Chapter Text
Era algo dolorosamente obvio para cualquiera a bordo del Thousand Sunny que Zoro era un idiota. Marimo , por como Sanji lo llamó por su color de cabello. Tenía sentido si lo aplicabas a las células cerebrales que Zoro aún tenía.
Pero Zoro se negó a creerse un idiota. Un idiota sería el tipo de persona que se "enamorase" constantemente, como Cejas Enruladas.
Y Zoro no era idiota.
(Debatible. La tripulación noto, cuando podía, que Zoro nunca se alejaría del Capitán. Lo que Zoro hace parece ir más allá de lealtad, pero ninguno de ellos estaba dispuesto a decir nada.)
Zoro no (SI) estaba enamorado. Solo dedico su vida, sus metas y su alma a una sola persona.
Él sabía que mientras esos sentimientos no existiesen, él se encargaría de seguir solo a esa persona hasta la muerte y el más allá.
Su Capitán.
Si alguien le hubiese dicho hace un poco más de dos años, que le estaría ofreciendo todo un chico más joven que él, el futuro Rey de los Piratas no menos, Zoro se hubiera reído. Se le hubiera reído en la cara, en especial si le hubiesen dicho que sería el vicecapitán de un Emperador del Mar.
Toda la situación de ser vicecapitán era bastante abrumadora. Originalmente, en la tripulación no había una "Mano derecha" o "Primer oficial". Luffy no creía en la jerarquía en el barco y se encargó de establecer a toda la tripulación como iguales. Pero Zoro siempre fue el que se ofrecía como voluntario para mantener a Luffy bajo control, siempre era el que lo sacaba del mar, el que corría tras el a través del campo de batalla.
En su momento, sé que siempre le dijeran que se encargue de "cuidar" a Luffy. Su pregunta siempre era ¿Por qué yo siempre me tengo que encargar de el? A lo que la tripulación siempre respondía: " Porque es el trabajo del vicecapitán mantener al Capitán bajo control. "
Y así es como Zoro se encontró metido en su papel.
¿Pero hace tres años? No, jamás habría creído que terminaría así.
Sin embargo, ahí estaba, a una respetuosa pero cercana distancia de Luffy, que se encontraba sentado en su trono, es decir la cabeza de león del Thousand Sunny.
La mano de Zoro descansaba sobre Enma (una de sus espadas) mientras miraba fijamente a su capitán, quien miraba el reflejo del sol sobre el agua extrañamente tranquila.
Zoro no podía entenderlo: no podía entender el hecho de que Luffy, un idiota estúpido (por quien estaba dispuesto a hacer cualquier cosa: vivir, morir, luchar, tal vez incluso ama--) hecho de goma, era en realidad, Joy Boy. No podía creer el hecho de que su fruta (gomu-gomu) era del tipo Zoan: La fruta Hito-Hito modelo Nika . Fruta que le permite al usuario convertirse en el venerado Dios del Sol llamado Nika.
Zoro se estremeció. No, no tenía sentido para él. Puedes llamarlo estúpido, pero ¿Cómo una fruta de tipo Zoan puede confundirse con una Paramecia? ¿Y por qué Luffy estaba hecho de goma si era el PUTO DIOS DEL SOL?
Probablemente había una razón detrás de todo esto, pero no cambio como Zoro veía a su Capitán, su amigo. Todavía veía a Luffy como un hombre temerario, egoístamente desinteresado, hecho de goma. Todavía veía a Luffy como el niño que salto una cerca solo para hablar con él. Todavía veía a Luffy como el niño con el que había sido emparejado en ese bote pequeño mientras escuchaba su corazón latir de manera errática.
Si alguien había cambiado desde ese entonces, era Zoro. Le había dicho a Luffy que lo seguiría, pero si el sueño de Luffy se interponía en su camino no dudaría en matarlo.
El sueño de Luffy se había convertido, básicamente, en el de Zoro. Era un sueño que estaba dispuesto a defender hasta su último aliento.
