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Un Penique Por Tus Pensamientos: El Uso De Las Comillas Españolas

Summary:

Guía para escritores (¡ya sea para humanos o IAs, estos son buenos consejos!) que elaboré hace mucho tiempo.

Work Text:

Nota de Peter Linderman: Este manual (junto con otros) lo elaboré en su día para otra página web, de cuyo nombre no quiero acordarme y no pienso darle publicidad JAMÁS. Por cuestiones que no entendí, ni vienen al caso, me bloquearon constantemente mi cuenta y me borraron mis escritos alegando motivos que no parecían muy verosímiles.

Aquí lo expongo para quién pueda aprovecharlo.


 

UN PENIQUE POR TUS PENSAMIENTOS:


EL USO DE LAS COMILLAS ESPAÑOLAS

Aunque en la inmensa mayoría de los fanfics se suele escribir en primera persona, a menudo los autores precisan exponer los pensamientos y las reflexiones internas de los personajes que no se expresan abiertamente en voz alta.

Existen dos maneras distintas de hacerlo, el estilo indirecto y el estilo directo:

Estilo indirecto: Estuvieron caminando más de dos horas y todos comenzaban a inquietarse. Maite comenzó a pensar que el pueblo estaba más lejos de lo que habían previsto.

Estilo directo: Estuvieron caminando más de dos horas y todos comenzaban a inquietarse. «El pueblo está más lejos de lo que habíamos previsto», pensó Maite.


El estilo directo es un recurso estilístico típico de la novela que deriva directamente de los soliloquios teatrales. Una forma de llamar la atención al lector y permitirle «leer la mente» del personaje sobre lo que acontece en la novela.

En todos los libros (de papel) que he leído, esta clase de incisos suele seguir una estructura parecida a la de los diálogos pero marcada con otro signo que no es el guión largo (—) sino las comillas angulares («»), para poder distinguirlos con total claridad. En raras ocasiones suele indicarse este texto escrito en cursiva, una clara intrusión del estilo anglosajón de redacción o bien una falta negligente de muchas editoriales al traducir y publicar best-sellers al poco de su estreno.

En la mayoría de las novelas suele indicarse utilizando las comillas angulares («»), también llamadas comillas españolas. Según la RAE se supone que debería de ser la norma, pero no he visto que se aplique.

Aunque sí he visto combinar las comillas angulares («») con el texto escrito en cursiva, valga la redundancia.

JAMAS he visto sobre el papel utilizar las comillas altas (""), pero en muchos fanfics parece ser el estilo por defecto. Normalmente, según la RAE, las comillas altas ("") o las semicomillas ('') se suelen reservar para títulos o motes, indicar sarcasmo y otros usos variados.

Personalmente, cuando empecé a escribir fanfics utilizaba las comillas rectas ("") y el texto redactado en cursiva. Más que nada porque, a veces, al Copiar-y-Pegar para publicar los fics, el formato de texto enriquecido, como el alineado, el centrado, las sangrías, el subrayado, las palabras en cursiva y negrita se perdía en el camino (Ya sabéis, los duendes/gremlins de imprenta). Un fenómeno extraño que también sucede a menudo en Fanfiction.

Supongo que la mayoría de los que estéis leyendo esto, también empleáis algún método para resaltar los pensamientos de los personajes cuando escribís. Y que no emplearéis las comillas angulares («») porque no las encontráis en un teclado QWERTY.


Las principales maneras de OBTENER estas comillas son muy tediosas:

  • Utilizar el Mapa de caracteres de Windows, copiar (ya sabéis, Control+C) y luego pegar (Control+V). Es el más arduo y absurdo.
  • Utilizando el menú Insertar y luego la opción Símbolo del editor de textos, cada vez que se precise. Igual de tedioso que el anterior.
  • Haciendo uso de la combinación especial de carácter especiales de Windows (AltX). Para ello escribid el siguiente código alfanumérico, resaltadlo con el cursor y pulsad el atajo (AltX):
  1. 00AB se convertirá en la comilla de apertura («)
  2. 00BB se convertirá en la comilla de cierre (»)
  • Usar la opción de Buscar y Reemplazar del editor de textos para intercambiar todas las comillas altas ("") por comillas angulares («»).

Pero el método más simple (y el que emplean muchos escritores, por lo que he buceado en Internet, inclusive yo) es asignar una combinación de caracteres en la lista de autocorrección.

El ejemplo más práctico es usar dos veces el símbolo de menor que (<) que está situado a la izquierda de la letra Z, para el comilla de apertura («) y dos veces el símbolo de mayor que (>), que se obtiene manteniendo la tecla Mayús a la vez que se presiona la anterior tecla, para la comilla de cierre (»).

¿Por qué «dos veces» os estaréis preguntando?

Así os aseguraréis de que estas comillas tan útiles aparecen cuando queráis y no porque se os haya resbalado el dedo en el teclado.


Pero, ¿cómo se UTILIZAN estas comillas? Su uso es parecido al del guión largo (—), consultad el tutorial que elaboré al respecto, excepto por una salvedades.

