Work Text:
━━♡🧸♡━━
—Soobin hará equipo con Hueningkai mientras que Beomgyu con Taehyun. Yeonjun será quien decida a los ganadores.
—No olviden que luego del concurso de ramen inmediatamente jugarán al pepero. Los pares serán los mismos y Yeonjun también medirá cuál es el más corto, pero luego él también tendrá que hacer el desafío. Que lo repita con Hueningkai.
—El récord hasta el momento lo tienen las miembros de NMIXX con 0.6 cm. Si quieren superar su marca, no teman ir lejos con su compañero. Se tienen confianza, ¿no es así? Entonces métanle chispa y emoción. Ya saben… Lo que les gusta a las fans…
Ah, demonios. ¿El juego del Pepero? ¿Chispa y emoción? ¿Qué clase de fanservice es este? ¿Qué tan lejos se supone que debemos llegar?
Escuchar las indicaciones de los guionistas para el programa de Inkigayo que estamos grabando me hacen pensar que ya tenemos la antigüedad suficiente para hacer este tipo de juegos. De todos modos, ya todos somos adultos, ¿no? ¡Pues claro! Si a Kai, el “maknae”, incluso le tocará doble porción y, por si fuera poco, con los dos mayores del grupo…
Aunque este juego no es la gran cosa. Siendo sincero, hemos hecho peores cosas entre nosotros. Llevamos tantos años juntos que nos conocemos al derecho y al revés, así que no es tan difícil jugar con un bastón de chocolate y parezca que nos besamos.
Mi problema es que, de todas las personas con quienes me podían emparejar, ¿tenía que ser Kang Taehyun?
Ojalá me hubiera tocado hacerlo con Yeonjun o con Soobin porque a ellos ya los he amenazado con besarlos. Como es una broma recurrente, no sería tan extraño. Incluso Kai habría sido una mejor opción porque apuesto toda mi fortuna a que él me seguiría la corriente con tal de ganar. En cambio Taehyun… es un gato arisco que me utilizará como saco de boxeo en cuanto acabemos la grabación si me atrevo a acercarme un milímetro más de lo debido a él. Mi única salvación en esta situación es que, aunque nuestra actitud con el otro diga lo contrario, al final sigo siendo su hyung.
―¿Ya tienen sus guiones claros? Comenzaremos a grabar en cinco minutos.
En cuanto escuché el comando, dirigí mi vista hacia Taehyun, arremetiendo con mis más convincentes ojos de cachorro abandonado que mis habilidades en actuación me podían permitir. Necesito persuadirlo para que me deje faltarle el respeto a su trasero masculino heterosexual más frío que la Antártida. Porque todos sabemos que esto no solo es una batalla para ver quién tiene el pepero más corto, sino para que MOA y cualquier espectador pegue el grito al cielo con cómo lo hacemos.
―¿Qué? ¿Qué tienes?
En respuesta a mi puchero, Taehyun solo me vio con indiferencia. Ah, carajo… con él nunca funcionan estos trucos. Por eso decía que debían haberme emparejado con Soobin o Yeonjun; ellos caen más rápido
―Es solo trabajo―habló―. Sé exactamente lo que debo hacer, así que no hay necesidad de que me mires así.
Bien, parece que el gatito arisco entendió mi mensaje. Más le vale que así sea porque si no rompemos el récord y nos volvemos virales, entonces renunciaré a mi título de idol. Perder no es una opción.
―Un, dos, tres. ¡Vamos!
Inadvertidamente, ya habíamos terminado de grabar la sección del concurso de ramen, siendo el resultado una inminente victoria para nuestro equipo. Aunque todos saben que fuimos yo y mi carisma quienes lograron el visto bueno de Yeonjun porque está claro que el ramen de Soobin y Kai le gustó más. ¡Pero a quién le importa eso! Taehyun y yo ya tenemos la primera victoria, así que iremos por la segunda.
Lo que significa que el momento de jugar al pepero ha llegado.
―Muy bien. ¡Ven aquí! ―Para crear ambiente y relajarnos, me puse uno de los peperos entre los labios y pretendí “coquetear” de forma burlona con Taehyun, pero él, en lugar de seguirme el juego, solo desvió la mirada hacia un costado.
―Para mí que no están jugando, eh. ¡Ya mejor bésense! ―gritó Yeonjun, uniéndose a la broma.
Ese comentario parecía haber despabilado a Taehyun, quien esta vez imitó mi gesto anterior de coquetear con el pepero entre labios. Admito que me tomó desprevenido y no pude evitar soltar una risa al verlo en ese plan. Ese chico puede ser muy lindo cuando quiere.
―¡Ah! No puedo verlos hacer eso.
―Ay, Diosito. Estoy nervioso ―No sé si fueron las palabras o la mueca de Kai o la predisposición de Taehyun, pero de repente a mí también me dio vergüenza y no paraba de reír.
Decidí no darle más vuelta y hacerlo de una vez. De inmediato, coloqué uno de los peperos entre los dientes de Taehyun y comencé a acercarme para hacer el trabajo. Puedo sentir las miradas inquisitivas de los demás miembros, pero es ahora o nunca.
Que se prepare Kang Taehyun porque vamos a besarnos si es necesario con tal de ganar…
…
―¡Oyeee! ¿Por qué la cortaste?
No, no, no y no.
Inaceptable.
Yo no conozco a ningún Kang Taehyun. Tomorrow by Together es una banda surcoreana de K Pop formada por BigHit Music en 2019. El grupo está compuesto por cuatro integrantes: Choi Soobin, Choi Yeonjun, Choi Beomgyu y Huening Kai. TxT debutó el 4 de marzo…
―¡Cobarde, es un cobarde!
“Es solo trabajo. Sé exactamente lo que debo hacer”. Ajá. Sí, claro. Cómo no. Todo un profesional que se acobardó en el peor momento.
Estaba dispuesto a ir por todo, a incluso besarnos y ser su saco de boxeo luego, pero mínimo un saco de boxeo ganador.
Al final, el verdadero saco de boxeo ganador terminó siendo Soobin, a quien Kai realmente se comió y obtuvieron el segundo lugar en el podio. Que por cierto, a ellos tampoco quiero verlos hasta que se les baje los humos por ser los ganadores.
Pero hay un Dios que todo lo ve y él sabe que si me hubieran puesto con Hueningkai, habríamos ganado a las miembros de NMIXX con un puntaje de 0 cm.
Kang Taehyun, maldito gato cobarde.
…
━━♡🧸♡━━
―Hyung, creo que nuestros labios sí se tocaron.
Woah, ¿y ahora estos qué se traen? Ya han pasado casi dos semanas desde que el juego del pepero salió al aire, pero el alboroto del “beso” entre Soobin y Kai sigue igual de vigente. Lo entiendo por parte de MOA y el público en general porque ni siquiera yo que lo presencié con mis propios ojos podía creerlo, pero que estos dos lo sigan mencionando una y otra vez me molesta.
―¿Quieres saber si me gustó?
Ay ajá, mírenlos. Kai, todavía coqueteando y Soobin, avergonzado. ¿No que solo un juego? ¿Cuál es la necesidad de ponerse todo sonrojado y tímido, eh? Me suena a que ese reto desencadenó algo más. Ojo, los estoy viendo.
―Hyung, debemos regresar a la práctica. Deja ya el teléfono.
―¡Ah, Kang Taehyun! ¡Qué susto me diste! ―Ante la repentina aparición de Taehyun, me sobresalté, provocando que mi celular se me resbalara de las manos. Era mi Samsung Galaxy Flip Z nuevo. ¿Cuántas desgracias más me tocará vivir?
―Lo siento. Debí tocar ―dijo el contrario, riendo por mi reacción como si no me debiera un teléfono nuevo ahora―. Ya es hora.
―Sí, sí. Ya voy, ya voy.
Recogí mi celular del piso y comprobé que, afortunadamente, seguía funcionando con normalidad. La prueba era el T:Time de Kai y Soobin hablando sobre su experiencia con el juego del pepero que aún se estaba reproduciendo.
¿No es raro que se comporten tan tímidos y avergonzados al respecto? Si fuera normal, Taehyun y yo estaríamos igual que ellos, pero no. Absolutamente nada ha cambiado entre nosotros. Y, en primer lugar, no tendríamos por qué reaccionar así, ¿verdad? Él mismo lo dijo “solo es trabajo”…
―Hyung, ten. Te traje agua.
―¡Ah! ¿Otra vez, Kang Taehyun? ―Nuevamente, el susodicho irrumpió mis muy filosóficos pensamientos con sus apariciones repentinas.
―¿Qué te sucede? Has estado muy distraído durante la práctica. ¿Te sientes mal? ―Taehyun se acercó hacia mí, pretendiendo posar su mano sobre mi frente para comprobar si tenía fiebre, lo que provocó que inconscientemente me hiciera para atrás para que no me tocara.
Ups…
―Woah, perdón―dijo, quitando su mano y mirándome algo sorprendido por mi reacción evasiva.
―Lo siento, me tomaste por sorpresa ―me apresuré a justificar―. Solo tengo un ligero malestar. Debe ser por el cambio de clima.
―Mhm. Ten cuidado con tu salud. Todavía tenemos varias presentaciones y eventos pendientes.
―Tú tranquilo. Ni siquiera una fractura de tobillo pudo conmigo ―bromeé, yendo de regreso al camerino del salón de prácticas.
Ok, lo admito.
Es probable que esté algo, algo nervioso cada vez que veo a Taehyun. Sé que es una estupidez porque en realidad lo nuestro no fue tan intenso como lo que hicieron Soobin y Kai. Además, es mi compañero de grupo y amigo a quien ya conozco de años. Un acercamiento así no debería ponerme tan inquieto y pensativo.
Sí, sí. No es nada. De hecho, creo que solo estoy así porque aún no supero que los otros dos nos hayan ganado y sean quienes se hicieron virales. Sí, eso es. Solo estoy imaginando cosas. No le daré más importancia.
…
No, un momento. ¿De verdad el estar así de cerca, a tan solo centímetros del otro, no le provocó absolutamente nada? Es verdad que ya nos conocemos desde hace años, pero aún es imposible que una situación así no haya despertado nada él. Digo, fue casi un beso. ¿Por qué parece que no le importó en lo más mínimo? Ni siquiera volvimos a tocar el tema después de que nos tocó jugar. Yo sé que es tan frío como la Antártida, pero sigue siendo un ser humano con sentimientos.
Esa noche pensé y pensé en lo sucedido y estaba segurísimo de que Taehyun solo estaba muy avergonzado como para hablarlo porque, si solo hubiera sido trabajo, no se habría acobardado con mi cercanía, ¿verdad? Al parecer estaba equivocado porque definitivamente él no está reaccionando de la misma forma que yo.
―¡Ah! ¿Por qué parece que no significó nada para él?
―La verdadera pregunta es, ¿por qué te preocupa que no haya significado nada para él?
Oh, no. No, puede ser.
―¡¿Choi Yeonjun?! ¿Desde cuándo estás aquí? ―grité, señalándolo acusatoriamente.
―Ah, no. Ni lo intentes, que yo llegué aquí antes que tú.
―¿Qué? Demonios, ni te sentí. No me di cuenta.
―Puedo ver que no es la única cosa de la que no te das cuenta. ¿Necesitas hablar?
━━♡🧸♡━━
“Cuando haces este tipo de cosas sí te mereces el título de hyung”.
“Cállate o te reviento la cabeza”.
Solté una risilla al recordar la reacción de Yeonjun. Siempre es divertido sacarlo de sus casillas. Por supuesto, no me golpeó en serio; sé que el haberme despeinado con más fuerza de lo usual era su forma de decirme que me apoyaba y no me juzgaba luego de la charla que tuvimos de regreso a casa.
“Te gusta o, al menos, te atrae Taehyun”.
Cuando esas palabras salieron de su boca, creí que había perdido completamente la cabeza y fui yo quien amenazó con reventarle la cabeza, pero luego de hablar, reflexionar, analizar, enloquecer, gritar y hacer introspección, llegué a la conclusión de que Yeonjun tenía razón.
Me hizo entender que la razón por la que estaba tan frustrado era porque me lastimaba la indiferencia de Taehyun.
“Siempre nos amenazas a mí y a Soobin con besarnos, pero jamás te lo hemos permitido porque honestamente qué asco. ¿Eso alguna vez ha lastimado tus sentimientos?
“No, para nada. Solo lo hago de broma”.
“Si Kai lo hiciera, ¿te lastimaría?”
“Tal vez si fuera otro tipo de contacto físico como abrazos”.
“Yo hablo de besos”.
“No, no lo veo de ese modo”.
