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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-02-13
Updated:
2026-02-12
Words:
232,684
Chapters:
95/?
Comments:
7
Kudos:
11
Bookmarks:
4
Hits:
880

Bajo la lluvia de Neón

Summary:

A sus 35 años, Izecaiyada ha enfrentado más desafíos de los que cualquiera podría imaginar. Tras una vida marcada por secretos, pérdidas y desafíos, se encuentra atrapada en el último juego que ha decidido jugar. Un mundo virtual que es mucho más que una simple fantasía, donde las decisiones que tomará desafiarán no solo las reglas del juego, sino también las de su propia vida. Entre la realidad y la ficción, su capacidad para sobrevivir y crecer se pondrá a prueba, mientras lucha por entender su propósito en un universo donde nada es lo que parece.

Notes:

📌 Nota del autor/a:
Este fanfic está basado en el videojuego Love and Deepspace, pero todos los nombres de los personajes han sido cambiados y la historia toma ciertas libertades creativas, por lo que no sigue fielmente los eventos originales del juego. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Esta historia contiene temas sensibles que podrían no ser adecuados para todos los lectores. A lo largo de la trama, se abordan situaciones difíciles que pueden incluir trauma pasado y sus repercusiones en la vida del personaje. Aunque estos elementos no son el foco principal de la historia, forman parte del desarrollo del personaje y su crecimiento.
Si en algún momento sientes que necesitas más contexto o información antes de continuar, por favor tenlo en cuenta. Tu bienestar como lector es importante.
Por ahora, la historia solo estará disponible en español. Sin embargo, si veo suficiente apoyo de la comunidad angloparlante, consideraré traducirlo al inglés en el futuro. ¡Gracias por leer!

 

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📌 Author’s Note:
This fanfiction is based on the game Love and Deepspace, but all character names have been changed, and the story takes creative liberties, meaning it does not strictly follow the original game events. Any resemblance to real life is purely coincidental.
This story contains sensitive themes that may not be suitable for all readers. Throughout the story, difficult situations are addressed that may include past trauma and its repercussions on the character's life. While these elements are not the main focus of the story, they are part of the character's development and growth.
If at any point you feel you need more context or information before continuing, please keep that in mind. Your well-being as a reader is important.
For now, the story will only be available in Spanish. However, if I receive enough support from the English-speaking community, I will consider translating it in the future. Thank you for reading!

Chapter 1: Capítulo 1: Cuando la lógica y los otomes no van de la mano

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Capítulo 1: Cuando la lógica y los otomes no van de la mano

Izecaiyada nunca fue una persona que encajara en moldes predefinidos. Con 35 años a cuestas, no era fácil adivinar su edad real. Su aspecto era engañoso, y muchos decían que si no lo sabía, habría jurado que tenía entre 17 y 22 años. Su piel, tersa y sin una arruga que delatara el paso del tiempo, su mirada profunda y pensativa, sus gestos enérgicos y su sonrisa traviesa la hacían parecer mucho más joven, mucho más libre.

Nacida bajo el signo de Piscis y en el Año de la Serpiente, Izecaiyada había heredado una combinación única: una intuición casi mágica, propia de su signo astrológico, y una mente analítica, estratégica y calculadora, que la hacía capaz de desenmarañar las tramas más complejas de los videojuegos, sin importar cuán enrevesadas fuesen. La sensibilidad de su signo la llevaba a vivir de forma intensa, pero también la impulsaba a cuestionar, a reflexionar y a buscar respuestas en los lugares más insospechados.

La joven mexicana había crecido en un mundo donde las fronteras entre lo real y lo ficticio parecían desdibujarse. Desde pequeña, había tenido un amor profundo por los videojuegos, y no cualquier tipo de juegos: los otome eran una de sus obsesiones. Había jugado casi todos, desde los clásicos hasta los más nuevos, en inglés, en japonés, y a veces en versiones con traducciones hechas a puro oído. Cada vez que descubría un nuevo título, se sumergía con tanto entusiasmo que no solo jugaba, sino que se convertía en parte del mundo que habitaba. Con cuadernos llenos de mapas de rutas, de decisiones posibles, y de minuciosas notas sobre personajes, Izecaiyada se había ganado el título de experta entre sus amigos virtuales.

Era la clase de jugadora que no se conformaba con lo que el juego ofrecía. Cada detalle, cada opción, cada palabra en la pantalla era analizada con precisión, como si estuviera desentrañando una fórmula secreta. Pero, a pesar de su destreza, las frustraciones eran inevitables. Y como toda jugadora dedicada, no se mordía la lengua cuando algo no tenía sentido.

Aunque su vida cotidiana no siempre era tan aventurera como en sus mundos virtuales, ella se sentía más viva cuando se perdía entre las historias de romance y drama que le ofrecían esos juegos. Cada ruta era una aventura, cada personaje un misterio, cada decisión una oportunidad para escapar de la rutina de su vida real. Y eso la mantenía en marcha.

