiado perdido sin ellos.
Si estuvieran aquí, Hoodie seguramente estaría fuera, dando vueltas por el bosque. Y Masky estaría bebiendo cerveza o fumando, diciéndome que me pierda o que lo deje en paz... odio cuando hace eso, aunque también me causa gracia lo repetitivo que es.
Me recosté en el sofá muy relajado pero al instante ciertas palabras se me vinieron a la mente.
"Eres muy flacucho"
Maldito.
Y el estúpido de mí, siempre influenciado por sus palabras, se puso a hacer ejercicio.
No podía dejar que siguiera burlándose de mí, lo peor es que tenía razón, ese idiota siempre tiene razón.
30 flexiones de brazos, 20 abdominales y 15 sentadillas... es lo que hubiera hecho si no fuera un vago debilucho que además es un flacucho.
Sólo conseguí hacer 10 flexiones y 10 abdominales pero hey, logré hacer las 15 sentadillas. Ahora quiero helado de premio.
Si me rendía ahora lo siguiente que me diría Masky es lo fracasado que soy, así que continué.
Estuve como una hora y media haciendo ejercicio. Cansado, sudoroso y con los brazos doliendo me tiré al sofá.
Debí dejar una botella de agua sobre la mesa...
El sonido de la puerta estrellándose contra la pared me hizo dar un brinco del susto.
Masky entró tambaleandose, detesto verlo así.
—Oh, Rogers estás aquí...
—Sí, aquí vivo...
Soltó una estúpida risa y pasó la mano por toda su cara. Su mirada estaba intentando divisar lo que fuera, intentaba disimularlo pero es inútil, desde el sofá puedo oler el alcohol y la marihuana.
—Dónde está Hoodie?
—Auto... durmiendo... —respondió haciendo pausas entre las palabras— Como sea... —se dirigió como pudo hacia las escaleras, chocandose con los muebles y dejando la puerta abierta.
—Vas a matarte—me levanté para ayudarlo.
Apenas moví un músculo un quejido se escapó de mi boca, estoy considerando dejarlo a su suerte y tirarme nuevamente al sofá...
—Eres mi ángel guardián... —dijo luego de que pasara su brazo por encima de mis hombros para ayudarlo a subir las escaleras.
—Me das ganas de vomitar—entrecerré los ojos y alejé la cara lo más que pude, cómo puede disfrutar de vicios que te dejan oliendo así?
—Vayamos al casino...
—Casino? Estás loco.
—Casino Oasis?
—Sí, claro.
Lo llevé hasta su habitación y se tiró a la cama.
—Okay... si necesitas algo...
—Quédate—me interrumpió.
Parado frente a su cama, mirándolo y pensando en el desastre que estaba hecho no me negué.
Moví la silla de su escritorio y me senté junto a él.
—No puedo dormir... la cabeza me da vueltas... —seguía batallando para hilar frases.
—Eso es porque eres un maldito borracho.
—Lo que digas...
—Deberías ir a alcohólicos anónimos—bromeé sin siquiera esbozar una sonrisa.
No respondió, sus ojos estaban cerrados, incluso durmiendo sigue teniendo una mirada enojada.
Me levanté cuidadosamente, no quería hacer ruido.
—Dónde vas?
Mierda.
—A ningún... qué haces? —estiró su brazo, reposándolo sobre mi pierna, y agarró la parte baja de mi camiseta.
—Asegurándome de que no te irás... —respondió con los ojos todavía cerrados.
—No me iré.
—Mentiroso.
Me miró por unos segundos con el ceño fruncido, la luz le molestaba. Volvió a cerrar los ojos y luego de un corto silencio comenzó a hablar.
—Eres igual a ella...
"Ella"?
—Ann?
—Duh!
No supe exactamente qué responder, se supone que debo tomarlo como algo bueno? Algo malo?
—Tus ojos son iguales, grandes, marrones...
Estaba hablando lento, como si estuviera eligiendo cuidadosamente sus palabras pero como tiene más de la mitad de sus neuronas quemadas por el alcohol solo voy a pensar que le cuesta modular de corrido.
—...y pareces una chica—se rió suavemente.
Eso me gano por tomarlo en serio en un momento así...
—Ya basta con eso.
—Es verdad, tu piel se ve muy... y tu pelo es tan...
—Ni siquiera estás terminando las oraciones—arqueé una ceja y me crucé de brazos.
—No me siento muy bien... creo que voy a... —se levantó rápidamente de la cama.
—Okay.
Lo llevé hasta el baño, no me dejó entrar así que me quedé esperándolo fuera... escuchando cómo vomitaba.
Ya me sentía nauseabundo con el olor, el sonido no ayudaba en nada...
Al salir del baño volvimos a su habitación.
Se metió bajo las sábanas y yo me quedé parado junto a la puerta.
—Estás seguro de que quieres que me vaya?
—Ajá...
—Muy bien.
—Gracias...
Me gustaban las pequeñas ocasiones en las que Masky mostraba un sentimiento genuino hacia mí.
—Gracias por lo de esta noche...
Igualmente mañana no lo vas a recordar...
—No es nada—dije y puse un pie fuera de la habitación.
—Rogers...
—Sí?
—Puedo preguntarte algo? —me dio una mirada.
—Qué?
—Cuando llegué estabas todo sudoroso y pude notar que te dolía el brazo, acaso te estabas masturbando?
—...
—Si lo estabas más te vale que no hayas ensuciado la mesa ni el sillón, asqueroso.
Luego de unos segundos de silencio rompió a carcajadas.
Una vez más esperé de más, claramente no sé leer su humor...
Apagué la luz, cerré la puerta y me fui.
Notes:
Referencias:
•A Beautiful Mess - Shameless, 2x04
•《Casino Oasis》letra de Off To The Races, Lana del Rey
Chapter 21: Are You There God? It's Me, Jesus
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Era mediodía, nos encontrábamos en una cafetería almorzando. Habíamos venido a la ciudad a conseguir, y por conseguir me refiero a robar, un par de cosas.
Una vez terminado el trabajo decidimos almorzar aquí, los chicos traían algo de dinero encima.
—Esta es una idea terrible.
—Sólo comeremos algo rápido y nos vamos.
Hoodie había estado insistiendo por un rato en que paráramos a comer algo, Masky no estaba nada convencido con la idea pero ya estábamos sentados en nuestra mesa.
Una de las meseras se acercó con dos menúes.
—Dios, siento cómo mis tripas se comen entre ellas...
—Deja de exagerar.
Hoodie ojeó rápidamente el menú, Masky ni lo miró y me lo cedió.
—Un bistec y jugo de naranja.
—Muy bien—anotó en su libreta y luego miró a Masky.
—Café.
Siguió anotando y sus ojos se posaron finalmente en mí, me puse nervioso, ni siquiera había tenido la oportunidad de ver el menú. Pedí lo primero que vi.
—Waffles y jugo también...
Respondí con algo de vergüenza sin levantar la vista, estaba seguro que Hoodie y Masky estaban juzgandome por elegir algo tan infantil.
—En seguida vuelvo con sus pedidos—dijo con una sonrisa cálida y se llevó los menúes.
—Ordenaste un bistec sin siquiera mirar el menú completo—dijo apoyando su barbilla sobre su mano.
—Estaba seguro de que estaba en el menú.
—Sólo admite que estás harto de tu comida de porquería y por eso querías comer aquí.
—Hey, mi comida es deliciosa! Verdad, Toby?
Al no recibir respuesta por mi parte me miró sorprendido.
—Increíble! Es increíble lo desagradecidos que son.
Masky se rió de él.
—Supéralo.
Siguieron hablando, Hoodie ofendido y Masky burlándose, yo había dejado de prestar atención a la conversación. Miré hacia mi derecha, un grupo de motoqueros cuarentones estaban sentados en la barra, bebiendo, mirando la televisión, hablando a los gritos y riendo.
Uno de ellos estaba mirándome.
No parecía que fuese a apartar su mirada...
—Voy al baño.
El ruido de la silla moviéndose y Hoodie levantándose me trajo de vuelta.
La mesera llegó con nuestros platos.
—Un bistec y dos jugos de naranja, un café y un plato de waffles para ti—apretó mi mejilla derecha—. Eres un joven muy adorable.
Su cara y su voz expresaban ternura, sonreí algo incómodo.
—Avísenme si les apetece algo más—dijo y se fue.
Miré mi plato, ni siquiera tenía hambre.
—Más te vale que comas, no me hagas desperdiciar mi dinero—dijo y bebió un sorbo de su café.
Sin decir nada tomé los utensilios con poca gana y comencé a cortar los waffles.
—Por qué estás tan callado? —preguntó sin mostrar un poco de interés.
—No es nada...
—Rogers no cierras la boca un maldito segundo, qué pasa, eh? —me miró.
—Que no es nada—bajé la vista a mi plato para seguir cortando.
Me agarró de la cara con la mano izquierda, forzándome a verlo. Su mirada enojada se hizo presente, como siempre.
—Rogers.
—No es nada—respondí con dificultad, seguía sujetando mis mejillas...
Vi por el rabillo del ojo cómo Hoodie se acercaba y se sentó.
—Pareces un pescado—me soltó y siguió bebiendo, no volvió a dirigirme la palabra ni la mirada.
—Finalmente! Qué delicia! —Hoodie se llenó la boca y masticaba con una enorme sonrisa.
Tiempo después, habíamos terminado nuestros almuerzos. Masky y Hoodie hablaban de tonterías, la vieja radio reproducía una canción agradable a un volumen bajo para no molestar a los que veían la televisión.
Las voces ruidosas de los motoqueros me sacaron de mis pensamientos.
—Cariño, mueve esas hermosas piernas que Dios te dio y tráeme otra cerveza.
—Richard tienes una esposa!
—Y también dos amantes!
Los cuatro se echaron a reír, el quinto estaba serio, casi enojado, mirándome nuevamente.
—Qué estás mirando? —preguntó Masky. Lo miré rápidamente, Dios mío casi me mata del susto, por qué está tan al pendiente?
—Ese tipo no para de mirarme...
Masky miró por encima de su hombro.
—No mires! —susurré en vano.
—El tipo con la camiseta que dice "Queensrÿche"?
—Sí...
—De qué hablan? —preguntó Hoodie.
—Ese viejo raro está mirando a Toby.
Respondió sin apartar la vista. Hoodie hizo exactamente lo mismo que Masky, mirarlo sin nada discreción.
Ahora el tipo nos mataba con la mirada a los tres...
—Qué diablos mira, voy a patearle el trasero.
—Ya basta, no vamos a ocasionar problemas. Paguemos y larguémonos de una vez—Hoodie se levantó y se dirigió a la barra.
—Como sea—se levantó y me tiró las llaves de la camioneta—. Enciende el bump.
Se fue antes de que pudiera responder algo.
Me levanté y comencé a caminar hacia la puerta, cuando pasé frente a la barra el motoquero que tanto nos miraba me bloqueó el paso.
Se quedó parado frente a mí en silencio, sus amigos de repente dejaron de reír. El único sonido que podía escucharse era el de la radio y la tele.
—De dónde eres, niño? —preguntó con una voz seca.
—Sólo estoy de paso... —no quería verme intimidado pero la verdad es que estaba rogando que la conversación terminara, el tipo era el doble de mi tamaño.
—Hay algún problema?
Notes:
Referencias:
•Are You There God? It's Me, Jesus - South Park, 3x16
•Se menciona la banda de heavy metal Queensrÿche
Chapter 22: Face It, You're Gorgeous
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
Hoodie y yo estábamos en el mostrador pagando nuestra comida.
—Cuánto tienes? —preguntó para asegurarse de que tuviera suficiente dinero.
—Yo pago lo de Rogers, no te preocupes.
—Muy bien.
Mientras la mesera le cobraba a Hoodie, vi a Rogers levantarse de la mesa y dirigirse a la puerta de salida.
—15 dólares.
—Claro—busqué en mi billetera.
Tan pronto como le entregué el dinero me percaté del poco ruido que había en el lugar, al voltearme vi al motoquero, que había estado prácticamente acosando a Toby, frente a él.
Lo único que nos faltaba era que ese idiota se metiera en una pelea con alguien que le duplica la altura.
Nos acercamos rápidamente.
—Hay algún problema?
Hoodie se paró junto a Rogers, devolviéndole la mirada firme a ese viejo cretino.
Sé que la idea era no causar alborotos pero ya me estaba preparando para uno.
—Eres su noviecito?
El grupo de viejos verdes con cabellos y barbas largas se echaron a reír.
Hoodie se mantuvo en calma, yo por otro lado quería darle puñetazos en la cara hasta que no le quedara un solo diente en la boca.
—Mi problema es que este mocoso estaba coqueteando con mi esposa! —a medida que hablaba iba elevando su voz hasta terminar a los gritos con la cara completamente roja.
—Q-qué? —Rogers actuó desentendido, cosa que lo enfureció más y terminó por agarrarlo de la ropa.
—Deja de hacerte el tonto, mocoso!
Comenzó a zamarrearlo y lo acercó más a él.
De las demás personas nadie hacía nada, no querían involucrarse. Continuaban sus almuerzos ignorando la violencia de este sujeto.
—Ya basta, Rocky. Ya no estamos casados, deja al chico en paz! —la mesera se acercó intentando frenar la pelea, él la empujó sin soltar a Toby.
—Así que te preocupas más por un extraño que por tu esposo!
—Déjalo en paz! —comenzó a llorar en el piso.
—Okay Rocky, qué te parece si te calmas.
Hoodie puso su mano en el brazo que sujetaba a Toby.
—No me digas que me calme—con su otra mano lo sujetó del cuello—. Putos desviados.
Su pandillita de viejos se acercaban lentamente, preparados para sumarse a la pelea.
Rocky empujó a Hoodie hacia sus compañeros, entre dos lo sujetaron y un tercero le dio un puñetazo en el estómago, haciendo que se arrodille.
—Esto te enseñará a no robar a las mujeres de otros.
Y levantó su puño y lo enterró en la cara de Toby.
Cayó al piso, raramente no estaba inconsciente.
La sangre me hervía así que no lo pensé más y levanté mi brazo.
Pude escuchar un leve pitido en el oído derecho después de haber disparado al techo de la cafetería.
Todos los presentes se quedaron inmóviles, asustados, seguramente un poco aturdidos.
—Toca uno solo de sus cabellos de nuevo y te vuelo las pelotas—dije apuntándole.
Me miró sin emitir un solo sonido.
—Rogers...
—Estoy bien... —dijo levantándose.
—Tú, párate—le dije a Hoodie.
Se paró y los tres nos acercamos a la puerta. No dejé de mirarlo ni apuntarlo en ningún momento.
—Enciendan el auto.
Rogers y Hoodie salieron de la cafetería.
—No vas a dispararme o sí?
Entrecerré los ojos, finalmente bajé el arma y me di la vuelta. Realmente me gustaría matarlo pero no es buena idea hacerlo ahora.
—Sabía que no tendría los huevos, maricón—dijo entre risas.
—Sabes—me volteé—, Taylor Swift es más grande que tu bandita de mierda.
Y decidiendo pasarme mi propia amenaza por el culo, le disparé en la entrepierna.
Pude escuchar cualquier cantidad de gritos, pasos alborotados corriendo tras de mí y el llanto de la mesera mientras me iba muy de prisa.
Corrí hasta la camioneta, Rogers estaba parado fuera. Al notar que los motoqueros venían listos para matarme, abrió la puerta y se sentó al volante.
Hoodie se asomó por la ventana y comenzó a dispararles. Subí y Rogers aceleró.
—Eso fue divertido! —dije a las risas intentando recuperar el aliento.
—Te dije que no hicieras lío! —me pegó desde el asiento trasero.
