Work Text:
Rin odiaba con toda su vida el día de San Valentín, desde tener que soportar a todas las parejitas melosas hasta el tener que pasar el día escondiéndose para evitar tener que soportar las estúpidas confesiones de sus “admiradores” cada año. Sin duda era la peor fecha que pudiera existir, además de que solo le traía recuerdos de aquello que nunca pudo pasar…
Pensó que este año en Blue Lock finalmente sería la excepción, más de nuevo, tenía una suerte terrible y el mundo definitivamente lo odiaba, el mundo y Ego para ser más exactos, puesto que al maldito director de Blue Lock se le ocurrió que esa fecha era algo a lo cual podía sacarle mucho provecho económicamente hablando, así que aprovechándose de que ninguno había leído el contrato entero, prácticamente los hizo ser parte de una subasta para ganarse una cita con uno de los jugadores para el próximo 14 de febrero.
En el momento en el que les dijo que sería parte de una subasta, todos pusieron gritos en el cielo y ante las constantes quejas, Anri decidió apoyar a los chicos llegando a un acuerdo con Ego para que solo 5 chicos tuvieran que pasar por ello, a pesar del disgusto de todos, no tuvieron más opción, después de todo era preferible que solo 5 personas tuvieran que pasar por ello, y tras un sorteo (comprado en palabras de Rin) termino siendo escogido como uno de esos 5.
Sin duda la suerte no estaba de su lado, lo cual solo se hizo más notable cuando el día en el que se realizaría la subasta termino sin poder ir porque el idiota de Bachira se había enfermado y tuvieron que turnarse para cuidarlo, porque podrá parecer que a Rin no le importan para nada, pero en el fondo tiene cierto aprecio por los chicos de Blue Lock, después de todo, son los únicos que no lo han juzgado ni pedido que cambie su forma de jugar ni ser, nunca nadie había sido tan amable con Rin… al menos no desde lo que paso con Sae…
Y es así como tenemos a un Bachira e Isagi ayudando a prepararlo para su misteriosa “cita”, sin importar cuanto le insistió a Ego, este no quiso darle ningún tipo de detalles sobre la persona que gano la subasta, solo le dijo que se había sorprendido y le paso la dirección donde debería verlo en 1 hora y que la reservación estaría bajo las siglas I.S.E.
— Rin-chan apurateeee todavía no te cambias y ya falta solo una hora- dijo Bachira mientras traía de regreso a Rin
— No molestes bowl cut, suficiente tengo con el hecho de tener que hacer esta mierda e ir a aguantar a dios sabe que desconocido- expreso Rin bastante molesto con la situación
— Pero Bachira tiene razón Rin, sea como sea, vas a tener que ir a esa cita, aunque yo tampoco estoy muy de acuerdo con esto- dijo Isagi murmurando lo último
— Ugh que horror, pero bien, no es como que tenga de otra, mínimo el restaurante que escogió no es tan malo
— Uh? ¿Ya conocías el restaurante al que vas? - pregunta Bachira curioso, a lo que Isagi también pone atención
— Hump, si, de hecho, era mi restaurante favorito cuando era niño, creo que la última vez que fui ahí fue antes de que Sae se fuera a España… se suponía que volveríamos a ir una vez que Sae regresará, pero al final no paso… al menos no para mí- explicó Rin un poco decaído
Tanto Bachira como Isagi al escuchar el nombre de Sae decidieron dejar el tema por la paz y dejar que Rin se preparara, ambos eran conscientes de lo que había ocurrido entre ambos hermanos, no es como Rin hubiese querido que se enterarán realmente, pero una noche donde la tercera selección lo escucharon murmurar sobre Sae mientras estaba dormido y termino contando todo lo ocurrido, desde ese momento el Itoshi mayor se ganó el desprecio de los compañeros de equipo de su hermano, sobre todo de Isagi, puesto a que este último sabía de los sentimientos que tuvo Rin asía su hermano mayor y no permitiría que lo volviera a lastimar.
Finalmente llegó la hora de la cita, decir que Rin no se encontraba nervioso sería más que una mentira, prácticamente estaba en una cita a ciegas y no sabía qué tipo de persona encontraría, así que tomando una última bocanada de aire finalmente se decidió a entrar al restaurante, topándose con la sorpresa de que estaba completamente vacío.