Siempre que comienza se escribe la comilla de apertura («), sin espacios en blanco seguidos. De la misma manera que con el guión largo (—) en los diálogos. Sin embargo al final de la entrada en la que se redacta el pensamiento se pone la comilla de cierre (») sin espacio en blanco.

Además las normas de puntuación relacionadas con el punto., la coma (,), y los signos de cierre de interrogación (?) y exclamación (!), etc…, son distintas.

Si el final de la oración señalada con las comillas angulares («») termina en punto., en coma (,) o punto y coma (;), tanto si es el final o no del párrafo en si. Se pone el signo en cuestión después de las comilla angular de cierre (») nunca antes.

También se aplica esa norma cuando la oración es interrogativa y/o exclamativa y termina con uno de estos signos, colocándolo antes de la comilla de cierre (») y todo junto sin espacios en blanco.

Es posible que esta construcción aparezca señalada como falta gramatical en los correctores de los editores de texto. Pero ignoradlos olímpicamente porque han sido programados por extranjeros que escriben con otro estilo narrativo muy diferente.

Aquí os pongo un ejemplo, de un extracto de la novela La Quinta Ola de Rick Yancey.

[…] —¡Ben! —chillo, pero no me oye por culpa de los gritos, los estallidos y la ensordecedora implosión de doscientas toneladas de roca derrumbándose en el vacío creado por los Ojos.
La sombra borrosa que se dirige a nosotros se solidifica en una forma concreta, hasta que se convierte en un Humvee repleto de torretas para ametralladoras.

Qué cabrones más insistentes.

Ben ya lo ha visto, pero no tenemos elección: no podemos parar, no podemos dar media vuelta. «Al menos, el agujero también se los tragará a ellos», pienso.

Entonces, me caigo.

No sé bien por qué; no recuerdo la caída en sí. Estoy corriendo y, de repente, tengo la cara pegada al suelo y pienso: «¿De dónde ha salido esta pared?». […]


Existe otro uso de las comillas angulares, en concreto de la comilla de cierre (») que se me olvidó añadir en mi tutorial sobre los diálogos de los personajes. Cuando el dialogo es tan extenso que puede abarcar varios párrafos se divide encabezándolo con la comilla de cierre (»).

Esto se hace para evitar que los ojos del lector se pierdan entre tantas líneas. Un bloque de veinte líneas formando un párrafo enorme resulta molesto de leer, tanto en el ordenador como sobre el papel. Por la misma razón, en las novelas de papel, se suele añadir una sangría en la primera línea o en Fanfiction se pone un espaciado automático tras cada salto de carro, para facilitar que los ojos se orienten instintivamente sobre el texto.

Al poner la comilla de cierre (») se indica que el mismo interlocutor sigue hablando y que es parte del diálogo. Es completamente incorrecto, y puede dar lugar a confusiones, poner otro guión largo (—) al dividirlo en distintos párrafos.

Pues cada vez que un párrafo comienza con este símbolo se supone tácitamente que es el pie para que otro personaje hable.

Esta estructura puede parecer enrevesada, pero procede de las viejas obras de teatro que acabaron por evolucionar en lo que hoy conocemos como narrativa.

Aquí os pongo un (largo) extracto de la novela La Huésped de Stephenie Meyer para que veáis que el discurso de un personaje al relatar una historia se ve mejor al separarlo usando juiciosamente la comilla de cierre (») tanto en la pantalla del ordenador como en una página de papel con la ayuda de la sangría en la primera línea.

No hace falta os lo leáis entero, sólo ojeadlo por encima para ver el espaciado de los párrafos.

[...] »La bestia con garras estaba enfurecida. La herida de su cabeza no la mataría, pero sí le molestaba. La nieve se había asentado lo suficiente para que yo fuera perceptible a simple vista, sobre todo porque estaba cubierta con la sangre de la bestia. Era de un color muy brillante, un color que no tenéis aquí. Levantó las pinzas y las lanzó contra mí. Pensé que ahí se acababa todo, pero estaba tranquila porque al menos había muerto intentándolo.
»Entonces, las pinzas se clavaron en la nieve, a mi lado. ¡No podía creer que hubiera fallado! Me quedé mirando aquella cara enorme y atroz y estuve a punto de... bueno, no de reír, porque los osos no se ríen, pero así me sentía. Porque aquel feo rostro se había llenado de confusión, sorpresa y disgusto. Ninguna bestia con garras había tenido una expresión así antes.

»A Harness Light le había llevado unos minutos adaptarse a la bestia con garras, ya que era un área muy extensa y había tenido que estirarse mucho, pero ya tenía el control. Se sentía torpe y lento, porque no tenía un cerebro muy grande con el que trabajar, pero bastaba con que supiera que yo era su amiga. Tuve que montarlo hasta la ciudad de cristal para mantener cerrada la herida del cuello hasta que encontráramos un sanador, lo que causó algo de revuelo.

»Por un tiempo me llamaron la Jinete de la Bestia, cosa que no me gustaba. Les pedí que volvieran a usar mi anterior nombre. [...]


¡Hasta que nos leamos!👋😎