Pero no era un idiota. Su lealtad y gratitud hacia Luffy no tenían limites, pero sabia cuando trazar una línea.
Como en este momento.
"Luffy." Dijo con fuerte suspiro mientras cambiaba su postura. "No vamos a ver cuánto tiempo puedes permanecer bajo el agua antes de quedarte inconsciente. Es suicidio. "
" ¡Pero Zoorrroooo, quiero saberlo! " Luffy gimió, mientras estaba dando vueltas para hacerle una mueca infantil a Zoro.
Se resistió a una pequeña sonrisa. "No voy a salvarte el culo cuando te estes ahogando."
"¡Claro que lo harás! Zoro siempre me salva." Luffy sonrió. Zoro sintió que su corazón saltaba ante esa sonrisa y amenazo con una mueca tirando de sus labios, aunque desistió con rapidez (Luffy fue el único que sonrió en realidad).
"Pero si no lo haces apropósito, idiota. "
"Hmph ¡Quizas Jinbei me salve!" La cara de Luffy se ilumino de repente. "¡Hey! ¡¿Crees que Sanji ya ha terminado de hacer la comida?! ¡Me muero de hambre!"
" ¡Literalmente acabas de comer!" Sanji grito desde la cocina.
"¡Si, pero eso fue hace una hora! ¡Quiero comida ahora mismo!"
"Haz tu propia comida, Luffy." Zoro se dio vuelta, dando a entender que, si Luffy caía por la borda, no iría a salvarlo.
Definitivamente no lo haría.
(Si lo haría)
"Sabes que no puedo cocinar."
"Pero estas dispuesto a comer cualquier cosa, y eso incluye tu propia comida. ‘’ Zoro señalo.
Luffy sonrió de nuevo ¡Cierto, entonces iré a cocinar algo! "
Zoro cerro su ojo antes de endurecerse ante el sonido de un cuerpo golpeando el agua. Lo siguiente que escucho fue a Luffy gritando ´´ ¡ME ESTOY AHOGANDO! ´´
¨No lo hagas, no lo hagas, no lo hagas. Zoro pensó, mientras la vena en su frente palpitaba. Haz que otra persona vaya por él.
"¡ZOOOROOOOO!"
"¡MALDITA SEA, LUFFY!" Zoro tiro sus espadas y se zambullo sobre el borde.
De vuelta a bordo, empapado, Zoro estaba haciendo todo lo posible, mientras temblaba, para exprimir toda el agua de su abrigo. Ya se había cambiado por una camisa blanca y pantalones negros, pero no significaba que no tuviera frio.
Luffy estaba sentado a pocos metros de él riéndose mientras Sanji, a regañadientes, le entregaba un plato de carne, sin antes de golpear de golpear a su capitán en la cabeza y chasquear: "¡IDIOTA, SOLO TENIAS QUE ESPERAR UNOS MALDITOS MINUTOS!"
Zoro tiro su abrigo a un lado al mismo tiempo que miraba a Luffy y contenía sus ganas de golpearlo.
"¡Yo estaba bien!"
"¡Te podrías haber ahogado!"
"¡Zoro estaba ahí! ´´ Luffy le sonrió al espadachín de pelo verde: " ¡Zoro siempre está ahí!"
Aunque eso calentó el corazón de Zoro, también lo hizo enojar más allá de lo posible. Estúpido, pensó. Ya ver los próximos titulares: El reciente emperador, Luffy el "Sombrero de Paja muere estrangulado por si primer oficial.
Sonrió ante la imagen mental.
´"Un día, cabeza de musgo no estará allí para salvarte." De repente, su estado de ánimo fue en espiral cuesta abajo. Zoro miro al cocinero, pero este no había terminado de hablar." Un día harás algo increíblemente estúpido, y el no estará ahí para evitarlo ¿Y sabes que pasará? Sanji pincho a Luffy en el pecho. "Morirás."
"¡No es cierto! Zoro SIEMPRE estará allí." Luffy respondió de manera confiada y gano otra patada de Sanji.