— Umm, disculpe señorita, pero venía a una reservación a nombre de I.S.E - dijo Rin con voz un poco más baja de lo normal por los nervios y confusión de no ver a ninguna persona
— ¡Oh así que usted es la cita que estábamos esperando! Pase por aquí enseguida lo llevo – dijo la recepcionista- puedo ver que se encuentra con algo de confusión, pero el señor I.S no tardará en llegar, se estaba encargando de los últimos arreglos con la pianista, se ve que es muy afortunado, mire que tener un novio que reserve todo el restaurante para una cita en San Valentín y que se tome la molestia de escoger todos los arreglos, sin duda es el sueño de todas, por favor tome asiento, enseguida lo atienden- y sin dar oportunidad de que Rin dijera una sola palabra, la recepcionista se fue.
La mente de Rin estaba echa un caos, para empezar, ¡¿cómo era posible que una persona pagara tanto solo para estar en una cita completamente a solas con él?! Todo parecía una locura sacada de algún sueño, si bien sabía que probablemente su cita tendría algo de dinero no pensaba que fuera tanto y menos que hiciera tanto, a parte, ¿contratar una pianista? ¡¿Cómo sabia siquiera que disfrutaba de eso?! Nadie sabía sobre ese gusto, ni siquiera Isagi, ¿Será que su cita es un mafioso psicópata que lo investigo? Mientras más lo pensaba más ridículo sonaba, pero no había una explicación lógica.
Tan metido estaba en su mundo que no noto como la otra persona llegó, hasta que cierta voz familiar lo hizo despertar de su ensoñación…
— Hump, veo que no has cambiado esa horrible costumbre tuya de meterte tanto en tus pensamientos al grado de no darte cuenta de lo que ocurre a tu alrededor- esas palabras… ese tono tan familiar de voz… no había duda
— ¿¡SAE!? ¿Qué estás haciendo tú aquí? – decir que se encontraba sumamente sorprendido de que su hermano estuviera aquí era quedarse corto, no cabía duda que la persona sentada enfrente de él era Sae, pero, como era posible?
— ¿Qué no es obvio? Yo gane la subasta, así que soy tu cita – dijo Sae totalmente desinteresado – ¿Algún problema?
— ¡¿Que si hay algún problema?! ¡Literalmente todo es un problema! Para empezar, ¿que no se supone que tu deberías estar en España? – pregunto Rin totalmente confundido
— Estoy de vacaciones – dijo Sae sin cambiar su gesto- me entere de que harían una subasta en Blue Lock y grata sorpresa me lleve al ver que estabas en la lista, nunca me imaginé que te gustarían las cita a ciegas
— Y no lo hacen, simplemente me obligaron… aun no entiendo porque participaste, ¿es esto alguna clase de broma? Si es ese el caso, solo dime para irme y no perder más mi tiempo
— Tu sabes bien que esto no es ninguna, tu y yo tenemos muchos asuntos pendientes y cosas de las que hablar – dijo Sae mientras llamaba al mesero para ordenar – no te preocupes por nada ahora, primero comamos, tenemos toda la tarde y noche para hablar
— No creo que tengamos nada que hablar, tú fuiste quien lo dijo la última vez… - dijo Rin mientras bajaba la cabeza
— Las cosas han cambiado… ordenemos por mientras, luego te explicaré todo – dicho esto, ambos hermanos pidieron su comida, mas no hablaron más, dejando todo el lugar en silencio
La cabeza de Rin estaba hecha un desastre, primero tiene que ir a una cita a ciegas por culpa de Ego, luego resulta que su cita rento todo un restaurante para ellos solos, y finalmente, resulta que su cita es nadie más ni menos que su hermano, la persona que menos esperaba ver y probablemente la que menos quería encontrarse…
Puede que la mayoría encontrara extraño el comportamiento de Rin, la mayoría se encontraría contentos de saber que la persona que gano una cita es un familiar que probablemente les esté haciendo el favor para no tener que encontrarse con otra persona, pero sin duda alguna este no era el caso, este no era ningún favor y Rin ya se imaginaba de que tratarían las siguientes horas.
La relación que ha tenido con su hermano siempre a sido… especial… y complicada. Desde que eran pequeños siempre estuvieron juntos, a donde quiera que iba Rin ahí estaría Sae, y viceversa; sin embargo, las cosas no se quedaron ahí, su relación iba mucho más allá a una relación de hermanos, y no fue hasta un día que Sae cruzo la delgada línea que dividía su relación, besando así a un pequeño Rin de apenas 10 años.
