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Andrew no sabe porque le está permitiendo a Nicky mantener la lengua en su lugar, debió cortarla hace mucho mucho tiempo.
Tal vez se haya ablandado por el hecho de que la borrachera de su primo en este momento no era alegre si no melancólica.
Erick no había podido venir de viaje a Palmetto cómo planearon y Nick estaba tan devastado por extrañarlo que era patético.
Aun así, su apatía era en parte fingida ¿Tan difícil era estar lejos de alguien?
Andrew miró a Neil que miraba un partido de exy en la computadora de Kevin, este era su último año de universidad junto a él.
Luego, Andrew se marcharía a alguna ciudad para jugar exy, lo había decidido.
No era tanta distancia como la de su primo con Erick pero tampoco podía verlo todos los días como ahora.
Andrew jugaba con su encendedor tratando de mantener las manos ocupadas para no golpear a Nicky, lanzarle un vaso de agua y mandarlo a dormir.
Lo dejo quitarse las penas bajo su tutela, después de todo se lo debía.
— Lo extraño tanto, esto es una mierda injusta. - Lloriqueo. - no podremos planear otro viaje hasta que termine la temporada al menos.
Andrew hizo un sonido para que sepa que lo estaba escuchando y viendo como su primo se empinaba otro sorbo de cerveza, había cambiado a algo más suave hace una hora cuando Aaron lo vio tomar entre semana le quitó el whisky y lo escondió en su habitación dejando de niñero a Andrew.
A Andrew le importaba menos la ebriedad de Nick entre semana (mientras no le de un coma etílico) la resaca era tema suyo.
— Es el amor de mi vida, lo supe cuando lo conocí, totalmente mi tipo. — Nicky volvió a ver a su primo. — ¿Cuál es tu tipo ideal?
Andrew negó con la cabeza.
— No tengo.
Nicky bufo.
— O vamos todos tenemos preferencias. Dime. — insistió.
Andrew lo pensó por unos instantes sin dejar de girar el encendedor en sus manos. De pronto se detuvo y miro de reojo.
Neil seguía en su lugar totalmente desconectado de su conversación con su primo.
— Bien, supongo que alguien difícil de ignorar, con carácter fuerte y que no le tenga miedo a morir.
Nicky sonrió, contento de haberle sacado una respuesta.
— Ajá, osea bocazas y que te lleve la contraria.
Andrew inclinó la cabeza como si lo considerara pero sabiendo que no necesitaba negarlo.
— No siempre, me gustan sinceros y que sepa quedarse quieto.
Nicky siguió tentando la suerte.
— ... y físicamente? ¿Qué miras? — Andrew alzó una ceja amenazante en respuesta pero el nivel de alcohol de su primo no lo dejaban notar la advertencia, Andrew suspiró, tal vez seguirle el juego sea más sencillo, podría sacar algo interesante, sabía que Neil solo tenía un auricular y que Nick probablemente olvidará la conversación al despertar.
— Me gustaban los castaños, pero le tomé el gusto a algo más llamativo. Despeinado y que contraste.
Nicky se rió como si no creyera estar teniendo una conversación sobre chicos con su familiar más tosco y reservado.
— Bonito, como pintado de salpicaduras. - Adivino Nicky medio en broma.
Aun ebrio Nicky sabía cómo irritar y mantener el interés de Andrew en la conversación o solo era el efecto que causaban la mención disfrazada de la piel pecosa de Neil.
— Cómo destrozado y remendado. — Soltó Andrew con la misma intensidad.
Nick lo observo primero a él luego al pelirrojo detrás suyo y asintio.
— Eso me suena familiar… — Nicky sonrió dulcemente y se acercó a su primo para susurrarle de forma confidencial — Estoy tan feliz por ti que no me importa el dinero que perdí en esas apuestas. — Luego río y al volver a echarse atrás en el sillón bostezando volvió a su melancolía. — Al menos uno de nosotros puede disfrutar. — Nicky lanzó una queja al techo como un niño haciendo un berrinche. — Quiero abrazarlo, extraño... sus músculos fuertes. — Luego pareció volver a centrarse en Andrew. — Supongo que ahí diferimos también.
— Me gustan los músculos fuertes. Tal vez no los mismos que a ti.
Nicky sonrió sorprendido.
— Wow, acaso he tomado yo pero ¿Te afecta a ti? no creí que respondieras.
