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The EvilPuff Graves

Summary:

Polvos Pica-Pica, Hiedra Venenosa, Crayones, Estos son los ingredientes perfectos para crear un fantabuloso proyecto de ciencias para que Leyley apruebe el curso de quimica, Pero el "Malvado" y "Tonto" Andy hizo que la maravillosa y brillante Leyley agregara por accidente un ingrediente más a la Fórmula . . . ToxiSoda.

Y Así Nacieron EvilPuff Graves, y con sus fantásticos super poderes combatiran a las fuerzas del mal . . . y del bien.

Notes:

Esta Línea de tiempo trascurre en el momento que inician los rumores sobre Andrew y Ashley, solo que en esta línea temporal Andrew no se cruzó con Julia en el pasillo por que lo este termino encontrando a Ashley en el laboratorio

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Nacimiento Artificial

Chapter Text

Chica: Polvos pica-pica —dijo mientras abría el sobre y vertía el contenido del empaque en un recipiente.

Chica: Hiedra venenosa —dijo mientras rompía y arrojaba las hojas dentro del recipiente.

Chica: Crayones —dijo arrojando varios crayones viejos y usados al recipiente.

Chica: Estos son los ingredientes perfectos para crear un fantabuloso proyecto de ciencias para que apruebe el curso de química —dijo orgullosa de su trabajo.

En eso, la puerta del salón se abrió para que un adolescente de cabello negro y ojos verdes entrara.

Andrew: ¡Ashley! —dijo en voz alta para llamar la atención de su hermana menor.

La chica volteó a ver hacia la puerta con una gran sonrisa.

Ashley: ¡Andy! —dijo mientras, con cuidado, se quitaba los guantes debido a que aún tenían rastros de los polvos pica-pica y la hiedra venenosa.

Curiosamente, cuando los guardó, estos tenían el nombre de “Julia” escrito en ellos.

Ashley: ¿Qué sucede? ¿Tanto extrañas a tu hermanita que no pudiste resistirte a buscarme? —dijo con tono burlón mientras veía a su hermano, quien frunció el ceño.

Andrew: No tengo tiempo para tus bromas en este momento. Quiero que me digas si sabes algo acerca de los ru… —no pudo terminar la frase, ya que se quedó observando los diversos artículos químicos sobre la mesa.

Andrew: ¿Qué demonios es todo esto? —le preguntó, observando los químicos sobre la mesa.

Ashley: Mi proyecto de ciencias. ¿No es hermoso? Lo llamé “Reacción explosivamente educativa” —dijo con una sonrisa y una mirada que decía “soy muy lista e inteligente”.

Andrew: Eso no suena tranquilizador en lo más mínimo —dijo con el ceño fruncido.

Ashley: Relájate, exagerado. Solo estoy combinando sustancias naturales con pigmentos reciclados. Es ciencia ecológica —dijo como si realmente supiera lo que estaba diciendo.

Andrew: Ashley… eso es hiedra venenosa —dijo, mirando los restos de una rama sobre la mesa.

Ashley: Con polvos pica-pica. Y crayones derretidos —añadió con una sonrisa divertida.

Andrew: ¡Eso puede causar sarpullido, alergias o algo peor! —le dijo con molestia.

Ashley: Tranquilo, doctor dramático. Tengo todo bajo control… creo —dijo apartando la mirada por un segundo.

Andrew: Eso no me tranquiliza para nada. ¿Y por qué estás haciendo esto? —le preguntó, ya que Ashley no era de hacer sus trabajos escolares.

Ashley: El incompetente de mi profesor me dijo que tengo que mejorar mis calificaciones o repruebo —dijo con fastidio.

Andrew: Ashley, si necesitabas ayuda, sabes que solo tenías que pedírmelo —dijo de manera más calmada, mientras Ashley abría una lata de Toxisoda para darle un trago.

Andrew: Además, dudo que todo esto sirva para algo —añadió, mirando los químicos que usaba su hermana para su “proyecto”.

Sobre la mesa había: nucleoproteína, fosfoproteína, amoníaco, sal, glicoproteína, agua, amonio, proteína matriz, carbono, azufre, fósforo, cal, flúor y silicio.

Ashley: ¿Y tú qué sabrás? Esto es para gente muy inteligente —dijo mientras le apuntaba con su lata de refresco, provocando que salpicara un poco la camisa de Andrew.

Andrew: Ashley, deja eso y vámonos —dijo con el ceño fruncido. Aún tenían que hablar sobre los rumores, pero prefería hacerlo en un lugar donde Ashley no tuviera acceso a químicos peligrosos, así que intentó quitarle la lata de la mano.

Ashley: No, consíguete la tuya —respondió de forma caprichosa, tratando de evitar que su hermano le arrebatara su tan ansiada bebida.

Los dos forcejearon por la lata, la cual, en un descuido, terminó cayendo dentro del recipiente con los químicos que Ashley estaba experimentando.

Ashley: Me debes una bebi… —no pudo terminar la frase.

Una fuerte explosión se generó al contacto de la soda con los químicos, haciendo que ambos hermanos salieran despedidos hacia atrás y cayeran al suelo aturdidos.

El recipiente quedó hecho pedazos, y una nube de humo verdoso comenzó a elevarse lentamente por el laboratorio.

