Actions

Work Header

Vegetta, un niño, y el Apocalipsis

Summary:

Apocalipsis Zombie AU donde Vegetta era el encargado de cuidar a Quackity en el campamento de verano cuando comienza el apocalipsis y ahora debe encontrar la forma de regresarlo a casa sano y salvo. Aunque Quackity no le está dejando las cosas muy faciles.

[ABANDONADO]

Notes:

(See the end of the work for other works inspired by this one.)

Chapter 1: Lección 1: Sacudirse en una canoa siempre es mala idea

Chapter Text

Cada vez que le preguntaban a Vegetta que haría en las vacaciones pasaba lo mismo, finge locura y cambiaba de tema con rapidez, después de todo… ¿Cómo puedes comparar las fiestas y viajes de tus amigos con un trabajo todas las vacaciones cuidando niños?

 

De todos modos no era algo tan especial y Vegetta necesitaba el dinero… ¡Pero vayamos directo al grano!, desde el primer día como consejero del campamento se dio cuenta de que las cosas no serían tan sencillas, niños incapaces de seguir las reglas, cabañas sucias, bromas pesadas, y el apocalipsis.

 

Cierto, el apocalipsis…

 

Vegetta recuerda perfectamente lo que pasó ese día. Estaba este niño problemático, Quackity, el niño había molestando a sus compañeros durante días, y cuando el día del viaje en canoa llegó nadie quería compartir la canoa con el, Vegetta como uno de los consejeros tenía dos opciones: Obligar a alguno de los otros niños a dejar a Quackity subir, o ir el mismo con Quackity en la canoa, y después de insistirle a los otros niños dejar a Quackity subir sin éxito Vegetta se vio forzado a llevar al niño el mismo.

 

“¿Entonces solo vamos a avanzar por el rio sin más?” Preguntó en niño poco impresionado

 

“Podemos ver la vista, o tratar de hacer carreras con otra canoa, claro que tenemos que alcanzarlos antes, te tardaste mucho en el baño”

 

El niño parecía estar listo para replicar de forma agresiva, pero las palabras se quedaron atascadas en su garganta cuando la alarma en caso de emergencia comenzó a sonar, aislada debido a la distancia que ya habían creado desde el campamento, pero tan clara como un vaso de agua, basto con eso para que Vegetta se sacudiera la irritación que sintió por Quackity y pensara rápidamente en todas sus opciones para poner al niño a salvo.

 

“¡¿Qué carajo está pasando?!” Exigió Quackity soltando sus remos y aferrándose con fuerza a la regala de la canoa, como temiendo que una fuerte inundación los arrastrara y volcara la canoa.

 

“No lo sé, pero voy a llevarte de regreso a tierra, sostente” Vegetta maniobró con sus remos mientras parecía que Quackity apenas podía aguantar las ganas de ocultarse en cualquier lado, aunque sus opciones de escondite eran inexistentes.

 

Vegetta, listo para tomar su papel de consejero y calmar al niño no estaba preparado para lo que estaba a punto de pasar.

 

“No te preocupes Quackity, lo más probable es que sea un temblor o un simulacro, todo estará bien”

 

Las alarmas seguían sonando haciéndose más fuertes mientras más se acercaban a la tierra, y sobre ellos en el cielo, Quackity y Vegetta pudieron ver con terror como un avión militar caía en una montaña cercana y dejaba una ola de destrucción y humo a su paso.

 

“Terremoto mis huevos” Gritó el niño, cambiando a una nueva estrategia: Tratar de salir de la canoa

 

“¿Qué haces muchacho? ¡No puedes saltar así nada más!” Dijo Vegetta soltando uno de sus remos tratando de alcanzar al niño, provocando que toda la canoa se balanceara y comenzara a dar de vueltas.

 

“¡De dónde vengo tenemos un dicho! ¡Más vale que digan aquí corrió que aquí murió!”

 

Quackity estaba listo para saltar, pero Vegetta, soltando en otro remo lo atrapó entre sus brazos como un perezoso, aunque esa metáfora está muy fuera de lugar mientras Quackity gritaba y pataleaba. Más aviones comenzaban a caer del cielo, y 5 explosiones sonaron tras su caída.

 

La canoa, habiendo perdido todo sentido del rumbo y equilibrio finalmente se volcó, llevando a sus dos antiguos pasajeros presa de la corriente.

 

Vegetta no perdió el tiempo nadando hasta alcanzar al niño bajo su cuidado y sosteniéndolo con fuerza con la ropa mojada y sus chalecos salvavidas como la única esperanza de sobrevivir para los dos.

 

Sacudió al niño, pero toda la energía rebelde pareció verse comprimido en favor de sobrevivir al darse cuenta de que si no nadaban rápido se perderían, el agua se hacía más fuerte por cada segundo que perdían.

 

“¿Qué hacemos ahora?” Gritó el niño para hacerse oír contra la fuerte corriente de agua.

 

Vegetta no lo sabía, pero estaba seguro de algo, no iba dejar que le pasara nada mientras estuviera bajo su cuidado. Así que lo sostuvo con fuerza apretando sus brazos a su alrededor de su torso y dijo alto para que lo escuchara.