Zoro apretó su mandíbula y aparto la vista de la conversación.
Luffy pone demasiada confianza en él, eso era obvio. Incluso el espadachín tenía sus límites, tenía un historial de ser incapaz de ayudar. Wano era un ejemplo, cuando todos creían que Luffy había muerto.
El otro ejemplo es...
Su corazón y estomago se retorcieron simultáneamente en su pecho mientras recordaba el periódico que comunico la muerte de Ace. Recordó lo inútil que se sentía sabiendo que, mientras Luffy estuvo allí para todos ellos, Zoro no pudo estar ahí para él. Claro que había intentado volver con su capitán, pero sus planes se vieron completamente arruinados. Todavía le tenía cierto resentimiento a Kuma por haberlos separado.
Odiaba sentirse indefenso. Nunca había experimentado esa sensación, y sumándole la desaparición actual de Sabo y su posible muerte, Zoro sabe que no puede irse del lado de Luffy. Si resulta que Sabo de verdad está muerto, Zoro estaría ahí para él.
Estúpido Sabo, pensó Zoro con un gruñido ¿Hizo una tarjeta de vida para Luffy y no se molestó en hacer una de él y dársela a su hermano? ¡Podríamos saber si el bastardo estaba vivo si lo hubiera hecho!
" ¡Hey, cabeza de musgo¡ ¿Estas escuchando? " La mano de Sanji empujo su cabeza y Zoro se giró para golpearlo.
" ¡Quita tus estúpidas manos de mí!"
"Luffy dice que quiere a pescar, así que prepara tu perezoso trasero y asegúrate que no se caiga de vuelta del Sunny. "
Zoro suspiro mientras agarraba su abrigo y se dirigía hacia Luffy.
"Es imposible que aprenda..."
" ¡SE FUE PARA EL OTRO LADO, IDIOTA!"
" ¡CALLATE. ¡CEJAS RIZADAS!2
Cuando logro encontrar a Luffy (que tuvo que estar moviéndose del barco porque no había que Zoro se perdiera en su propia casa), este se encontraba con la mirada clavada en el mar, extrañamente tranquilo, mientras sostenía una caña de pescar con sus manos.
Zoro se sentó a su lado, su aura malhumorada fue su saludo.
"¡Hola!" Dijo Luffy con una sonrisa radiante "¡Estoy pescando!" Zoro cruzo las piernas, poniéndose cómodo y le respondió: " Obviamente. " Luffy era tan ruidoso que ahuyento la mayoría de los peces, aunque a su vez era demasiado terco que no se iría hasta encontrar algo. Y luego estaba el hecho de que a veces se comía la propia carnada, dando a entender que está dispuesto a comer cualquier cosa.
"¡Quiero atrapar a un Rey del Mar! ¡O tal vez esos peces gigantes que vimos en Zou! ¡O incluso pueda conseguir un- "
"¡Estas asustando a los peces, idiota!" Finalmente colmo la paciencia de Zoro y su puño se estrelló contra su cabeza, que, en realidad, fue culpa del propio Luffy por no activar su haki de observación.
"¡Ouch! ¡Eso fue grosero!"
"¡No me quedare aquí todo el día, Luffy! ¡Así que cállate y atrapa algo!"
"¡Si no te vas a quedar aquí, entonces vete!" Luffy protesto, frotando la parte de su cabeza en donde formaba un chichón.
"¡No puedo hacer eso! ¡Tengo que estar aquí en caso de que te caigas! ¡Otra vez! ¡Sino te ahogaras, maldita ancla de goma!"
"¡No soy un ancla!"
"¡Podrías serlo!"
Continuaron así por bastante tiempo, y aunque Zoro nunca lo admitiría en voz alta, puede ser que se haya divertido discutiendo con Luffy que con cualquier otra cosa.
Sin embargo, esa discusión se vio interrumpida por Luffy y apetito inagotable.
