Chapter Text
Hal era un Omega, un Omega macho, no eran extraños, pero el llegar a su edad sin un pareja era extraño para los de su “tipo”, los Omega machos eran tomado/emparejados mientras estaban en secundaria o en los primeros años de la universidad, Hal tenía 30 años y aún no era emparejado con nadie; se sentía extraño al respecto, y últimamente tenía una pequeña vocecita diciéndole que ya era hora de dejar salir al Omega, él era parte de dos manadas fuertes que lo cuidarian y con un poco de tiempo, lo criarian para tener cachorros, esa voz ganaba más y más fuerza a medida que sus manadas ganaban nuevos miembros, pero la parte racional de Hal gritaba que no podían, ya había pasado su tiempo, para los demás Hal solo era un Beta algo solitario por la naturaleza de su trabajo y nada más.
La mentira de Hal comenzó el día que se presentó, y ahora simplemente estaba tan metido en la mentira que se dijo a sí mismo ese día, que ya no había vuelta a atrás, su madre era una beta y sus hermanos también, nunca notaron el pequeño olor a naranja y canela en casa, los calores solo pasaban 2 veces al año y él siempre inventaba la excusa de apostar comer algo extraño el día anterior y ponerse mal del estomago unos días o alguna cosa similar que lo hiciera salir del paso.
Los bloqueadores por otro lado, eran fáciles de obtener de los refugios para omegas, por su contextura, Hal se hacía pasar por un Beta tratando de ayudar, y mientras recogía donaciones como voluntario, él simplemente dejaba algunos bloqueadores en su chaqueta, los demás en los refugios sabían la verdad, reconocían a uno de los suyo, pero mantenían la boca cerrada, a su parecer, si Hal quería negar su naturaleza era asunto de él y solo de él.
Un tiempo también fue asunto de Carol, ella casi mata a Hal cuando supo, ya había ido y vuelto algunas veces como pareja, todo estuvo bien un tiempo, las proporciones del cuerpo de Hal eran inusuales para un Omega y combinado con una luz apagada, se lograba ocultar su naturaleza con facilidad, tanto en el trabajo como en el dormitorio, pero luego un día particularmente molesto para su Omega interior, Carol lo vio ponerse un refuerzo de un bloqueador mientras se cambiaba, ella no se guardó las palabras sobre lo estafada y traicionada que se sentía al descubrir ese secreto de Hal de esa manera; ella planeo un futuro con Hal, un futuro que Hal no podía darle, los machos omegas solo pueden ser criados por Alfas femeninos o masculinos, y la semilla de los machos Omega es estéril, Carol era una Beta, si se casaban, su matrimonio sería infértil, podrían adoptar, esa opción siempre estaría en la mesa, pero no había tenido mucho tiempo para explicarle la situación o su motivación luego de eso, a los pocos días de ese incidente llegó su anillo, el anillo de linterna verde; se tuvo que ir de la tierra tres meses a entrenar a Oa, y ahí fue cuando Hal aprendió sobre el camuflaje de los linternas, con él podía cambiar tanto su cuerpo, como su olor; con el anillo Hal se había convertido físicamente en un Beta, pero nunca pudo sacar su naturaleza Omega de su mente, el traje y en anillo no podían cambiar esa naturaleza incrustada en él.
Ahora eso lo estaba matándolo por dentro, en especial cuando sostuvo a los gemelos de Barry, fue como una patada a los pilares de su mente y personalidad, Hal quería, no, El Omega de Hal, quería cachorros, quería crear vida, pero sus inseguridades le respondían que ya era tarde, ya todos creían en la mentira del Beta, si revelaba que todo este tiempo era un Omega mentiroso, las consecuencias podrían ser muy arriesgadas, no querían que lo limitarán, ni siquiera los guardianes lo hacían, ellos manejan una infinidad de sexualidad y naturaleza en la galaxia, ser un Omega no era algo excluyente para pertenecer al cuerpo, era una peculiaridad que fácilmente se resolvía con el traje, pero esos era los guardianes. La Liga por otro lado… era progresista para muchas cosas, pero para otras eran un montón de santurrones conservadores, el mismo hecho de que a los Omega se los dejara anidar en una zona específica de la atalaya era prueba de eso…
Hal quería estar en esa zona, Hal quería hacer su nido y dejar el catre genérico de su habitación designada. En casa tenía un lindo y pequeño nido bien abastecido con donaciones involuntarias de sus mandas, lamentaba tener que usarlo tan pocas veces, pero era su preciado nido al que llegaba luego de terminar sus guardias tanto en la tierra como en el sector, después de estar fuera algun tiempo Hal solo quería estar entre los olores de sus manadas, no importaba nada en ese momento, en su nido se sentía protegido y a gusto, en su nido se permitía quitarse el camuflaje y volver a ser un Omega, ronroneaba cuando sentía el aroma de las chaquetas de Oliver con olor a sándalo o la sudadera de Barry con olor a piña, abrazaba las mantas con el olor a cuero de Guy o el olor a pino de John, su nido tenía tantos olores buenos y cercanos, el olor a mar de la sudadera que Arthur perdió o la toalla de Arisa con olor a ozono y lavanda, su nido era una amalgama de sus dos manadas, unas manadas que no sabían que había un mentiroso entre ellos…
