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Language:
Español
Series:
Part 1 of Nexus Noctis
Stats:
Published:
2025-02-22
Updated:
2026-02-13
Words:
94,606
Chapters:
17/?
Comments:
2
Kudos:
8
Bookmarks:
1
Hits:
288

The Crazy Wolf-Girl - Jacob Black

Chapter 2: Nuevo Hogar

Summary:

Liberty y su manada se mudan a Forks para comenzar una nueva etapa viviendo todos juntos en una enorme casa en medio del bosque. Aunque el cambio no es exactamente lo que ella imaginaba, la prioridad es mantenerse unidos.

Entre cajas, bromas, niños corriendo por la casa y música a todo volumen, la mudanza se convierte en un momento caótico pero lleno de cariño.

Chapter Text

"Hay un hombre estrella esperando en el cielo.
Nos dijo que no lo arruináramos
. Porque sabe que todo vale la pena".

Hombre estrella – David Bowie


Libertad

Cada historia tiene un comienzo y un final, al igual que una vida nace y muere. Y es cuando el mundo podría estar ardiendo en caos con una canción compuesta por la vida de fondo y todo lo que podría estar escuchando seria estática. He perdido mi alma y razón de vivir...

- Libby, deja de soñar. – una voz hizo que regresara a la realidad, Oliver McBride, mi mejor amigo. – hay que terminar de bajar las cosas. – me tomo de los hombros empujándome suavemente hasta el camión de mudanzas. – se que no es lo que te gusta, pero al menos de esta manera podemos estar todos juntos. – coloco una caja en mis brazos antes de tomar una propia y encaminarse hasta la casa.

Solté un suspiro dándome vuelta para avanzar a la casa. Una casa enorme con grandes ventanales, una exageración a mi parecer. Había propuesto comprar varias casas o construir algún alrededor de una principal, pero todos pensaron que era más seguro para la manada vivir juntos en una sola. Por lo que ahora teníamos una casa enorme de tres pisos, un sótano, cochera adjunta, un ático, una cocina abierta a un comedor para 20 personas, una habitación con un comedor más grande para unas 60 personas, una habitación que estaba remodelada para ser un bar con juegos, un pasillo lleno de puertas para los estudios y oficinas de todos, 2 medios baños y 3 habitaciones con baño en la primera planta, 10 habitaciones con baño en la segunda y tercera planta y un patio enorme que se perdía en el bosque. En total una exageración, pero considerando que somos 15 adultos y 4 niños viviendo juntos, uno se daba cuenta que ocupamos el espacio.

Nos gusta viajar y estar en constante movimiento, aunque nuestra residencia permanente por poco más de tres años fue una gran casa en Nuevo Orleans, esa casa tenía las habitaciones justas y algunos tenían que compartir, antes de eso... vivimos en un pueblo en Luisiana de dónde son la mayor parte de nuestra manada, cada quien tenía su casa y apartamento.

— Se que podría ser peor, por lo menos no terminamos en Alaska. – camina detrás de Oliver, dándole una ligera sonrisa.

— Anímate, escucha que hay una playa por la reservación, podemos escaparnos y surfear. – se dio la vuelta para mirarme moviendo las cejas con picardía.

— Nada de eso, y dicen bajando cosas. - Alexander, el hermano mayor de Oliver pasó junto a nosotros con varias cajas en los brazos y una expresión de fastidio.
Solo puse los ojos en blanco antes de avanzar a la casa, no estaba muy segura de cómo terminamos en medio de Forks, Washington y la reserva Quileute.

— Alguien puede recordarme porque nos mudamos a la mitad del bosque. – Alguien se queja desde la puerta de la casa. Ahí parado con los brazos cruzados está Axel McBride, el menor de los hermanos McBride e idéntico a sus hermanos trillizos Oliver y Anthony - llame a la pizzería local y tardarán 2 horas.

— Pregúntale a tu hermano "Don brillitos". - Pase a un lado de Axel y entre a la casa.

Cuando pensamos en mudarnos, tuvimos que considerar diferentes opciones, todos querían un lugar tranquilo donde no llamáramos la atención. Sobre todo, un lugar donde Anthony "la Stripper brillosa de las vegas" McBride pueda estar en el día sin brillar como bola de discoteca, quien diría que los vampiros brillaban a la luz del sol, supongo que para que no se riera la gente crearon el rumor de que se quemaban hasta las cenizas. Por otra parte, vivir cerca del bosque nos daba un buen lugar para correr y cazar como lobos. No es que me guste mucho ensuciarme, para mi el lugar perfecto era un lugar lleno de vida con cambios donde todo pude pasar.

— Libby, termina de acomodarse con los demás en lo que Brix, Axel, Tony, Oliver y yo terminamos de bajar las cosas. – comentó Rodrick, un hombre alto y fuerte, moreno con cabello largo y ojos negros, era como un hermano mayor para mí, mi guardián. – Así estaremos instalados antes de que anochezca y podamos cenar.

— A su orden, jefecito – camine adentro de la casa, deje la caja que tenía en las manos junto a las otras y empecé a buscar a los demás para acomodar todo. Uno de los niños casi me hace tropezar cuando se cruzó en mi camino.

— niños no corran, se están moviendo las cosas y se pueden lastimar – les advirtieron Roxana a los pequeños de la casa que pasaban corriendo enfrente de todos jugando. Su hijo Ethan de 6 años empezó a quejarse y hacer pucheros, detrás de él estaban Leo de 6 años y Maya de 4 años. Leo y Maya son hijos de Roderick y su esposo Andrew. Leo es biológicamente sobrino de Andrew, pero fue adoptado cuando tenía 2 meses después que falleciera la hermana de Andrew.