“Si te hubiera tocado jugar con cualquiera de nosotros tres y nuestra reacción fuera la misma que la de Taehyun, ¿te dolería?
“Solo me dolería perder”.
“Ahora, el hecho de que Taehyun se alejó de ti en el juego y, además, no importarle lo cercanos que estuvieron en esa ocasión, ¿te duele?”
“...”
Al final, tuve que rendirme y aceptar que sí, estoy dolido por su actitud y que, por si fuera poco, me gusta.
Por un momento pensé que solo me estaba dejando llevar, que no era posible que me gustara de un día para otro, pero lo cierto es que él siempre me ha parecido atractivo y lo que sucedió en el juego fue el detonante de mis verdaderos sentimientos.
―Me gusta Taehyun…
Es extraño admitirlo en voz alta. Es decir, ya son casi siete años desde que debutamos y no creí que mis sentimientos tomarían esta dirección. Aún así, por muy confuso que sea todo, no puedo evitar sentir cierta calidez en el pecho. No sé si debería estar así de entusiasmado ni tener esta sonrisa en el rostro. Estoy jodido.
―¿Mmh?
De repente, alguien tocó la puerta antes de abrirla parcialmente.
―Hyung, ¿puedo entrar?
Ahí está, el causante de todos mis pesares y paros cardíacos del día, incluyendo el de este preciso momento.
―Sí, Taehyunnie. Pasa, pasa.
Intenté sonar lo más casual posible para no ponerme en evidencia, pero en el momento en que su persona ingresó a la habitación, mi corazón dio un vuelco y mis palmas frías comenzaron a sudar de los nervios. Efectivamente, estoy jodido.
―Yeonjun-hyung nos dijo que sí te habías enfermado y que te dejáramos descansar, pero camino a casa te compré medicina y Kai me ayudó a preparar un poco de dak juk para ti.
―¡Aw, pero mira todo esto! ―exclamé mientras recibía la charola con la medicina y el plato de sopa caliente―. Qué amable de tu parte, mi adorable dongsaeng.
Noté que Taehyun se avergonzó un poco con el comentario, pero pretendió no darle importancia. Él es así, pero yo sé que los halagos son su debilidad.
―¿Cómo te sientes? ―preguntó de inmediato.
―Solo es algo de cansancio acumulado. Estoy bien.
―¿Estás preocupado o triste por algo? Siempre te enfermas cuando es así.
Maldito Kang Taehyun y su lengua sin filtros. No se le escapa ninguna. Lo peor es que no puedo darle la contraria porque lo mismo sucedió cuando Soobin se fue de hiatus y, aunque traté de negarlo para que ninguno de esos idiotas me molestara, al final terminé llorando en pleno live.
―Puede ser… Pero ya pasará ―Aunque decidí no mentirle, tampoco puedo dar más detalles.
―¿Quieres contarme? ―ofreció, tomando asiento al pie de mi cama.
―Por ahora no, pero prometo decírtelo en algún momento.
―Está bien.
Me mordí la lengua ante mi última declaración. No estoy seguro de que pueda decirle porque, irónicamente, él es el principal involucrado. ¿No es como si le estuviera mintiendo?
Yeonjun no me regañó pero tampoco me dijo que hacer respecto a mis sentimientos. Aunque quiera darle vueltas al asunto, sé que no está bien. Mientras yo estaba molesto con Taehyun por, obviamente, no actuar del modo que mi cabeza enamoradiza esperaba, él está aquí demostrando su amabilidad como amigo y preocupándose por mí. Y pensar que hace unos minutos me estaba emocionando como colegiala enamorada cuando la realidad es esta.
No está bien que quiera sobreponer mis sentimientos por sobre las buenas intenciones de Taehyun, así que no sé cómo voy a hacerlo, pero tengo que olvidarme de todo esto.
Tan solo… Ojalá no me hubiera dado cuenta.
―Gracias, Taehyun. Por la medicina y por la sopa ―internamente renegué por el cambio en el tono de mi voz. Es ajeno a mi control―. Voy a comer y luego a descansar. Mañana todavía tenemos mucha agenda por cumplir.
―Mmh. Ah, sí. Soobin dijo que luego de ducharse vendría a acompañarte a cenar.
―Sí, está bien. Dile que venga.
―Seguramente estará aquí en unos minutos ―Se levantó de la cama y se dirigió a la salida―. Que te mejores, hyung.
En cuanto Taehyun salió de la habitación, finalmente solté el aire que no sabía que había estado conteniendo. Aunque en realidad, más que aire son lágrimas.
Ni modo, Soobin dijo que quería venir, así que será él quien se las tenga que aguantar.
━━♡🧸♡━━
Luego de la noche en la que Yeonjun me ayudó a darme cuenta de mis sentimientos y le conté a Soobin a cambio de que me dijera qué estaba pasando entre él y Kai (accedió solo porque yo no paraba de berrear), las aguas se calmaron.
A pesar de que decidí dejar de lado que Taehyun me gusta porque es evidente que él jamás me vio ni me verá de ese modo, Soobin me hizo entender que algo como eso no iba a pasar de la noche a la mañana. En resumen, todavía me gusta Taehyun, pero haré lo posible por que esos sentimientos no arruinen mi relación con él (ni a mí mismo). Además, en el fondo, me duele la idea de tener que “deshacerme” de mi amor por él. Sé que no es así de extremo porque dejando de lado los sentimientos románticos, lo amo al igual que amo a los demás miembros, pero no quita que quiera “atesorar” lo que solo siento por él.
A pesar de mi dilema, no puedo dejarme consumir por todo esto. Nuestras promociones para Love Language siguen en pie y todavía tenemos muchas otras actividades en nuestra agenda, como la presentación de hoy en el Korean University Festival. Tengo que enfocarme en ello. Yeonjun y Soobin han estado atentos a mí, pero no puedo causarles más molestias solo por mi estado de ánimo.
Es la primera vez que nos presentamos en este evento desde nuestro debut, así que todos estamos tan emocionados como ansiosos. No importa cuántos años de experiencia tengamos ni cuántos escenarios hayamos pisado. Mi corazón siempre se estremece con cada nueva presentación.
Como todos quieren dar lo mejor de sí para que sea un éxito, los miembros y el equipo de producción están de acá para allá, afinando detalles y preparándonos para que estemos impecables. Justo en este momento, las maquillistas se están encargando de Yeonjun y Taehyun. Mientras, Kai está de vicioso jugando y Soobin durmiendo sobre su regazo. Como yo ya estoy listo, decidí pasar a una pequeña sala de descanso que está al lado de los camerinos. Quiero mentalizarme y relajarme antes de nuestra presentación.
Agarré una de las bebidas de la máquina expendedora, tomé asiento en uno de los sofás del lugar y me dispuse a escuchar algo de música cuando de repente alguien ingresó a la sala. Es Taehyun.
―Taehyun-ah, ¿ya están listos?
―Yeonjun todavía no. Aún están estilizando su cabello. A Kai también lo están preparando.
Asentí ante la información mientras le daba un sorbo a la bebida que tenía en mano y buscaba mi playlist ideal para el momento.
―Siento que terminaron muy rápido conmigo ―retomó la palabra―. Contigo igual se tomaron más tiempo ―Taehyun comenzó a examinar su rostro en el reflejo de la máquina expendedora―. ¿Me veo bien?
Luego de preguntar, tomó asiento al lado mío y acercó levemente su rostro hacia mí, implícitamente pidiendo que revisara su maquillaje. Dejé de prestarle atención a mi celular y dirigí mi atención hacia él.
Nuestra vibra de hoy era natural, con un toque de sensualidad, pues debía combinar con los outfits estilo uniforme deportivo universitario que usaríamos. Me tomé un momento para contemplar el rostro de Taehyun y confirmar que, a pesar de la aparente prisa, las maquillistas habían hecho un buen trabajo resaltando sus rasgos. El punto focal eran sus ojos, los cuales tenían una sombra que resaltaba lo grandes y hermosos que son. Milagrosamente, había usado una base más oscura y adecuada para el bonito tono de piel natural de Taehyun. Veo su rostro todos los días, pero todavía me deslumbra lo atractivo que es.
―¿Y bien, hyung?
―Todo bien, Taehyun-ah. Te ves muy guapo, pero no tanto como yo ―bromeé, posando mis manos sobre mis mejillas para presumir mi belleza―. Aunque espera, tienes una pestaña en tu mejilla.
Esta vez, fui yo quien se acercó a él, con la intención de quitar la pestaña. Intenté retirarla suavemente con mi dedo, pero no la sujeté bien, por lo que terminó cayendo hasta un poco más arriba de la comisura de sus labios.
―Espera, cayó más abajo…
Como tengo las uñas cortas, es difícil sujetar la maldita pestaña. Nuevamente, intenté deslizar mi dedo sobre la misma para que se quedara pegada en la yema y, tras unos intentos, finalmente lo logré.
―¡Ya está… !
Por estar concentrado, no me percaté de que mi índice estaba a tan solo milímetros de los labios de Taehyun. Con tantos años de cercanía, conozco de memoria los rasgos faciales de todos los miembros, incluidos sus labios. Sin embargo, en este momento los de Taehyun lucen muy seductores. Son largos y gruesos, siendo el inferior tentadoramente más carnoso que el superior. Ahora no hay ningún pepero de por medio, por lo que puedo apreciarlos a plenitud. Inconscientemente acerqué mi rostro al suyo, lo que me permitió percibir su respiración y el aroma cítrico de su bálsamo labial. Mi mirada se dirigió a sus ojos y me encontré con la sorpresa de que Taehyun también me estaba mirando, intensa y detenidamente. No sostuve el contacto por mucho tiempo, pues mis ojos se desviaron a sus labios otra vez, los cuales estaban provocativamente semi abiertos. Si tan solo me acercara un par de centímetros más…
―Hyung…
Si Taehyun no hubiera llamado a mi nombre mientras daba un paso hacia atrás, no sé lo que habría sucedido.
―¡Logré quitarla! Ahora sí estás bien, pero, por supuesto, jamás tan perfecto como yo ―En un desesperado intento de disipar el tenso ambiente que se había creado entre los dos, intenté bromear como antes.
Por favor, por favor, por favor, que no se haya dado cuenta de cómo lo estaba mirando.
―Gracias… Los demás ya deben estar listos, así que regresaré al camerino.
A pesar de haber dicho eso, se quedó viéndome fijamente por un par de segundos más. Parecía que tenía un debate interno sobre hacer o decir algo, pero no lograba ejecutar nada. Finalmente, se levantó del sofá y regresó por dónde vino.
Se fue como si nada, pero yo lo vi.
Taehyun estaba sonrojado y agitado.
No del modo en que se sintiera incómodo por mi cercanía y evidentes ganas de besarlo, sino una agitación… diferente. Por el maquillaje no pude notarlo en sus mejillas, pero sus orejas estaban rojas. Además, su respiración algo nerviosa, pero sobre todo, sus ojos… El brillo que emanaban cuando cruzamos miradas es algo que nunca antes había percibido. Estoy seguro de que él también lo sintió.
Podría decir que no estoy pensando con la cabeza fría, que estoy viendo cosas donde no las hay en un intento de aliviar lo latentes que están mis sentimientos por él, pero mi corazón me dice que lo que sentí en ese momento fue mutuo.
Sé que estoy cavando mi propia tumba, pero necesito intentarlo una vez más.
━━♡🧸♡━━
Mi intención no era cruzar la línea ni mucho menos llevarlo al límite.
Lo único que yo quería era comprobar si aquello que percibí cuando estábamos solos en la sala de descanso no fue producto de mi imaginación (o necesidad de querer su atención).
Desde siempre, la relación entre Taehyun y yo ha sido de cariño pero también de respeto por el otro. Él, porque al final soy su hyung; y yo, porque es lo que su presencia me transmite. Al contrario que los demás miembros, es casi imposible que lo moleste hasta el hartazgo o ponga a prueba su paciencia. El afecto físico tampoco es algo que esté muy presente entre nosotros. Siento que lo nuestro se trata de escuchar y acompañar al otro de forma más sensata.
Sin embargo, desde que me di cuenta de que lo veo como más que solo un compañero de grupo o un hermano, siento una incontrolable urgencia por que él sea consciente de mí, de cómo lo miro y siento.