 

“Aguanta muy fuerte tu respiración”

 

Entonces ambos cerraron los ojos cuando un sexto avión cayó.

 

::::::::::::::::::🌊:::::::::::::::

 

Vegetta abrió los ojos primero para ver al niño que se suponía debía cuidar sentado a su lado respirando con dificultad con un charco en sus piernas, el niño había escupido toda el agua solo.

 

“¡Despertaste!” Grito Quackity viendo a Vegetta ponerse en una posición más cómoda “¡Eso fue aterrador! No vuelvas a fingir ser el muerto así”

 

“Sí… Tampoco me gustó la experiencia”

 

“Por suerte, mientras dormías se me ocurrió un plan brillante para salir de esto y no terminar hechos mierda, ¿Te interesa?”

 

Vegetta se frotó las sienes y se acomodó el cabello empapado, a el le gustaba usarlo mucho más largo, pero uno de los requisitos para el trabajo era cortarlo de forma pulcra, Vegetta aceptó la condición, el cabello crece después de todo…

 

“¡Oye! ¿Me estas escuchando?” Dijo irritado el niño

 

“¡Sí, perdón! Cuéntame tu plan”

 

Quackity aclaró su garganta listo para hablar.

 

“Es muy simple en realidad” Dijo tratando de hacerse el modesto, pero con una sonrisa traviesa y empapado de pies a cabeza no funcionó muy bien “Subimos de regreso con el resto de los campistas, explicamos lo que pasó y todos felices”

 

Vegetta apretó los ojos.

 

“Ese no es un plan, es lo que cualquier persona normal debería hacer en esta situación”

 

Quackity guardó silencio buscando como contestar

 

“Pendejo” Justo

 

::::::::::::::::🌳:::::::::::::::::::

 

Caminaron subiendo por la colina tan solo con la certeza de que identificarían un camino al campamento cuando lo vieran, pero el tiempo avanzaba y el hambre comenzaba a atormentarlos.

 

“¿Ya llegamos?”

 

“Aún no, 5 minutos más” Razonó Vegetta

 

“Dijiste eso hace 5 minutos” Contesto Quackity arrastrando las piernas y gimiendo

 

“Bien, ¿entonces qué te parece si jugamos un juego?”

 

La luz pareció regresar a los ojos del niño.

 

“¡Bien! Si pierdes vas a tener que cumplirse un favor, así que cada vez que pierdas una ronda los iré acumulando”

 

“¿Qué favores exactamente?” Preguntó curioso el consejero

 

“Ya sabes… Poder saltarme actividades, doble postre en la cafetería, cosas así”

 

“No puedo cumplir todo, pero como desees”

 

El niño aplaudió y comenzó a caminar a su lado sin quedarse atrás.

 

“Pero antes, no sé porque no comenzamos con esto desde hace horas. Soy Quackity, ¿Cómo te llamas?”

 

“Soy Vegetta” Dijo feliz por el avance realizado.

 

El niño soltó una estruendosa risa.

 

“¿Vegetta? ¿En serio?” Rió “¿Tus papás te odiaban o qué cabrón?”

 

“Pues Quackity tampoco es un nombre de muchas luces, ¿no?” Dijo siguiendo el juego

 

El niño alzó más la voz.

 

“¡Vegetta es nombre de pendejo, eso es!”

 

El consejero rió y sacudió el cabello del chico.

 

Pero Quackity no contestó y en su lugar se quedó congelado en su lugar.

 

“¿Quackity? ¿Qué pasa?”

 

“Guarda silencio y escucha” Quackity apretó su muñeca y se acercó más a él “Hay alguien en los arbustos”

 

Vegetta agudizó el oído, y pudo darse cuenta como Quackity tenía razón, podía escuchar como unos pasos lentos y pesados se acercaban lentamente a ellos.

 

“¿Quien anda allí?” Siguió Vegetta

 

Pero no obtuvo ninguna respuesta.

 

“Vegetta, creo que… creo que” El niño se presionó a su lado y dijo con voz temblorosa “Creo que no es un humano”

 

De entre las sobras vieron como salia, una figura alta con un traje de consejero hecho pedazos y la piel blanca como una sábana pero una mancha roja extendiéndose por su rostro y en el brazo, con terror vieron como era sangre fresca.

 

“Vegetta…”

 

Vegetta sintió como el niño temblaba a su lado y paso su brazo para cubrirlo. Con los ojos abiertos y el corazón acelerado cargo al niño lentamente, seguro de que si el-no-consejero no les había hecho nada aún es porque aún no los veía ya que tenía los ojos blancos y nublados, como una catarata.

 

Entonces la bestia se abalanzó y Vegetta cargando al niño corrió en dirección contraria, sintiendo como las ramas y hojas pasaban y cortaban su piel, pero manteniendo a Quackity a salvo.

 

“¡Nos alcanza, nos alcanza! ¡Corre más rápido!”

 

“¡Quackity, deja de patear! ¡Eso fue lo que nos metió en esto en primer lugar! pateando la canoa y-”

 

“Olvidalo, es súper lento, lo perdimos”

 

Vegetta se detuvo.

 

“...”

 

“...”

 

“¿¡Qué era esa cosa?!”

 

“¿¡Qué madres fue eso!?”