— Vayan a mi habitación, está casi lista y tengo la tv ya instalada con los juegos – les sugerí mientras pasaba a su lado y les movía el cabello – en la maleta azul están unos dulces... – ni terminé de decir la frase cuando ellos ya habían salido corriendo a mi habitación – ¡No corran en la escalera! – grité para que me escucharan, los pasos apresurados se calmaron un poco. - Nunca cambian – Solté un resoplido divertido. – oye Roxy, y si ponemos música para animar las cosas mientras acomodamos.

Ella abría cajas y sacaba las cosas quejándose del desorden que estaba en el lugar. Roxana es una mujer alta, de cuerpo curvilíneo y extremadamente maternal, está casada con Nathan y tiene sus dos hijos Ethan y Mabel. La pequeña Mabel aún era un bebé de un año, muy bonita como una muñeca.

— Me parece bien – me miró con una sonrisa cansada. – la bocina está ahí en esa esquina, tu elige.

Sonreí de lado mientras iba por ella y ponía mi lista de reproducción comenzando con la canción de Funkytown de Lipps Inn.

— sigo sin entender tu obsesión por la música disco – rodó los ojos mientras yo bailaba hacia ella y la golpeaba con mi cadera al ritmo de la música – estás completamente loca – río alejándose mientras acomodaba cosas.

— Sabes que no solo amo la música disco, me encanta toda clase de música...

—Eres una loca. – se burla.

— Oh vamos, amas está música. – sonreí bailando a su alrededor acomodando unas cosas en los estantes de la sala. - Y puede que esté loca, pero mejor loca que aburrida.

— Lo que digas – bufó, la tomé de la mano para que me siga el ritmo.

— vamos suéltate un poco – seguía bailando mientras abría más cajas.

—Vamos, Roxy amor, baila conmigo. - Nathan se acercó desde el pasillo hacia donde estábamos. Tomó las manos de su esposa acercándose a su cuerpo. – si mal no recuerdo, te encantaba bailar - beso su cuello.

— Eres un tonto. - Roxy se río poniendo sus manos en los hombros de su esposo. - tus ganas. - Sonrisamente dejándose llevar por Nathan.
Ellos bailan en sincronía mientras acomodan algunas cosas. Cuando creían que no los miraban se besaban. Eran tan lindos juntos.
Los demás se fueron uniendo poco a poco, bailando y acomodando las cosas alrededor de toda la casa.

Cuando entraron los chicos con las últimas cajas y nos vieron bailando Treasure de Bruno Mars siguiendo la coreografía se soltaron riendo ya que incluso los niños bajaron cuando escucharon la música y bailaban entre nosotros. Anthony se unió cantando y bailando con nosotros como si su vida dependiera de ello. Oliver empujó a sus hermanos bailando de la forma más desordenada divirtiéndose de sus quejas. Uno a uno se fue uniendo a nuestro pequeño festejo. Roderick se paró en la puerta mirándonos divertido, está era nuestra familia, y sé que amaba cuando hacíamos payasadas. Le sonreí antes de acercarme y hacerlo entrar a la casa.

— Vamos Rocky, mueve ese trasero.

— ¿Quieres bailar, pequeño ángel? - cuestionó con una sonrisa engreída. Me sentí feliz, amaba a mi familia y más en estos momentos. - bien, bailamos – me tomo en brazos cuando la canción cambio a Starman de David Bowie, una de nuestras favoritas y se empezó a mover conmigo por toda la habitación esquivando a todos, mientras hacíamos los pasos de la canción, para ser alguien de 2,15 metros sabe bailar muy bien, los chicos nos veían en con los ojos como platos, estoy segura que no se esperaban que el grandote bailara tan bien. Mientras nos movíamos por toda la habitación tomé a Maya y la puse sobre mis hombros para que bailara con nosotros, pero Rock me la quitó y se puso a bailar con ella en brazos mientras yo los rodeaba haciendo caras raras para que la niña se riera.

— En serio, no puedo creer que el gigantón baile mejor que yo – se escuchó la voz de Brix, mejor amigo de Nathan y Alex – jamás lo había visto bailar – nos miró con las cejas hacia arriba de la impresión.

— Oh baila y muy bien – Comentó Andy mientras nos miraba – mi esposo podría hasta trabajar de stripper – nos guiño, me acerque a él y lo saque a bailar – siempre es divertido bailar contigo, Libby – me suena mientras nos movíamos en sincronía a lo que reí.

— Ya sabes, soy una diosa para esto. Mi talento no solo se limita a la escritura.

— Lo sé, espero tener mucha inspiración para tu siguiente libro – me comentó mientras tomaba a May de los brazos de Rock, la cual reía mientras bailaba con su otro papi. Leo corría alrededor dando vueltas de la mano de Ethan.

— Creo que puedo encontrar inspiración en todo esto, solo necesito tiempo, aún me quedan unos cuantos meses para la fecha límite.

— Lo lograrás ya verás. – me dijo sonriendo – ahora vengan todos a ayudar – se fue bailando para terminar de acomodarse.

Todos lo seguimos mientras bailábamos, hablábamos y reíamos. Al cabo de un rato llegó la pizza y nos sentamos a comer viendo algo en la televisión que acabamos de instalar en la sala de estar. Aunque fue mucho trabajo la mudanza, procurábamos divertirnos. Supongo que no estará tan mal vivir aquí.