El silencio había caído sobre ellos por una vez y solo se escuchó el gruñido del estómago de Luffy, mientras Zoro se dedicó a apreciar el extraño silencio que se había formado, ya que el en el Sunny no era para nada normal la tranquilidad al tener un capitán tan inquieto como Luffy.
La cálida presencia de Luffy mantuvo sus preocupaciones (la mayoría de las veces) a raya. Así que Zoro, hombro a hombro con su capitán, se preocupó por disfrutar el agua quieta mientras rogaba que puedan pescar algo.
Había pasado quizás una hora y media desde que Zoro se quedó sentado allí, de los cuales diez minutos fueron un silencio armonioso. Y entonces, Luffy decidió destruirlo por completo.
"Algún día voy a morir.”
El pánico estallo a través de la columna vertebral de Zoro y giro su rostro hacia Luffy y abrió su boca para responderle, pero su capitán lo corto al colocar su mano en su mandíbula.
"Voy a morir, y no habrá nadie para impedirlo. Lo más probable es que muera por la ejecución o la vejez. "
"No vas a morir. " Zoro rompió, mientras apartaba la mano de su boca.
"Voy a morir.”
“No lo harás.”
“Lo hare.”
“¿Por qué diablos decidiste sacar el tema?”
“Porque sé que Zoro no siempre va a estar ahí para salvarme.”
Ah. Ahí estaba.
La repentina sensación de que Zoro había decepcionado a su capitán, le había fallado, le había sido inútil y era alguien sin valor, comenzó a filtrarse en el corazón del espadachín.
“Si, estaré.” Zoro protesto a su vez que apretaba la empuñadura de su espada Enma. “Siempre estaré ahí para ti, Luffy.”
“No, no podrás.”
“Si esto es sobre Marineford-” Zoro se encontró con la mirada en la cicatriz en forma de X en el pecho de Luffy, su garganta se secó. “Escucha Luffy, yo intenté lo más que pude, hice todo lo-”
“¡No es eso! Se que lo intentaste todo.” Luffy sonrió. “¡Pero sé que Zoro no siempre estará allí! ¡Ni nadie a bordo! Un día todos alcanzarán sus sueños y se irán.” No, no, no. No te vamos a dejar de esa manera. Eres nuestro capitán. Yo no lo hare nunca, jamás. Mi sueño es tu sueño, y el tuyo es el mío. Estaré a tu lado para siempre. “Te echaré de menos.” Luffy continuo, como si hace unos pocos segundos no hubiera mandado a Zoro en un estado mental repleto de pánico. “Los extrañare a todos ustedes ¡Pero mientras tanto, sé que siempre estarás aquí!”
Zoro tenía la garganta seca. No podía hablar, no podía pensar con claridad. Quería decirle a su amigo, a su capitán, que siempre estaría allí. Que jamás se iría de su lado.
Pero nada escapo de sus labios.
Luffy tenía ese extraño habito, que de la nada, se volvía muy serio, y nunca fallo en que Zoro recibiera un latigazo cervical.
“El sol no puede morir.” Su boca formo las palabras antes de que pudiera procesar lo que estaba diciendo. “Así que ¿Cómo puedes morir?”
Luffy inclino su cabeza hacia un lado y Zoro lucho con el impulso de golpear en la cabeza a su capitán. “¿Que significa?”
“Eres...ya sabes, el Dios del Sol.” Zoro aclaro su garganta, dándose cuenta de lo estúpido que sonaba. “¿O al menos tu fruta lo es! Así que ya solo-”
“Puedo morir.” Luffy interrumpió con firmeza. Una extraña mueca paso por su rostro. “¿Lo habre hecho alguna vez antes? De todos modos- ¡Hey! ¡Atrape algo!”
Zoro presiono a Luffy con una mano para evitar que se cayera mientras la cuerda se apretaba y hacia presión en los brazos de los piratas.
“No voy a ir detrás de ti si te caes.” El espadachín gruño mientras Luffy el tira y afloja con la cuerda.
Pero lo harás. Siempre lo harás. Una voz muy parecida a la suya resonó en su nuca.