Como era posible que todo fuera un truco de mi cabeza enamorada y en realidad no estuviese sucediendo nada, decidí testear las aguas de forma… sutil, si se le puede llamar así. Acciones inocentes que no podrían ser malinterpretadas, como acariciarle la cabeza o despeinar su cabello para reafirmarle que ha estado haciendo un buen trabajo. Es algo que suelo hacer con Kai, así que no era sospechoso. La incógnita era saber cómo reaccionaría Taehyun. Y no sé si fue porque mi caricia iba acompañada de un halago, pero no rechazó el contacto. Al inicio me miraba con desconcierto por el repentino toque, pero luego comenzó a reciprocar con una sonrisa ladina y, en ocasiones, devolviéndome el cumplido. No era el tipo de vibra que sentí el día que retiré la pestaña de su rostro, pero eso no evitó que me sintiera alegre por que no rechazara mi cariño.
Aquello me dio luz verde para continuar con otras muestras de afecto similares. Solo caricias, palmadas o abrazos ligeros. Aún así, podría considerarse excesivo para alguien huraño como Taehyun, quien evidentemente parecía aturdido por mi repentina actitud pegajosa, pero tampoco me reclamó o pidió que lo dejara de hacer. Si fuera molesto para él, sin duda me lo habría dicho desde el primer momento. Los demás solo nos miraban en silencio, probablemente también conscientes de mi acercamiento hacia él. Tampoco podían decir algo al respecto porque no era algo reprochable o que no hiciéramos entre todos nosotros algunas veces.
Pronto, dejé de sobrepensar y me dejé llevar por el inmenso cariño que sentía por él. Nunca antes había tenido tanta cercanía física con él, por lo que era muy placentero. Además, cada demostración de afecto era una buena forma de estar cerca y disfrutar de su compañía sin tener que preocuparme por otras cuestiones. Era una posición confortable y apropiada para ambos como amigos y compañeros de grupo.
Eso, hasta que algo sucedió otra vez.
―¡Oye! ¡Kang Taehyun!
―¡Ah!
En el momento en que escuché el quejido, retiré mis manos de la cintura de Taehyun de inmediato.
Acababa de lavarme las manos, por lo que estaban algo húmedas. Realmente no tenía dobles intenciones. Solo quería hacerle una broma al espantarlo tocándolo con mis manos frías. Planeaba ir por su cuello pero como estaba estirando y tenía la camisa ligeramente elevada, opté por la cintura. Seguramente se sobresaltaría y me regañaría o me daría un manotazo, pero no fue verdadera reacción fue inesperada. Se quedó inmóvil por, asimilando mi tacto mientras me miraba cual gato al que le habían tocado la cola sin permiso.
―¿Qué estás haciendo?
―Lo siento, solo quería bromear. ¿Fue demasiado?
No dijo nada. Se quedó inmóvil por, asimilando mi tacto mientras me miraba cual gato al que le habían tocado la cola sin permiso. Sin embargo, su expresión no denotaba molestia, sino… ¿vergüenza? Tenía las orejas rojas y sus ojos me miraban con una exaltación que aún no creo ser capaz de descifrar. Su respiración estaba acelerada, como si me encontrara frente a una presa acorralada. Como no llevaba nada de maquillaje, era fácil reconocer el ligero tinte carmesí en sus mejillas.
Era esa.
Esa era la expresión que él tenía cuando sucedió lo de la pestaña.
―Estaba muy concentrado. Es todo ―pronunció finalmente―. Tus manos están heladas.
Eso es mentira porque yo las siento hervir. Fue tan solo un segundo, pero el rastro de la cálida y diminuta cintura de Taehyun sigue impregnada en la yema de mis dedos. Fue tan solo un segundo, pero la flaqueza de su cuerpo ante mi toque está grabada en mi mente.
Ninguno de los dos dijo más al respecto, pero luego de esto, nunca más podré estar conforme con solo palmaditas y caricias inocentes y amistosas. Necesito verlo estremecerse otra vez. Necesito más. Necesito más de él.
━━♡🧸♡━━
Si acaso creí que yo estaba llevando a Taehyun al límite, ahora me pregunto si no es al revés.
Luego del pequeño “incidente” de las manos, mis “bromas” fueron subiendo de tono. En definitiva, ya no eran solo muestras de afecto derivadas de un cariño inofensivo por él, sino del deseo de verlo avergonzado como aquella vez que sujeté su cintura con mis manos húmedas. Las palmadas y abrazos escalaron a roces y toques más descarados en su cuello, hombros y muslos o cualquier parte del cuerpo que pudiera dejar al descubierto ese lado vulnerable suyo que nunca antes había visto.
A veces resultaba y otras no. A veces se comportaba totalmente indiferente y en otras el gatito vergonzoso hacía su aparición. A pesar de la volatilidad, estaba contento por lograr lo que ni siquiera la ternura natural de Kai, el encanto de Soobin o los halagos de Yeonjun podían. Me gustaba creer que yo era el único que tenía el privilegio de verlo así.
Ese fue mi error y mi perdición.
Sí, podía abrazarlo por la cintura con la excusa de molestar y meter mis manos a los bolsillo de su sudadera y él lucharía contra el impulso de seguirme la corriente y juguetear. Pero también podía sujetarlo del brazo para, descaradamente, sentir sus músculos y él reaccionaría igual de despreocupado que si una hoja seca lo hubiera rozado. ¿Qué demonios significaba eso? ¿Le gustaba que lo toque o no? Luego de analizarlo concluí que la ambigüedad en sus reacciones era mucho peor que un rechazo directo.
Sí, la ternura natural de Kai no lograba sonrojarlo, pero aún así Taehyun lo miraba con todo el amor del mundo y pasaba todo el tiempo con él. Sí, el encanto de Soobin no lograba sonrojarlo, pero aún así Taehyun se le pegaba como garrapata, sujetándose de él siempre que podía y llamándolo cuando no lo tenía a su alcance. Sí, su admiración por Yeonjun no lograba sonrojarlo, pero aún así, Taehyun buscaba desesperadamente su atención y le movía la cola cuando le hacía algún cumplido.
En cambio, conmigo no sucede nada de eso. Fuera del hecho de que me deja tocarlo más que los demás, nuestros encuentros siguen plagados de silencio y una tranquilidad que me inquieta. Varias veces hemos coincidido en el estudio; yo componiendo y él practicando, pero incluso si tras horas de estar cada quien por su lado él se toma la molestia de comprar algo para ambos (caramel macchiato para él y café con leche para mí), no hay nada más. ¿De qué me sirve emocionarme por que me permita estar cerca de él e incluso tocarlo si, a parte de no tener certeza sobre si eso significa algo para él o no, las cosas no cambian entre nosotros? Solo estoy haciéndome ilusiones.
―Me duele el cuello y el pecho. No sé si dormí en una mala posición anoche o estiré mi mi músculo al entrenar.
―¿Ah sí? Déjame ayudarte, Taehyun-ah. Tenemos tiempo hasta antes de que nos llamen.
Sí, solo estoy haciéndome ilusiones, pero ahí voy otra vez de estúpido, incapaz de alejarme de él.
Froté mis palmas entre sí para que entraran en calor y así no estuvieran demasiado frías para el contacto con su piel. A continuación, comencé a hacer masajes por la extensión de su cuello.
―¿Te duele aquí, no?
―Sí, por todo esternocleidomastoideo. Es donde más me duele ―pidió, repasando sus dedos por la zona.
―¿Así está bien? ¿No estoy lastimándote? ―pregunté, tratando de no distraerme al repetir el nombre raro de ese músculo. Gracias a las muecas en su rostro podía saber en qué puntos tenía más tensión y así presionar con más fuerza.
―Nmhm ―negó suavemente.
Continué con la tarea sin hacer más comentarios, sumergiéndonos en el mismo silencio que siempre nos acompañaba. Si no le daba muchas vueltas, era una serenidad que también podía disfrutar. Y, a pesar de mi dilema, no dejaba de sentirse bien el poder tocarlo de este modo, aún más si era para aliviar su dolor.
Hice presión por toda la extensión de su cuello hasta llegar a la base. Me dispuse a continuar por los omoplatos, tomándome el atrevimiento de meter mi mano por su espalda . Justo cuando estaba a punto de tocarlo, Taehyun se sacudió para alejarme.
―No, ahí no.
―Lo siento.
Esto es a lo que me refiero.
Me deja tocarlo, pero a la vez no. Me lo da todo, pero a la vez nada.
Sé que debo respetar sus límites, que lo que está sucediendo en este momento no tiene otras implicaciones y él solo espera que lo ayude. Es más, el que pueda tocarlo así debería ser más que suficiente, pero no, no lo es para mí. Por cada avance que tenemos, se duplica mi deseo de más y no poder tenerlo me carcome. Y él parece tan indiferente al respecto que me vuelve loco la idea de que yo soy el único que siente toda esta tensión o lo que sea que esté sucediendo entre nosotros y…
―Ahí no, hyung ―Su voz repitiendo la prohibición me trajo de vuelta. Contrario hace unos instantes, ya no estaba vista al frente, sino hacia mí―Me duele más aquí.
De repente, Taehyun sujetó la mano con la que estaba masajeándolo y la dirigió hacia la parte frontal de su cuerpo, entre las clavículas y el pecho. Su voz no flaqueó; era casi demandante, pero yo ya sabía lo que significaba esa expresión en su rostro.
Desaflojé los botones de su camiseta, en una silenciosa petición para seguir. Ante la falta de impedimento, lo interpreté como una señal para continuar. Metí mi mano por debajo de la misma y realicé los mismos movimientos de antes, procurando ejercer más presión arriba de sus clavículas y yendo con más suavidad en el pecho.
Taehyun parecía disfrutar del contacto, pues emitía gemidos de relajación con cada toque. Incluso, inclinó más su cuello, dándome paso a intensificar los masajes. Finalmente cerró los ojos, dejándose llevar por la terapeútica sensación.
Luego de unos minutos, detuve mis movimientos, pues creía que ya era suficiente, a lo que Taehyun reaccionó inclinando su cabeza del lado contrario, apoyando su cabeza sobre la mano que aún reposaba en su pecho. Fue un movimiento sútil, pero sentí cómo acariciaba su propia mejilla con el dorso de mi mano. Me quedé contemplando lo dócil que se veía, disfrutando la calidez de su rostro sobre mi piel. Cuando se detuvo, fui yo quien sujetó su cachete para poder continuar las caricias con mis dedos.
La acción provocó que Taehyun abriera lentamente los ojos y suspirara. A pesar de la ausencia de palabras, no solo ahora, sino todo este tiempo, su mirada me dijo aquello que estaba añorando. Mis dedos seguían rozando su suave piel, pero el ritmo de las mismas descendía, al igual que mi propio rostro. Mientras más me acercaba, la respiración de Taehyun se acrecentaba y sus ojos nuevamente se cerraban.
―Hazlo.
Ese susurro fue suficiente para hacer lo que tanto deseé desde que jugamos al pepero. Pero esta vez no hubo pensamientos indecisos ni nerviosismo de por medio ni nerviosismo que me hiciera preguntarme si aquello estaba bien. Fue muy espontáneo, como si un imán atrajera mis labios hacia los suyos.
Fue lento pero muy intenso, confirmando mis sospechas de que no solo eran fantasías o alucinaciones mías, sino un deseo mutuo que por fin pudimos consumar.
━━♡🧸♡━━
Aunque Kai entró a la sala de descanso en el peor de los momentos e interrumpió lo que sea que sucedió entre Taehyun y yo, me atrevo a decir que la chispa continuó encendida incluso durante nuestra presentación.
Durante toda nuestra carrera como idols, hemos aprendido a pararnos sobre el escenario en las buenas, malas y peores; totalmente destruídos, enfermos, enojados e incluso con el corazón roto, por lo que nuestra profesionalidad jamás ha sido puesta en tela de juicio. Además, eran los Seoul Music Awards, un evento muy importante y para el que nos preparamos arduamente. Entonces, no era que estuviésemos distraídos o realizando una mala presentación. De hecho, diría que la adrenalina de habernos besado minutos antes (y ser casi descubiertos por uno de los miembros) fue el combustible que me hizo arder en el escenario. Y estoy seguro de que para Taehyun también fue así. Las miradas fugaces pero llenas de añoranza durante Deja Vu, los discretos toques durante la coreografía de Danger, el énfasis especial en la letra y las sonrisas coquetas durante Love Language. Era como si siguiéramos en el camerino, solos él y yo.
Porque una cosa es cantar, bailar e interactuar con “Taehyun" o cualquier otro miembro de Tomorrow by Together. Hay disfrute pero también profesionalidad de por medio. Esta presentación no fue la excepción, pero estoy convencido de que Kang Taehyun, el chico con el que me había besado, sabía que cada mirada, roce, sonrisa y letra tuvieron otro significado en el escenario de esta noche.
Y si llegué a dudar sobre que el sentimiento era mutuo, que el mismo Taehyun me arrastrara de regreso al camerino en cuanto finalizó nuestro turno disipó cualquier incertidumbre.
