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Tim se encontraba sentado en el sofá de su departamento con un sobre en sus manos. Más temprano se había reunido con el abogado de su madre, un viejo amigo de la universidad cuyo despacho manejaba los asuntos de DI, o lo hacía antes de la bancarrota, y los asuntos privados de su madre, quien le entregó el sobre diciendo que era una carta de ella.
El abogado no supo decirle que había en la carta, solo que debía entregarla hasta su 18 cumpleaños en caso de la muerte de Janet y que debería leerla en privado. Agradeció que sus amigos, Kon, Bart y Cassie, se hubieran ido después del desayuno sorpresa de esa mañana, había querido ser los primeros en desearle un feliz cumpleños, incluso tenian a Greta, Anita y Cissie en videollamada, no podía esperar para reunirse con todos la siguiente semana. Se tomarian tres semanas para celebrar, un día para compensar cada mala fiesta de cumpleaños que ha tenido y días extra por las últimas dos. Tal vez visiten a Red Tornado y a Traya o el monumento a Slobo en catskill, da igual lo que planeen, con Young Just us reunido la única respuesta es caos.
Pero por ahora tenía que descubrir que contenía la carta de su madre, qué era lo que ella quería decirle incluso después de su muerte, debe ser un tema delicado si solo pudiera saberlo a sus 18 años.
Ellos no eran cercanos, no como las madres e hijos en las series y películas, no lo arropaba en las noches, ni le leía antes de dormir, mucho menos buscar monstruos bajo su cama, pero le enseño a hacerlo. Tardó años en darse cuenta que esa era la forma en que su madre amaba, enseñándole a no depender de nadie, a ser independiente y ,por tanto, libre. Tal vez fue demasiado, la independencia se volvió soledad y la libertad se sintió como una prisión en forma de mansión, aun así su madre lo amaba.
De todas formas, la carta.
Abrió el sobre, sin duda era la letra de su madre, y comenzó a leer.
Querido Timothy
Si estás leyendo esto significa que he muerto y has cumplido 18 años
Desconozco si Jack sigue vivo o ya ha muerto, de todas formas hablo por los dos al decirte que lo sentimos mucho, se que no somos, o fuimos, los padres que te merecías, pruebas de ello es que escribo está carta en tu decimotercer cumpleaños, mientras estamos en egipto por una excavación que tardará unas semanas más, pero no dudes de que, a nuestra peculiar manera, te amamos, te amo por ser mi sangre y carne y Jack te ama aunque, y es aquí cuando entramos al tema principal, no sabe que no es tu padre biológico.
Hace más de 13 años, antes de tu concepción, Jack y yo viajamos por Arabia a una excavación, hubo un accidente por el que Jack quedó hospitalizado durante 2 semanas mientras yo continuaba con el trabajo.
Durante la excavación, un hombre ignorante aprovechó la ausencia de Jack para acercarse a mí e intentar conquistarme, corte sus intentos de raíz, eso pareció molestarle. La noche siguiente mientras caminaba por las calles me acorraló, tras repetirle lo que pienso de él intentó atacarme pero una mujer me salvó antes de siquiera moverme, el hombre terminó en un callejón y yo hice una nueva amiga.
Era una mujer especial, le agradecí su ayuda y alabó mi capacidad de hacer llorar a un hombre adulto. La invité a cenar como agradecimiento, ella también estaba ahí por trabajo. Platicar con ella fue diferente a hacerlo con Jack, era más fácil, había un entendimiento tácito que nos permitió ser vulnerables.
Al terminar la cena ninguna quiso separarse. Se quedó a dormir en mi suite y durante la siguiente semana nos vimos después del trabajo, hicimos turismo, hablamos de la vida, todo superficial y a la vez profundo.
Un día después del alta de Jack nos reunimos por última vez, volariamos a Gotham esa tarde y ella se quedaría. No pude dejarla e hice la cosa más desquiciada que he hecho en mi vida. Después de compartir la cama por última vez la drogue para dejarla inconsciente y tomar una muestra de su sangre, de regreso a Gotham hice una cita para ver a luthor y cobrar un favor para realizar una inseminación artificial.
Y así naciste tu.
Eres un Drake por mi sangre, Jackson como mi disculpa a tu padre y Timothy en honor a ella.
Me asegure de que luthor no diga nada, Jack no lo sabe, todo el amor que te ha dado es genuino, al igual que sus errores, igual que los míos.
No lamento lo que hice, pero si lamento no decírtelo en persona.
Mereces saber tu origen y, si ella aún vive, tal vez ella sea la madre que mereces. Nunca pude encontrarla, tal vez tu tengas más suerte, pero todo lo que tengo es su nombre
Talia
Espero vivas tu vida con el amor que mereces
con amor, Janet Drake
Al terminar de leer la carta por tercera vez Tim la dobló por sus pliegues, la metió al sobre y la dejó sobre la mesa de centro, encima del papeleo de Neo Knight y junto a una lata de zesti de uva de hace 3 días. Se recostó en su sofá, con la vista fija en el techo. Esa carta fue…mucho.