—Mierda, no me cagues el buen humor! Salvé sus traseros, sean agradecidos!
—Gracias... —dijo con los ojos en el camino.
—Oh, Toby por favor! No alimentes su ego...
—Ves? Deberías ser más como Rogers.
—Cierra la boca egocéntrica que tienes.
—Eres muy desconsiderado, Brian Thomas.
Empezamos a discutir.
—Por qué ustedes tienen armas y yo no? —Rogers nos interrumpió.
—Porque no deberías usar una—respondió Hoodie.
—No soy un niño...
—No, pero eres muy estúpido—dije yo y con Hoodie empezamos a reír.
—Los odio demasiado...
Media hora después, llegamos a la cabaña.
—Por un momento creí que vomitaría—dijo Hoodie agarrándose del estómago.
—Esos imbéciles.
—Voy a tomar una siesta, nos vemos en un par de días...
Subió las escaleras a paso lento. Vaya, yo tampoco sé cómo hizo para mantener su almuerzo adentro cuando le dieron un puñetazo.
Increíble.
Los quejidos de Rogers llamaron mi atención.
Estaba mirándose la cara en el reflejo de la televisión que estaba apagada.
—Ven aquí—lo arrastré del brazo hasta la mesa del cocina.
Lo tomé nuevamente de las mejillas con la mano derecha.
—Hey, sé cuidadoso!
—Deja de quejarte.
Lo miré de cerca.
—Necesitas puntos... —dije alejándome.
—Necesito?
—A menos que quieras que se infecte.
—Y puedes hacer eso? —dijo cruzándose de brazos.
—Tienes alguna duda?
Suspiró y se sentó en la mesa, es todo el permiso que necesito... aunque bueno, si no estuviese de acuerdo lo hubiese obligado a dejarme suturarlo igual.
Fui a mi habitación por el botiquín y volví.
—Muy bien, quédate quieto.
Me paré frente a él. Con la mano derecha en su nuca y la izquierda tomándolo de la barbilla, le indiqué en qué posición dejar su cabeza.
—Voy a limpiarte.
Le pasé un pequeño algodón.
No decía nada, tenía sus ojos cerrados pero no necesitaba verlos para saber que estaba nervioso.
—Sabes, hay siete tipos de suturas: el nudo simple, la sutura discontinua, la continua, la intradérmica continua, el punto colchonero, la laceración del cuero cabelludo y por último la sutura de esquina—expliqué un poco para demostrar que estaba en buenas manos.
—Eres todo un experto—respondió con sarcasmo sin abrir los ojos.
—Lo aprendí de Ann...
—Cállate y comienza a coser.
Abrió los ojos y me miró por unos segundos y apartó la mirada aclarando su garganta.
Reí.
—Voy a hacer una discontinua, sirven para lugares con poca tensión—acerqué la aguja a su herida.
Tenía un tajo en el pómulo, ese hijo de puta traía anillos.
Toda esa zona estaba colorada, un poco hinchada.
—Esta es una aguja de cuerpo y punta triangular, sirve para coser tejidos resistentes, en este caso la piel.
—Sólo hazlo!
—Dime si te duele.
Tomé las pinzas de disección para elevar los bordes de la herida, con el porta-agujas introduje la aguja, cerró los ojos con fuerza.
—No arrugues la cara.
Seguí pasando la aguja con el hilo, desde el exterior al interior, Rogers ahogaba sus quejidos, pretendiendo hacerse el fuerte.
Mi mano rozaba su cara a medida que le ponía los puntos, estaba ardiendo.
Dejé las cosas sobre la mesa e hice el nudo.
Lo tomé de la barbilla otra vez, enderezando su cabeza, chequeando su herida.
Suspiré.
—Ese hijo de puta...
—Ahora tengo la cara deforme, esto va a dejarme marca? —preguntó señalando su pómulo.
Sentado sobre la mesa con una mirada enojona tal cual un niño, no pude evitar morir de ternura. Quería pegarle.
—Sigues siendo el mismo niño bonito—comencé a guardar las cosas en el botiquín.
—Aw, Masky—hizo una voz estúpida, lo miré de reojo—. Te estás enamorando de mí, eh.
—Pero qué dices, vete de aquí antes de que te golpee.
—No lo harías, estoy gravemente herido.
—Lo estarás si sigues diciendo tonterías...
Me dio una sonrisa enorme, parece no entender cómo funcionan las amenazas...
—Gracias, por cierto.
—Es un hilo no reabsorvible de seda, tendré que sacarlo en 4 o 6 días.
—Como usted diga, doctor! —se bajó de la mesa.
—Rogers.
—Dime.
Parado junto a mí, me miraba con intriga, esperando alguna respuesta.
—Estoy comenzando a verte deforme...
—Eres maligno, Timothy Wright—fingió indignación.
Puse mi mano sobre su cabeza, casi tapando su curiosa mirada que tanta rabia me daba a veces.
Se quedó quieto, confundido.
—Acéptalo, eres lindo.
Notes:
Referencias:
•Face It, You're Gorgeous - Shameless, 9x06
•Se menciona a Taylor Swift
Chapter 23: The Summit of My Desires
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Estos días las cosas estuvieron tranquilas.
Los chicos no habían abandonado la cabaña, parece que no hay misiones ni tareas.
Toby se encontraba sentado en el sofá descansando sin camiseta, no iba a darse por vencido con el ejercicio.
—Por qué estás desnudo?
Se sobresaltó.
Estuvo siendo tan cauteloso para que ninguno de ellos lo descubriera, todo fue en vano.
—Estoy haciendo ejercicio... —decidió confesar.
—Para qué?
—Para que cierres tu boca y dejes de llamarme debilucho.
Se arrepintió al segundo. Habló sin pensar y ahora Masky va a creer que le da mucha importancia a sus palabras.
—Lo dices en serio?
—No me estoy riendo, o sí?
Seguía parado en el marco de la puerta de la cocina, con una taza de café en la mano.
—Sólo estaba jugando contigo, estás bien así.
—Como sea, el ejercicio no me viene mal.
Estaba deseando que se fuera de una vez, no quería continuar con él ahí. Era muy vergonzoso.
Pero claro, Masky siempre hacía lo opuesto a lo que Toby quería, así que se acercó.
—Debería sacarte eso.
Se refería a los puntos.
Parece que había olvidado por completo su existencia.
—Va a tomar mucho tiempo?
—Debes lavarte...
—Okay.
Toby se levantó y fue lavarse al lavabo de la cocina, Masky fue por detrás suyo.
Se encorbó un poco y comenzó a lavarse el pómulo, mientras tanto Masky revolvía en el cajón. Luego se quedó parado en silencio a su lado.
Se secó con una servilleta.
—Siempre estuve intrigado por las cicatrices en tu espalda.
—Por qué? —se volteó hacia él y se acercó.
Masky ignoró por completo la pregunta y le mostró un cuchillo.
—Esta no es la forma correcta de hacerlo, pero a quién le importa?
—Bueno, vas a tener un cuchillo a centímetros de mi ojo, pero es verdad. A quién le importa?
—Cállate.
Acercó su cara un poco más para ver de cerca, tanto que Toby podía sentir su respiración. Cortaba lentamente los hilos con el cuchillo.
No había rastros de miedo o ansiedad en Toby, sabía que Masky estaba siendo cuidadoso.
—Cómo te las hiciste?
—Eh?
—Las cicatrices—sus ojos se posaron apenas unos segundos en los suyos y volvió su atención a los puntos.
—Ah... Quieres decir quién me las hizo? —no respondió— Mi papá.
Estaba en silencio, sin hacer comentarios sarcásticos ni siendo malo. Toby intuyó que se sentía un poco incómodo ante la seriedad de la conversación, le pareció interesante así que continuó contándole.
—Solía darme palizas. No sólo a mí.
Masky escuchaba atento, sentía un poco de pena por él. Toby notó lo extremadamente callado que estaba y una pequeña sonrisa comenzó a formarse lentamente. Quería reírse.
—Solía tener todo tipo de moretones por todo el cuerpo. Violeta, azul, verde, rojo...
Terminó de cortar y sacar los hilos, lavó el cuchillo y lo guardó.
Toby soltó una risita.
—Qué es tan gracioso?
—Te estás tomando tu tiempo para decir algo feo—su sonrisa permanecía intacta en su cara.
—No tengo nada que decir...
—Lo noté... tu incomodidad.
—No estaba incómodo.
—Seguro que no! Odias hablar del pasado y de sentimientos. Y es gracioso—se burló.
Masky lo miró con el ceño fruncido, sin estar realmente enojado.
—Por eso seguiste contándome tu triste historia de vida? —rió incrédulo.
Toby respondió con una corta carcajada.
—Ahí está!
—Cállate...
—O qué?
Se acercó enfrentándolo, Masky no comprendía su actitud pero no se iba a echar para atrás ante Tobías Rogers. Eso sería muy humillante para él.
—Quítate de aquí, Rogers—trató de empujarlo suavemente pero Toby agarró su brazo.
—Qué vas a hacer, eh? Llamarme lindo?
Toby no le quitaba la mirada de encima ni le soltaba el brazo.
El ceño todavía fruncido de Masky comenzaba a temblar, pero fue desapareciendo mientras desviaba —sin querer— su vista hacia los labios del mocoso insoportable que tenía en frente. Su pecho comenzaba a elevarse más con cada respiración.
—Te digo una sola cosa buena y así es como te comportas. Como una diva.
No quería retroceder, sería una derrota, pero le estaba costando seguirle el juego así que sólo apartó su mirada con una sonrisa de lado, tratando de ocultar que se sentía un poco avergonzado y enfadado.
—Pensé que ya no hacíamos eso.
—El qué? —dijo devolviendo la mirada, con una voz un poco irritada. Sus emociones estaban ganando finalmente.
—No mirarnos.
—Acaso quieres besarme, Rogers?
—Q-qué? No.
El tartamudeo de Toby y su paso hacia atrás no pasaron desapercibidos. Ahora era Masky el que tenía la ventaja y no lo iba a dejar pasar.
Con una sonrisa dio un paso hacia adelante.
—Puedes hacerlo.
—Eh?! De qué hablas?
Continuó dando pasos hacia atrás, comido por los nervios.
A Masky le divirtió ver cómo Toby se hizo el valiente antes y ahora sólo escapaba.
—Vamos puedes besarme.
Estiró los labios, todavía estaba jugando con él. La cara bordó de Toby, sus nervios, lo tímido que se volvió, todo eso le daba risa.
Toby ya sabía que Masky sólo estaba molestándolo, aún así no quería perder. Ya se había acobardado bastante y no quería seguir cediendo.
Con la mente en blanco, se acercó y le dio un pequeño beso en los labios.
Ahora era Masky el que retrocedía rápidamente.
—Estaba bromeando... —dijo con sorpresa y una cara seria, pero su voz sonaba tan calmada como siempre.
—Lo sé. Yo también...
Toby se fue apresurado.
Notes:
Referencias:
•The Summit of My Desires - Anne with An E, 3x06
•《Violeta, azul, verde, rojo》 letra de Cinnamon Girl, Lana del Rey
Chapter 24: There is Something at Work in My Soul Which I Do Not Understand
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
—Vas a decirme qué está pasando entre tú y Toby?
Estaba con la cabeza en cualquier lado, no podía dejar de pensar en aquél momento. Traté pero no pude.
Me trae confundido desde hace una semana. Por qué Rogers me besaría?!
Hoodie estaba al volante, esperando respuestas.
—Nada.
Claramente era inútil mentir, él seguirá preguntando, o sacándome de quicio, hasta que decida hablar.
—Mentiroso.
—No pasó nada...
Se rió mientras negaba con la cabeza.
—De qué te ríes? —no debí preguntar...
—Debes creer que soy un idiota. No es así, Tim?
—Explícate.
—Viniste corriendo al auto cuando les dije que tenía que venir a la ciudad, además ya llevan una semana evitándose.
—Ya te dije que debía recoger algunas cosas...
—Okay, entonces qué pasó con el motoquero?
—Qué quieres decir?
—Abre mi lata.
Abrí su lata de cerveza y se la pasé, después de beber un sorbo continuó hablando, mirando el camino.
—Querías matarlo ahí mismo—dijo con una sonrisa que gritaba "te atrapé".
—Me llamó maricón—respondí fingiendo indiferencia.
—Eres tan mentiroso!
Se rió.
Para estar acusándome de cosas raras, se le veía muy feliz. Y era porque tenía razón.
Y lo sabe.
—No es por eso que lo hiciste.
Las palabras no salían de mi boca, realmente no tenía cómo defenderme de sus acusaciones.
Al notar que no respondería, siguió hablando con su arrogante sonrisa.
—Fue porque golpeó a Toby.
—Falso.
—"Toca uno solo de sus cabellos de nuevo y...", deja de hacerte el idiota.
Maldito Brian.
—No significa nada—abrí mi lata y comencé a beber también.
—No?
—No.
—Lo llamaste por su nombre.
—...
Era verdad.
En varias ocasiones...
Es acaso su vida tan aburrida como para estar tan atento a las cosas que digo?
—Sigue sin significar nada.
—Seguro...
—Estás diciendo que tú no matarías por nosotros? Que desconsiderado.
Traté de llevar la conversación hacia otro lado. Intentar acusarlo un poco a él.
Bajó la velocidad, había tráfico. Genial...
—Lo haría, mataría por ambos. Pero tú? No lo esperaría de ti... ni siquiera esperaría que mates por mí.
—Supongo que no me conoces tan bien.
—Supongo que no...
Avanzábamos lentamente, la gente tocaba sus bocinas. Era una linda noche.
—Sigues sin responder la pregunta.
—Qué pregunta? Vas a callarte en algún momento?
—Por qué están tan distanciados últimamente? Digo, más de lo normal.
—Eres molesto...
—Ah, ya sé!
Lo miré de reojo.
—Tuvieron sexo desenfrenado!
Soltó una gran carcajada, a mi ojo derecho le estaba dando un ataque de tics y la vena en mi frente explotaría en cualquier momento.
Se calló al instante y me dio una mirada llena de intriga y sorpresa.
—No estás chillando como siempre. Te cogiste a Toby?
—Estás loco de remate?! —lo tomé de su sudadera.
—No me sorprendería igualmente.
—De qué hablas, imbécil.
Bocinas detrás de nosotros comenzaron a sonar, Hoodie puso sus manos en el volante y avanzó.
—Es obvio que algo cambió, ya no eres detestable con él.
Tomó su lata y bebió lo poco que quedaba.
—Me besó.
Comenzó a toser desesperado, con un poco de saliva recorriendo su mentón.
—Él hizo qué?
—Solamente te lo dije para que te ahogaras con eso...
—Bien, ahora cuéntame el chisme!
—Ruégame un poco.
—Vete a la mierda! —frunció el ceño y luego comenzó a reír— Así que sí había tensión, eh.
Ahora era yo quien tenía toda la frente arrugada.
—No fue así...
—Sólo dímelo.
Terminé por contarle la situación para que no se hiciera ideas erróneas... ni sucias.
Al final salimos del tráfico.
—Entonces por qué le dijiste que te bese?
—Porque no esperaba que lo hiciera?!
—Oh, en serio?
—No!
—Cerraste los ojos?
—Qué? Cómo podría recordarlo?!
—Lo hiciste?
—No lo sé!
Mentí.
Claro que lo recordaba.
Claro que cerré los ojos.
Pero fue sólo por un momento.
Igual no es importante...
—Muy bien, digamos que no esperabas que él te besara. Lo deseabas.
—Qu...? Eso no es...! —qué diablos dice?!
—Así que sí cerraste los ojos.
No tiene remedio, me callé.
—Te declaro culpable.