…
―¿Oigan, ¿dónde están Taehyun y Beomgyu?
―¿No estaba con ustedes?
―Yo creí que estaban en el baño.
―Taehyun me escribió y me dijo que se habían adelantado.
―¿Ah, sí? ¿Se fueron de regreso o qué?
―No lo sé, pero yo sugeriría que cenemos fuera o algo.
―No… Estoy agotado, yo quiero ir directamente a casa.
—Es mejor dejarlos arreglar sus asuntos.
—¿Asuntos? ¿A qué te refieres con asuntos? ¿Me estoy perdiendo de algo?
—No quieres saber.
—Sí, definitivamente no quiero.
…
No tuve tiempo de cuestionar o preguntarle qué estábamos haciendo ahí en lugar de esperar a Soobin junto a los demás. Ni bien cerró la puerta del camerino, sus labios sobre los míos me quitaron toda oportunidad de hablar.
El beso era distinto al otro. Igual de intenso pero más… desesperado y feroz, como si Taehyun me estuviera reprochando por la interrupción de antes, pero sobre todo, como si estuviera imponiendo que tenía toda potestad de devorarme.
Y no se equivocaba.
Él bien sabe que no hay forma de que huya porque me tiene entre la espada y la pared, o más bien, entre la puerta del camerino y el agarre de sus brazos.
A pesar de su dominancia física, juntaba sus labios con los míos con una necesidad casi lastimera. Sus jadeos eran cada vez más sonoros y una gota de sudor escurría por su frente. No sabía si se debía al agotamiento por la presentación de hace minutos, la euforia del momento o los nervios de que alguno de los chicos podría entrar en cualquier instante. Creo que todas porque, al instante, un traqueteo en la puerta nos sobresaltó a ambos, provocando que nos separáramos al instante.
No era nadie, solo el crujir de la puerta debido al peso de mi cuerpo y el suyo estando apoyado sobre ella.
―Deberíamos regresar ―dije, alejándome de él y por fin pudiendo inhalar y exhalar apropiadamente.
Se sentía extraño articular algún otro sonido que no fuera algún jadeo, pero sobre todo, tener que ser la voz de la razón, aún más con la mueca de molestia en el rostro de Taehyun. Supongo que realmente odia las interrupciones.
―No van a venir aquí, te lo aseguro―me respondió, dirigiéndome discretamente hacia el sofá, pero sin dejar de hacer contacto visual conmigo. Si no supiera en qué situación estamos, pensaría que está tratando de intimidarme o buscar pelea.
―Sí, pero la ceremonia ya acabó y seguramente ya debemos irnos…
―Todos deben estar de regreso a casa. Te dije que ya lo tengo bajo control―Sacó su celular del bolsillo y lo agitó levemente frente a mi rostro. No entendía del todo, pero supongo que hizo algo para deshacerse de los demás―. ¿Creíste que sería descuidado?
―Eso dices pero…
Taehyun no me dejó hablar más, pues nuevamente me acalló con un beso. Este maldito punk. Siempre creyendo que tiene el control y por su actitud soberbia puede hacer lo que se le dé la gana. Incluso en una situación como esta, me cuesta anteponerme.
―No recordaba que fueras tan hablador fuera de cámaras, hyung―bromeó, quitándose la chaqueta negra de cuero y tirándola a un costado del sofá.
―Si las estilistas vieran cómo tratas a su amada chaqueta, te darían el regaño que mereces ―respondí jocoso, aflojando la camisa que llevaba puesta por inercia.
―¿Y por qué no lo haces tú, Beomgyu-hyung? ―replicó, con sorna y un deje de recriminación—. Ya me hiciste esperar demasiado.
―¡Já!
Muy gracioso, Kang Taehyun.
No pude evitar soltar una risa ante la ironía de sus palabras. “¿Me hiciste esperar demasiado?” Esa debería ser mi línea. Pero si él lo dice, entonces aprovecharé la situación.
―Tienes razón, Taehyun-ah. Ya ha sido demasiada espera.
Benditos sean los últimos meses de esfuerzo y trabajo duro en mi físico, pues esta vez fui yo quien pudo derribar a Taehyun y ponerlo de espaldas contra el sillón. Yo tampoco lo dejé reclamar y, lo único que salió de sus labios antes de que yo comenzara a besarlo otra vez, fue un quejido de sorpresa, quizás por el impacto o por el cambio en mi tono de voz.
Porque si de esperar hablamos, que no me haga recordar lo confundido y frustrado que estaba por toda la situación cuando él solo me mostraba indiferencia y, peor aún, señales mixtas justo cuando estaba a punto de rendirme con él. Porque si de esperar hablamos, he estado rogando por una señal todo este tiempo, una confirmación de que mis sentimientos no están mal y tengo una oportunidad con él. Porque si de esperar hablamos, lo haría por mil años más con tal de tenerlo así junto a mí.
Ahora, quien lo besaba con desesperación era yo, no solo por excitación, sino por la urgencia de poder transmitirle todo esto que estuve cargando tanto tiempo. No dije ni una sola palabra más, pero sus acciones me daban a entender que comprendía mi mensaje. Me senté bien en el sofá y Taehyun se acomodó sobre mi regazo mientras me sujetaba del cuello con ambos brazos para poder tener un mejor agarre. A pesar de comprender a dónde nos dirigimos, aún me sentía dubitativo. No porque no quisiera, sino porque tenía miedo de que en cualquier momento esto terminara y no fuera más que un sueño.
En ese instante, Taehyun regresó a mis labios para darme un par de besos castos. Luego, se separó ligeramente y se tomó un momento para mirarme mientras sonreía. Esta vez, no había ni un deje de sorna o sarcasmo; sus ojos solo reflejaban cariño y ternura.
―Taehyunnie…
―Está bien, adelante ―dijo en un susurro, mientras acercaba sus labios a los míos otra vez. Mordió ligeramente mi labio inferior, invitándome a intensificar el contacto con nuestras lenguas.
Mi corazón y estómago dieron un vuelco. Todo este tiempo siempre quise más de Taehyun, y ahora me estaba ofreciendo todo.
La idea de tenerlo aquí y ahora conmigo es inigualable. El simple hecho de admirar cada parte de su existencia lo es todo para mí. Comencé a depositar pequeños besos en sus mejillas y mandíbula, escuchando gustosamente cómo cada toque le hacía soltar una risilla.
―Qué lindo… ―musité. Me encantaba escuchar su risa.
Mientras lentamente bajaba hasta su cuello, los suaves toques se transformaron en besos más húmedos e intensos. Metí mis brazos por debajo de la camisa negra que aún llevaba puesta, acariciando su torso. Fue ahí cuando la risa fue reemplazada por sutiles suspiros entrecortados. Arrastré la prenda hasta arriba para quitársela de una vez, procurando ser cuidadoso con los anillos que llevaba puestos al momento de acariciar cada parte de su cuerpo, desde su abdomen marcado, su pequeña y definida cintura, hasta sus brazos y pecho. Taehyun tenía los ojos cerrados, dejándose llevar por la agradable sensación mientras soltaba suaves gemidos.
―Mhm.
―¿Todavía te duele? ―A pesar de tener los ojos cerrados, la mueca de dolor al momento de tocar su pecho era evidente.
―Un poco. Supongo que estiré mi músculo haciendo ejercicio y hoy al bailar lo empeoré.
―En tal caso, hyung se encargará de ello.
Sujeté su nuca con una mano, acariciando su cabello, en una invitación para unir nuestros labios nuevamente y a la cual Taehyun cedió inclinando su cabeza hacia mí. Luego de unos segundos, me separé de su boca para ir bajando por su mentón, cuello y clavículas, mientras la mano que estaba en su nuca también descendía por su espalda a un mismo ritmo. Taehyun se sobresaltó levemente en cuanto mis manos tocaron sus omóplatos y me percaté de que era por los anillos de antes. Me apresuré a quitármelos, pues debía ser especialmente cuidadoso al tocar su bonita piel morena y, sobre todo, la parte adolorida de su pecho, la cual comencé a masajear con la yema de mis dedos, delicadamente, tomando mi tiempo para repasar cada centímetro de su piel con el cuidado que merecía esa zona tan delicada para él. A su vez, mis labios descendían poco a poco hasta encontrarse con las caricias de mis dedos. Lo que al inicio fueron besos suaves eventualmente se transformaron en chupetones.
Levanté levemente la mirada para comprobar si no era demasiado agresivo para sus músculos, sin embargo, la expresión extasiada en su rostro y los dulces suspiros que empezaban a soltar me indicaban que lo estaba disfrutando. Entonces, me animé a ir más lejos, permitiendo que mis dientes mordieran el área, en busca de más reacciones suyas, pues el ligero dolor tirante parecía un buen detonante para el disfrute de Taehyun. Y vaya que lo logré, pues en cuanto mordí su pezón izquierdo, los suspiros se transformaron en un bello gemido. Descendí mi otra mano hasta su espalda baja y me aseguré se sujetarlo bien para poder besar, lamer y morder a gusto.
―¿Está mejor? ―cuestioné y, si bien no recibí ninguna respuesta verbal de su parte, el sentir cómo inconscientemente restregaba su entrepierna sobre mi regazo fue más que suficiente. Era un vaivén lento pero que de algún modo iba a ritmo de mis caricias.
A pesar de ser un movimiento errático y casi inadvertido, pude percibir la creciente erección en sus pantalones.
La realización de obtener tal reacción en Taehyu gracias a mi contacto me provocó otra punzada en el estómago y esta vez fui yo quien no pude evitar soltar un gemido ante la sensación del miembro de Taehyun chocando ligeramente con mi abdomen. Su risilla y el cómo se acomodó sobre mi regazo me hicieron ser consciente de que él no era el único que tenía una erección.
―Quítatela también ―dijo Taehyn, refiriéndose a la camisa que llevaba puesta. Su tono denotaba ser una orden, pero a mis oídos sonaba como más a una súplica debido al ligero titubeo en su voz.
Aún así, mi propio nerviosismo ante la situación no me permitió burlarme, así que solo opté por alzar los brazos para quitarme la camisa con la ayuda de Taehyun.
La torpeza de nuestros movimientos delataba que ambos estábamos nerviosos, así que la mejor forma de pretender que no lo notábamos era a través de los besos, los cuales para ese punto se sentían tan naturales como respirar. Taehyun sujetó mis mejillas con sus dos manos mientras lo hacía, hasta que sentí como estas se deslizaban por mi pecho, espalda y abdomen. Fue imposible no estremecerse ante su tacto, el sentir cómo exploraba partes de mi cuerpo que había visto miles de veces pero nunca antes había tocado. Dirigió su recorrido hacia mis brazos, los cuales también se tomó el tiempo de explorar mientras aún me besaba.
―Tus brazos se han vuelto muy firmes, pero sigues siendo muy bonito, hyung.
Por un instante, no supe cómo reaccionar ante su halago. Miles de personas, incluyendo los miembros, me habían dicho que soy bonito, pero escucharlo de la boca de Taehyun, sobre todo cuando me miraba con esos ojos tan preciosos, me hizo derretirme. Sentí cómo continuaba deslizando sus manos por toda la extensión de mis brazos, los cuales discretamente hizo reposar sobre sus caderas.
Casi por instinto, mis manos se acomodaron en ambos lados de su hermosa y delgada cintura. Era sin duda una de las partes más atractivas de su cuerpo, pero una cosa era admirarla de lejos con los tops y camisas ajustadas que usaba, y otra muy distinta poder tenerla entre mis manos en ese preciso momento, sujetándola firmemente y usándola para retomar el vaivén entre sus cadera y mi entrepierna.
Incluso a través de la gruesa tela de nuestros jeans, la fricción se sentía muy bien, tanto que no pude evitar soltar un sonoro sonido y reposar mi cabeza sobre el hombro de Taehyun. Mientras él se dejaba guiar por el ritmo que marcaban mis manos sujetando su cintura, yo me quedé apoyado sobre su hombro, intentando asimilar todas esas nuevas sensaciones en mi cuerpo. Mientras inhalaba y exhalaba, un destello de la colonia de Taehyun llegó a mis fosas nasales, cuyo aroma se mezclaba con su olor natural. Era familiar para mí, pero en ese preciso momento era irresistible y delicioso. Todo en él es perfecto, incluso su sudor.
Yo besaba y mordisqueaba su cuello, con la esperanza de poder captar su olor aún más, contacto que provocó que Taehyun incrementara aún más el ritmo de sus movimientos sobre mis muslos.
El gusto pronto se volvió en una incómoda y húmeda presión en mis pantalones, por lo que frené las caderas de Taehyun y tiré del dobladillo de su pantalón hasta llegar al cierre, en un cuestionamiento silencioso para ir más allá. Taehyun asintió levemente, comprendiendo mi mensaje.