-------
Zoro nunca lo admitiría.
Habían pasado unos días de la extraña conversación de “algún día voy a morir”, y Zoro nunca admitiría que estuvo más pegajoso y denso con Luffy.
No importa lo que dijeran los demás, Zoro jamás fue pegajoso antes. Nunca lo había sido, ni siquiera antes de la conversación. Claro, hizo todo lo posible para vigilar a Luffy en todo momento (a menos que estuviera dormido) pero ese era su trabajo, así que lo hizo.
Pero no era ser denso n mucho menos pegajoso. Si alguien era pegajoso, Luffy es ese tipo de persona. El hombre de goma era una boa constrictora que le encantaba exprimirle la poca paciencia que le quedaba a Zoro.
O sus pulmones también.
“Zoooorrrooo.” Gimió Luffy mientras envolvía sus brazos alrededor del cuerpo del espadachín y acercándolo. “¡Quiero pelear!”
“Ahora no.” Zoro abrió su ojo para mirar a su capitán. Había estado tratando de dormir, pero por supuesto, su siesta fue interrumpida por su molesto capitán.
Tomo la cara de este entre sus manos, que tenía esa maldita expresión de ojos de cachorro (un arma muy temible y peligrosa) y un puchero demasiado grande que solo Luffy podía parecer tierno.
Después de casi tres años, Zoro memorizo cada una de las expresiones que Luffy podía hacer. Pero parecía que la lista no terminaba nunca, porque cada vez que Zoro pensaba que la lista estaba cerrada, una nueva aparecía de la nada.
Como los ojos de cachorro, Zoro no tenía idea de cuando Luffy aprendió a hacer de esos, pero cuando los combinaba con un adorable puchero, Luffy podía salirse con la suya casi con cualquier cosa.
Casi.
“¡Pero yo quiero hacerlo!”
“No siempre consigues lo que quieres, Luffy.” Cerro su único ojo. “Lo cual era obvio porque estoy tratando de dormir una siesta.”
“¡Bueno, pero ya no lo harás! ¡Peleemos!”
“Tch.” Zoro miro. No podía mentir, le gustaba ´luchar´ contra Luffy. Aunque no sabía si calificaba como ´pelear´ en vez de entrenar. Luffy y el, solo habían luchado en serio una vez ¿Y fue en Whiskey Peak? Luffy pensó erróneamente que los cazarrecompensas eran agradables y se enfureció contra Zoro, que solo traba de proteger a su capitán. Nami los había noqueado antes de que alguno de los dos podía coronarse como victorioso, lo cual fue algo bueno, porque ambos estaban luchando, con al menos, una pequeña intención de matar.
Pero eso fue hace años. Ahora, Zoro no sabía si podría lastimar a su capitán de verdad. Tal vez si fuera necesario, seguro, y lo que hacían durante el entrenamiento no se consideraba como peligroso.
Sin embrago, Zoro tenía una leve curiosidad por saber quién ganaría.
“De acuerdo.” Dijo al fin, quitándose a Luffy de encima.
Luffy sonrió al espadachín mientras se colocaba en su típica posición de pelea y se sonaba los nudillos. “¡Perfecto! ¡Hagamos cien partidos!”
“Lo siento ¿Qué?”
“¡Era lo que Sabo, Ace y yo solíamos hacer cuando éramos niños! ¡Jugábamos cien partidos al día! Siempre contra ellos porque eran muy fuertes, pero estoy seguro de que puedo ganar ahora.”
Si, en especial con tu habilidad que hace que puedas pelear de la forma que demonios quieras, pensó Zoro con una suave sonrisa. Una sonrisa que solo reservaba para su capitán y el amor por beber. Empujo la cabeza de Luffy, devolviéndole el sombrero y despeinaba su cabello. “Ya veremos, Capitán”
“¡Voy a ganar, ya verás! ¡Incluso Ace estuvo de acuerdo en que me hice mucho más fuerte!”
Zoro desvaino a la Wado Ichimonji y Kitetsu III sin decir nada.