Desde ese momento toda su relación cambio por completa, a pesar de la confusión inicial de Rin, este rápidamente entendió que no le molestaba para nada la manera de actuar de Sae, y en más de una ocasión reconoció que si en algún futuro tuviera que caminar con alguien asía el altar, esa persona debía de ser Sae. Poco a poco comenzaron los besos a escondidas, un par de tomadas de mano y sus pequeñas “citas” a las que iban después de cada partido, los regalos también comenzaron a surgir, sobre todo del Itoshi mayor, el cual en cada oportunidad que podía le regalaba al menor tulipanes como muestra de su amor puro, y le prometía que cuando crecieran y se volvieran los mejores delanteros del mundo, viajarían a Europa y se casarían.
El momento de la partida de Sae sin duda fue uno de los más difíciles en su relación, pero la promesa de que se volvería a ver continuaba vigente, siendo sellada por un ramo de margaritas amarillas que les fueron entregadas a Rin, estas simbolizaban la fidelidad y lealtad que le guardaría Sae en los años que no estuviera.
Los 4 años siguientes fueron difíciles, cada vez era mayor el esfuerzo que tenía que hacer Rin, pero no dudaba ni un segundo en hacerlo, después de todo debía cumplir con su parte para poder cumplir su promesa.
Finalmente llegó el día del regreso de Sae, al inicio Rin se percató de que estaba un poco más delgado, pero antes de poder pasar a preocuparse vio como el mayor le entregaba un ramo de lirios, si tan solo hubiera sabido su significado... probablemente los habría votado en cuanto los tuvo.
Esa noche Sae le pidió salir, a lo cual un ingenuo Rin acepto sin pensarlo, estaba sumamente emocionado de por fin pasar tiempo con su futuro esposo según sus palabras. Sin embargo, lo que paso esa noche fue todo lo contrario a lo que esperaba… esperaba ver una mirada cálida y llena de cariño, más lo único que recibió, fue una mirada de completa frialdad, seguida de un discurso de palabras tan dolorosas con las que aun soñaba en la actualidad.
Sae destrozo por completo a su hermano menor esa noche, le dijo que había renunciado a su sueño por completo, que ya no estaba interesado en convertirse en el mejor delantero del mundo y mucho menos en casarse con su tonto hermano menor que no era capaz de lograr nada. Rin grito, pregunto si era una cruel broma y rogaba perdón sin saber porque, a lo que finalmente el mayor lanzo esas crueles palabras, las cuales resonarían por siempre
“De verdad que pensaste que me iba a querer casar contigo? Mírate Rin, solo eres un niño tonto que intenta seguir a su hermano mayor, eres un idiota si crees que haría algo así, tu y yo ya no somos nada, no puedo creer que de verdad creyeras en mis palabras, vete, no eres más necesario en mi vida.”
Rin se quebró en ese momento, no está seguro de como si quiera logro llegar a casa, solo sabe que una vez llego tomo tantas pastillas para dormir, pues solo quería olvidarse de todo lo que pasaba, quería olvidarse de todo el dolor que estaba sintiendo, quería dormir y despertar para darse cuenta que todo era un mal sueño y que en realidad nunca paso, que una vez despertara las cosas seguirán como antes y Sae estaría a su lado… cosa que claramente no paso.
Y ahora está aquí, sentado frente a su hermano sin saber qué hacer, si fuera por él seguiría debatiendo maneras de escapar, hasta que una melodía bien conocida llego a sus oídos.