— Preguntaste.
Nicolas seguía riendo, se llevó una mano a la cabeza y suspiro.
— Estoy muy mareado, cielos. Me voy a la cama, cuando sea un horario decente en Alemania llamaré a Erick— se levantó con dificultad, botella en mano y en dirección a la puerta de su habitación, pero antes de traspasarla se volvió y miró a Andrew que no se había movido del lugar. — Buenas noches a ambos.
Neil volvió a fingir estar atento a la pantalla cuando notó que Nick se iba y Andrew volvió a prestarle atención.
No escuchó el intercambio completo.
Su atención se dividía entre las jugadas y las palabras de los primos, así que bajó el volumen a la mitad para escuchar mejor el intercambio; cada una de las palabras del portero le aplastaba el pecho.
“fuerte”, “sincero” Neil no era ninguna de esas cosas, se pasó la vida huyendo e inventando mentiras.
“Difícil de ignorar” Neil siempre trataba de pasar desapercibido.
“castaño”
Rolad era castaño, ¿Era eso lo que lo que le atrajo de él? ¿Seguía Andrew interesado en el bar tender? o ¿Se trataba de alguien más?
La descripción sonaba demasiado específica para no tener rostro y el suyo no encajaba.
Neil fingió no darse cuenta de la mirada persistente del rubio, si estaba buscando una reacción para después llamarlo inmaduro y repetirle que no eran nada no le iba a darle esa satisfacción.
Veía a los jugadores correr por la cancha, alguien había anotado y el público festejaba pero él no registró el marcador ni las jugadas. Solo pensaba en que, tarde o temprano, Andrew iba a encontrar a alguien así, a su ideal.
Alguien que no estuviera tan roto, ni fuera tan agotador de cuidar como él.
...y que, cuando eso pasara, iba a tener que aprender a quedarse callado.
Como ahora; apretó los dientes.
No sintió al rubio situarse detrás suyo, hasta que su respiración le hizo cosquillas en un costado de la nuca.
— ¿Es tan interesante el partido?
Neil dejó de fingir; se arrancó el auricular y giro en la silla luego de cerrar la computadora con más fuerza de la necesaria.
— Una mierda.
Andrew se enderezó con un brillo nuevo en los ojos.
— Vaya, creí que no tendría nunca la oportunidad de escucharte insultar a tu querido exy.
— Yo no creí que tuvieras tu tipo ideal tan definido.
Andrew se enderezo y cruzo los brazos sobre su pecho.
— Oh, lo tengo.
Neil se tragó el dolor que tenía en su pecho y amenazaba con escupir sobre el rubio. No tenía ningún derecho a interferir en los gustos del portero.
— Así que te gustan los castaños y con músculos fuertes.
Andrew levanta una ceja.
— Dije eso, sí.
— No sabía que eras tan superficial. - Neil trataba de fingir indiferencia, aunque no estaba seguro de estarlo logrando.
Andrew de todas formas, se veía despreocupado.
— No lo soy. —dice despacio. — Faltaban más cosas.
— ¿A si? — Neil hace una mueca e imita la postura del rubio, desafiante, mordaz con los ojos azules oscurecidos; a Andrew le encantaba esa mirada.
— Si - Andrew dejo caer los brazos y se acerco un paso a Neil. - intenso, terco, tonto.
— Uf que profundo. — Neil se burla.
Andrew niega con la cabeza divertido y se acerca otro paso a Neil. Podría fácilmente colarse entre sus piernas pero no es su estilo.
Sin embargo, se inclina sobre él, lo más que puede sin llegar a tocarlo pero lo suficiente para sentir su perfume.
La boca de Neil es una línea fina y lisa, sus ojos lo evitan. Mira hacia la ventana como si el cielo nocturno fuera más interesante, como si sus hombros no estuvieran tensos por cualquier escenario catastrófico y estúpido que se estuviera imaginando.
Andrew susurra las siguientes palabras cerca de su oreja.
— Sarcástico, y que no entienda que hablan de él aun cuando lo están describiendo.
Neil gira el rostro rápidamente, aun molesto y listo para enfrentarse a Andrew.
— No juegues conmigo, yo no encajo en lo que dijiste.
— ¿A no? ¿No eres tú a quien corren las cámaras siempre que estás presente? ¿Con quien tengo un juego de verdades?
Que llame la atención, sincero.