Se incorporó y yo aproveché para acomodarlo boca arriba sobre el sillón. Por un instante, temí haber sido demasiado torpe con mi movimiento, pero antes de que pudiera disculparme, Taehyun me miró con una sonrisa ladina y dijo:
―Es bueno verte actuar como un hyung de vez en cuando.
Ese cínico. Pretende ser todo rudo y dominante, pero no es más que una princesa a la que le gusta ser manejada.
Me apresuré a desabrochar su pantalón y a hacer lo mismo con el mío. Eran tan ajustados que no me tomé la molestia de quitarlos por completo. Seguramente recibiríamos un gran regaño por parte de las estilistas si llegaban a mancharse, pero mi mente estaba tan ensimismada en Taehyun, quien me veía expectante a mis próximos movimientos, que no me tomé la molestia de pensar más al respecto. Bajé la mirada y comprobé que ambos estábamos igual de excitados, pues nuestras erecciones eran por demás evidentes estando en ropa interior, las cuales ya estaban húmedas, siendo el mío más notorio debido al color de bóxers que estaba usando.
Estando en esa situación, el nerviosismo de que realmente estaba a punto de tener sexo con Taehyun me golpeó de repente. Me avergonzaba no saber qué hacer o cómo proceder, pero el sentimiento se disipó un poco al darme cuenta de que no era el único, pues al Taehyun dominante que hace instantes me había traído de regreso a este camerino parecía haberse caído la careta. Una risilla salió de mis labios ante la idea de que yo tenía el privilegio de verlo así de vulnerable ante mí. No sabía si él había estado en esa situación con alguien antes, o al menos con otro hombre, pero la idea de que fuera su primera vez también hacía que mi corazón se acelerara.
Me incorporé hacia él y comencé a besarlo, tanto por la euforia de tantos sentimientos como en un intento de mitigar su ansiedad. Parecía haber funcionado, pues sentí cómo su cuerpo se destensaba ante mi toque.
―Taehyunnie… ―susurré entre besos―. ¿Algunas vez tú… con un hombre? ¿O con alguien?
A pesar de no haber sido explícito con mis palabras, supe que extendió a lo que yo me refería, pues negó con la cabeza.
Era su primera vez también entonces. Por una parte, me aliviaba saber que estábamos experimentando esto juntos, pero por otra parte, sentía algo de presión porque, si bien tenía noción sobre lo que debíamos hacer, no sabía por dónde comenzar. Solo sabía que quería hacerlo sentir tan bien como yo me sentía con cada beso y caricia suya.
Taehyun parecía haber intuido mi sentir, pues se acomodó sobre el sofá, de modo que yo pudiera recostarme a su lado a pesar de lo estrecho del espacio, provocando que nuestros pechos estuvieran uno frente al otro. Pude sentir no solo su respiración acelerada o el latir de su corazón, sino el tacto de su miembro contra el mío mientras los besos aún seguían.
Fue un movimiento sútil, sin palabras de por medio, pero hizo comprender que Taehyun realmente me estaba entregando todo de sí y eso era más que suficiente para que mis dudas se disolvieran. Me daba cuenta de que entre nosotros, no siempre eran necesarias las palabras para poder entendernos. Sus ojos y acciones me decían mucho más y no solo ahora, sino siempre, en toda situación.
Decidí dejar de pensar y solo dejarme llevar por el momento, por la sensación de tenerlo aquí en mis brazos. Solos él y yo.
Comencé a recorrer mis manos por sobre todo su pecho hasta llegar hasta su cintura y abdomen y vientre bajo. Cuando sentí el elástico de su boxer, tiré de él ligeramente, una silenciosa señal de que iría más allá, siendo un gemido suyo la confirmación para hacerlo. Deslicé mis manos por dentro de la tela, sintiendo el miembro de Taehyun, el cual estaba húmedo por el líquido preseminal. Al inicio, mis movimientos eran suaves y lentos, acostumbrándome a la sensación de tocar un miembro que no era el mío. Sé que ambos somos hombres, pero la sensación es totalmente diferente. A pesar de estar tocándolo a él, sentía una corriente florecer desde mi abdomen, el cual se extendió por todo mi cuerpo en cuanto Taehyun comenzó a soltar suaves gemidos. Quería escucharlo más, por lo que incrementé el ritmo de mis movimientos, asegurándome de sujetarlo bien de la cintura con la otra mano para que no cayera debido al movimiento.
Terminé de bajar su bóxer hasta la altura de sus muslos para poder recorrer mis dedos por toda la extensión de su miembro. Ahora podía verlo claramente, cada parte de su cuerpo. Y como él me estaba permitiendo aquello, pensé que yo también quería que él me viera del mismo modo, por lo que decidí quitarme el mío también, recibiendo la ayuda de una de las manos de Taehyun al ver que tenía algo de dificultad.
No era como si nunca antes nos hubiéramos visto desnudos, incluso con los demás chicos, pero esto era un tipo de desnudez diferente, más íntimo, más especial.
Ver ya no era suficiente. Quería sentir más de él y que él también me sintiera a mí, así que sujeté su mano y la atraje a mi entrepierna . Taehyun no la retiró e hizo lo que yo hice antes. Primero palpó con algo timidez, lo cual evidencié en su cambio de expresión, una mezcla de sorpresa y emoción si es que pudiera describirlo. Poco a poco él también incrementó la velocidad y se animó a explorar más, desde la punta hasta la base. El gemido que salió de mis labios me hizo percatarme de que había estado conteniendo la respiración hasta entonces. Mi reacción, animó a Taehyun a ir por más, ganando confianza en que me estaba haciendo sentir muy bien.
Aproveché para retomar el movimiento de mis manos con el suyo también y, en cuanto ambos estuvimos al mismo ritmo, nuestros labios se conectaron nuevamente, en busca de intensificar esa corriente de emociones que recorrían por todo nuestro cuerpo. A cada movimiento, nuestros gemidos se incrementaban, mas eran acallados por nuestras propias bocas.
A parte del sube y baja de nuestras manos, nuestras caderas habían retomado el movimiento también, desesperados por más fricción. Detuve mis manos levemente para darle prioridad a mis caderas, asegurándose de sujetar a Taehyun bien de la cintura con ambas manos para que ninguno de los dos se resbalara del sofá. Es entonces que Taehyun aprovechó mi cambio de posición para sujetar nuestros penes con su mano izquierda, dándonos esa intimidad que tanto anhelábamos.
Una cosa era ver al sexy Taehyun de Tomorrow by Together, sudado, despeinado y, aún así, sexymente agotado sobre el escenario. Una vista que todos los fans disfrutaban. Sin embargo, la imagen que yo tenía ante mis ojos era perfecta. Un Taehyun igual de sudado, jadeante y acabado, pero por mis besos y toques. Se veía tan etéreo recostado sobre el sofá, con los ojos entrecerrados por el placer, gimiendo mientras yo movía mis caderas y él sostenía nuestros miembros. Sus lindos dedos, cuya linda manicura resaltaba en sus uñas, jugaban con la ligera diferencia de tamaño y grosor en nuestros penes mientras nos masturbaba. Noté que se le dificultaba sostener ambos al mismo tiempo, por lo que acomodé mi mano derecha junto a la suya para ayudarlo. El contraste entre la longitud de mis manos y las suyas era evidente, pues era más fácil para mí cubrir la enteridad de nuestros miembros y, a su vez, acariciar sus dedos también, marcando el ritmo de las estocadas, más firmes y aceleradas.
―Así está bien, lo estás haciendo muy bien, Tyun.
No era la primera vez que le digo algo así. Yo sé lo mucho que le gustan los halagos, pero los roles se sentían distintos.
A pesar de ser menor que yo, el respeto y trato entre ambos era equiparable. Incluso diría que él se sobrepone ante mí y mi autoridad. Entonces, tenerlo debajo de mí como era lo apropiado, se sentía increíble. Pensar que yo tenía al orgulloso, perfecto, masculino e inafectable Kang Taehyun gimiendo por más, sin oponer nada de resistencia y cual gatito dócil; no ningún otro.
Esa euforia me hizo incrementar el agarre en sus caderas, forzando aún más el movimiento entre nuestros miembros, esparciendo besos por labios, cuellos y pecho, que ahora sabía eran las partes más sensibles de su cuerpo.
En cuanto mis labios alcanzaron su tendón adolorido, sentí cómo sus gemidos se tornaron más erráticos y todo su cuerpo se tensaba. El movimiento en sus manos paró a la par que el mío se acrecentaba y a los pocos segundos Taehyun soltó uno de los sonidos más bellos que he escuchado en mi vida. Yo siempre he sabido que Taehyun tiene una voz hermosa, tengo el privilegio de escucharlo todos los días, pero ese gemido… Aquello fue música para mis oídos.
Eso, más la sensación caliente recorriendo por mi abdomen luego de que él llegara al clímax fueron suficientes para que yo también terminara, manchando nuestras manos y abdomen también.
Al instante me desplomé sobre el sofá, casi aplastando a Taehyun tanto por la falta de espacio como de fuerza en mi cuerpo para incorporarme tras el revoltijo de sensaciones.
A medida que pasaban los segundos, nuestras respiraciones entrecortadas se estabilizaban, poco a poco dándole paso al silencio y, además, al raciocinio. Luego de haber estado adormecido por la ola de placer, el torbellino de pensamientos me azotó de repente.
Después de lo que Taehyun y yo acabamos de hacer, las cosas nunca más serían iguales entre nosotros. Nunca más serían iguales para mí. No solo me había dejado llevar y cruzado la línea de lo que hacen los amigos o compañeros de grupo con él, sino que ahora me sería imposible dejar ir mis sentimientos por él. ¿Cómo podría después de que me entregó todo? ¿Cómo podría ser capaz de regresar a nada?
El ritmo de mi pecho, el cual ya había regresado a la calma, comenzó a acrecentarse de nuevo. Un nudo empezó a aprisionar mi garganta y estaba a un pestañeo de que las lágrias brotaran de mis ojos. Era por demás ridículo reaccionar así, peor aún estando Taehyun a tan solo centímetros de mí, pero no pude evitar que la ansiedad se apoderase de mi cuerpo.
―Hyung, ¿estás bien?
No supe si Taehyun preguntó porque se había percatado de la repentina vulnerabilidad en mis reacciones o por mero protocolo tras habernos acostado.
―Sí, estoy bien. ¿Y tú?
―Mhm.
No quise hacer una escena en ese momento, por lo que, temiendo soltarme a llorar al momento de hablar, fui breve con mi respuesta.
Taehyun no insistió en hacer más preguntas, pero en su lugar, se incorporó sobre mi pecho y se me quedó viendo. Al inicio no me sentía capaz de sostener el contacto visual, pero la dulzura en su mirada me hizo entender que todo estaría bien. Supongo que el cambio en mi expresión fue notorio, pues me correspondió con una ligera sonrisa.
Tal vez estoy en lo cierto y las cosas nunca volverán a ser como antes entre nosotros. No porque arruiné mi relación con Taehyun, sino porque él también siente lo mismo por mí y podemos llegar a ser más que solo amigos o compañeros.
Y si acaso tenía alguna duda, el delicado beso que depositó sobre mis labios fue más que suficiente para acallar toda incertidumbre en mi cabeza sobre nosotros.
━━♡🧸♡━━
Cuando digo que soy un “T” y no un “F”, hablo muy en serio.
Y mi postura ante lo que está sucediendo ahora con Beomgyu es un claro ejemplo de ello.
No es que no me dé cuenta de su errático comportamiento y cambios de actitud conmigo. No soy tonto, lo conozco muy bien, y además, él es un libro abierto. El problema es que no entiendo qué espera que haga yo al respecto.
¿No es más fácil decirme qué es lo que le molesta en lugar de andar con rodeos y esperar a que lo entienda con berrinches como de repente no dirigirme la palabra o mirarme como si le hubiera clavado una estaca en el corazón?
Sé que lo que digo puede sonar insensible, aún más considerando lo sensible que es Beomgyu, pero es frustrante para mí tener que lidiar con su comportamiento cuando no he hecho nada.
Por más que lo pienso, no puedo encontrar una razón lógica por la cuál Beomgyu esté tan distante conmigo. Han pasado muchas cosas entre nosotros últimamente, entre ellas, la vez que tuvimos sexo luego de nuestra presentación, pero en ese momento nada parecía estar mal entre nosotros.
A pesar de que estoy preocupado, asumir cosas sin tener algo certero de la otra parte me parece innecesario.