No solo su madre confesó una infidelidad, también un fraude de paternidad. siempre supo que se parecía mucho a su madre. No puede juzgarla por cómo le dio a luz, después de todo él mismo cometió sus propios crímenes biológicos al intentar clonar a sus amigos. Y hablando de ellos, ahora tiene otra cosa en común con Kon.
pero estaba divagando.
La parte importante es que Jack no era su padre. Ahora sabe que no hay nada de Jack en él, lo cual es…¿triste? a diferencia de su madre su… ¿padre? ¿Jack?, era un padre de película familiar. Chistes de papá y un amor por los deportes. siempre les fue complicado conectar, incluso después de su coma, por más que lo intentaran no podían ser un padre e hijo de película. Su padre, no biológico pero sí de crianza, porque lo intentó aunque no lo lograra, quería un hijo de película familiar, un deportista masculino que se pareciera a él, que compartiera sus gustos, que viera deportes con él, jugará a la pelota y hablara de chica. Pero Tim nunca fue eso, le gustaba la ciencia ficción y los dramas policiales, salía solo para andar en patineta, algo que no podía compartir con su padre. Lo único en común fue el amor por los autos y la mecánica, podían pasar un par de horas hablando de ello antes de que su padre cambiara a un tema que solo le importaba a él, y si Tim tenía suerte le contaba sobre su juventud, sobre cómo logró ganarle una pieza a otro arqueólogo o como se enamoró de su madre. Su padre lo amaba y él lo amaba, aunque no fuera como en las películas.
Y Tim volvió a divagar. Lo sabia, era conciente de que su mente se alejaba del elefante en la habitación, porqué, modestia aparte, era un detective excelente y con su suerte ese elefante era de color verde y con una permanente expresion de desagrado en su rostro.
Con un suspiro Tim se levantó en dirección a su pecera. Al final era detective y el misterio de su segunda maternidad era tentador, esperaba que su suposición no fuera cierta.
Lamentablemente para Tim, ha tenido suposiciones más locas y han sido ciertas, esta no fue la excepción. Frente a él los resultados de la prueba de ADN mostraron un parentesco con Damian Wayne, Damian cuya madre, establecida en Arabia Saudita, se llama Talia.
Talia al ghul era su otra madre.
Realizó una segunda prueba, y una tercera, cuarta, quinta..
El resultado no cambió.
Pero Tim aún necesitaba agotar sus opciones.
Tim llega a la cueva en su motocicleta. Faltaban un par de horas para la patrulla, pero ya había gente ahí preparándose para ella. Ignoró todo y a todos y se dirigió directo a la baticomputadora, empujó la silla a un lado con todo y bruce sentado y comenzó a buscar la línea directa que utilizaba el hombre para hablar con Talia una vez al mes sobre Damian.
Ella contesta casi de inmediato.
—Amado, es muy temprano para nuestra llamada habitual— su imagen aparece en la pantalla, es raro no verla con su expresión de desagrado habitual —oh, eres tú— y ahí está, al parecer solo es su mirada para Tim.
—¿Te suena el nombre de Janet?— es el saludo de Tim. Por el leve cambio en la expresión de la mujer Tim asume que sí lo hace.
—¿Debería?— responde después de unos segundos, tiempo suficiente para que bruce se levante y el resto, Dick, Jason y Damian presten completa atención a la conversación.
—Bueno, resulta ser que hoy, en mi feliz 18vo cumpleaños recibí una carta de mi madre, Janet Drake— él ignora los jadeos y susurros a sus espaldas sobre olvidar su cumpleaños— explicando que años antes de mi concepción tuvo un amorío de dos semana en Arabia Saudita con una mujer que la salvó de un hombre— en este punto la expresión de talia se ha transformado en una reflexiva, como si intentara ubicar algo en su memoria— y en el ultimo dia de verse la drogo y robo su ADN, extorsionó a luthor para poder gestar un bebé usando ese ADN, lo que terminó en mi. Timothy, en honor a su amor por esta mujer de nombre Talia.
La cueva queda en silencio, ni siquiera los murciélagos en el techo producen ruido, es Talia quien lo rompe en un tono frío —mataré a mi padre— lo dice con una convicción que no deja espacio a discusión, aun así Tim contesta.
—Puede ser molesto pero al menos recordó mi cumpleaños— a su mente llegan los chocolates en su puerta, los encontró después de regresar de recoger la carta de su madre— aunque podría desistir de sus cartas —es después de decirlo que la comprensión llega a su mente— lo sabe— murmura antes de elevar la voz— él lo sabe, ¡dios, por supuesto que lo sabe, tiene los restos de mi bazo, seguro lo analizo!— dirige la vista a la pantalla, volviendo a ignorar los murmullos sobre su bazo.