Notes:
Referencias:
•There's Something at Work in My Soul Which I Do Not Understand - Anne with An E, 3x02
Chapter 25: City on the Edge of Forever
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Masky y Hoodie se habían ido a la ciudad y yo me quedé solo, por suerte, en la cabaña, encerrado en mi habitación.
Hoodie me había ordenado hacer algunas cosas en su ausencia pero ni siquiera estaba prestando atención. Ni siquiera noté el momento en que se fueron.
Últimamente me estuve sintiendo tan enfermo.
Con el estómago revuelto... y es por mi culpa.
Quise hacerme el valiente.
Quise acorralarlo un poco.
Y nuevamente estamos sin hablar, al igual que al principio.
Me había costado años que me viera como un amigo! O bueno, que dejara de verme como un enemigo al menos...
Algunas veces siento como si el corazón me fuera a salir del pecho y eso me causaba muchísimos conflictos porque me daba asco, quiero decir... por qué se me acelera el pulso estando junto a Masky? No tiene sentido! Es asqueroso...
pero no puedo negar que también se sentía bien...
Tengo una sensación de calidez en todo mi ser que no había tenido hace años.
Realmente quiero vomitar.
En intentos de calmar este horrible, raro y a la vez tierno sentimiento, caí en la conclusión de que Masky debe sentirse exactamente igual.
Probablemente vomitó tres veces y desea golpearme, eso sería reconfortante.
Si el me golpeara por toda esta tontería nunca volvería a atreverme a hacer algo tan estúpido...
Por más divertido que fuera.
Y lo fue.
Él también quiso fingir que tenía el control de la situación pero retrocedió incluso más rápido que yo.
Puedo asumir que gané?
Dejé de dar vueltas por la habitación y me quedé parado frente a la ventana. Sólo podía ver la oscuridad del bosque.
Mientras pensaba que el cabello se me caería de tanto estrés y sobrepensar, la puerta se abrió sigilosamente.
Honestamente me aterraba voltearme.
—Rogers.
No es que no quiera voltearme...
Bueno, sí lo es.
Las palabras no salían de mi boca y no iba a moverme.
—Eres sordo acaso? —me dio un golpe en la cabeza.
—Imbécil... —lo maldije en susurros, esperando a que iniciara una tonta discusión.
—Por qué me besaste?
No estaba esperando que fuera directo, generalmente le cuesta mucho decir cosas que no sean amenazas o burlas... y en su mayoría hacia mí.
—Pensaste que no lo haría, entonces lo hice! —me volteé hacia él a los gritos.
No pretendía gritarle pero estas situaciones a veces me sobrepasan.
—Sólo por eso?! —me gritó de igual forma.
Claro que sí. Qué otra respuesta espera?
—Qué quieres que diga? Que lo hice porque estoy enamorado de ti? No lo estoy.
Me alejé y me senté sobre mi mesita de noche.
Trataba de actuar calmado, pero no lo estaba. Tenía una tormenta de emociones dentro, que cambiaban de forma rápida e intensa.
—Además me lo estabas rogando, prácticamente! —me reí de él.
Que él se riera también no era una opción, esperaba algún insulto en cambio, pero solo estaba parado mirándome.
Mientras pensaba en lo estresante que se estaba volviendo este interminable silencio se acercó a mí y me agarró de la sudadera con fuerza.
Me empujó a mi cama y se puso sobre mí, apretando su mandíbula. Cerré los ojos esperando a recibir un puñetazo.
No me atrevía a abrirlos, sólo podía sentir su firme agarre acompañado de una respiración tranquila, mis propios latidos alborotados y una infinita espera.
Su puño no llegó nunca.
—Es una pena... podría haberme acostumbrado.
Abrí los ojos para encontrarme con una mirada relajada, sin embargo la mía era todo lo contrario.
—Deja de jugar conmigo.
—No estoy jugando.
—Quíta-te...! —tartamudeé.
Intenté empujarlo inútilmente, es más grande y pesado que yo.
Me tomó de las muñecas, seguí forcejeando pero no me soltaba.
—Deja de hacer eso.
—Que me dejes!
Continué intentando zafarme pero era difícil. Ya me estaba quedando sin energía y comenzaban a dolerme las muñecas.
—Dije que pares! —harto de todo este forcejeo, sostuvo mis muñecas contra la cama a la altura de mi cara.
Mi respiración era agitada, podías notarlo en el pecho.
Él seguía sobre mí, quién sabe qué esté planeando.
—Me estás lastimando! —otra vez intenté soltarme. No pude.
—Prometes dejar de hacer eso?
Prometerle qué?! Qué dice?!
Sólo quiero que se quite de encima y se largue.
—S-sí... —respondí más calmado, con la mirada todavía enojada y el pecho elevandose cada vez más.
Pronto sentí como su agarre iba disminuyendo su fuerza, aún así no me soltó por completo.
Detesto estar tan vulnerable ante él.
Pero no puedo negar que es un poco emocionante nunca saber con qué va a salir.
—Qué pretendes, Masky?
Su mirada naturalmente llena de desprecio se instaló en su cara, finalmente.
—No te soporto.
—Entonces qué mier...
Me dejó sin poder terminar la oración.
Con la mano que agarraba mi muñeca izquierda, sujetó mi cara, asegurándose que no me pudiera voltear.
Juntó sus labios con los míos de forma bruta.
Como si hubiese estado teniendo una batalla interna tratando de decidir si hacerlo o no, entonces por impulso decide hacerlo. Porque sabe que si lo piensa un poco más, se iba a echar para atrás.
Con la mano izquierda traté de apartarlo y con la derecha intenté zafarme, pero volvió a sujetarme con fuerza.
Seguía besándome, desesperadamente.
Justo cuando creí que iba a darme por vencido y dejarlo hacerme lo que quisiese, porque muy en el fondo (por más asqueroso que me sea admitirlo) me estaba empezando a gustar, se separó.
Antes de que pudiera decir algo le escupí en la cara, enfadado.
Su única reacción fue cerrar los ojos y segundos después limpiarse con la manga.
—Eso fue asqueroso.
—Hijo de puta.
Lo empujé y finalmente pude levantarme, él se quedó sentado en la cama.
—Qué es esto, Masky? Venganza?
Estaba furioso, muchas veces le permito tratarme mal, gritarme, insultarme, incluso golpearme. Pero besarme de esa forma es ir demasiado lejos.
Besarme de esa forma sólo para molestarme.
Besarme de esa forma sólo para nunca más volver a hacerlo...
—Qué imaginación la tuya.
—Oh, entonces por qué fue? Acaso estás enamorado y esta es tu confesión? —dije con sarcasmo y él rió. Hijo de puta, sólo ríe cuando algo me jode.
—Que asco, Rogers...
—Entonces por qué lo hiciste?!
Me miró seriamente y una sonrisita maliciosa comenzó a dibujarse en su rostro.
—Porque pensaste que no lo haría, entonces lo hice...
Sentí que el pecho me iba a explotar de la rabia. Estaba que sacaba humo por las orejas.
Una vez más se rió de mí.
Al ver que no decía nada, se levantó en busca de la salida.
—Nos vemos...
Lo tomé del cuello de su chaqueta, frenó en seco, esperando con intriga a ver qué hacía.
—Qué vas a hacer, Rogers? Vas a bes...
Le di un puñetazo.
Dio unos pasos hacia atrás, cubriéndose la boca con la manga.
Le echó un rápido vistazo, estaba manchada con un poco de sangre. Se relamió el labio partido.
—Estás muerto...
Esta vez me sujetó del cuello y me jaló hacia él.
No tenía ni puta idea de si iba romperme la cara de una vez por todas o si sólo quería asustarme para luego darme una amenaza e irse.
...O si iba a besarme de nuevo.
Estúpido bipolar.
Como sea no lo descubrí tampoco porque antes de que pudiera hacer cualquier cosa, le di un rodillazo en la entrepierna.
Se encorbó un poco, aguantándose el dolor y las ganas de asesinarme.
Ahora yo lo empujé a la cama y me subí encima suyo.
—Eso fue... muy bajo, incluso para ti—dijo entre pausas, mostrando una sonrisa adolorida.
—En realidad es propio de mí.
A diferencia de él que me sujetaba de las muñecas para inmovilizarme minutos atrás, yo tenía las manos puestas en sus hombros.
No estaba ejerciendo ningún tipo de fuerza y él tampoco estaba intentando empujarme.
—Yo no te golpeé! —gruñó entredientes e intentó levantarse.
Esta vez le di un puñetazo en las costillas y se recostó rápidamente.
—Acaso te excita darme una paliza? —sonreía para hacerme saber que, aunque estuviera encima de él y dándole golpes, yo no tenía el control.
—Estoy empezando a cansarme de ti también... —dije agarrándolo del flequillo con fuerza.
—Y qué vas a hacer, eh?
Él tenía esa arrogante sonrisa y yo una frente arrugada de tanto fruncir el ceño.
—Cobarde...
Masky me había sacado de mis casillas por completo.
Quería darle otro puñetazo en la boca.
Así es, quería darle otro puñetazo en la boca...
Pero en vez de eso lo besé.
Un beso igual de desesperado que el anterior. La diferencia era que ahora le presté atención al sabor a cigarrillo en su boca que no había notado antes y por supuesto el sabor metálico de la sangre en su labio.
Nuestras bocas se movían a ritmos diferentes, de vez en cuando chocando los dientes.
Subió su mano hasta mi cuello pero la aparté bruscamente. Este hijo de puta realmente no soporta no tener el control...
Casi por instinto, mi mano derecha bajó lentamente desde su hombro hasta su pecho y la dejé ahí.
Podía sentir su corazón latir con fuerza.
Decidí que era momento de acabar esta idiotez antes de que comenzara a sentir los pantalones apretados.
A medida que alejaba la cara para acabar ese beso, Masky acercaba la suya.
Lo agarré del cuello, todavía besándonos.
Seguía molesto así que lo mordí sin dudarlo, justo donde tenía el labio cortado.
Quería hacerlo sangrar más, que le doliera.
Soltó un gemido adolorido y me sujetó la pierna izquierda con fuerza. Generalmente me hubiese dado un golpe en la cabeza...
Me separé y me alejé.
Podía oírlo respirar por la boca, yo intentaba recuperar el aliento de forma calmada por la nariz, así no me escuchaba... pero los movimientos de mi pecho subiendo y bajando no son para nada sutiles.
—Así es como se besa.
Salí de mi habitación sin echarle ni una sola mirada. Espero que para cuando vuelva ya no esté ahí.
Notes:
Referencias:
•City on the Edge of Forever - South Park, 2x07
Chapter 26: Stuck in the Middle (With You)
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Problemas con el auto?
La mujer rubia se acercó a los dos proxys que estaban en compañía de un mecánico bastante viejo y sus hijos.
—Así parece... —respondió Masky.
—Qué bueno que mis chicos llevaban la grúa. Tienen suerte.
—Se lo agradecemos.
Hoodie había mandado a Masky y a Toby a comprar algunas cosas a un pueblo específico y ciertamente lejano.
La realidad es que estaba harto de esos dos y sus dramas.
Había sido un viaje largo por la carretera, en un día soleado. Toby en vez de sentarse en el asiento del copiloto, se recostó en el trasero fingiendo querer dormir.
Masky no dijo nada.
Condujo escuchando "música de mierda" por un par de horas hasta que el auto dejó de funcionar.
Después de un rato de insultar, revisar el motor y tratar de encontrar el problema (y fallar en ello), entró al auto cerrando la puerta con fuerza. Se frotó la sien frustrado.
Toby se sentó mirándolo con una cara seria, casi enojada.
—Y bien?
—Cállate.
Masky estaba batallando para controlar su ira y escuchar a Toby no lo ayudaría en nada.
Segundos después volvió a abrir la boca.
—Me estoy meando...
—No soy tu madre Rogers, sólo ve.
—A dónde? No hay nada aquí!
—Sólo mea a un costado del auto! A nadie le importa.
Se resignó con enojo.
—Como sea—abrió la puerta y se bajó—. Más te vale no espiar.
—Pero qué...
Cerró la puerta dejándolo con la palabra en la boca.
Luego de un largo rato, estaban dentro del auto muriendo de calor. Ambos se habían deshecho de la mayoría de sus ropas.
—Creo que voy a morir deshidratado... —dijo Toby, que ahora estaba sentado en el asiento del copiloto.
—Cállate—respondió Masky repentinamente.
—Siempre me dices que me calle, cállate tú.
—Qué te calles!
Toby resopló sin hacer más ruido, Masky escuchaba atento y luego se volteó para ver que una camioneta con una grúa se aproximaba. Se bajó rápidamente.
Los desconocidos frenaron al notar que Masky y Toby tenían problemas, hablaron brevemente con él. Al mencionar su destino accedieron a llevarlos, ya que vivían allí.
—Parece que hoy no es el día Rogers.
Y así fue como terminaron en un pueblo en medio de la nada.
—La casa invita—dijo la misma mujer rubia que los había guiado hasta el bar del pueblo, sirviéndoles dos vasos de cerveza.
—Eres la dueña?
—Así es.
—Grace Walker?
Su amigable sonrisa desapareció.
—Quién pregunta?
—Me llamo Tim, Brian Thomas me envió por...
—Brian?! —su sonrisa volvió— Conoces a Brian?
—Desde hace años, por desgracia...
Masky y Grace comenzaron a tener una charla acompañada de más tragos y sonrisas por parte de ambos.
—Vaya, no me avisó que vendría alguien más en su lugar.
—Seguramente se le olvidó.
—Ah, seguro. Suele ser distraído, la última vez olvidó su... bueno, no es importante. Otra cerveza?
—Por favor.
Grace le sirvió otra cerveza.
—Voy al baño.
—No causes problemas como la última vez—dijo Masky sujetándolo del brazo mientras bebía.
—Ese fuiste tú.
—Como sea, no hagas líos.
—Como sea...
Toby rodó los ojos y le dio la espalda.
—Rogers.
—Qué? —lo miró por encima del hombro.
—...Si algo pasa sólo ven a mí.
Sin responder nada, se fue al baño.
—Qué le pasó en la cara? Es problemático?
Masky bebió lo que quedaba en el vaso.
—No, sólo es... inquieto—rió.
—Bien, porque no nos agradan las personas problemáticas.
Entendió la amenaza.
Luego de un rato Dave, el mecánico, apareció en el bar. Les dijo que tendrían que pasar la noche en el pueblo y que al día siguiente tendría el auto listo.
A Masky no le agradaba la idea de tener que quedarse pero no había otra opción.
Grace les comentó que era amiga de la dueña del motel, dijo que hablaría con ella para que los dejara pasar la noche gratis. Los chicos se lo agradecieron y la siguieron hasta el motel.
—Meredith no vas a adivinar quiénes son estos... Son amigos de Brian!
—Brian Thomas? No te creo—dijo con una sonrisa.
Toby no entendía cómo estas mujeres podían verse tan alegres al mencionar a Hoodie.
Meredith accedió a hacerles el favor de dejarlos quedarse gratis y les entregó la llave de una habitación.
—Sólo una llave?
—No te quejes, Rogers.
Mientras se dirigían a la habitación, Toby Sólo deseaba que hubieran dos camas.
Al abrir la puerta se alivió y se tiró a una de ellas.
—Voy a dormir lo que queda del día—dijo estirándose.
—Hay botellas de agua—Masky estaba revisando el mini refrigerador de la habitación.
—Me pregunto por qué Hoodie tiene tan buena reputación con esas señoras.
—No preguntes...
—Como sea.
Toby se volteó e intentó dormir.
Masky salió de la habitación, encendió un cigarrillo y sacó de su bolsillo un teléfono.
Le marcó a Hoodie.
—Timothy, finalmente llegaron al pueblo?