— ¿Esa canción… no es? – comenzó a decir Rin
— Prayer X de King Gnu? Si, sigue siendo tu favorita, ¿no? – preguntó Sae dejando a Rin totalmente sorprendido de que aún recordará eso
— Si, aún sigue siendo mi canción y artista favorito…
— Ya veo, entonces no fue un error contratar a una pianista que conociera y supiera tocar todas sus canciones – dijo Sae mientras sonreía para sus adentros y tomaba una copa de vino
— Sigo sin creer que contrataras a una pianista… y también el que hayas rentado todo el restaurante
— Sé cómo odias ser el centro de atención de la gente y que sueles cambiar tu comportamiento cuando estas rodeado de más personas, además quería que tuviéramos más privacidad
— No entiendo para que necesitaríamos de privacidad… no somos una pareja ni nada de ese estilo – dijo Rin sin saber que contestar ante todo lo que estaba haciendo Sae
— Por el momento – murmuro Sae a la vez que le hacía una seña a uno de los trabajadores
— Hump? ¿Por qué le estás haciendo una seña a alguien? Tienes alguna otra sorpresa o algo de ese estilo – pregunto Rin confundido por las acciones de su hermano mayor
— Supongo que podría decirse que si – dijo Sae mientras recibía un ramo enorme con distintas flores – es para ti – dijo mientras estiraba el ramo a Rin
— ¿Flores? La última vez que recibí flores tuyas las cosas salieron mal para mí, ¿por qué debería aceptar estas? – cuestionó Rin
— Si no es necesario que me recuerdes eso, pero igual son para ti, sería un desperdicio que no las aceptarás
— Supongo... – murmuró Rin dándose cuenta que el ramo tenía tanto tulipanes blancos, lirios de valle, un par de rosas amarillas y un clavel en el centro– hump, son bonitas
— Sabía que te gustarían – dijo Sae mientras sonreía un poco – ¿sabes lo que significan?
— No tengo idea, nunca he sido muy bueno recordando cosas de este estilo
— Parece que no tampoco has cambiado en eso – dijo Sae sonriendo y viendo atentamente a Rin – las rosas amarillas simbolizan felicidad y alegría al estar con una persona especial – explicó mientras se dirigía al lugar de Rin y le daba las manos – luego, tenemos tulipanes blancos, se utilizan cuando no puedes expresar tus sentimientos claramente, son como un “lo siento”
— … Lo siento?... – Murmuró Rin con un hilo de voz viendo por primera vez los ojos de Sae
— Si… es un lo siento, Rin tu más que nadie me conoce y sabe que soy sumamente malo con las palabras, soy consciente de que probablemente todo lo que te esté diciendo te esté dejando más confundido, pero simplemente ya no puedo aguantar más, no puedo seguir mintiéndote ni a ti ni a mí mismo – comenzó Sae mientras se ponía de rodillas sin soltar las manos de su precioso hermano menor
— ¿A qué te refieres con mentiras?...
— A todo Rin, a todo… todo lo que dije cuando volví era una total mentira, solo quería protegerte y que no pasarás por lo mismo que yo
— ¿PROTEGERME? ¿¡QUÉ PARTE DE ESO FUE PARA PROTEGERME!? ¡ME ABANDONASTE! ME HICISTE SENTIR COMO SI FUERA LO PEOR DEL MUNDO, ¿TIENES IDEA DE CUANTÁS NOCHES ME LA PASE ROGANDO QUE TODO FUERA UN MAL SUEÑO? – Gritó Rin intentando zafarse de las manos de Sae mientras un par de lágrimas se escurrían en sus mejillas sonrosadas
— Por supuesto que no lo sé, comprendo totalmente que estés enojado y no me sorprendería que incluso me odiaras después de todo lo que hice… ¿me odias, cierto?
— No… no te odio… lamentablemente jamás podría ser capaz de odiarte, y me odio tanto por lo mismo, odio tanto el seguirte amando y esperando cosas de ti – siguió mientras soltaba sollozos – desearía tanto el poder odiarte, pero no lo hago… no puedo simplemente odiar a la persona que más he amado – ante toda la declaración el hermano mayor solo podía estar sorprendido, y feliz al mismo tiempo
— Así que aún me amas eh – ante esto es Itoshi menor solo pudo sonrojarse y bajar la cabeza – Rin, cariño por favor no bajes la mirada y mírame ¿ok? – una vez que Sae vio como Rin volvía a subir su mirada decidió continuar – Estoy feliz de saber que sigues sintiendo lo mismo sin importar que, y joder, me siento tan egoísta al sentirme de esta manera y saber que tus sentimientos nunca han cambiado, ¿así que me harías el honor de escuchar todo lo que tengo que decir antes de tomar una decisión?