Sin embargo, en ese preciso momento, con la tableta en sus manos, Izecaiyada no solo estaba jugando. Estaba a punto de enfrentarse a algo que nunca había experimentado: un otome que la desafiaría de una manera que ni siquiera sus habilidades más afiladas podrían prever.

¿Está preparada para lo que está a punto de suceder? ¿O, como de costumbre, su impulso de cuestionarlo todo la llevará a una aventura que ni el propio juego podría haber anticipado?

Izecaiyada Piscis gasta 10 millones en el mercado negro

Izecaiyada, como buena jugadora de otomes, sabía lo que hacía. Era una experta en esos mundos ficticios, con años de experiencia y una pasión por descubrir cada rincón oculto de las rutas románticas, de las tramas enrevesadas y de los personajes complejos. Su tableta, donde tenía instalado el último otome de moda, era su aliada fiel en la batalla diaria contra la realidad.

Estaba en una misión clave. Había avanzado sin problemas hasta llegar al mercado negro, con "Aries" a su lado. Este mercado, a medio camino entre lo lúgubre y lo fascinante, era el lugar donde las transacciones más peligrosas —y costosas— se llevaban a cabo. Pero Izecaiyada no se preocupaba. Ella, como siempre, se había preparado.

Aries
(Con su sonrisa confiada, mirando alrededor mientras recorría las sombras del mercado.)
"Elige lo que necesites. No escatimes. Yo me encargo."

Izecaiyada
(En voz alta, sin dejar de mirar la pantalla de la tableta, con una risita nerviosa.)
"¿Encargarme? ¡Por favor! Si me conoces sabes que soy un genio con los números. Aquí no se malgasta ni un centavo. ¡Tengo todo bajo control!"

En el juego, la protagonista, sin embargo, parecía tener otros planes. Con un par de clics, la transacción se cerró rápidamente. El precio que el vendedor había mencionado, por un material raro que se necesitaba para una mejora crucial, era... exorbitante. Izecaiyada se quedó congelada por un segundo al ver el monto en la pantalla. 10 millones. ¡¿10 millones?! No podía ser. Era el colmo de la codicia.

Izecaiyada
(Con los ojos abiertos como platos y las manos levantadas, mirando la pantalla en total incredulidad.)
"¡¿QUÉ?! ¡Mija, no! ¿Por qué pagas tanto? ¡Esto no es normal! ¿No se supone que aquí las transacciones deben ser estratégicas? ¡¡Negocia!! ¡Dile que eres pobre, di que no tienes nada, pero... ¡haz algo!"

En la pantalla, los vendedores se reían con una sonrisa que solo los personajes del juego podían tener. Aries, con su cara tan calmada como siempre, observaba la escena con una indiferencia impresionante. La transacción ya estaba cerrada, y lo único que quedaba era su comentario, que Izecaiyada no estaba lista para escuchar.

Aries
(Con tono de voz relajado, como si estuviera hablando de la compra de una taza de café.)
"Relájate, preciosa. Conmigo no tienes que preocuparte por esas cosas. El dinero no es un problema."

Izecaiyada, completamente atónita, se echó hacia atrás, dejándose caer de espaldas en su silla. La reacción no fue de sorpresa, sino de una mezcla de rabia e incredulidad. ¿El dinero no era un problema? ¿De qué estaba hablando?

Izecaiyada
(En voz alta, a punto de perder la cordura.)
"¡¿QUÉ ACABAS DE DECIR?! ¿El dinero no es un problema? ¡¿Entonces para qué ponen precios?!"
(Llena de frustración, comenzó a darle pequeños golpes a la pantalla de la tableta.)
"¡Explícame, juego, qué clase de lógica es esta! ¿Quién escribe este guión? ¿Quién hace estos precios ridículos?"

Aries, como si estuviera hablando con la calma de alguien que no tenía nada que perder, respondió de nuevo en la pantalla, mientras la transacción se cerraba con una elegancia que solo los personajes de fantasía podían tener.

Aries
(Con una sonrisa que podría desarmar a cualquier mujer, a pesar del caos en la cabeza de Izecaiyada.)
"Lo importante es que conseguiste lo que necesitabas. Cuando estés conmigo, puedes tener lo que quieras."

Izecaiyada, ahora completamente fuera de sí, se levantó de la silla con la mirada fija en la pantalla. Su sarcasmo era como un escudo para cubrir la incomodidad de la situación.

Izecaiyada
(Con voz irónica, mirando a Aries en la pantalla.)
"¡Oh, claro! ¡Lo que siempre soñé! Ser una protagonista derrochadora, patrocinada por un mafioso con tarjeta infinita. ¡Qué maravilla de mundo!"

El humor sarcástico la estaba ayudando a calmarse, pero su mente no dejaba de dar vueltas. Mientras el juego continuaba avanzando, ella se quedó ahí, mirando la pantalla con una sensación extraña en el pecho.

Izecaiyada
(Susurrando para sí misma, mientras pasaba los dedos por la pantalla, ya en modo introspectivo.)
"¿Por qué me molesta tanto? Es solo un juego, ¿no? Pero… Dios, ojalá la vida real fuera así de simple. Gastar sin miedo, sin tener que calcular cada centavo, sin estar pendiente de cada detalle. Ser tan… libre. Como ellos."