Sé que lo que hicimos fue un arranque del momento. Me dejé llevar por la calentura y arrastré a Beomgyu conmigo. No tenía idea de cómo fuera a reaccionar luego de que la adrenalina del momento bajara, y, si bien en ningún momento hablamos directamente de lo sucedido, procuré estar atento a sus reacciones para que nada fuera desbordarse. Yo estaba tranquilo, algo sorprendido por lo lejos que habíamos llegado, pero estaba bien con ello. En cambio, no sabía si él iba a arrepentirse, avergonzarse o algo más.
Para mi sorpresa, Beomgyu igual estaba bien. Demasiado.
Al día siguiente no me evadió y no parecía preocupado por hablar sobre el tema en algún momento. Es más, estaba de buen humor, bromista e incluso radiante, me atrevería a decir. No se despegó de mi lado y, aunque lo mío no es tener tanta cercanía física con nadie, no lo alejé porque no quería arruinar el buen ambiente que se había armado entre nosotros. Con esa actitud, genuinamente creí que estábamos bien.
El cambio fue días después.
Dado que nada había cambiado en nuestra relación, yo decidí comportarme como siempre, tanto con él como con los demás miembros, quienes probablemente sospechaban que algo había sucedido entre nosotros por la forma en la que nos miraban. Por su parte, Beomgyu se estaba comportando extraño.
Tal vez esa no es la palabra adecuada, pero al menos tratándose de mí, no era una exageración. Beomgyu estaba más meloso, pegajoso…. necesitado. Sin embargo, no del mismo modo en que antes de que la tensión sexual entre nosotros explotara, sino de una forma más ¿emocional? Creo que no lo había visto comportarse ni siquiera así con Yeonjun o Soobin, quienes más suelen ceder a su necesidad de afecto. Que lo hiciera conmigo era descolocante, sin embargo, si bien en el pasado simplemente le habría dado un manotazo para que no fuera tan meloso, ahora no podía hacerlo. Me contuve todo lo que pude para no herirlo de algún modo, pero tanto exceso de apego me estaba haciendo sentir asfixiado.
Necesitaba un respiro, pero este llegó en forma de una actitud fría y cortante.
Sus chispeantes y añorantes ojos se tornaron tenues y evasivos, sus manos que constantemente buscaban hasta el más mínimo tacto de mi cuerpo, ahora solo me rozaban con indiferencia. El silencio reconfortante y apacible, ahora fúnebre y gélido.
Por si fuera poco, no era yo el único que estaba sintiendo las consecuencias del decadente estado de Beomgyu, porque lo que al inicio se camufló con uno “solo están cansado”, “algo debió haberlo molestado”, estaba siendo cada vez más insostenible. Era un secreto a voces que el “culpable” era yo y todos menos yo parecían saber cuál era mi crimen.
Es suficiente. Voy a confrontarlo.
―Beomgyu-hyung. ¿Cuál es tu problema conmigo?
El mencionado se desconcertó ante la franqueza de mis palabras, mas su expresión se relajó ligeramente, probablemente recordando con quien estaba hablando. Él y los demás saben que irme por las ramas o adornar las palabras jamás serán virtudes mías.
―No recuerdo haberte hecho nada ―Ante su silencio, retomé la palabra―. Pero si te hice enojar por algo, necesito que me lo digas porque estoy harto de esto.
Tras pronunciar esas palabras, finalmente pude ver algo más que un gris inerte en los ojos de Beomgyu. Ahora estaban totalmente encendidos, encendidos en rabia.
―Tienes razón Taehyun-ah ―inició su discurso, riendo irónicamente―. No hiciste nada, absolutamente nada. Y ese es justamente el maldito problema, que no dices, no haces, y no demuestras nada.
―¿De qué estás hablando?
―No lo puedo creer… ¿Realmente tengo que explicártelo? ¿No puedes darte cuenta?
―Si lo supiera, no estuviera preguntando ―Mi tono se tornó más severo. Beomgyu no era el único que estaba perdiendo la paciencia.
―Ah… ―Beomgyu se agarró la cabeza y soltó un sonoro suspiro de frustración―. ¿Por qué siempre tienes que actuar así? Desde siempre, desde que comenzó todo esto, lo único que haces es poner mi mundo de cabeza y luego pretender que nada sucedió.
―¿Te refieres a la vez que tuvimos sexo?
―No solo eso. Lo hiciste con el juego de pepero, lo hiciste cada vez que te toqué, lo hiciste cuando nos besamos y ahora lo estás volviendo a hacer.
―¿Cuál es tu punto?
―¿Qué se supone que somos? ¿Cómo se supone que lo sepa si un día te entregas completamente a mí y al día siguiente me tratas como si fuera cualquiera. ¿Así tratas a todos? ¿Haces lo mismo con…?
Se detuvo, no terminó de hablar, pero yo sé lo que estaba a punto de decir y a quienes estaba a punto de mencionar.
―No te entiendo Taehyun. Solo me confundes y lo haces todo más difícil para mí. Para este punto ya no sé qué me duele más, si tu indiferencia o que me des señales mixtas.
―Hyung… ―El tono de molestia y rabia de repente se fue reduciendo. Se le quebró la voz y parecía que si pronunciaba una palabra más, se iba a poner a llorar. Escucharlo me hizo no estar tan a la defensiva. Incluso si estoy molesto, siempre es difícil escuchar a Beomgyu llorar.
Vi que tomó un respiro y abrió la boca para seguir con su discurso, pero se detuvo y, en su lugar me miró, esperando a que yo dijera algo. No sabía si hacerlo y dejarlo continuar, pero antes de que pudiera retomar la palabra, vi el rostro de resignación en su cara.
―¿Sabes? Olvida todo esto, el dramático soy yo. Perdón por hacer las cosas incómodas para ti estos días. Ya no quiero hablar del tema. Necesito un tiempo para pensar.
…
Admitir que yo tenía el “corazón hecho un lío” implicaba mucha más de lo que mi razonamiento tenía la capacidad de asimilar.
Como respuesta a tanto estrés emocional, se me hizo más fácil solo decir que Beomgyu había “herido mi orgullo” tras haber insinuado que no tengo responsabilidad afectiva.
En cuanto a él, no volvimos a tener una conversación después de eso. Sé que tenemos algo pendiente y que, en realidad, yo nunca le di una respuesta a su última pregunta, pero de igual modo fue más fácil evadirla con que “necesita tiempo para calmarse” cuando quien necesita tiempo para pensar en realidad soy yo.
Beomgyu había puesto sobre la mesa algo que hace mucho había estado evitando analizar a profundidad: ¿Qué somos? y ¿Qué siento yo por él?
Siempre lo tuve claro: respeto y cariño genuino, al igual que Yeonjun, Soobin y Kai. Hasta entonces, su amabilidad, sensibilidad, belleza y lealtad silenciosa jamás me hicieron dudar de lo contrario, ni siquiera después de que todo esto empezó con el juego del pepero. De hecho, en ese entonces me recriminé que actuar tímido o avergonzado era como “aceptar la culpa”, por lo mismo, adoptar una postura neutral y de normalidad era lo más adecuado. Aún así, Beomgyu jamás dejó de insistir. Me descuidé y, conscientemente, permití que me llevara al límite. Ya no eran toques que podían ser camuflados con cariño inocente. Al final todo terminó explotando el día de la premiación.
Con eso habíamos cruzado el límite, pero en realidad el verdadero límite estaba intacto.
El hecho de que hubiéramos tenido sexo no significaba que las cosas debían cambiar entre nosotros o que mi respeto y cariño de amigo y hermano por él fueran otra cosa. El ser humano es impulsivo y carnal. Los sentimientos no tendrían que verse involucrados. Considerando eso, si me hubiera acostado con cualquier otro de los miembros, ¿habría sido igual, no es así? Ya fuera Soobin, Yeonjun, e incluso Kai…
―Ugh, basta.
La idea me descolocó más de lo que debía.
No sé qué es peor, si el hecho de que, para empezar en este momento de mi vida no sería capaz de tener sexo Soobin, Yeonjun ni mucho menos Kai o que con cada palabra, mirada y toque Beomgyu pudo haber desvelado sentimientos que jamás creí sentir por él.
━━♡🧸♡━━
Beomgyu y yo no hemos vuelto a tocar el tema después de la última conversación.
Debido a nuestro trabajo y circunstancias (vivir bajo el mismo techo y la presencia de los demás miembros), hemos sido capaces de disimular que no estamos en buenos términos; sin embargo, es evidente que estamos distanciados de algún modo.
No me agrada la idea de estar peleados, pero por otra parte, considero que es un mal necesario porque realmente necesito un descanso de la actitud de Beomgyu. Además, aún estoy analizando lo que siento por él.
Por si eso no fuera lo suficientemente agotador para una psique como la mía que no está acostumbrada a estar inundada en tanto drama, parece que no solo Beomgyu, sino también los demás miembros están molestos conmigo.
La gota que rebalsó el vaso fue Soobin, quien es el que ha adoptado el papel de ser indiferente conmigo. Seguramente él cree que no me doy cuenta porque, de forma superficial, no parece comportarse diferente. Me habla y no me aleja cuando me acerco a él. Sin embargo, puedo percibir la molestia escurriéndose a través de esa hermosa sonrisa suya, la cual es fingida, por supuesto. Idiota, los conozco a todos ellos mejor de lo que imaginan. Que yo pretenda que no me doy cuenta es otra cosa. Beomgyu debe haberle contado lo sucedido y, como buen mejor amigo, estará direccionando su molestia hacia mí, pero desde su posición como alguien ajeno no tiene cómo decirme algo al respecto. Honestamente, preferiría que me dijera a la cara si tiene un problema, pero sé que no lo hará, no todavía. Luego me ocuparé de él, pero le va a costar.
Viendo el panorama, yo también podría contarle mis dilemas “amorosos” a mi confidente más personal. Claro, si tan solo me hubiera preguntado.
Kai es un ángel, genuinamente amable y considerado, pero a pesar de su muy merecido apodo, sigue siendo un ser humano con defectos, entre los cuales destaca su desapego inintencional. A veces está tan concentrado en sus propios asuntos que no siempre se da cuenta de lo que sucede con la gente a su alrededor o, si es consciente, no lo saca a flote a menos que la otra parte lo haga primero. Yo siempre he sabido que mi mejor amigo es así y no me causaba conflicto porque tampoco soy el tipo de persona que se ponga a tener conversaciones muy profundas. Si algo me aflige, simplemente se lo digo. Sin embargo, ahora me irritó demasiado su indiferencia, sobre todo después de sentir la actitud hostil de Soobin.
¿Ahora quién sigue? ¿Yeonjun?
―Taehyun-ah, ¿tienes un momento? ¿Podemos hablar?
Increíble. Lo manifesté.
No, por favor. No necesito que él venga y me dé algún sermón. En general este tipo de cosas no me afectan, pero como se trata de ellos, Yeonjun también me da la espalda como los otros dos, voy a desquiciarme. y también debo admitir que me intimidan los regaños de Yeonjun, ya que no algo que siempre escuchemos de él. Aún así, no tengo la determinación para evadirlo y decidiré escuchar lo que me tenga que decir.
―Yeonjun-hyung. ¿De qué quieres hablar?
…
Para sorpresa mía, no me llegó ningún reclamo, regaño o sermón por parte suya. En su lugar, me ofreció consejos y una perspectiva de lo que Beomgyu podría estar sintiendo, pero sobre todo, me ofreció escuchar. No sobre Beomgyu, sino sobre cómo yo me sentía.
Si se hubiera aproximado por una vía confrontativa o agresiva, me habría puesto a la defensiva, pero lo hizo de forma gentil y empática. En otra situación no me habría importado que fuera 100% transparente, pero como el comportamiento de los demás ya me tenía lo suficientemente irritado, que lo hiciera de un modo más asertivo ayudó a que fuera más abierto al respecto.
En realidad, fue bastante puntual con la conversación, algo que agradecí mucho y retribuí respondiéndole con honestidad. Hablamos de lo que era un secreto a voces entre Beomgyu y yo, él cómo nuestra relación había cambiado y evolucionado durante estas semanas. Yeonjun no juzgó y, al contrario, quiso mantener un semblante serio y maduro, aunque era evidente que estaba sorprendido y hasta avergonzado con algunas de las cosas que le contaba, tanto que me tuvo que pedir que no era necesario que le diera detalles tan específicos.
Yo creí que hablaríamos sobre los riesgos e imprudencia de estar involucrado con un miembro del grupo, que me diría que fuera cuidadoso y, si bien hubo algo de eso en la conversación, el tema estaba dirigido a los sentimientos entre Beomgyu y yo, así como todo el lío entre nosotros que aún no lograba comprender. Con unas cuantas palabras suyas, finalmente me hizo entender lo que Beomgyu había estado tratando de expresarme (con métodos inusuales).