—No me llames así, y sí...
—Vaya, les tomó mucho tiempo.
—Eso es porque nos mandaste a un pueblo de mierda en medio de la nada...
—Puedes culparme por no sentirme cómodo con la idea de ustedes dos cogiendo por toda la cabaña? Cabaña en la que yo también vivo—bromeó aunque sí lo pensaba.
—Hablando de coger, cómo crees que reaccionaría Dave si le digo que te coges a su esposa?
Hoodie calló y Masky se echó a reír.
—No puedo creer que te gusten las viejas, eh.
—No era tan vieja en aquél momento—le restó importancia.
—También te cogiste a Meredith?
—Meredith? Qué carajos, se van a quedar en el motel?
—Sí...
—Qué pasó con el auto?
—No lo sé, Dave lo tendrá listo mañana.
—Mierda... entonces Meredith los deja quedarse gratis?
—Quién diría que tu verga nos traería tantos beneficios...
—Cierra la boca.
—Como sea, por qué nos mandaste a este pueblo sacado de una película de vaqueros?
—Tú lo dijiste, mi verga tiene beneficios. Precios bajos sin preguntas, ya tienen todo?
—Todavía no, mañana recogeremos todo junto con el auto.
—Muy bien, no causen problemas... y esta vez es en serio Masky.
—Que sí.
Toby salió de la habitación, Masky se despidió de Hoodie mientras tiraba su cigarrillo y guardó el teléfono.
—Tienen teléfonos?
—No ibas a dormir?
—Tienen teléfonos y pistolas, y yo no...
—Sh! Cállate, no digas eso tan fuerte.
Le tapó la boca con la mano derecha rápidamente, Toby no hizo más que mirarlo (un poco enojado) directo a los ojos. Masky sintió un pequeño nerviosismo y se alejó.
—Vamos a ver el pueblo.
Toby fue detrás de él en silencio.
Notes:
Referencias:
•Stuck in the Middle (With You) - Supernatural, 12x12
Chapter 27: The Old Sugarman Place
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
Después de un largo día dando vueltas por el pueblo, conociendo algunas personas y pedir comida al anochecer, terminamos nuevamente en el bar.
Grace nos traía vaso tras vaso, cortesía de la casa. Rogers aparentemente le había agarrado el gusto a la cerveza, y eso no me agrada tanto...
—Así que ustedes son amigos de Brian, eh?
Los hijos de Dave y Grace nos hacían compañía.
—Así es. Lo conoces?
—Solíamos practicar nuestra puntería disparandole a algunos pájaros y fumar un fasito después. Pero no se lo menciones a mi madre, detesta todo lo que se pueda fumar.
Le preocupa que su madre se entere que fuma en lugar de que tenía acceso a armas? Vaya.
—Soy una tumba—dije llevándome el vaso hasta la boca.
—Qué hay de él? —sus ojos se dirigieron a Rogers, que estaba hablando con su hermano, un poco más alejados de nosotros.
—Rogers? Qué tiene?
—Es... desviado?
Se me escapó una corta carcajada.
—Y tú?
—Yo no—respondió riendo—, mi hermano sí. Y por lo visto le gusta tu amigo.
No pude evitar mirar una vez más por encima de mi hombro.
Estaban hablando quién sabe de qué, sonrientes, cerveza va cerveza viene...
Le toca el hombro...
Estoy teniendo sentimientos encontrados.
—No es gay—continué bebiendo mi cerveza, tratando de ignorar aquella escena y mis ganas de vomitar y golpear a alguien.
Se rió.
—Qué es tan gracioso?
—Todos sus noviecitos dicen lo mismo, no me malinterpretes, no soy homofóbico. Solamente me parece tan impresionante cómo juega con ellos, los machotes, y luego los tiene en su cama.
Se levantó y se fue al baño.
Encendí un cigarrillo y sin pensarlo mucho más fui a su mesa.
Seguían riendo, acaso este tipo es comediante o qué?
—Quiero ver qué tan inútil eres jugando al billar. Levántate.
Los dos me miraron con sorpresa.
—Qué? —Rogers mostró una sonrisita estúpida, parece que el alcohol está haciendo efecto.
—Y bien, Rogers? Eres una gallina?
—Eres un idiota—bebió un último trago y se levantó—. Bien.
Lideró el camino hasta la mesa de billar, su amiguito me hizo una falsa sonrisa y me fui.
—No seré tan bueno en el UNO, pero no hay forma en que pierda en el billar.
—Veremos—respondí con una sonrisa desafiante.
Jugamos por un largo rato, todavía bebiendo y de vez en cuando riendo. Se sentía tan diferente a cuando estamos en la cabaña.
Miraba concentrado las bolas, finalmente le pega a una con el palo pero no la mete en el hueco.
—Mierda—dijo y chasqueó la lengua, su mirada mostraba un ligero enfado.
Raramente se me hacía más atractivo de lo normal, y eso es culpa del alcohol.
También debo decir que un poco me molesta esa estúpida gaza.
Ahora era mi turno. Golpeé la bola blanca con el palo, hice que una entrara en el hueco.
—Bien!
—Maldita sea...
—No habías dicho que eras bueno? —me preparé para meter otra bola.
—Y lo soy.
Justo cuando iba a golpearla Rogers me hizo cosquillas y fallé.
—Hey! Eso es trampa... —aunque quería sonar enojado ni siquiera lo estaba. En realidad trataba de no reírme.
Él estaba parado junto a mí sonriente y sin mirarme. Dios, quisiera que estuviéramos solos.
Al instante llegaron los hijos de Dave.
—Podemos unirnos?
—Claro, Rogers ya me está aburriendo.
—Cállate, estamos empatados.
—Eso es porque hiciste trampa.
—No lo hice.
—Lo hiciste.
Jugamos un rato los cuatro y luego nos sentamos en una mesa.
Mike, el gay, había propuesto jugar en parejas y por supuesto le pidió a Toby ser la suya. Y el estúpido aceptó...
No tuve más remedio que jugar con Tyler. Perdimos.
—Aquí están las cervezas—Mike llegó con los vasos—. Hagamos un brindis por nuestra victoria.
Chocaron los vasos alegres y bebieron.
—Hacemos buen equipo, eh.
Pero qué dice este idiota, no lo soporto.
—Claro que sí.
Genial, Rogers le da la razón.
—La próxima vamos a ganarles, verdad Tim?
—Claro que sí.
—Sí, seguro. Hiciste perder al pobre Tim con tu pésima puntería.
—Es por la cerveza... además ustedes ganaron sólo porque Toby hizo todo el trabajo.
Comenzaron una tonta discusión de hermanos. Segundos después una chica se sentó en nuestra mesa y comenzó a hablar con ellos, eran amigos.
—Estos son Toby y Tim—nos presentó.
—Hola, soy Lisa.
Nos mostró una sonrisa encantadora. Era una chica bastante bonita aunque demasiado joven.
Conversamos por un rato, en un momento dejé de escuchar lo que decían. Sólo quería irme, la batería social se me había acabado.
Lentamente sentí cómo el pie de Lisa me acariciaba la pierna.
La miré al instante, me estaba mirando mientras mordía la comisura de su labio. Me tomó por sorpresa.
Rogers estaba demasiado callado para ser él... y para estar ebrio.
Lo miré por el rabillo del ojo, estaba mirándome fijamente. Por primera vez me da un poco de miedo.
—Quién quiere otra cerveza? —preguntó Tyler levantándose.
Mike y Lisa respondieron casi al mismo tiempo.
—Yo también—dijo Rogers.
—Ya bebiste demasiado...
—Vete a la mierda, no eres mi padre.
Su cara y su voz ponían en evidencia lo borracho que estaba. Si sigue bebiendo terminará vomitando.
—No hagamos esto aquí. Mañana tenemos que levantarnos temprano—me levanté listo para irme—. Vamos Rogers.
No se movió ni un centímetro. Por qué siempre tiene que ser tan caprichoso?
—Si no vienes ahora mismo, dormirás afuera. No voy a abrirte la puerta.
—Bien.
Dios, quiero golpearlo.
—No será necesario, puedes quedarte en casa—dijo Mike. Mike voy a romperte las piernas, no es broma.
—Problema resuelto entonces, buenas noches Timothy.
Decidí no hacerme mala sangre, contuve la ira y me fui del bar.
Ya estando en la habitación, intenté dormir. Di vueltas en la cama pero la rabia me quitaba el sueño, también me sentía un poco mareado de tanta cerveza.
Me senté en la cama.
No puedo creer que en serio ese idiota vaya a dormir en otro lado...
Me estaba arrepintiendo de haberlo dejado, seguramente piensa que me ganó. Cómo pude dejarlo ganar?
Además Hoodie me dijo que no nos metiéramos en problemas, ni siquiera sé dónde está ni lo que está haciendo... no puedo cuidarlo.
—Estúpido Rogers... debería ir a buscarlo?
Suspiré mientras me hacía la idea de que no tendría sentido. No sé dónde vive y seguramente estén haciendo cosas desagradables juntos.
Qué asco.
Cerré los ojos un momento y escuché cómo golpeaban la puerta. Me levanté y al abrirla vi su estúpida cara.
—Jesucristo, por qué me esperas con esa cara? —todavía estaba borracho— No dijiste que no ibas a abrirme?
Entró a la habitación tambaleandose un poco, se frotó los ojos.
—Estás demasiado callado, es raro...
—Dónde estabas?
—Ahí está... —se rió.
—Responde.
Me acerqué y lo agarré de la ropa, ya era habitual, al igual que el enfado que me causaba.
—Por qué? —acercó su cara con una sonrisa desafiante a la mía.
—No me hagas golpearte.
—Nunca lo haces. De todas formas, qué te importa? Te fuiste...
—Tú me dijiste que lo hiciera! Estás jugando a hacerte la víctima?
Mi mano seguía sujeta a su sudadera, a estas alturas ya debería haberme dado un manotazo y haberse alejado. Pero no lo hizo.
—Cómo pudiste dejarme sin mas?
Mientras hablaba con el ceño fruncido, su voz se quebraba, no pareciera que fuese a llorar pero se escuchaba... herido? Ofendido? Molesto?
—Cómo pudiste dejarme ganar?
—No entiendo a qué te refieres—lo solté.
—No me discutiste, me dejaste hacer lo que quería...
—De eso se trata? No soy tu maldita niñera, no voy a estar detrás de ti todo el puto tiempo.
Al terminar de decir eso me dio un empujón, ahora está enojado? Genial...
—Deberías, lo prometiste!
—Cuándo...
—"Si algo pasa sólo ven a mí..."
Es verdad, lo dije.
—Ese hijo de puta te hizo algo? —de sólo imaginarlo me hervía la sangre.
—No...
—Dímelo y le arrancaré los dientes...
—Que no! Solamente me molesta que me hayas dejado!
Dios mío, este chico maneja una histeria...
Después de unos segundos de recuperar la calma, ya que estaba apunto de salir a buscar a ese imbécil, seguimos hablando.
—Entonces no deberías decirme que me vaya.
—No deberías escucharme! Desde cuándo me haces caso?!
—Parecías muy a gusto con la idea de dormir con tu amiguito...
Una pequeña sonrisa se formó en su cara y se mordió el labio.
Sé que se está aguantando la risa...
Y ese gesto casi me calentó...
—Acaso estás celoso?
—Vete a la mierda!
—Vaya, estás demasiado celoso.
—Olvídalo Rogers, no eres mi tipo—le di la espalda dando por terminada la conversación.
—Y quién es tu tipo? Lisa?
—Qué carajos, tiene como 15... —dije volteandome hacia él nuevamente.
—Pero no te importó que te coqueteara, me equivoco?
—Por qué? Acaso estás celoso?
Me acerqué a él, sólo para molestarlo. No retrocedió.
—Sólo un poco.
Su mirada bajó hasta mis labios y luego volvió a mis ojos.
Sin decir más nada lo tomé de la cintura, pegando su cuerpo al mío y lo besé.
Notes:
Referencias:
•The Old Sugarman Place - Bojack Horseman, 4x02
Chapter 28: Like Roy and Jason
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
Envolví su cuerpo con mis brazos, sus manos estaban en mi cintura. Nos besábamos lento, como si fuéramos dos adolescentes que se besaban por primera vez, con cuidado y con cariño.
Como si no nos odiarámos.
Poco a poco siento cómo sube su mano hasta mi nuca. Junté su cuerpo aún más.
Ahogué varios suspiros, que besar a Rogers se sienta así de bien debería ser ilegal.
Lo apoyé contra la pared suavemente, cuidando no golpearlo. Me sujetaba de la camiseta como si eso fuera a acercarnos todavía más. Comenzaba a elevar el ritmo con el que movía sus labios.
Mientras colocaba mi mano derecha en su mejilla izquierda, la otra iba directo a su cintura por debajo de su ropa. Necesitaba sentir su piel.
Acercó sus caderas a las mías mientras me besaba con desespero. Podía sentir el sabor a cerveza en su boca que pronto me haría vomitar.
Me separé un momento y noté su agitada respiración.
—Sácate esa mierda.
—A tus órdenes.
Con mis manos todavía en su cintura, se quitó toda la ropa, a excepción de los pantalones claro.
—Me refería a la gaza—reí ante su estupidez.
Se la quitó.
—Qué mal, me equivoqué—dijo haciendo un tonto y tierno puchero.
—Te la hubiese quitado yo de todas formas.
Una vez más nos besamos, ya no había ternura sólo desesperación y calentura.
Rogers me hizo dar pasos hacia atrás hasta llegar a mi cama. Me empujó y se subió encima.
Después de un rato finalmente se dignó a usar la lengua. Con algo de timidez la pasó por mi labio inferior, mientras lo tomaba de la nuca abrí la boca y nuestras lenguas se juntaron.
Estuvimos un rato así y aunque no me molestaba realmente tenerlo encima quiero ser yo quien juegue un poco ahora.
Lo puse debajo de mí, lo besé un poco más en la boca, sus brazos envolvían mi cuello. Me fui separando de a poco, le di un beso en la mejilla y fui bajando hasta hundir mi cara en su cuello.
Escuchaba sus leves jadeos y sentí cómo su piel se erizó rápidamente.
Besaba, chupaba y mordía suavemente su cuello. Él, mientras tanto, jugaba con mi cabello con los ojos cerrados.
Hice un recorrido con mis labios desde su cuello hasta su hombro, bajando hasta su bíceps. Ni siquiera intenté contenerme y lo mordí.
—Hijo de puta—se quejó entredientes.
—Es tu culpa por hacer ejercicio.
Seguía siendo un flacucho pero ahora sus brazos se veían con un poco más de masa muscular y su abdomen más tonificado.
—Te gusta?
—Mucho...
Junté nuestros labios una vez más, Rogers bajó sus manos hasta la parte inferior de mi camiseta y me la quitó. Cada vez estábamos más desnudos.
Cada vez estábamos más desnudos...
Y eso me aterraba.
Pensar en cuánto tiempo me había tomado darme cuenta de lo que estaba pasando me hizo sentir un idiota.
Qué carajos estoy haciendo? Esto no está bien...
Me alejé abruptamente. Rogers me miró con intriga.
—Qué pasa? —preguntó con una voz suave y se sentó al ver que no respondía.
Comencé a sentirme pésimo, con mareos y náuseas.
—Tim?
...
—No me llames así... —dije mientras me levantaba y me vestía.
Dejó salir una risa incrédula y habló con un notorio enfado.
—Increíble... en serio vas a hacer eso?
No respondí.
—Qué mierda te pasa...
—Esto no está bien.
Salí de la habitación, lo dejé completamente solo y tan confundido como yo lo estoy ahora.
Pasé el resto de la noche fuera, el amanecer había llegado. Volví a la habitación, entré sigilosamente.