(Suspiró profundamente, volviendo a la pantalla con una pequeña sonrisa amarga en los labios.)
"Y yo aquí, regañando a un personaje ficticio por no ser responsable. Estoy perdiendo la cabeza. Gracias, Aries, por el recordatorio de que la vida no es un juego."

El brillo de la tableta se reflejó en sus ojos. Tal vez, solo tal vez, en ese otro mundo ficticio, las reglas no eran tan complicadas. Pero, por ahora, ella tenía que regresar a la realidad. Y esa realidad no era tan indulgente.

Notes:

🌟 MANIFIESTO DE AUTORA — Sobre la madurez, el trauma y por qué esta no es una historia isekai convencional 04/12/2025

(Notas del capítulo 1 — “Bajo la lluvia de neón”)

Bienvenido, lector.
Antes de entrar en esta historia, quiero compartir la brújula emocional que sostiene todo lo que estás por leer. No es advertencia: es una declaración de intención.

Esta obra nace desde un lugar distinto al de la mayoría de los isekai, romances fantásticos o narrativas asiáticas.
Aquí no encontrarás a una adolescente confundida, ni a una veinteañera enfrentando el mundo con ingenuidad.

Mi protagonista, Isekaiyada/Beatriz, tiene 35 años.
Y eso lo cambia todo.

🌑 1. La edad importa

Las mujeres de 30+ en la ficción suelen ser castigadas, infantilizadas o forzadas a “empezar de cero” emocionalmente cada vez que viajan a otro mundo, como si la adultez fuera un estorbo.

En esta historia, no.

Beatriz no retrocede.
No olvida su vida previa, no se vuelve ingenua ni moldeable. Su edad es su arma narrativa.

Es una adulta real:
— que ha amado y perdido
— que sobrevivió a la soledad, la violencia y el abuso infantil
— que conoce la precariedad y el hambre
— que ya trabajó gran parte de sus traumas
— que sabe poner límites

Ella no es una “chica de oro”.
Es una mujer que aprendió a ser su propio refugio.

🌑 2. El trauma como raíz, no como adorno

El trauma en esta obra no es un accesorio dramático. Es parte esencial de su identidad.
Pero —y esto es clave— Beatriz ya sobrevivió antes de llegar al otro mundo.

No es una mártir ni una víctima eterna.
No espera ser “salvada” por un hombre.

El conflicto no es curarla, sino preguntar:
¿Qué hace una mujer resiliente cuando cae en un mundo diseñado para una protagonista emocionalmente inmadura?

La respuesta rompe muchos clichés del género.

🌑 3. Rompiendo el molde del isekai

Beatriz no cae en un mundo medieval ni en un cuento de hadas.
Cae en un universo cyberpunk, post-catástrofe, lleno de cristales, ciencia avanzada, política fragmentada y amenazas reales.

Aquí la ingenuidad no sirve.
Ser “la elegida” tampoco.

Las decisiones tienen consecuencias en personajes que también son adultos, con agencia y complejidad.

Por eso Beatriz:

— no se deja manipular por Kael
— no cae en el juego emocional de Miguel Ángel
— no idealiza a Emil
— no romantiza conductas dañinas
— no actúa como la MC original, escrita desde el privilegio y la inmadurez

Ella trata a todos como adultos.
Y se reconoce a sí misma como tal.

Esto no es un harem ni una fantasía complaciente.
Es una historia de reconstrucción personal dentro de un mundo exigente.

🌑 4. El sistema, la memoria y la conciencia

El “sistema isekai” no existe aquí para dar poderes llamativos.
Existe para hablar de:

— memoria
— historia
— decisiones informadas
— autoobservación
— conocimiento como herramienta de supervivencia

Es un recurso narrativo que permite cuestionar el canon del juego y sus dinámicas tóxicas.

También abre una pregunta central:

¿Qué ocurre cuando una mujer adulta entra a un mundo que asume que ella es joven e impresionable?
¿Qué tipo de resistencia genera?
¿Qué verdades revela?

🌑 5. Lo que esta historia quiere construir

Si lees esta versión original (no la traducida), debes saber que la versión en español va 30 capítulos adelantada.
Ahí se ve hacia dónde apunta realmente esta obra:

— subversión del canon
— crítica al género
— construcción emocional adulta
— exploración de abuso, precariedad y resiliencia
— reinvención de los intereses románticos
— aparición de personajes cuya fuerza no depende del cliché
— giros y revelaciones muy potentes

Esto empezó como fanfiction.
Pero su estructura está pensada para convertirse en una novela en el futuro.
Aquí estoy puliendo la historia que quiero llevar al mundo editorial.

Gracias por leer.
Gracias por abrir espacio a una protagonista adulta.
Gracias por permitir que exista una narrativa que rompe moldes.

Bienvenido bajo la lluvia de neón.
A partir de aquí, nada será cliché.