―Taehyun-ah, ¿te has puesto a pensar en lo que significó para Beomgyu que ustedes dos se acostaran? ¿No crees que para él no solo fue sexo y te entregó, solo a ti, algo más que su cuerpo?
“¿Algo más que su cuerpo? Se refiere a…?
Cuando puso el tema sobre la mesa, Yeonjun me miraba expectante, como si estuviera a punto de dar la respuesta del examen más importante de mi vida.
―¿Te refieres a que Beomgyu-hyung está enamorado de mí?
―¡Sí, finalmente! Quería que tú fueras quien lo dijera. Sabía que no eras tan… apático como para no darte cuenta.
¿Qué quería decir con eso? ¿Acaba de insultarme?
―¿Me estás llamando idiota?
―¡No! Bueno… ―podía notar la duda en su rostro para intentar rectificarse―. Ya sabes como es Beomgyu. Él siente y expresa las cosas de manera distinta, muy distinta a la tuya. Su comportamiento de estos días no es irracional, solo estaba intentando comunicarte algo o, más bien, que tú lo hagas.
Yo sabía que ese era el dilema, que estaba esperando algo de mí, pero en la ecuación me faltaba el factor “enamoramiento”. ¿De verdad Beomgyu se sentía así respecto a mí? Honestamente, yo solo creí que había demasiada tensión entre nosotros y que esta se disiparía luego de acostarnos. ¿Todas esas miradas, toques y atención eran porque sentía amor por mí? Por la reacción de Yeonjun, podría parecer algo obvio, pero para mí era sorprendente tal revelación cuando nunca antes había visto ese tipo de indicios de él hacia mí.
―Él siempre ha sido así contigo en realidad ―agregó Yeonjun―. Lo sé porque podemos verlo desde una perspectiva diferente a la suya, llena de sesgos y malentendidos.
―¿Beomgyu-hyung te dijo eso? ¿Que estaba enamorado de mí?
―Yo solo hablo de lo que veo, pero en realidad, descubrir si es verdad o no, es tarea tuya. Si lo llegaste a considerar también, es porque no es una idea del todo descabellada, ¿o sí?
Otra vez con los juegos mentales. Preferiría que simplemente me dijeran qué está sucediendo, pero entiendo su punto. Sé que no debo ser negligente a las necesidades emocionales de los demás y, muchas veces es necesario leer entre líneas.
―Sobre eso, ¿qué hay de ti, Tyun? No tienes que decirme si aún no estás listo o si no quieres, ¿pero qué sientes por Beomgyu? ¿Solo fue la calentura del momento? No te estoy recriminando ni incitando a que obligatoriamente correspondas a sus sentimientos, pero sé cuidadoso con la sensibilidad de Beomgyu.
―No lo sé. Jamás había pensado en la posibilidad de que estuviera enamorado de mí y, de hecho, cuando empezó a acercarse a mí fue algo agobiante, pero no es que me desagradara. Si así fuera, lo habría quitado encima mío de inmediato.
―Bueno, eso dice muchas cosas. Sin embargo, es importante que se lo hagas saber porque a veces, la forma en la que expresamos nuestro amor a los demás no podría ser recibida por ellos con esa misma intención.
―¿Él cree que lo odio o jugué con él? ¿Por eso el cambio de actitud?
―En realidad no creo que sea así del todo. Solo está confundido y algo inseguro con su relación. Ya sea que esté enamorado de ti o no, es seguro que te quiere mucho y eso es porque tú te ganaste ese espacio en su corazón. Aún así, es necesario ser claros con nuestros sentimientos para evitar daños.
―Lo sé, hyung. No pretendo lastimarlo.
―No lo dudo, pero también lo digo por ti, ¿sabes?
―¿Me veo preocupado o diferente?
―Lo preguntas como si casi una década juntos no fuera suficiente para conocer cuando alguno de nosotros está atravesando por algo difícil.
Yeonjun tenía un punto. Según yo, estaba actuando con el temple de siempre, pero al parecer era notorio que el asunto de Beomgyu me había desconcertado. Ahora, eso se relacionaba con la pregunta anterior de Yeonjun. ¿Qué siento yo por Beomgyu?
Honestamente, es una cuestión que antes no me había atrevido a explorar, pues estaba enfocado en tratar de lidiar con la tensión existente entre los dos desde que sucedió lo del pepero. De por sí, no admití al instante que Beomgyu me parecía atractivo, tras años de ser solo compañeros “hermanos”. Fue una resolución que analicé cuidadosamente y, por lo mismo, no me arrepiento de qué tan lejos llegamos porque estaba seguro de lo que quería, razón por la que permití que llegáramos tan lejos. Pero pasar a la dimensión romántica y no solo sexual es una caja de pandora que no sé si quiero abrir.
No soy alguien temperamental, ni mucho menos que se deje llevar solo por el momento. Cada una de las situaciones que nos hizo llegar hasta donde llegamos se dieron porque yo conscientemente lo permití. Si no fuera así, con seguridad nos habrían atrapado ese día. Por lo mismo, saber que Beomgyu podría estar enamorado de mí no es un sesgo que me hará cambiar mis sentimientos platónicos hacia él por unos de romance. En realidad, diría que me abrió la posibilidad a algo que yo jamás creí posible y, por lo mismo, siempre se mantuvo cerrado.
Pero las insinuaciones de Yeonjun no me aseguran nada. Necesito certeza de esta situación, que sea el mismo Beomgyu quien me lo diga. Aunque antes, necesito tener en claro mis pensamientos respecto a él.
―Fuera de esa fachada de chill guy, sé que eres un chico lleno de amor, que demuestra su cariño de formas no convencionales pero sí sinceras. Esas demostraciones de afecto podrían pasar desapercibidas o con otra intención, pero estoy seguro de que la verdadera intención de tus acciones llegará a conectar con él de la forma adecuada si es que se toman el tiempo de hablar.
―Sí, eso es lo que haré. Gracias, hyung.
━━♡🧸♡━━
“Beomgyu-hyung, necesito hablar contigo”.
Maldito Kang Taehyun, yo debía ser quien te pidiera hablar primero. Cuando quise que actúes, no hiciste nada, y ahora que necesitaba que tú me escuches primero a mí, te atreves a tomar iniciativa. ¿Qué tan volátil puedes llegar a ser, Dios mío?
“Está bien. Yo también necesito decirte algo”.
Luego del pánico del momento, me puse a pensar en que, independientemente de quien lo propusiera, era el momento de hablar, pues no podíamos continuar así.
Tras la noche que Taehyun y yo nos acostamos, me decepcionó ver que nada cambió entre nosotros. Me estaba ahogando en un mar de incertidumbre. Me sentí tonto y burlado por creer que el hecho de que tuviéramos sexo significaba que había algo más entre nosotros y me frustró aún más su actitud indiferente. Estaba totalmente convencido de que el idiota era él y nadie más que él.
A decir verdad, aún me causa un punzón en el corazón y estoy contemplando hacérselo saber, pero fuera de eso, comprendí que, para alguien como él, será muy difícil entender lo que siento si no lo digo de forma directa. Mirarlo con añoranza o coger con él no es suficiente para que sepa lo que quiero para nosotros, lo mucho que anhelo su toque, su mirada, su sonrisa, su atención, su consuelo, su vulnerabilidad y su todo. Fue difícil de asimilar, pero uno de los miembros me ayudó a abrir los ojos para dejar de ahogarme en mi propio vaso de agua y, finalmente, hacer algo al respecto.
He estado intentado tener una conversación con él desde hace días, pero cada vez que recordaba cómo me comporté, me acobardaba. De algún modo, creo que fue un alivio que Taehyun tomara la iniciativa, pero la culpabilidad de ser un gallina está ahí. Sin embargo, eso no se puede repetir. Me aseguraré de ser claro con él ahora.
―Ya casi es hora…
Por la ansiedad, llegué más temprano al lugar de nuestro encuentro, el estudio en el que había tenido varias de nuestras citas silenciosas. Podríamos haberlo hecho en el apartamento, pero aparte de que la privacidad no está garantizada, estar aquí me brinda una sensación de seguridad. Es un espacio que atesoro mucho, así que el hecho de encontrarnos aquí, me brinda esperanza de que las cosas se podrán esclarecer.
―Beomgyu-hyung. Hola.
Justo en ese momento, el dueño de mis pesares ingresó al lugar.
No pude evitar esbozar una sonrisa al notar que había llegado a la hora exacta. Muy Taehyun de su parte.
―Vaya, llegas a la hora exacta. Tan T como siempre.
―Llegar antes también es impuntualidad , así que siempre calculo bien mi tiempo.
No pude evitar esbozar una sonrisa ante su comentario sarcástico, indirecta, ataque o lo que sea que fuera eso. Tan solo unas palabras suyas fueron suficientes para darme cuenta de lo mucho que lo había extrañado. Sé que lo veo todos los días, trabajamos juntos 24/7 y dormimos en la misma casa, pero hasta ahora no había sido capaz de tener una interacción real con él. Además, de algún modo me aliviaba que iniciara la conversación de forma tan natural. Por supuesto, hay mucho de lo que debemos hablar antes, pero escucharlo así, tal como es, mitiga mucho mi ansiedad
―¿Esperaste demasiado? ―me preguntó, riendo levemente por su previo comentario y contagiado por mi reacción paralela.
―No mucho… ―No sé si poco más de media hora sea mucho o poco, pero tampoco quería sonar muy desesperado.
―Mhm.
A pesar del buen inicio, la habitación cayó en silencio otra vez. Anteriormente ese era un panorama común entre ambos. Si no era Taehyun escuchando mis enredos mentales, se trataba de solo disfrutar la compañía del otro mientras cada uno estaba ocupado en lo suyo. El estar ahora en este silencio tenso y repleto de incertidumbre me hizo anhelar aún más dichos momentos. No me había dado cuenta de lo importantes que eran para mí sino hasta este momento.
―Eh…
―Beomgyu-hyung.
Ambos nos atropellamos con nuestras propias palabras. Sin embargo, contrario a mí, que tomé la palabra por lo insoportable que se estaba tornando el silencio, Taehyun tenía una expresión de seguridad y determinación en su rostro.
―Lo siento, tú primero ―dije, haciéndole un ademán con la mano para que pudiera continuar.
―Te llamé porque quería hablar contigo ―Su tono era serio, pero no grosero―. Tomemos asiento.
―Está bien ―imité su gesto y me acomodé a su lado en el sillón del estudio.
―He estado analizando las distintas alternativas para iniciar y desarrollar esta conversación, pero aún así, ninguna me convenció lo suficiente, así que solo iré directo al grano, ¿está bien?
―Ajá… ―No fue mi intención sonar tan escéptico, pero de algún modo su reacción me tomó por sorpresa. Sonaba como algo que Taehyun diría, pero más ¿nervioso? O tal vez soy solo yo reflejando mi ansiedad en él―. Está bien. También hay algunas cosas que quiero decirte.
―La última vez que hablamos y me dijiste todas esas cosas para luego solo terminar con un “olvídalo”, no entendí tu comportamiento. Estaba tratando de averiguar el por qué de tus acciones, pero al final solo terminé más confundido y, hasta cierto punto, molesto porque me dejaste con más dudas que respuestas.
Noté que Taehyun intentaba ajustar algunas de sus palabras, probablemente para no sonar grosero y, si bien no lo estaba siendo, su discurso seguía siendo bastante directo. Sin embargo, no lo interrumpí y, como me pidió, decidí escuchar lo que tenía por decir.
―Como era un comportamiento al que no le hallaba lógica y estaba demasiado enojado como para volver a hablar contigo, no quise involucrarme en otra confrontación y también opté por actuar de forma indiferente. Fue impulsivo y me costó controlarlo.
Sí, me percaté de ello del peor modo posible. En el fondo, estaba esperando que en algún momento él fuera quien me alcanzara y dijera las cosas que yo quería escuchar, pero sé que Taehyun no es ese tipo de persona, así que fue muy frustrante.
―No es algo de lo que esté orgulloso, pero quizás, si uno de los miembros no hubiera hablado conmigo, no habría sido capaz de percatarme de lo que estaba sucediendo.
―¿A qué te refieres? ―Mi corazón comenzó a latir de repente. ¿Por fin Taehyun se había dado cuenta de mis sentimientos?
―Fui muy indiferente con tus sentimientos. Lo lamento.