Andrew: …¿Seguimos vivos? —preguntó con voz débil desde el suelo.

Ashley: Creo que sí… aunque mi proyecto acaba de evolucionar a “Reacción traumáticamente educativa” -dijo con diversion aunque con una mueca de dolor.

De pronto, escucharon el sonido de algo moviéndose sobre la mesa donde había ocurrido la explosión.

Andrew: ¿Qué demonios…? —murmuró.

Ante ellos aparecieron tres niñas de unos seis o siete años. Las tres estaban cubiertas por trozos de tela rota de las batas del laboratorio y observaban fijamente al dúo de hermanos con ojos brillantes, demasiado brillantes para ser normales.

La que tenía la mirada más seria poseía el cabello naranja largo y ojos rosados; la de cabello negro corto y ojos verdes mostraba una expresión desconfiada; mientras que la rubia de ojos azules parecía precavida, con los labios temblando levemente.

Ashley: Wow… realmente soy una gran científica —dijo con una mezcla de asombro y orgullo al ver lo que había causado por accidente.

Ashley: ¿Así es de donde vienen los bebés? —le preguntó a Andrew, quien aún estaba demasiado aturdido para responder.

Andrew abrió la boca, pero no salió ninguna palabra. Sus ojos iban de una niña a otra, intentando procesar lo imposible.

Ashley había logrado, de algún modo absurdo, crear vida. Intentó decir algo ingenioso, algo típico de ella, pero fue interrumpida.

Rubia: Eso… dolió… Esto duele —habló con claridad a pesar de haber nacido hacía apenas unos segundos. Su voz era infantil, pero su tono transmitía un sufrimiento que no correspondía a alguien tan pequeña.

Rubia: ¿Por qué… con qué razón nos crearon?… ¿Por qué ser creadas?… ¿Por qué estar vivas es tan… doloroso? —dijo mirando al dúo de hermanos, quienes permanecieron en silencio observando a las niñas con expresiones de culpa y sorpresa.

Por desgracia, su dolor iba a aumentar. Debido a la explosión, las alarmas de emergencia de la escuela se activaron, y el estridente sonido lastimó los sensibles oídos de las niñas.

Niñas: ¡AAAAAAAH! —gritaron con dolor mientras se tapaban los oídos para evitar aquel ruido insoportable.

Pelinegra: ¡Ese zumbido dentro de nuestras cabezas… agh! ¡Solo haz que se detenga ya! —exigió con desesperación, sintiendo que su cabeza estaba a punto de explotar.

De pronto abrió los ojos al sentir cómo unos brazos la rodeaban.

Andrew: Ashley, corre —dijo mientras cargaba a la pelinegra y a la rubia en brazos. Aunque no era el más fuerte físicamente, estaba seguro de poder cargar a las dos infantes.

Ashley, aunque dudosa, tomó a la pelinaranja en brazos y salió corriendo detrás de su hermano.

Mientras el dúo de hermanos huía por los pasillos para no ser visto con las niñas, estas comenzaron a hablar entre ellas con dificultad.

Pelinaranja: Huff… huff… ¿El dolor acaso… se está yendo lentamente? —les preguntó a sus hermanas desde los brazos de Ashley.

Pelinegra: Sí… lo estoy sintiendo —respondió, notando cómo la expresión de sufrimiento iba desapareciendo poco a poco de su rostro.

Rubia: El ruido… ya no atraviesa mi cabeza -dijo con una expresión más relajada.

Las tres hermanas se miraron entre ellas. Obviamente querían cuestionar a sus creadores:

¿Por qué las crearon?, ¿por qué fueron hechas?, ¿cuál era el motivo de su existencia?

Pero también sabían que sus creadores no estaban prestando atención a sus propias dudas en ese momento, sino en llevarlas a un lugar seguro. Podían oír y ver el aumento en el ritmo cardíaco de ambos: demasiado acelerado, demasiado ansioso por encontrar un sitio tranquilo para todos… y eso, de alguna forma, las reconfortó por el momento.

Las tres niñas volvieron a mirarse y sostuvieron una conversación silenciosa entre ellas.

¿Deberían mostrarles a sus creadores lo que podían hacer?

¿Que el dolor de haber sido creadas artificialmente había cesado y que ahora podían caminar, correr y mucho más?

No… no por ahora.

La pelinaranja se permitió el lujo de esbozar una leve sonrisa mientras se acurrucaba contra el pecho de su creadora… de su madre.

Las otras dos hermanas imitaron el gesto, acomodándose con cuidado contra su padre, buscando el calor y la seguridad de sus brazos.

Por primera vez desde que habían abierto los ojos, el mundo dejó de dolerles un poco.

Tal vez aún no entendían por qué existían… pero sabían algo con certeza:

No estaban solas.

 

 

Notes:

Debido a cierto femboy venezolano que tengo como cordinador de mis fanfics, tengo que preguntarles, que relación quieren que tengan los hermanos Graves con las niñas?

Opción Graves: Sean padres medianamente responsables.

Opción Friends: Sean padres medianamente responsables, mientras que las niñas hacen chistes de que sus padres sean hermanos.

Opción Loud House: Relación Turbia entre Padre/Madre/Hijas y más chicas que vayan llegando.