— Hump, supongo que puedo hacer eso – dijo Rin mientras secaba sus lágrimas
— Bien, no esperaba que aceptarás tan fácilmente pero me alivia que sea así, supongo que debo empezar por disculparme por lo que dije en el pasado, sé que probablemente no entendieras mis motivos pero simplemente quería protegerte de decepciones, cuando me fui a España me di cuenta que no era lo suficientemente bueno como para convertirme en el mejor delantero del mundo, y que si quería poder mantenerme a tu nivel tendría que cambiar y aferrarme tanto como pudiese a lo que quedaba de mi ego… necesitaba motivarte de alguna manera o te destrozarían tal como hicieron conmigo…
— Así que esa es la razón de tus palabras…
— Si… necesitaba que tu no fueras igual que yo, Rin tu sin duda alguna puedes convertirte en el mejor delantero del mundo, tienes el potencial y con lo último que he visto no me cabe ni una duda de que lo lograrás – ante estas palabras los ojos del Itoshi menor se volvieron a humedecer
— Pero… tu dijiste que quien podía cambiar el futuro del futbol japonés es Isagi… no entiendo – expresó Rin tratando de no volver a llorar
— Oh si, eso… Isagi tiene talento y lo reconozco, pero debo admitir que todo lo que dije fue mas que nada un arrebato por toda la mezcla de emociones que tenía, siendo objetivos sin duda fue uno de tus mejores partidos y fuiste el responsable de esa victoria, me sorprende que con tu gran comprensión de juego no te dieras cuenta
— … ¡¿Me estas jodiendo?! ¡Literalmente trate a Isagi de lo peor por el enojo que tenía por tu culpa!!! Maldita sea, agradezco que no me haya dejado de hablar por ello – dijo Rin molesto a lo que le daba un pequeño golpe al mayor – Ni-chan idiota
— Ya dije que lo siento, igual creo que te sirvió como motivación, sin duda alguna vi tu mejora en los partidos siguientes – ante esto Rin no tuvo más remedio que asentir – igual no solo te debo una disculpa por la parte del futbol… también debo disculparme por lo otro… cuando decía que ya no me casaría contigo también me equivoque… simplemente lo dije porque pensaba que un fracasado como yo, que renuncio a todo su ego, no era capaz de ser suficiente para estar a tu lado de esa manera
— Oh por el amor a dios Ni-chan, podrías haberte convertido en un asesino serial y aun así hubiera seguido enamorado de ti y queriendo casarme contigo – dijo Rin mientras otro sonrojo se apoderaba de su cara
— No sé si sentirme halagado o preocuparme por tu estado mental, pero gracias por ello. Aún me falta hablarte de otras dos flores, ¿no es así?
— Oh si, lo había olvidado
— Los lirios de valle simbolizan el regreso a la felicidad, mientras que los claveles indican fascinación a la persona que amamos, no te voy a presionar Rin, sé todo el daño que te he causado y no pretendo actuar como si nada hubiera pasado, pero si tú me lo permites me gustaría que reparáramos nuestra relación o volver a empezar, lo que tu prefieras – mencionó Sae nervioso ante la posible respuesta del menor
— No creo que sea posible que reparemos lo que ya está roto – dijo Rin a lo que Sae empezó a fruncir el ceño – pero tal vez pueda aceptar volver a comenzar… ¡pero será bajo mis condiciones!
— Lo que tú quieras, haremos las cosas a tu manera
— En ese caso, lo primero es que nada de mentiras u ocultar cosas, no importa lo que esté pasando, no tienes por qué cargar con todo tu solo
— Hump, me imagino que lo mismo aplica para ti – dijo Sae mientras Rin asentía
— Por supuesto que sí, también haremos las cosas con calma, eso incluye el contacto físico, acepto abrazos, tomarnos las manos y puede que besos de vez en cuando, pero hasta ahí por el momento, conforme avancemos veré que tan bien actúas y tal vez podamos subir de escalón – murmuró lo último apenado el menor
— ¿Así que tendré que esperar eh? Bien, me parece justo, ¿algo más?
— ¡Ni se te ocurra volver a abandonarme o te mato! – dijo el menor con una mirada tan seria a lo que el mayor solo se río – ¡No te burles! Es enserio, a no ser que prefieras que todo siga igual
— No no, ya entendí, así que entonces, ¿aceptas volver conmigo y ser mi novio, hermano, alma gemela y mi todo nuevamente? – preguntó el mayor mientras se acercaba a la cara del menor
— Ummm – fingió pensar el menor mientras acortaba la distancia con Sae – por supuesto que sí, tonto Ni-chan – y una vez dicho esto, el mayor termino juntando por fin sus labios en un tierno beso lleno de significado
Ambos tenían muchas dudas, sus corazones aún estaban heridos, pero trabajarían con tal de poder sanarlos poco a poco, y con algo de suerte, en algunos años cumplirían su sueño, no únicamente hablando de futbol, sino que terminarían frente un altar uniendo sus vidas por siempre una vez más.