Cuando le pedí a Taehyun hablar, era yo quien tenía contemplado disculparse por haber reaccionado de forma tan intensa, pero desde el inicio esas eran las palabras que quería escuchar de su boca y, ahora que finalmente sucedió, siento como si le hubiera quitado un gran peso a mi corazón. El temple neutral en su rostro se mantenía intacto, pero me miró directo a los ojos y lo sentí, la sinceridad de sus palabras.
―Debo admitir que no supe interpretar las señales y creí que tu búsqueda de atención hacia mí era solo debido a la tensión que se había creado entre nosotros desde lo que pasó en el juego del pepero. En ningún momento creí que pudiese ir más allá. No concebí la idea en ningún momento, pero ser tan impasible fue lo que te lastimó, ¿no es así?
Solté un suspiro, liberando el aire que no sabía que estaba conteniendo. Era mi oportunidad de ser sincero.
―Kang Taehyun, eres muy inteligente y todo lo que quieras, pero para otras cosas eres muy tonto ―bromeé. Si respondía de inmediato sería más complicado controlar mis emociones―. Es verdad, todo este tiempo fue un tira y afloja insoportable. Cuando creí que no pasaba nada entre nosotros y solo eran ilusiones mías, de repente te portabas como un gatito manso y obediente,y yo creía que estábamos avanzando, pero luego otra vez volvíamos al inicio. Fue una competencia de si me ilusionaba o decepcionaba más rápido.
―No sabía que te sentías de ese modo. Yo lo viví de un modo totalmente indiferente.
―Puedo verlo… Estuve a punto de rendirme, dejar de perseguirte y que todo fuera igual que antes de descubrir estos sentimientos, pero luego sucedió lo del camerino, todo escaló a tal punto y… ―Las imágenes de esa noche se colaron en mi mente y no pude evitar sentirme avergonzado―. Y… yo de verdad creí que había algo más entre nosotros, Taehyun.
―Lamento no haber reconocido tus sentimientos.
―Sí, eres un total imbécil por ni siquiera haberlo considerado, pero yo lo soy aún más por no habértelo dicho ―Era momento, me tocaba a mí ser sincero ahora―. Te culpé y desprecié por no entenderme, pero en realidad, jamás fui explícito el hecho de que… tú sabes ―No sé por qué no era capaz de decirlo―. Lo siento por eso también, debí ser más directo en lugar de solo esperar que te dieras cuenta.
―Hay algo de verdad en eso. La mayor parte del tiempo sentía que solo me mirabas como si quisieras cogerme en cualquier momento.
―¡Eh! ¡Cuida tu boca! ―le amenacé, levantando la mano. Tampoco tenía como negar eso, ¿pero era necesario que lo mencionara?―. Hablo en serio.
―Yo también.
―Mi punto es ―continué, ignorando sus comentarios―, que yo tampoco actué del mejor modo. Dejé que la tristeza y la molestia me invadieran y fui muy terco. Estaba esperando desesperadamente que me dieras una señal definitiva de que correspondes o no mis sentimientos y, al no tener algo certero, llegué a la conclusión de que no era mutuo, me sentí burlado y tonto. No supe cómo lidiar con ello y resultó… Bueno, en nuestra última conversación.
―Sí, eso es lo que me hicieron entender.
―¿Quién te hizo entrar en razón? ¿Hueningkai también?
―¿”También”? No, ese volado ni siquiera me ha preguntado al respecto.
―¿Entonces Soobin?
―Soobin-hyung está molesto conmigo. Supongo que se enojó cuando se enteró de lo que te hice.
―¿Qué? ¿Contigo también? Creí que estaba enojado solo conmigo por cómo yo actué.
Taehyun y yo nos miramos, tratando de comprender qué bicho le había picado a Soobin.
―Vamos a tener que hablar con él después ―sugirió él.
―Ajá, pero de algún modo, me alivia que no fuera algo personal. Me hizo sentir peor que de todas las personas, mi mejor amigo me hubiese abandonado ―admití. Con lo de Soobin terminé de hundirme en la tristeza.
―Yo también siento alivio. Estaba muy molesto con él y juré no perdonarlo fácilmente, pero es frustrante ser tachado como el malo de la historia y que todos los miembros, incluido el líder, te den la espalda.
―No sabemos si es porque algo de nuestra situación le molestó o si no es algo personal con nosotros. Ya debe estar tranquilo y dispuesto a aclarar las cosas.
―Más le vale.
Solo reí ante su comentario. Como si no supiera que la opinión de Soobin le importa más de lo que admitía.
―¿Entonces fue Yeonjun-hyung?
―Sí. Él hizo que me diera cuenta de muchas cosas.
―Sé a qué te refieres, conmigo fue igual ―Comenté, recordando la primera conversación que tuve con él―. Pero si hablaste con él y no con Kai. eso ¿quiere decir que el maknae no se me acercó solo para sacarme información para ti?
―Él ni siquiera me ha preguntado sobre lo que sucedió entre nosotros. Pero espera, ¿tú sí hablaste con Kai?
―Sí. Él fue quien me buscó para hablar y creí que lo hacía por su buen amigo Kang Taehyun, así que accedí a contarle con la condición de que fuera un intercambio de información.
―¿Qué intercambio de información?
―Que me dijera lo que estaba sucediendo entre él y Soobin… ―Una sonrisa malvada se formó en mis labios, sabiendo que, según el trato que hicimos con Kai, yo era quien tenía la primicia de ese chisme.
―No te aproveches de él. Él se preocupa mucho por ti porque te quiere. Asumo que quiso hablar contigo primero para que no sintieras que estaba “de mi lado” si se acercaba antes a mí.
―Ya lo sé ―asentí, recordando cómo Kai se recostó sobre mi hombro mientras me brindaba consuelo. Actualmente se veía tan crecido, pero seguía siendo el chico dulce y amable de siempre―. No me aproveché, solo nos pusimos al día con lo que nos estaba sucediendo a ambos. Aunque admito que al inicio fue extraño hablar de sexo con el maknae. Luego recuerdo que ustedes tienen la misma edad.
―¿Le contaste todo a Kai? ―Taehyun parecía algo descolocado ante la idea.
―No entré en detalles, pero fui lo más sincero posible, fue lo que acordamos. Además, ya todos saben lo que pasó esa noche, seguramente incluso Soobin se llegó a enterar…
―¡Ajá!
―¡Ajá!
Al parecer, ambos habíamos tenido la misma revelación
―¿Crees que se molestó porque nos pidió a todos que lo esperemos luego de terminar las premiaciones? ―dije.
― Es eso, o que se molestó porque nos quedáramos en el camerino a coger ―sugirió, riendo ante la realización de la posible molestia de Soobin.
Ya fuese una cosa o la otra, no lo sabríamos hasta preguntarle, pero eso era asunto para otro momento.
Luego de eso, caímos en un inminente silencio otra vez, el cual se sentía mucho menos incómodo. Pero aún restaba un pequeño hilo de incertidumbre; el más difícil de cortar, quizás.
¿Qué sería de nosotros ahora?
―No creí que tú tuviera ese tipo de sentimientos por mí.
Ahí estaba, Taehyun lo estaba mencionando.
―¿Por qué no? Creí que estaba siendo demasiado obvio.
―Pensé que solo era tensión que surgió por lo del juego del pepero y, además creí que ese trato lo tenías con todos.
―¿En serio, Kang Taehyun? ¿En serio crees que voy por ahí besándome y tocando a los miembros? ―Ahora recordaba por qué habíamos llegado a este punto. A veces Taehyun es tan… Taehyun.
―No me refiero a eso, sino a… el afecto, la atención, ya sabes. Todo tú.
―Voy a ser sincero, no fue fácil de asimilar ni siquiera para mí. Me di cuenta gracias a lo que sucedió con el pepero, pero al inició adjudiqué mi sentir a cualquiera otra cosa, como competitividad con Soobin y Kai. Después la realización me llegó de forma repentina y me asusté. Aunque luego todo cobró sentido después. No podía ser por otra cosa más que yo estando enamorado de ti. Así que creélo, Taehyun.
A pesar de sentirme totalmente expuesto respecto a mis sentimientos, lo miré fijamente a los ojos, anhelando que la sinceridad de mis palabras lo alcanzara. Él parecía algo descolocado ante mi confesión y, nuevamente, ese lindo carmín se tiñó en sus mejillas. Cómo extrañaba verlo así, con esa faceta que estoy seguro no le mostraba a nadie más, tan lindo, tan tímido, tan mío…
Quiero creer que eso último es cierto, pero solo Taehyun puede confirmarlo.
―Escucha… ― Luego del breve silencio, Taehyun tomó la palabra―. Este tipo de sentimientos no es algo que haya contemplado antes. Siempre asumí que nuestra relación, era igual que con lo demás, solo que con matices distintos, por supuesto, Siempre te percibí como el hyung a quien quería cuidar y atesorar, con quien jamás imaginé cruzar la línea, pero luego las cosas empezaron a llevar una dirección distinta a la que había concebido en mi cabeza para los dos y…
―¿Y…? ―incité.
―Lo cierto es que eres tan importante para mí como yo para ti. Jamás he dudado en demostrarlo, pero como mi lenguaje de amor no convencional, es fácil de ser malinterpretado.
― Creí que no eras así con nadie, solo conmigo.
―¿A qué te refieres con “así”?
―Más reservado, calmado e incluso maduro. Antes de todo esto, nunca había tenido con la forma en la que me tratabas, pero debo admitir que después me puse celoso al ver cómo te comportabas con los demás a comparación de conmigo.
―Tienes razón, no soy así con nadie más que contigo. Pero así como, muestro una faceta diferente con cada uno de los miembros, hay muchas cosas de mí que ellos jamás han visto y jamás verán. No tengo intención de que otra persona que no seas tú lo descubra.
La prolongada mirada poco a poco se fue transformando en un imán que atraía nuestros rostros cada vez más lentamente. Cuando nuestras frentes chocaron, cerré mis ojos y pude sentir el tacto de Taehyun sobre mi frente. Con los ojos cerrados, no tomamos unos segundo para apreciar la presencia del otro.
―Lamento si no te lo expresé adecuadamente en su momento. También me tomó cuenta darme cuenta que ese trato “diferente” contigo es, porque efectivamente, lo que siento por ti es diferente a lo que siento por los demás. Sin embargo, te aseguro que de ahora en adelante, no dudaré en decírtelo fuerte y claro: Beomgyu-hyung, te amo.
No pude evitar soltar una risilla de felicidad, a la cual le siguieron un par de lágrimas. No me culpen, soy un hombre sensible y, aparte de haber anhelando este momento por tanto tiempo, era muy difícil que Taehyun dijera cosas como esas. Aún así, ahí estaba él, dando su mejor esfuerzo para transmitir sus sentimientos. Sentí su confesión tan espontánea y sincera que comprendí a lo que se refería cuando dijo que era así conmigo y nadie más. Me sentía dichoso porque él realmente era mi Taehyun.
―Es lo que siempre quise escucharte decir ―admití, deshaciendo poco a poco el contacto entre nosotros para poder verlo a los ojos―. Aún así, lamento haber sido intenso y no reconocer todos los gestos que tuviste conmigo. Los atesoro mucho, antes, ahora y siempre. Te amo también, Taehyun.
Sellamos la confesión con un beso, conscientes de que no era solo una disculpa, sino la alianza de nuestro amor.
━━♡🧸♡━━
―¿Hyung, quieres ir por un café? Podríamos ir a beber algo antes de regresar.
― Sí, extraño el chocolate con leche que solías traerme al estudio, pero acepto solo si me permites pagar.
―En teoría eres el hyung, así que adelante.
“Y tu novio también” pensé, pero guardé el chiste para mí mismo. Taehyun y yo habíamos acordado que él sería más directo con sus sentimientos y más considerado con los míos, pero que iríamos poco a poco y yo le daría el espacio necesario para ajustarnos, todos, a la nueva dinámica en nuestra relación.
―Esperaba más resistencia de tu parte, pero está bien, como eres tan lindo, voy a consentirte esta vez. Démonos prisa porque luego debo ponerme al día con Soobin.
―Hablando de Soobin ―dijo, tratando de sonar casual e inadvertido aunque yo sabía que le gustaba que le dijeran “lindo”━━, ya que estamos ¿por qué no me cuentas lo que te dijo Kai sobre él y Soobin, eh?
Mi novio ama en secreto los apodos lindos y resultó ser un chismoso. No es un hombre emotivo con las palabras, pero me demuestra su cariño con los actos más pequeños, como una taza de chocolate caliente en medio de una jornada de trabajo. A pesar de tenerlo a mi lado por todo este tiempo, ahora que estamos juntos, estoy emocionado por descubrir más facetas suyas, pero sobre todo las miles de formas que tiene para expresarme su amor.
━━♡🧸♡━━