Bueno, podría considerarlo un acierto de esa forma.
Neil miro al piso mientras meditaba, pateaba el talón de su zapatilla con la pata de la silla donde estaba sentado. Neil no sabia "Estarse quieto"
Pero Andrew podría referirse a algo mas, a cuando le dijo que se quedara y él dejo de correr, a todas las veces que sus manos morían en el fondo de sus bolsillos para no rozar ningún limite del rubio.
Finalmente, levanto su mirada y se encontró con sus ojos. Había un deje de diversión en ellos, como si no pudiera creer lo tonto que era.
— Mi cabello es rojo.
Andrew rodo los ojos y levanto una mano para enredarla en sus rizos, Neil se negó a perseguir el tacto con un movimiento. Se quedo en su lugar resistiendo duro como una piedra mientras Andrew masajeaba y tironeaba suavemente de ellos.
— Ajam, despeinado, llamativo y contrasta con tus ojos, pero cuando te conocí era marrón. - Neil escudriño sus ojos, pero al no encontrar mas que sinceridad se sonrojo de la vergüenza. - Estaba hablando de ti en todo momento idiota ¿Cómo no voy a tener definido mí tipo ideal cuando te tengo delante?
— No creo que tenga músculos fuertes. - Susurro esta vez dejándose llevar por el suave tacto de las manos de Andrew en su nuca.
Andrew casi gruñe por lo terco y autocompasivo que era Neil con su aspecto.
Deslizo las manos por los brazos delgados de Neil y tomo sus muñecas llevándolas a sus hombros para que pudiera sostenerse con ellas detrás de su cuello y se inclino. La sonrisa de Neil volvió a su rostro cuando cerro los ojos y se estiro para recibir su boca.
Pero Andrew tenia un punto que demostrar.
Deslizo sus manos por debajo de sus piernas y levanto al pelirrojo como si no pesar nada.
Neil soltó un sonido de sorpresa pero de todas formas enredo con sus piernas sobre su cintura. Apretando sus muslos y brazos a su alrededor para no caer.
- Drew... ¿Qué haces? - Cuestiono mas entretenido y sorprendido que insatisfecho.
Andrew acarició de arriba abajo lentamente sus muslos y glúteos aplicando la presión justa, observando con hambre como la respiración de Neil se entrecortaba.
— ¿Y estos?... -Pregunto con una ceja alzada. - Creo que son bastantes fuertes.
- Me gustan los corredores Neil - Continuo. - hazte cargo. Mis gustos no van a cambiar.
La boca de Neil de repente estaba seca, cada nervio de su sistema estaba tratando de no caer de Andrew de no perder la sensación de sus manos sosteniéndolo y recorriendo sus piernas, el rose de sus mechones rubios en el dorso de sus manos, sus ojos oscurecidos de diversión y... quizás algo más.
Neil no encontraba la respuesta, pero por el momento solo tenia que decir unas pocas palabras.
— Si o no Andrew.
Andrew se inclino, rozando su nariz con su mejilla antes de responder.
— Si Neil.
Andrew tenia un tipo ideal, ese era Neil. No tenia problemas en decirlo.
Neil estaba feliz de ello, con ser el receptor de todo lo que el rubio quisiera darle para demostrarlo.
Con subirlo arriba de la mesa y dejarle los labios entumecidos hasta que...
Hasta que Nicholas Hemmick saliera de su cuarto corriendo para vomitar y el ambiente se fuera al carajo.
Andrew se aparto alarmado por el ruido, tenia la esperanza de que su primo se quedara dormido apenas se acostara, pero al parecer, la batalla la había ganado su estomago. Cuando el sonido desagradable termino, ambos se acercaron a la puerta del baño totalmente desaliñados. Unas cuantas lagrimas rodaban por el rostro de su primo que estaba sentado en el suelo con el rostro medio escondido en el inodoro.
Los miro a ambos y esbozo una sonrisa triste.
-Estoy tan solo. - Se lamento y posteriormente en la misma posición se durmió.
Andrew frunció el ceño con asco ante la escena.
- Recuérdame apuñalarlo mañana.
Neil se rio antes de ayudarle a levantarlo.
Neil también tenia un tipo ideal pero no creía que decir "Que se preocupe por los demás aunque trate de ocultarlo" a Andrew evitase que en consecuencia, dejara a Nicky durmiendo en el baño.