Rogers estaba dormido, podía notar sus ojeras desde la distancia.
Le escribí una nota y tomé mis cosas.
Fui al taller de Dave.
—Noche dura? —preguntó al verme la cara, todavía le estaba haciendo algunos arreglos al auto.
—Bastante...
—Lo tendré listo en unos minutos.
Asentí y me senté en un banquito, tengo demasiado sueño. Sentía que en cualquier momento me desplomaría...
—Buenos días! —Mike se acercó a nosotros, le cedió una botella de cerveza a su padre.
—Buenas...
—Vaya cara, no pegaste un ojo anoche? —me dio una mirada llena de curiosidad, sé lo que insinúa.
—Rogers ronca mucho—mentí.
—Puedo preguntarte algo?
—Seguro.
Tan pronto como respondí bostecé en su cara. Pareció no importarle.
—Ustedes dos son pareja?
Me hubiese reído en su cara ante tan descabellada suposición, pero sólo me daban arcadas.
Por qué pensaría semejante tontería?
—Para nada.
—Genial, la verdad es que me interesa pero anoche antes de que pudiera decírselo se fue sin mas...
Este chico no sabe leer a las personas, estoy muriendo de sueño no me importa tu pésima vida amorosa ni tus ganas de cogerte a Rogers.
—El auto está listo.
Agradecí a todos los dioses en mi mente.
Dave se limpió las manos, le agradecí y le di el dinero pactado.
Apenas me subí al auto lo vi corriendo hacia mí. Intentó abrir la puerta pero la había trabado.
—Abre la puerta.
No le respondí, ni siquiera lo miraba.
—Abre la puta puerta! —le pegó a la ventana.
Siguió gritándome y golpeando el auto.
—O te bajas del auto o rompo la maldita ventana.
Su amenaza captó mi atención, lo miré y bajé un poco la ventana.
—Estás haciendo alboroto, la gente nos está mirando...
—Me importa una mierda! Bájate del puto auto, Masky. No estoy bromeando.
Sin intención alguna de responder, encendí el auto.
Al notar que no cambiaría de opinión su tono de voz pasó de demandante y furioso a uno suplicante con el orgullo rompiéndose.
—Si nuestra amistad alguna vez significó algo para ti...
—No, no significó nada.
Sí lo hizo.
Sólo quería lastimarlo.
Aceleré el auto, avanzaba con la mirada fija en el camino, no quería mirar el retrovisor.
—Mierda! —le di un puñetazo al volante.
Conduje en reversa y frené el auto, bajé la ventana y saqué el brazo haciéndole señas.
Entró en silencio y sin mirarme.
Conduje hasta la carretera, el único sonido era el de la radio.
Oh, Danny Boy, the pipes, the pipes are calling.
From glen to glen, and down the mountain side.
The summer's gone and all the roses falling.
Era la versión de Elvis. Siempre tuve un particular gusto por su grave voz.
—Frena el auto.
—Qué? Por qué?
—Que frenes el maldito auto!
Hice caso a sus gritos y frené. Se bajó, tomó una profunda respiración y se paró junto a mí puerta.
—Bájate.
—Qué diablos haces...?
—Bájate del puto auto!
—Okay! Relájate...
Apenas puse un pie fuera del auto, me sujetó de la camisa y me dio un puñetazo en la cara.
—Intentas romperme la nariz?! —le di un empujón y me tapé la nariz, ya tenía toda la ropa manchada con sangre— Qué carajos te pasa?!
—Por qué no puedes admitir que te gusto como una persona normal?!
Casi se me aflojan las piernas.
—Estábamos hasta el culo de alcohol, no puedes tomar nada de lo que pasó anoche en serio! —me dio otro puñetazo, esta vez en la boca— Deja de golpearme!
Lo agarré de la muñeca para evitar que continuara.
—Entonces nada de eso significó una mierda? —tenía la misma mirada con la que solía verlo a menudo tiempo atrás.
—Para ti sí?!
—Sólo dilo! Di que no significo nada para ti.
—Rogers...
—Dilo!
No sé a dónde quiere llegar con todo esto pero no voy a seguirle la corriente.
—No vuelvas a besarme en tu puta vida—dijo pegando su frente a la mía, mirándome a los ojos.
Se alejó y caminó hasta su puerta, la abrió y antes de entrar al auto siguió discutiendo.
—Y vuelve a dejarme y te mataré.
Cerró de un portazo.
Luego de unos segundos subí y continué conduciendo. Espero que se haya cansado de golpearme...
Notes:
Referencias:
•Like Roy and Jason - basado en Red Hood and the Outlaws: Futures End, cómic
•Diálogo sacado del cómic Red Hood and the Outlaws: Futures End
《T: si nuestra amistad alguna vez significó algo para ti...
M: No, no significó nada.
Sí lo hizo.
Sólo quería lastimarlo.》
•Elvis Presley: se menciona su cover de la canción Danny Boy
Chapter 29: Your Will Shall Decide Your Destiny
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Bueno, hasta que se dignaron a volver—dijo Hoodie con una sonrisa la cual desaparecía de a poco, con intenciones de no ser notado, al ver la nariz con rastros de sangre seca de Masky y algunas manchas de esta en su camiseta.
Una vez estando cerca del bosque, Masky le había marcado para que los esperase en el lugar donde escondían el auto así los ayudaba a bajar las cosas. Hoodie le hizo caso y estuvo esperándolos ahí por un corto tiempo.
Al llegar los recibió con una sonrisa amigable, que no duró mucho dado el pésimo humor de ambos.
Toby se había bajado del auto, dió un portazo y se fue directo a la cabaña, ignorando por completo a Hoodie.
—Honestamente no estoy sorprendido, le pegaste tu mal humor.
—Tus cosas están atrás.
Masky no quería hablar. Ya se imaginaba tomándose un baño y metiéndose a la cama, también pensaba en no abandonar su habitación por varias horas.
Sacó las bolsas y las tiró al pasto, Hoodie revisó que todo estuviera en orden.
—Trampas de osos, ballesta, flechas... cadenas... —luego de seguir tachando ítems de una lista mental, se paró— Buen trabajo.
—Perfecto...
Tan pronto como le dio la espalda en un intento fallido de huir de él y su típico interrogatorio, se tomó un pequeño tiempo antes de comenzar a caminar lejos. Inconscientemente.
Al notar que su metiche amigo no emitía palabra alguna, para nada propio de él, se sintió un poco angustiado.
En realidad estaba esperando a que insistentemente le preguntase sobre el viaje para poder desahogarse, no sin antes decirle lo molesto que era.
—Estás esperando algo?
—No podías ir tú, verdad? —preguntó en compañía de una mirada que trataba de ocultar, inútilmente, el malestar que toda la situación con Toby le generaba.
—Y dónde está la diversión en eso?
Hoodie tomó una de las bolsas y le dio una mirada seria a Masky, esperando que tomase la otra bolsa.
—Diversión? Mira mi puta nariz, crees que me divertí en algún momento?! —dijo con un tono más elevado, señalando su cara.
—Supongo entonces que no tuvieron sexo desenfrenado—respondió entre risas dejándolo atrás.
Masky tomó la bolsa restante y se apresuró en seguirlo.
—Bueno, al menos yo no...
—Eh? —lo miró con sorpresa sin detenerse— A qué te refieres?
Al no haber respuestas por parte de su amigo, quien se negaba a continuar con la historia debido a su enojo al recordarlo y la vergüenza al enojarse por ello, Hoodie asumió a la perfección lo sucedido.
—Ah, el hijo de Grace estuvo ahí?
—Estúpido Mike! —gruñó y Hoodie rió por lo bajo.
—Así que estuvo piropeando a Toby...
—Qué asco, no digas eso...
—Se lo cogió?
—Dios, yo qué sé! Pregúntale a Rogers!
Una sonrisita se dibujaba en el rostro de Hoodie. Por primera vez veía a Masky perdiendo los estribos totalmente celoso, avergonzado y de vez en cuando con un leve sonrojo asomándose por sus mejillas.
Demasiado gracioso para él.
—De qué te ríes? —preguntó a la defensiva.
—Estás perdiendo la cabeza por él...
—Claramente! Ya no puedo soportarlo...
—Sabes que no es a lo que me refiero.
Aunque el abrupto silencio de Masky haría creer a cualquiera que se dio por vencido o que tuvo finalmente su momento de aceptación, Hoodie sabía que, aunque su boca callara, en su cabeza había miles de voces hablando a un volumen alto sobre mil cosas distintas. Y sin importar lo que dijeran él jamás aceptaría cualquier sentimiento que tuviese hacia Toby.
Continuaron su camino hacia la cabaña en silencio.
El día había concluido tal como Hoodie predijo. Masky había estado encerrado en su cuarto y Toby estuvo fuera de la cabaña, haciendo quién sabe qué.
—Tu plato está frío—dijo mirando a Masky apenas entró a la cocina, había estado golpeando la puerta de su habitación por minutos sin obtener respuesta. Parece que el hambre le ganó.
—Qué te importa.
Se sentó a la mesa junto a ellos, que justo terminaban de comer.
Aunque la tensión que se sentía en el ambiente era abismal, Hoodie se mantenía tranquilo, observando cómo ambos ignoraban la presencia del otro, o bueno, hacían un esfuerzo colosal para siquiera intentarlo.
Inclinó su cabeza, todavía mirándolos, pensando cómo podía conseguir que las cosas se pusieran todavía más interesantes y divertidas. Pocos segundos después, sonriente en consecuencia a su idea, esperó a que el chico de las hachas hiciera algún movimiento.
La espera no duró demasiado puesto que Toby se levantó a lavar su plato y utensilios. Hoodie lo seguía lentamente con la mirada, los tres en silencio, luego miró a Masky. Comía sin alzar la vista.
—Buenas noches—se despidió Toby luego de secar el plato.
—Toby—lo llamó antes de que abandonara la habitación—, puedes acercarte un momento?
Se acercó a Hoodie, quien seguía sentado en su lugar y se quedó parado junto a él. Este bebió un último sorbo de agua de su vaso, se tomó unos segundos y luego lo sujetó de su camiseta, jalándolo hacia sí.
Con la lengua apenas asomándose, puso sus labios sobre los de él por tan sólo unos segundos antes de que Toby se alejara rápidamente avergonzado, sorprendido y con un pequeño enfado.
—Qué carajos te pasa? —se limpió la boca con el dorso de la mano al instante.
—Es que hoy te ves más... lindo de lo normal—respondió conteniendo la risa.
—Ustedes dos me tienen enfermo.
Toby se largó maldiciéndolos.
—Le cagaste el humor definitivamente.
—Y qué pretendías conseguir con eso? —preguntó sin mirarlo.
—Bueno, esperaba explotaras y me dieras un puñetazo pero veo que eliges actuar como si no te importara.
—No me importa...
—Entonces no te importaría que me lo quede? Si no vas quedártelo déjaselo a otros, estoy seguro de que querías apuñalar a Mike ahí mismo...
Masky no se contuvo mucho más y le dio un golpe a la mesa, hablando a los gritos y levantándose.
—Suficiente!
Hoodie dio un pequeño brinco del susto, con la mirada atenta a él y dejando de lado los intentos de obtener alguna reacción de su parte. Tampoco quería que acabara golpeándolo de verdad.
—Qué quieres de mí, Brian?
—No va a esperarte.
—De qué diablos hablas...
Se pasó la mano por el pelo, sintiéndose sofocado por la actitud de su amigo y llevó su plato hasta el lavabo. Hoodie hizo lo mismo.
—Me parece que ya haz desperdiciado demasiados años odiándolo y haciéndolo miserable. Vas a seguir con eso? Vaya niñito eres.
—No te entrometas...
—Hazte hombre, por Dios! —le quitó el plato, Masky le devolvió una mirada estupefacta. Hoodie le estaba metiendo demasiado empeño a algo que no le incumbía— Das por hecho que no va a cansarse de tu pésimo trato...
—Ya basta...
—Que va a estar siempre alrededor, molestando... pero dime, por qué se quedaría?
Por qué se quedaría?
Por qué Toby permanecería junto a alguien que no hace más que despreciarlo?
Esas preguntas retumbaban en su cabeza.
Notes:
Referencias:
•Your Will Shall Decide Your Destiny - Anne with An E, 1x01
Chapter 30: A Hope of Meeting You in Another World
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Masky
Por qué se quedaría?
Por qué Toby permanecería junto a alguien que no hace más que despreciarlo?
Brian tenía razón, y detesto que sea así.
Detesto que sea entrometido, detesto que tenga razón en todo, detesto esta estúpida cabaña y estas estúpidas tareas. Y detesto a Rogers y todo lo que tenga que ver con él.
Detesto su tonta y pecosa cara, sus enormes ojos marrones, su pelo ondulado y su tierna sonrisa.
Y detesto la forma en que me hace sentir con tan sólo existir.
Estúpido Rogers, nunca nadie me hizo ver tan ridículo y desesperado.
Supongo que lo tengo ganado, después de todo también detesto haber sido malo con él.
La verdad es que no hay justificación alguna. Era y sigue siendo un muchacho molesto que la mayoría de las veces me hacía recordar algo que trataba de sepultar, era como ver a los ojos de alguien que ya no estaba, alguien que había decidido dejarme...
Decidió dejarme...
Las náuseas llegaron al instante, el sentimiento de culpa mezclado con nostalgia me inundaron por completo. Seguro de que las vomitaría me levanté de la cama, tembloroso, mientras sentía cómo se me cerraba el pecho. Con la mano en él y con los ojos cerrados intenté recomponer mi respiración, inhalando y exhalando lentamente por unos minutos.
Ya con una respiración y un pulso más calmos, alcé la mirada un momento y me encontré con mi propio reflejo en el espejo colgado en la pared.
Un pobre, casi viejo, triste y solitario Tim estaba mirándome.
Cuántas veces más van a abandonarte?
No podría manejarlo,
no de nuevo...
Con la sensación de que tenía algo pesado dentro del pecho, la garganta seca y un sudor frío escurriéndome por la nuca, arrastré los pies hasta su habitación y toqué la puerta.
Esperé a que apenas viera mi cara cerrara de inmediato, pero no lo hizo.
—Qué mierda quieres? —sus palabras se sentían como apuñaladas, por supuesto lo tengo merecido.
—Puedo entrar?
—Vete a la mierda, Masky.
—Por favor...
Por sólo unos segundos pude ver esa habitual mirada suya que me hacía recordar a la de un niño que no conoce el odio, luego volvió a mirarme con desprecio y rencor.
En silencio se alejó de la puerta dejándome entrar.
—Tienes un minuto y luego te largas...
Con el tiempo corriendo y sin saber qué decir, sólo me acerqué a él y lo abracé por encima de los hombros, no me correspondió pero pude sentir cómo por una fracción de segundos su respiración se detuvo. Mis ojos permanecieron cerrados por un tiempo, tiempo en el que él permaneció sin moverse, envuelto en mis brazos.
—Q-qué haces? —preguntó casi en susurro con un tartamudeo.
Mientras mis manos se aferraban a su ropa cada vez con más fuerza y mis latidos aceleraban, terminé confesando.
—No quiero perderte...
Si bien mi voz sonaba como siempre, la tristeza se hacía presente en mis cejas.
Rogers se apartó y me observó con asombro por un corto tiempo.
—De qué hablas?
Y nuevamente me estaba viendo con unos ojos tan tiernos como tristes que me dolía mirar.
—Masky? —ahí estaba, parado frente a mí esperando respuestas, y yo mientras tanto tenía el corazón partido de recordar la pésima persona que fui con él... y batallaba por contener mis inmensas ganas de besar sus labios.
Lo siento.