—Sí— responde Talia, en un tono peligroso— no solo me oculto a mi hijo, a intentando seducirlo para llevarlo a su cama— todos en la cueva se estremecen y asquean ante la declaración, para entonces ya han entrado en la visión de la cámara.
—Amado, debo retirarme para derrocar a mi padre, hablaremos otro día sobre el trato que le haz dado a mi primogénito— su mirada pasa de Bruce a Damian —Habibi celebra a tu hermano como se merece en su dia— su mirada pasa a Tim, ya no con desagrado, si no con el mismo cariño que le dedicó a Bruce y Damian y le habla en el mismo tono— Rouhi, en cuanto termine el trabajo iré a conocerte y a hablarte sobre tu legado— vacila un poco antes de continuar— y tal vez puedas hablarme sobre el legado de Janet.
En cuanto la llamada se corta el caos llena la cueva con los gritos de “lamento haber olvidado tu cumpleaños”, “¿dónde está tu maldito bazo?” y “¿qué intenciones tiene Ras contigo?” pero todos se callaron al escuchar el débil “aki” de la boca de Damian.
—Timothy— Damian dio un paso al frente, con la vista fija en el rostro de Tim, donde ahora veía los rasgos compartidos con él, compartidos con su madre— yo…
—No — lo interrumpió— esto no cambia nada Damian. Sigo siendo el mismo chico que ayer odiabas. La sangre nunca ha importado en esta familia.
—Lo sé y tienes razón en desconfiar de mí, pero puedes— hace una pausa para tragar y continúa murmurando entre dientes— leer mis registros privados.
—¿Tu diario?— lo interrumpe.
—Mis registros privados —repitió lentamente— para confiar en mis palabras— desvía la mirada, aun con la espalda recta y las manos detrás— Hace meses que he hablado con Colins y Jonathan, solicitando su… asesoramiento en cómo compensar mis acciones pasadas y desarrollar una relación de hermandad contigo. No lo digo por nuestra recién descubierta relación sanguínea, aunque espero te ayude a no odiarme tanto— termina susurrando.
¿Y no era está otra sorpresa de cumpleaños? Damián Wayne, heredero de los al ghul y del murciélago, reconociendo que pidió ayuda a sus amigos, y para nada menos que disculparse he intentar forjar una hermandad. Pero esa última parte… ¿Odiaba Tim a Damián? ¿Fue por eso que decidió hacer 17 pruebas de ADN? No, a lo mucho sentía desagrado, más por sus acciones que por el niño en sí.
Porque eso era, un niño. Con el rostro sonrojado y firme como un soldado esperando su castigo, una sentencia que creía merecer y había aceptado.
—Ya te dije que la sangre no me importa— dice suavemente —y no te odio— Damian vuelve a posar su vista en Tim —yo también tenía un plan de 7 meses para llegar a ser hermanos, pero siempre que quería llevarlo a cabo me insultabas, teminabamos peleando y perdía el interés.
—Creo que la única manera que conocía para llamar tu atención eran los insultos y la violencia— hay vergüenza en su voz, la de un niño que acepta lo que hizo estuvo mal.
—Y siempre respondí igual— responde Tim en el mismo tono— no podemos cambiar lo que pasó, pero podemos intentar mejorar— ofrece —nos llevará tiempo y esfuerzo, pero creo que lo vale.
—Sí, yo también lo creo.
Tim ve como Damian le ofrece la mano, como si intentara cerrar el trato. Pone los ojos en blanco y jala al niño para rodearle los hombros con su brazo libre, malditos sean los genes de bruce, la cabeza del niño casi toca su barbilla. Tardó unos segundos en corresponder el abrazo, seguramente acostumbrado a las llaves de lucha que Dick llamaba abrazos de oso. No fue hasta escuchar el carraspeo de Alfred que recordaron que había más gente alrededor.
—Si ya está todo dicho. Amo Timothy, hay un pastel de zanahoria que pensaba llevar a su departamento más tarde, pero tal vez quiera compartirlo con los presentes.
Tim acepta y suben a la mansión, aún con un brazo sobre los hombros de Damián. Ambos ignoran el arrullo de Dick sobre sus dos hermanitos que ahora se llevan bien.
Extra
Tras muchas preguntas y respuestas vagas, la conversación en la mesa de la cocina es interrumpida por Damian.
Damian: Madre ha logrado incinerar el cuerpo del abuelo
Dick: Eso fue rápido
Damian: Madre contaba con el control de un tercio de la liga, otro tercio de leales a Timothy se unieron bajo el liderazgo de Prudence, de los restantes más de la mitad cambió de bando al saber del parentesco de sangre
Jason: ¿Tienes subordinados ninja?
Tim: Pru es una aliada infiltrada, el resto solo esperaba un momento para desertar
Bruce: por favor, no te vuelvas un supervillano
La sonrisa de Tim, donde ahora podían ver los rasgos de Janet y Talia no los tranquilizó para nada.