Palabras que nunca saldrían de mi boca. Por más que me mentalicé y realmente quería decirlo, no pude.
Apoyé mi mano en su cabeza y acaricié su frente con el pulgar.
Sin entender para nada mi comportamiento, con una pecosa cara apenas roja y sus cejas esforzándose por mantenerse fruncidas, en un intento de no parecer tierno, siguió hablando.
—Tienes un problemita en la cabeza... —me insultó.
—Puedo besarte?
Su cara cambió por completo, sus ojos entrecerrados ahora estaban bien abiertos y sus mejillas pasaron de rojizas a bordó. Me dio un manotazo e intentó alejarse, logré evitarlo agarrándolo de la nuca con la mano derecha suavemente.
Aunque no lo estaba sujetando con firmeza él se quedó.
—Desde cuándo haces preguntas? —preguntó bajo con timidez y un ligero enfado.
—Desde que me lo prohibiste...
—Oh, así que ahora me haces caso!
Intentó cambiar la conversación iniciando una discusión. No sabe lo inútil que es, porque realmente quiero besarlo.
Demasiado.
—Puedo?
Tragó saliva, todavía intentando lucir como que no se moría por decirme que sí.
Y finalmente asintió con la cabeza.
Apoyé ambas manos en sus mejillas y acerqué mi rostro lento, tampoco quiero que note mi desesperación.
Nuestros labios se juntaron por cuarta vez, con suavidad y lentitud. Sus manos me sostenían de la cintura. Mientras nuestras bocas se movían con calma pero con un obvio deseo, el pulso se me disparaba. Creía que el pecho me iba a explotar.
Hice un esfuerzo para mantener una respiración estable así no notaba lo bien que la estaba pasando, aunque fue en vano porque acabé soltando un suspiro en su boca en el momento en que sentí cómo subió sus manos recorriendo lentamente mi cuerpo hasta llegar a mi nuca. Se me erizó la piel como nunca.
Él, por supuesto, se rió.
—Vaya, te gusto demasiado... —se burló con una sonrisa de lado y una mirada que mostraba picardía. Había dejado de lado su actitud tímida.
Aun así, nunca lo conseguiría.
Nunca lograría que lo diga.
—Cállate.
Con mi mano en su pecho, guiándolo hasta su cama, daba pasos hacia atrás sin quitarme la mirada o las manos de encima. Su sonrisa no desaparecía y al segundo de quitarse la camiseta rápidamente, me jaló de la mía y continuó besándome.
Sin separarnos nos recostamos y seguimos besándonos un poco más. Nuevamente su cuerpo estaba bajo el mío.
Subió la mano desde la parte trasera de mi cintura hasta mi espalda, por debajo de la ropa. Me aparté un momento para deshacerme de ella.
Rogers me miró por unos segundos en silencio, sin moverse.
—Qué miras?
—No vas a echarte para atrás de nuevo?
Juzgándome con la mirada y una ceja arqueada, se quedó en silencio otra vez, preparándose para enojarse por si acaso. Por si otra vez lo dejaba solo en la cama.
Por si otra vez me acobardaba.
—No esta vez.
Ataqué sus labios. Demasiado tiempo me estuve conteniendo, tratando de hacer las cosas lo más tiernas y suaves posibles pero tenerlo semidesnudo debajo de mí con una mirada y una sonrisa que me pide a gritos que lo coja me desequilibró totalmente.
Después de un beso con nuestras bocas casi por completo abiertas e intercambiar bastante saliva, bajé hasta su cuello y le di besos húmedos.
Esta escena me recordó a aquella noche en el motel.
—Deja de besarme y muérdeme un poco—dijo enojado y me dio un golpe suave en la cabeza.
Me reí.
Muy bien Rogers, te daré lo que quieras.
Notes:
Referencias:
•A Hope of Meeting You in Another World - Anne with An E, 3x04
Chapter 31: Free to be You and Me
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Narra Toby
Estoy fascinado por la facilidad con la que los humanos podemos pasar de un estado a otro. Incluso siendo bipolar, creo que nunca había pasado tan rápido de la felicidad al enojo.
Masky me tenía así.
Podía hacer cosas pequeñas por mí, estupideces—es lo que él diría—, las cuales me harían pensar que quizás no me odia tanto. Que quizás hasta se preocupa por mí.
Y luego podría dejarme a solas con un tipo que ni siquiera conocemos. Dejarme una nota de despedida y tratar de abandonarme en un pueblo en medio de la nada.
Y por supuesto tratarme como la mierda después de besarme como si no existiese otra persona en el mundo para él.
Pero lo permito.
Porque me gusta.
Después de tantos años vuelvo a sentirme vivo.
Sus labios y manos pasaban por todo mi cuerpo dejando rastros de haber estado en él; besando, chupando, sujetándome con la suficiente fuerza para dejarme la piel roja pero no para dejar moretones. Haciendo algunos chupones en mi cuello y dejando un camino de saliva en mi clavícula y hombro derecho.
Sentía su erección rozándome.
—...Muérdeme de una vez.
Mi pedido fue ignorado nuevamente, y como lo conozco sé que lo está haciendo a propósito.
Lo jalé del flequillo, haciendo que alce su mirada.
—No voy a pedirlo una tercera vez—dije con un tono amenazante, a ver si ahora me tomaba en serio.
Con una sonrisita apenas asomándose respondió:
—Sólo tienes que pedir por favor.
Solté una risa. Realmente espera que ruegue?
No puedo decir que no me lo espero de él, le encantaría que lo trataran como un dios. Pero en serio cree que soy tan dócil? Quiero decir, ya no...
—Muérete.
—Vamos, Rogers. Sé un buen chico—me miró por unos segundos y lo siguiente que hizo fue darme un pequeño beso en el cuello.
Se me erizó la piel y apreté la mandíbula, no quiero que siempre consiga todo lo que quiere.
Lo odio.
—Por favor.
Se rió suavemente.
—Buen trabajo...
—Cierra la boca y hazlo.
—A tus órdenes.
Me sujetó del mentón y se apresuró en juntar nuestras bocas, chocando intencionalmente las narices. No sé si aquél dolor fue diminuto o si tan sólo duró segundos pero desapareció en un instante. Quizás sólo me estaba concentrado en el nuevo dolor que estaba sintiendo en el labio.
Después de besarnos, me estaba mordiendo el labio con fuerza, fuerza que imité enterrando mis uñas en sus hombros. Sintiendo la respiración del otro en nuestras bocas, dejando salir algunos quejidos y con los cuerpos tan juntos que parecían uno bajó su mano hasta mi abdomen.
Acarició mis poco formados abdominales pero no movió su mano más lejos... o más abajo. Y eso comenzaba a desesperarme.
Se nos llenó la boca de mi sangre, sólo así dejó de morder. Siguió lamiendo y besando mis labios.
Y después tiene el descaro de decir que no le gusto. Imbécil.
El sabor del metal me empezaba a repugnar un poco pero no podía parar, no quería tampoco.
Abrazado a él mientras metía su lengua en mi boca y me besaba lento con su mano todavía en mi abdomen, bajé la mía en busca de la suya, quería meterla dentro de mis pantalones.
Apenas toqué con la yema de los dedos su dorso me sujetó, entrelazando nuestros dedos.
Cuando creí que tendría que ser directo y decirle textualmente 'tócame el pito', bajó desde mi cuello dando besos hasta llegar al abdomen. Mientras seguía en eso, comenzó a desabrocharme el pantalón y finalmente quedé sólo en calzoncillos con mi erección a centímetros de su cara.
—Me gusta cuando haces esa expresión de puta...
—No seas tan hijo de puta de hacerme rogar por eso también.
Sonrió con ternura sin decir nada y bajó.
Abrí los ojos con algunas lagañas, los rayos de sol se metían por la ventana y el sonido de los pájaros me había despertado. Me volteé en la cama, esperando encontrarme con la habitual soledad.
Pero aquí estaba, con una taza de café en la mano, fingiendo leer un periódico. La verdad es que se distrajo en el momento en que notó que estaba despierto.
—Dónde está la mía? —pregunté sonriente.
—Ve a buscarte una tú mismo—respondió sin mirarme. No pude evitar reír.
—Así que no vas a dejar esa actitud de imbécil, eh?
—Por qué lo haría?
—Porque te gusto demasiado.
—Según quién? —esta vez me devolvió la mirada, con una sonrisa arrogante.
—Por qué sigues en mi cama entonces?
Lo miré con mis mejores ojos de cachorrito, riendo me acarició la cabeza.
Nunca diría que le gusto, pero no me importaba.
Porque en lugar de eso dijo...
—No pareces una chica, tu herida no es tan grande, no eres debilucho y puedes llamarme Tim.
Esas palabras me habían robado un suspiro.
Masky se acercó y me besó la frente.
Quiero decir...
Tim...
Notes:
Referencias:
•Free to be You and Me - Supernatural, 5x03
Chapter 32: Time's Arrow
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
21: 21 h.
—De verdad que no los puedo dejar solos por unos minutos!
—Idiota! —le gritó un chico que iba en bicicleta al que casi choca.
Hoodie estaba al volante, conduciendo lo más rápido posible y tratando de esquivar a la gente de la calle.
Hacía lo mejor que podía, tenía un ligero temblor de manos a causa de su nerviosismo.
—Date prisa! Se está muriendo! —Toby le gritaba desde el asiento trasero, haciendo presión en la herida de Masky que estaba apenas consciente y desangrándose.
—Ya voy lo suficientemente rápido! Cómo carajos terminaron en esta situación?! Por Dios, juro que no van a volver a poner un pie fuera de la cabaña!
Toby no podía prestar atención a los regaños y amenazas de Hoodie, estaba demasiado preocupado por Masky, que tenía un color pálido en la cara y la ropa llena de sangre.
—Nunca me sostuviste así de fuerte... —susurró Masky en brazos de Toby, mostrándole una sonrisa llena de ironía a pesar de su estado.
—No te atrevas a morir ahora! —respondió con un tono enojado.
—Sería divertido ver a Hoodie estresado por trabajar el doble—rió y tosió un poco de sangre.
—Lo digo en serio, Tim!
18:00 h.
—No me esperen esta noche.
Masky y Toby miraron a Hoodie con intriga, qué podría tener que hacer? Además estaba usando un atuendo completamente diferente a los que llevaba años usando.
—A dónde vas? —preguntó Masky dejando su libro de lado.
—Negocios.
—Necesito el auto también.
—Para qué?
—Negocios—imitó su actitud y bebió un sorbo de café.
Hoodie resopló discretamente.
—La primera parada será la mía, puedes llevarte el auto tan pronto me baje. Te llamaré y me recogerás.
—Suena bien.
—Puedo ir con ustedes? —preguntó Toby con una cara suplicante, quedarse solo en la cabaña sería aburrido.
—Haz lo que te plazca, pero te vas con él—señaló con el pulgar a Masky y sin decir más salió de la cabaña.
Masky y Toby intercambiaron miradas por unos segundos y lo siguieron sin decir nada.
Masky se sentó en el asiento de copiloto y Toby en el asiento trasero. Hoodie condujo hasta la ciudad.
18: 30 h.
—Qué es este lugar? —preguntó Masky mirando al edificio que tenían en frente.
Era el edificio donde se llevaría a cabo la reunión a la que habían convocado a Hoodie.
—Nos vemos dentro de una hora y media.
—Entendido.
Hoodie se bajó, Masky y Toby cambiaron de asientos.
—"La primera parada será la mía"—Masky imitó a Hoodie sin quitar la mirada del camino, ambos rieron.
—De qué negocios hablaba?
—Yo qué sé, debe ser importante... chaqueta de cuero y gafas oscuras? —nuevamente rieron.
Se burlaron de su amigo por su actitud misteriosa y su atuendo de intento de mafioso un rato más.
—A dónde vamos?
—A dónde quieres ir?
—Eh? No tenías negocios que hacer también?
—Mentí, sólo quería el auto. Hagamos algo divertido...
—Vamos a los arcade! —respondió sin detenerse a pensarlo.
—Eso fue rápido.
—Amaba jugar allí con mi hermana.
—No lo sé, nunca jugué en una de esas máquinas...
—Ah, así que el viejo Timothy Wright teme perder ante el insoportable Tobías Rogers? —sabía que con un tono desafiante y burlesco lograría que Masky accediera y Masky lo sabía, sólo le seguía la corriente.
—Quisieras. Muy bien Rogers, vas a morir.
Toby rió seguro de sus victorias.
Llegaron al Paraíso de los Arcades, Masky pagó por las fichas y comenzaron a jugar.
20:00 h.
—Bueno eso fue divertido.
—No lo fue...
—Tanto patearte el trasero me dio hambre.
Toby se sentía tan alegre y satisfecho de por fin haberle ganado en algo a Masky y no lo dejaría olvidarlo jamás.
Y Masky, él se sentía... agotado. Había gastado demasiada energía golpeando botones y moviendo palancas, intentando entender cómo jugar y enojándose por perder tantas veces seguidas. Y por supuesto también estaba molesto por la actitud presumida de Toby, aunque un poco de ternura le daba.
—Compremos pizza—sugirió.
—Ni que tuviera dinero.
—Ni que esperara que pagaras algo.
Le dio una mirada seria y fue a pedir la pizza, Toby esperó en una mesa con una pequeña sonrisa.
Después de unos minutos Masky volvió con la caja de pizza en manos y se sentó frente a él.
—No hay refresco?
—Come y cállate, ya me quedé sin dinero...
Toby rió a carcajadas ante la mala cara de Masky.
—La próxima vayamos a los bolos.
—Vas a dejarme seco—respondió y le dio un mordisco a su rebanada.
—Aw, qué tierno. Planeas pagar todo por mí—hizo una voz estúpida que hizo avergonzar a Masky.
—N-no dije eso!
—Vaya, hasta tartamudeaste—dijo sin darle demasiada importancia, con la boca llena.
Masky golpeó la mesa con la mano derecha, con sus mejillas rojas y un tic en el ojo. Toby no sabía si era el enojo o la vergüenza la que teñía su rostro aunque tampoco le importaba.
—Claro que no!
—Eres un bebito berrinchudo! —rió y le dio un apretón de mejillas.
—Cállate... y no me toques con las manos sucias...
20: 30 h.
—Me divertí hoy—comentó Toby ya estando fuera y en camino hacia el auto.
—Pues claro, no tuviste que pagar nada.
Entre risas de Toby y comentarios llenos de falso enojo de Masky, llegaron al auto. Se quedaron parados junto a él por unos segundos mientras Masky buscaba las llaves en sus bolsillos.
—Admítelo, también te divertiste—le picó la costilla con el índice.
—No dije que no—apartó su mano y sacó las llaves.
Con la llave a centímetros de la cerradura, Toby detuvo su mano, agarrándolo de la muñeca, impidiendo que abra la puerta.
—Qué haces? —Masky lo miró sin intentar soltarse.
—No vas a darme un beso?
—Quítate... —intentó apartar su mano pero Toby lo sostuvo con más firmeza— No puedes hablar en serio.
—Sabes que sí.
—Rogers... —amenazó.
—Bésame.
Parecía que Toby no se daría por vencido y, al contrario de veces anteriores, no le estaba pidiendo a Masky que lo besara, estaba ordenándoselo. Este al notar el tono demandante en su voz y una pequeña sonrisa con maldad en sus labios no podía seguir negándose.
—Maldito Rogers...
Lo sujetó del cuello de su sudadera y lo jaló hacia él. Aunque su intención era un corto y rápido beso apenas sus labios se juntaron Toby sujetó a Masky de la nuca y le dio un beso francés, bastante torpe y desesperado.
—Muy bien, suficiente—se separó dándole un empujón suave e intentó meter la llave nuevamente.
—Ya veo, quieres jugar a hacerte el tímido eh—Toby lo abrazó por la espalda.
—Para nada... y deja de tocarme ahí! —lo apartó de nuevo.
—Tienes miedo de que se te pare en la calle?
Riéndose volvió a acercarse a Masky, con intenciones de molestarlo un poco.
—Ya basta Rogers, sácame las manos de en...!
—Hey ustedes!
20: 45 h.
—Entonces, qué me dices? Es buen precio.
—Es buen precio para alguien a quien no le debes favores—respondió sin titubear siquiera una sola palabra.
Aquél hombre con negocios ilegales y gente haciendo el trabajo sucio por él, estaba harto de Hoodie, que no cedía ni un poco. Normalmente hubiese sacado una pistola y le hubiese volado la cabeza, pero le caía bien Hoodie, es encantador y sabe lidiar con la gente... además es verdad que le debía favores.
Uno de los tantos matones que los rodeaban, se preparó para darle una paliza debido a su atrevimiento y su nula gratitud. Pocas veces Aurelio mostraba cortesía como lo hacía con Hoodie.
—Cierto—le susurra al oído a uno de sus hombres, este tira un maletín frente a Hoodie—, con eso deberíamos estar a mano.
—Qué es? —preguntó mirando el maletín inseguro.
—No quieres descubrirlo?
Hoodie sonrió con un sudor frío corriéndole por la espalda.
—Espero que no sea una bomba ni una mierda de esas. Soy tu mejor socio.
—Amo esa actitud tuya, Thomas. La que un día acabará por matarte, la pregunta es: a manos de quién? —dijo mientras prendía un cigarro.
—Ojalá no las tuyas.
Ambos rieron y mientras Hoodie tomaba el maletín en sus manos para abrirlo pudo escuchar un alboroto al otro lado de la puerta, al igual que todos los presentes en la habitación.
—Se los dejo a ustedes, chicos—Aurelio se levantó y abandonó la habitación, dejando a sus muchachos preparando sus armas.
—Hoodie!
La reconoció de inmediato, era la voz de Toby, que lo llamaba a los gritos.
—Yo me encargo! Es mi compañero, tranquilos... —dijo y se levantó rápidamente antes de que los demás llegaran a la puerta, temiendo por la vida del proxy.
Caminó tan deprisa como pudo. Una vez frente a frente, la sangre en su ropa le llamó inmediatamente la atención.
—Estuve llamándote por teléfono!
—Está en silencio. Qué te pasó? —se acercó con preocupación, creyendo que estaba herido, y puso una mano en su hombro.
—Masky está herido... —respondió bajando la cabeza— arregla esto... por favor.
Toby sabía que no podían ir al hospital y le angustiaba demasiado no saber qué hacer, sólo podía contar con que Hoodie arreglara las cosas. Como siempre lo hacen él y Masky cuando la caga.
Hoodie lo sujetó de su temblorosa mano y lo arrastró consigo fuera del edificio, sin saber realmente a dónde ir.
—Sube al auto.
21: 15 h.
—Date prisa! Se está muriendo! —Toby le gritaba desde el asiento trasero, haciendo presión en la herida de Masky que estaba apenas consciente y desangrándose.
—Ya voy lo suficientemente rápido! Cómo carajos terminaron en esta situación?! Por Dios, juro que no van a volver a poner un pie fuera de la cabaña!
Después de un caótico paseo por la ciudad con Masky desangrándose en el asiento trasero, Hoodie frenó el auto frente a una clínica abandonada.
—Qué hacemos aquí? —preguntó Toby todavía haciendo presión en la herida de Masky.
—No hay tiempo.
Tocó la bocina repetidas veces y se bajó del auto esperando a que alguien saliera.
—Qué mierda hace...? —susurró Toby.
Una persona enorme salió de la clínica. Su cara era espeluznante y casi no tenía pelos en la cabeza, su piel era de un blanco enfermo con cicatrices.
—Quiero ver a Ann, con urgencia! —gritó junto al auto.
Notes:
Referencias:
•Time's Arrow - Bojack Horseman, 4x11
Chapter 33: Live Fast, Diane Nguyen
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Con una visión borrosa y la cabeza baja, al abrir los ojos pudo distinguir su propio calzado y el de Hoodie y Toby, quienes estaban a sus costados bajo sus brazos arrastrándolo dentro de una habitación.
—Recuéstenlo ahí...
Aunque sus ojos se cerraban solos y apenas tenía energías para mantenerlos abiertos, sólo unos segundos bastaron para reconocer ese rostro. Su nublosa vista no fue siquiera un obstáculo, reconoció aquél cabello rojizo.
Y de todas formas se acordaba del sonido de su voz.
—Ann? —preguntó en un diminuto susurro y se desvaneció.
—Mierda... —Toby gruñó por lo bajo.
Estaba renegando con el encendedor.
—Bien! Al fin! —consigue encenderlo y rápidamente lo arrima a un cigarro.
Apoyado en la pared, del lado de afuera de la clínica, inhaló el humo y cerró los ojos intentando relajarse. Se había sentido bajo presión todo el día y no había encontrado mejor solución que fumar.
—Ni siquiera lo pienses.
Al sentir cómo le arrebataron el cigarrillo de los labios abrió los ojos y se encontró con Hoodie, que tenía una expresión de enojo en la cara.
—Vamos! Puedes compadecerte de mí? Tuve un día horrible...
—Me importa una mierda—tiró el cigarrillo al suelo y lo apagó.
—Qué carajos haces? —frunció el ceño.
—Quizás a Tim no le importe una mierda, pero vuelvo a encontrarte fumando y te daré una paliza, me oyes?
—Mierda, como sea. Qué diablos te pasa?
Se rascó la cabeza, ignorando las amenazas de Hoodie.
—Ustedes dos casi arruinaron mi día—respondió con un notorio enfado.
—Lamento no haber sabido qué hacer—imitó su tono—. Debí haberlo ocultado de ti? Debí resolverlo solo? Porque no sabía qué carajos hacer!
Toby terminó a los gritos y sus ojos se volvieron tan brillantes como un cristal. La mirada molesta de Hoodie se fue transformando a una más piadosa.
Comprendió que estaba asustado, solo.
—Lamento no saber qué hacer... —dijo apenas audible y cabizbajo, tratando de no sonar tan angustiado.
Hoodie lo observó unos segundos y pasó su brazo sobre sus hombros, abrazándolo amistosamente.
—Está bien—le dio un beso en la cabeza—, hiciste bien. Pero no vuelvas a fumar—amenazó con el dedo.
—No tenía una cerveza cerca...
—Eso tampoco, no termines como Tim...
En muchas ocasiones a Hoodie se le olvidaba la rara relación que tenían esos dos. Les había tomado cariño a ambos y no quería ver a ninguno terminar mal.
Aunque llevaba años siendo amigo—o incluso la única familia—de Masky, no permitiría que sus malos hábitos se convirtieran también en los de Toby; a quien consideraba un chico tan triste y vacío como Masky, sólo que con un pasado más duro.
Debido a eso sentía, de vez en cuando, una natural necesidad de protegerlo.
—Como sea...
—Noto un cambio de actitud en ti.
—De qué hablas?
—Estás más callado y tranquilo de lo normal. Bien puede ser porque tuviste un día agitado, quizás finalmente haz madurado... que lo dudo—Toby mostró una pequeña sonrisa—. O te sientes incómodo por la presencia de Ann.
Una vez más Hoodie demostró ser el proxy más inteligente de los tres, con una lectura acertada.
—A la mierda con eso, no me siento incómodo.
—Entonces te sientes amenazado.
—Amenazado por una chica linda? Jamás.
—El paciente está consciente—aquél hombre enorme y feo que los había recibido cuando llegaron, que resultó ser el ayudante de Ann, les dio la noticia bajo órdenes de ella.
—Fantástico.
Hoodie entró a la clínica y Toby, a paso lento, lo siguió.
No quería entrar a la habitación de Masky y encontrarlo junto a su ex, una chica linda que además de acabar de salvarle la vida también le había destrozado el corazón.
Quizás el destino estaba intentando decirle algo a Toby.
Quizás Masky y Ann están destinados a estar juntos y este estresante y horrible suceso fue sólo una excusa de la vida para juntarlos de nuevo.
Quizás sí se sentía amenazado por la presencia de una chica linda.
Ambos proxys entraron a la habitación, en compañía del ayudante de Ann que llevaba un vaso de agua para Masky.
Masky estaba sentado en la camilla con el torso desnudo, sin quitar la mirada de su regazo. Ann limpiaba sus cosas en la otra esquina del cuarto.
—Su vaso de agua.
Extendió su mano y fue ignorado. Lo dejó sobre la mesita de noche y se fue.
—Hora de irnos—dijo Masky. Tan pronto como se levantó sintió un mareo que únicamente se fue cuando volvió a sentarse en la camilla, con las manos en la cabeza.
—Whoa, parece que no puedes ir a ningún lado—le contestó Hoodie que se había acercado rápidamente al verlo casi caer.
—No puede—agregó Ann.
—Estoy bien.
—No es buena idea que se vayan tan pronto. Pasen la noche aquí, mi ayudante es buen cocinero, mañana se largan.
—No...
—Así será—lo interrumpió Hoodie.
—Bien. Le avisaré a Eleuterio que cenaremos con compañía.
Ann se fue de la habitación con un andar hipnótico que le producía nauseas a Toby.
Los tres se quedaron en silencio por un momento, hasta que Masky decidió ser quien rompiera el hielo.
—Rogers vete.
—Qué?
—Quiero hablar con Brian, a solas.
—Qué se supone que haga? Ayudar a Eleuterio con la comida?
—No me interesa, si quieres ve a limpiar el auto. Sólo vete.
—Vaya, quizás me ponga al día con tu ex. Suena más divertido.
Toby se fue dando un portazo.
—Te contuviste demasiado bien con él... —dijo Hoodie y se paró frente a la ventana, mirando fuera— eso significa que yo no voy a tener la misma suerte.
—Fue idea tuya traerme aquí?
A pesar de lo irritado que se encontraba, todavía no había explotado, raramente.
Hoodie sólo esperaba el momento.
—Tú qué crees?
—No debiste.
—Muy bien, quizás la próxima vez no debas dejarte apuñalar por un imbécil que quería robarles. Quizás la próxima vez te deje morir. Eso te gustaría?
—Prefiero eso que tener que volver a verla! —finalmente terminó gritando, más pronto de lo que Hoodie intentó adivinar.
—Y a la mierda Toby, no?!
Hoodie hablaba al mismo volumen que él. Masky no se esperaba que mencionara a Toby.
—No finjas que te importa...
—Me importa—se acercó y parado frente a él continuó—. Tienes suerte de no estar en condiciones de defenderte, de otra forma te rompería los dientes a puñetazos.
Masky se rió, dejando claro que no se tomaba en serio sus amenazas.
—Parece que arruiné tus negocios. Qué infortunio.
—No te preocupes por ellos, preocúpate por el pobre idiota de Toby que, aunque seas un imbécil con él, sigue detrás de ti. Eso es un verdadero infortunio.
Esta vez Masky se sintió ofendido.
—Muy bien, qué mierda pasa contigo?
—Desde que ustedes dos tienen esta cosa rara, tú has bebido y fumado menos y él ha comenzado a hacerlo.
Se quedó en silencio, ni él mismo había notado lo que Hoodie reclamaba.
—Estás diciéndome que soy una mala influencia? —preguntó con una sonrisa de lado.
—No lo conviertas en ti.
—Dios, no tienes que decirme eso! Por supuesto que no lo haré! Sé que no hay peor cosa que parecerse a mí, relájate.
—No me malinterpretes. Los dos estaban en la mierda cuando se conocieron, no hay necesidad de volver a eso—suspiró y se sentó junto a él—. Puedo notar que hay... un cariño... real, sólo no quiero que lo lastimes como Ann te lastimó a ti.
—Vete a la mierda.
—No te enojes conmigo. El chico nunca tuvo un buen padre, sólo trato de cuidarlo... tú lo entiendes más.
—Bien, ve a jugar con tu nuevo hijo.
—No seas idiota. Debiste ver su mirada llena de miedo con sus manos manchadas de tu sangre.
—Aun así no debiste traerme con... ella.
—Crece de una vez, Timothy.
Hoodie se levantó y caminó hasta la puerta.
—Brian.
—Mmh?
—Todo este tiempo supiste dónde estaba y nunca me lo dijiste—lo miró a los ojos sin expresión alguna—. Nunca voy a perdonártelo.
Notes:
Referencias:
•Live Fast, Diane Nguyen - Bojack Horseman, 1x05
Chapter 34: The Memory Remains
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
—Entonces, vas a ponerme al día? O también vas a hacerme la ley del hielo?
Después de una incómoda e increíblemente silenciosa cena, donde el único ausente era Masky ya que Eleuterio le llevó el plato a su habitación, sólo Hoodie y Ann se encontraban todavía sentados a la mesa.
Eleuterio se había ido a su cuarto y Toby estaba fuera de la clínica. Normalmente Hoodie no aceptaría que anduviese sin supervisión, pero dada ,a situación confió en que no iría a ningún lado ni se metería en problemas.
—No eres mi persona favorita en el mundo... —respondió Hoodie sin alzar la vista, completando un sudoku.
—Ahora mismo tú tampoco eres la de Tim—dijo sonriendo y atrapando la atención de Hoodie, quien fingía que no—. Dime, quién es el nuevo muchacho?
—Otro proxy, llegó meses después de que destruyeras a tu "amado" Tim—con los ojos todavía en el sudoku, la atacó con sarcasmo.
Nunca se había mostrado tan áspero con nadie como lo hacía con Ann desde que lastimó a Masky. A ella realmente no le importaba, de vez en cuando lo ponía en su lugar con ironía y una sonrisa.
Interactuaban lo justo y necesario, no más.
—Ha estado en silencio casi toda la noche.
—Ajá.
—Vas a decirme cómo acabó Tim apuñalado o debo darte una paliza por un poco de decencia?
Hoodie la miró por unos segundos y volvió al sudoku.
—Un tipo intentó robarles—hizo una pausa— y se acercó demasiado a Toby. Sólo lo defendió y acabó apuñalado. Satisfecha?
Un pequeño silencio se hizo presente, aquella frase se había llevado su interés. "Sólo lo defendió", estaban hablando del mismo Masky? El que no se pondría en peligro ni siquiera por Hoodie? Quizás se habría ablandado con los años?
Un poco le molestaba que ahora había otra persona por la cual él estaría dispuesto a salir herido.
Y también le molestaba que ella nunca volvería a ser esa persona.
—Por qué tan callada? Es triste saber que no eres la única persona por la que él moriría? —preguntó con una sonrisita maliciosa.
Hoodie ya lo había notado. Estaba seguro de que sus palabras habían sorprendido a Ann, y asumió que su ego jugaba un rol importante.
Ella respondió con una suave risa, tratando de no hacer gestos innecesarios que le permitieran a Hoodie leer su humor.
—Qué lo hace tan especial?
Dejó el sudoku a un lado, mirándola fijamente, inclinándose un poco hacia adelante para decir algo con precaución de que nadie más lo escuche.
—Nunca lo adivinarías.
Toby pasó por la habitación apresurado, no quería mantener conversación con ninguno aunque sólo bastó con echarles un rápido vistazo para notar la tensión.
Encontró raro ver a Hoodie tan cerca de Ann, pero prefirió no pensar en eso.
Mientras iba por el pasillo, dirigiéndose a la habitación que les había preparado Eleuterio a él y a Hoodie, se encontró con la última persona que quería ver.
Masky.
Caminaba un poco arqueado, lento y con una mano apoyada en las paredes para no caer y la otra en su abdomen, sobre su herida ya vendada.
—Por qué no estás en tu cuarto? —preguntó Toby, frunciendo apenas el ceño inevitablemente. Seguía molesto con él.
—Sólo fui a mear... Ayúdame un poco—dijo y puso su mano sobre el hombro de Toby.
"Vete a la mierda" fue lo que Toby respondió mentalmente, después de darle un empujón en su imaginación.
Soltó aire por la nariz y lo llevó hasta su habitación.
Ya estando dentro, lo ayudó a sentarse en la cama.
—Gracias... —la voz de Masky sonaba monótona.
Toby asintió y se volteó.
—Te vas tan rápido? —preguntó Masky tomándolo de la manga.
Enojado, Toby se volteó para encontrarse con la mirada de Masky, que lo miraba desde abajo con intenciones de persuadirlo.
—Estás intentando seducirme? —preguntó arqueando una ceja.
Masky rió.
—Tengo que?
—Vete a la mierda, sabes... —se cruzó de brazos.
—Ven aquí—enrolló los brazos a la cintura de Toby y lo acercó a él.
Toby, todavía de pie frente a Masky y envuelto en sus brazos, se negaba a ceder. Su lenguaje corporal era claro.
—No vas a perdonarme, eh? —dijo y mordió suavemente su sudadera en la parte del pecho, mirándolo.
—Realmente crees que voy a perdonar cada uno de tus tratos de mierda? —la cara de Toby era inexpresiva.
—Ven a verme esta noche—le dio un pequeño beso en el cuello, a lo que Toby cerró los ojos por unos segundos.
—Estás loco...
—Nadie sabrá... —susurró dándole besos húmedos todavía en el cuello.
Toby comenzaba a sentir el calor.
—Estás loco si crees que voy hacerte caso—lo apartó y se alejó.
Masky sonrió con cierta emoción dentro. Le divertía que Toby lo desafiara y se hiciera el rebelde, estaba seguro que al final iba a terminar haciendo lo que él dijera igual.
—Ven cuando todos estén durmiendo... o mientras estén despiertos, da igual—rió.
—Eres sordo? —una vez más Masky no lo tomaba en serio, otro motivo de enfado— No voy a venir.
—Te esperaré.
Ya harto de Masky, le siguió el juego.
—De verdad quieres hacerlo mientras todos estén despiertos?
—Si te gusta así.
Toby rió.
—Y cómo le vas a explicar a esa puta que ahora eres un marica?
La sonrisa de Masky se borró instantáneamente y la de Toby sólo se hacía más grande.
No esperaba alguna respuesta así que sólo se volteó y se largó.
Mientras caminaba a su cuarto pensaba en que él sólo era una broma para Masky.
Horas después, Toby se despertó debido a un ruido en su cuarto.
—Mierda, lamento haberte despertado.
Hoodie había dejado caer accidentalmente su arma, la levantó y se sentó en su cama.
—No importa... —respondió Toby, frotándose los ojos.
—Todo bien?
Toby asintió y se sentó en su cama. Quería hablar de Ann y su pasado con Masky pero no sabía cómo abordar el tema.
—Algo te preocupa?
—N-no... —miró sus manos sobre su regazo—Sólo me preguntaba...
—Masky o Ann?
—Ambos.
—Ya te había contado su linda historia de amor prohibida—dijo con sarcasmo sin siquiera sonreír.
Dicho eso, se quitó la sudadera y se metió a la cama.
Otra vez silencio. Toby supuso que Hoodie no quería seguir hablando y no quería molestarlo. Bajó la mirada con algo de tristeza en los ojos.
—Está enojado conmigo...
Toby lo miró desde su cama en silencio, esperando a que prosiguiera. Sabía que si lo interrumpía Hoodie no seguiría hablando.
—Ann lo dejó y se fue sin decir adiós. Estuvo años sin saber nada de ella, dónde vivía... él no lo sabía, pero yo sí—Hoodie hablaba sin devolverle la mirada a Toby—. Todos esos años supe que ella estaba aquí...
—Y por qué no se lo dijiste?
—...Por qué lo haría? Ella tomó la cobarde decisión de abandonarlo así... y yo me quedé. Fui yo quién lo vio por años destruido, claro que no me agrada la idea de que él esté cerca de ella.
Su mirada vacía ahora lucía molesta y su voz dejaba en claro su desprecio hacia Ann.
—La seguí por un tiempo por varios años, nunca se mudó. Al principio sólo pensaba en matarla pero luego me di cuenta que algún día podría necesitarla. Y aquí estamos...
Hoodie suspiró.
—En fin, buenas noches.
Se recostó y cerró los ojos.
—Hoodie...
—Mmh?
—Crees que existe posibilidad alguna de que vuelvan?
Silencio.
Tras 7 segundos exactos, Hoodie abrió la boca para responder a su pregunta.
—No...
Toby sintió un pequeño alivio.
—Pero si me preguntas si Masky todavía...
La puerta de la habitación se abrió rápidamente dejando ver a Masky.
—Vete—le dijo a Hoodie todavía parado en el marco de la puerta. El cuarto estaba ligeramente oscuro por lo que podían ver demasiado bien.
—Qué haces aquí? —preguntó arqueando las cejas.
—Dije que te fueras, o es que quieres participar?
Con una cara amargada y resoplando, Hoodie salió del cuarto y se fue a dormir al auto.
—En cuanto a ti—cerró la puerta—, te dije que vinieras a mi cuarto. No lo hiciste.
Notes:
Referencias:
•The Memory Remains - Supernatural, 12x18
Chapter 35: Extra - San Valentín: Puerto Pollensa 2.0
Notes:
Reversión del extra de san valentin qué escribí en 2016 (disponible sólo en wattpad)
(See the end of the chapter for more notes.)
Chapter Text
Anoche entre risas y abrazos, frente al fuego de la chimenea, me preguntaste si lo recordaba. Dije que sí y no me creíste por un segundo, era de esperarse. Nos reímos y cambiamos de tema.
La única razón por la que estoy escribiendo esto es porque no quiero que creas eso y acabes sintiéndote triste. Además no vas a reírte en mi cara mientras me dices mentiroso...
Por supuesto que lo recuerdo, lo recuerdo todo muy bien.
Recuerdo que creció en mí sin que me diera cuenta, no estoy muy seguro cuándo apareció sólo sé que el miedo no lo dejaba ser.
Era conflictivo porque me quemaba más que el sol en la playa de Puerto Pollensa.
Nunca lo dije porque me aterraba la idea de que te convirtieras en un fantasma más. Eso sólo logró que el sentimiento se intensificara, cada vez era más y más profundo como las raíces de una semilla que no puede ver la luz.
Y desde lejos te miraba, esperando.
Con tus ojos sobre los míos mi sonrisa se instaló en mi cara, de repente el miedo se había escapado por la ventana y no había gente, ni habitación. Sólo tú y yo.
Recuerdo aquél viaje de carretera, donde nos permitimos sentir.
Querer como dos adolescentes.
A ti también te estaba creciendo.
Nuestros cuerpos festejaron esa noche, había sido un encuentro muy deseado. Sentí una calidez similar a la del sol en un día agradable.
Al llegar al bosque, te besé frente a la cabaña y Brian casi vomita.
Ves? Recuerdo todo muy bien.
—T
Notes:
Un extra corto para San Valentín con referencias a All too well de Taylor Swift y una "adaptación" a la canción Puerto Pollensa de Marilina Ross.
Ya años atrás había hecho uno pero estoy demasiado insatisfecha con ese, así que traje otro (muy simple pero al menos no me da cringe leerlo).
La razón por la que elegí esta canción a los 13 fue porque buscaba una canción sobre amor gay para usar, terminé encontrando una sobre un amor sáfico.A día de hoy sigo amando tanto esta canción (que descubrí gracias a que estaba escribiendo este fic), significó muchísimo para mí en mi adolescencia. Marilina sin usar un sólo adjetivo en femenino, sin decir absolutamente nada lo dijo todo, con sutileza y claridad.
Otra razón por la que es tan especial para mí es porque Marilina (cantautora y actriz argentina) se exilió en España debido a la persecución durante la dictadura militar argentina, ahí es donde conoce a este gran amor a quien le escribe Puerto Pollensa. Cuando vuelve a Argentina, en una reunión privada en la casa de su ex marido es donde la canta y Sandra Mihanovich presente, se enamoró de la canción y le pide que le deje cantarla en su álbum (aceptó).
Años después, en una conversación con una periodista, Marilina después de afirmar su bisexualidad dice: Yo amo, después veo a quién. Yo amo, el rótulo lo ponen los demás, yo pongo el amor.
Y eso se va a quedar siempre conmigo.
Chapter 36: Silver Smile
Notes:
(See the end of the chapter for notes.)
Chapter Text
Después de un largo día de hacer tareas, con la ropa empapada de sangre y sudor, cansado abrió la puerta de la cabaña. Al entrar se encontraría con Ann y Masky casi desnudos en el sillón, en una posición sugerente.
—Es en serio?! Ya es la cuarta vez... —cerró la puerta con enfado, y sin mirarlos subió las escaleras.
—Podrías tocar... —respondió Masky burlándose.
—O podrías unirte... —dijo Ann.
—Sí, claro, ni siquiera lo pienses.
—O ustedes podrían hacer eso en tu cuarto! —gritó Hoodie desde arriba—O fuera de la cabaña, cerdos...
Se metió en la bañera, al sentir el agua caliente todo su cuerpo se relajó. Todavía estaba enojado, Masky siempre estaba toqueteándose con Ann sin importarles que él estuviera ahí.
Ann no le caía bien, algunas veces coqueteaba con él frente a Masky. Sólo lo hacía para molestarlo, y lo lograba... Como sea, Hoodie expresaba su descontento con él pero a Masky le daba igual, no creía que ella realmente fuera a tener sexo con él ni nada así. No lo veía como algo por lo que preocuparse.
Aunque en repetidas ocasiones Hoodie le había advertido que ella sólo estaba con él por el sexo y que no tenía sentimientos hacia él, Masky no escuchaba. Ya estaba enamorado por completo.
—Qué haces aquí afuera?
Aquella voz que tanto irritaba sus oídos lo había sacado de sus pensamientos.
Se sacó el porro de la boca y respondió.
—Tu amado me echó de la habitación.
Volvió a ponerse el porro en la boca, mirando la estrellas, sentado en el umbral de la puerta de la clínica.
—Te echó?
Hoodie sonrió, sin interés de ocultar su satisfacción.
—Se está cogiendo a Toby—respondió con la sonrisa intacta en la cara, mirándola.
Al no responder nada, volvió sus ojos a las estrellas y le ofreció el porro. Ann lo tomó y se sentó junto a él.
Decidió darle el gusto a Hoodie, reaccionó tal cual él esperó. Pero de qué otra forma se puede reaccionar ante una abrupta noticia con intenciones maliciosas?
—No puedo decir que no me lo esperaba...
—Qué los delató? —preguntó sonriente.
Mientras Hoodie miraba el cielo, Ann sólo tenía la vista perdida hacia adelante, enfocada en nada.
—Fuiste tú.
—Eh?
Ann le devolvió el porro y continuó.
—Tú lo dijiste, Tim se puso en peligro por alguien más. Y los dos sabemos que él no haría eso ni por ti—se burló intentando devolver la misma amargura con la que Hoodie la trataba.
—Las cosas cambiaron. Hasta dijo que haría lo mismo por mí—tiró el porro que ya se había acabado—, por supuesto que no sé si comprárselo o no...
—Por lo visto se mantuvo ocupado, entonces debo suponer que no me extrañó...
—Por Dios, vete al diablo! —la miró con disgusto— Sabes lo que significabas para él, y eso jamás te importó.
—Por qué actúas como si supieras algo de mí? No sabes una mierda Brian, nunca lo hiciste.
—Tienes razón—se acercó un poco, mirándola fijamente—. Lo único que sé es que te fuiste. Lo usaste, sabías que te amaba, y te fuiste...
—Qué se suponía que hiciera?! —Ann finalmente le respondía con el mismo tono molesto y casi gritando— Debía morir por desobedecer las órdenes del Operador? Sabes que él hubiese tenido el mismo final, es eso lo que querías? O sólo buscabas un ascenso en el trabajo?
—Huir, eso es lo que debieron hacer...
—Oh por favor, eres así de ingenuo?
—Entonces no lo amabas tanto.
Hoodie volteó su cara.
—No sabes una mierda...
—Lo destruiste. Quieres que te cuente sobre las noches en que dormía en el suelo porque nunca llegaba a la cama por estar tan drogado o borracho? O quieres que te hable de cuando casi le di una paliza porque no quiso comer por semanas pero no lo hice porque ni siquiera podía mantenerse de pie?
Ann suspiró guardándose sus palabras. Sabía que su partida iba a dolerle pero no esperaba que fuera tan terrible para Masky.
Pero Hoodie se equivocaba en una cosa. Ann sí lo amó, pero no más que a su vida misma.
—Qué hay de este chico, es bueno?
—Para él? Yo qué sé—se encogió de hombros.
—Dirías que lo quiere?
—Tanto como te quiso a ti? Vaya que eres engreída.
Harta del constante desprecio de Hoodie, se puso de pie dispuesta a abandonarlo.
—No.
Se quedó todavía de pie a junto a él.
—No creo que vuelva a amar a nadie como te amó a ti—la miró desde abajó con las cejas arqueadas y habló sin atacarla—. Está intentando amar mejor, porque Toby se lo merece, es buen chico. Y Masky... lo intenta.
Hoodie creía que Masky era un caso perdido, que no había esperanza para él y que iba a terminar decepcionando a Toby eventualmente.
Pero comenzaba a tener nuevas opiniones.
—Hey tú—le dio unas suaves patadas en la pierna mientras estaba en el suelo durmiendo, con resaca—, levántate. El nuevo llegó.
—Mhh.
Masky murmuró palabras inentendibles sin cambiar de posición.
—Podrías ducharte, hueles asquerosamente a vodka.
—Déjame vivir...
—Estoy intentando mantenerte con vida. Ve a presentarte, idiota.
Hoodie salió de la habitación de Masky y luego de un largo rato, este bajó a la sala.
Ahí estaba nuevo muchacho. Una cara seria y una mirada vacía, callado y con aspecto aburrido. Pero había algo que llamaba la atención.
—Mierda, qué te pasó en la cara? —preguntó sin tacto.
Aquella herida en la cara de Toby había llamado su atención, aunque no le daba asco como a la mayoría.
Hoodie, avergonzado, quería matarlo.
—Qué te pasó a ti, que hueles como un perdedor? —respondió Toby, que todavía no había desarrollado su inseguridad por la herida, aunque muchas personas solían quedarse mirándolo. Al ver que no se lo tomó mal, Hoodie se alivió.
—Jaja, el chico tiene humor!
Hoodie notó rápidamente la risa de Masky. No la había oído en meses! Creyó que la llegada de Toby lograría un cambio en la actitud de Masky.
Y sí lo hizo, pero no como Hoodie creía.
Fue testigo de años de bromas estúpidas de Toby que sólo irritaban a Masky y por ende terminaba tratándolo mal. Estaba harto de esos dos.
Aun así, la apuesta se doblegó y ahora estaba siendo testigo de cómo todo ese odio extrañamente se transformaba en algo más para ambos. Y sigue harto de esos dos.
Pero recordar que Toby fue causa del primer buen humor de Masky después de Ann, le hizo pensar que quizás Masky sí podía llegar a quererlo bien.
Notes:
Referencias:
•Silver Smile - The Alienist, 1x03

໎ໝຳສສີຈຩຸຊຄ໗ຖພ (Guest) on Chapter 33 Thu 22 Jan 2026 02:25PM UTC
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