Le causaba cierto disgusto cuando Luffy hacia una simple mención sobre Ace. Todo lo que hacía era reunir arrepentimiento en su cabeza ¿Cómo no pudo estar allí para su Capitán, su amigo, después de que su hermano haya muerto? ¿Qué tipo de primer oficial era?
Y con los problemas actuales en torno a la posible muerte de Sabo, estaba nervioso con la posibilidad de separarse de Luffy. Si Sabo estaba muerto, tenía que estar allí para su amigo. Al igual de las incontables veces que Luffy estuvo ahí para ellos, donde demostró ser un Capitán que vale la pena seguir, un Capitán por el que vale dar su vida (y corazón).
Zoro puede haber respetado a Ace en gran medida por ser un hermano mayor sobreprotector y fácil de convivir, pero le resulto difícil el agrado si cada vez que era nombrado hacía que Zoro se dé cuenta de lo débil que era.
Luffy puso su brazo hacia atrás cubriéndolo con una buena capa de haki. Un buen plan para luchar contra Zoro, ya que los golpes no solían afectarlo tanto, pero los objetos sí.
(Igual que el garfio de Crocodile...Estúpido. Estúpido, él era débil, Zoro era débil por ser incapaz de defender a su Capi-)
Lo vio antes de que ocurriera; Luffy lanzo un golpe elástico dirigido a la cabeza de Zoro, antes de seguirlo con patada.
Zoro se agacho justo a tiempo, utilizo a Wado para bloquear la patada que no pudo esquivar. Se deslizo por la cubierta, deteniéndose a varios metros de la baranda del Sunny.
Sonrió. “¡No seas blando conmigo, Luffy! ¡Tú lo pediste!”
“¡Shishishi, nunca seré blando contigo!” Luffy apretó los puños y se puso en posición de lucha otra vez. Su sonrisa era malvada, casi depredadora. Una sonrisa por la que Zoro estaba hambriento. Una sonrisa hambrienta de pelea.
Zoro salto hacia delante.
La lucha duró un tiempo, el sol ahora se ha ido y luna alumbraba en el horizonte, pero dejó atrás el deseo de continuar. Así como un poco de desaliento. Maldita sea, pensó Zoro mientras se derrumbaba al suelo, aspirando un poco de aire. Algún día, algún día podré vencerlo. Algún día seré lo suficientemente fuerte como para hacerle usar Gear 5.
Un cuerpo se derrumbó encima de Zoro. “Luffy, quítate de encima.”
“No. Estoy cansado y el pecho de Zoro es una gran almohada.”
Su corazón saltó de un latido, pero golpeó a Luffy en la cabeza. "¡Ve a dormir en tu hamaca, idiota!"
"¡De ninguna manera! ¡Voy a dormir sobre ti"
Zoro se puso espaldas mientras daba un gruñido de irritación. Era mayormente juguetón, no le importaba que Luffy colapsara sobre él así. Pero Luffy diciendo que el pecho de Zoro era una buena almohada definitivamente le hizo algo a su ego.
¿Por qué más se sonrojaría?
“Bien, haz lo que quieras. Parece que nunca puedo detenerte." Se quejó por fin, cerrando el ojo. Ya podía oír a Luffy roncar como un rey del mar y se río. "No como me gustaría. No es como si cualquiera pueda detenerte. Eres una fuerza inamovible."
Pero no inmortal.
Cállate, se dijo Zoro. Cruzaremos ese camino cuando lleguemos allí. Y no lo haremos, no por mucho tiempo.
Todavía puede ser torturado. Ejecutado. Asesinado.
Zoro cerro su ojo más fuerte como si eso pudiera ayudar, nunca lo hizo. Por supuesto que no.
Pensaste que Kuina era imparable y mira lo que le paso.
Se necesito toda la fuerza de voluntad de Zoro para no lanzar a Luffy fuera de su cuerpo por accidente. Mierda ¿Por qué tenía que recordarla justo ahora?
A su lado, la Wado Ichimonji se sentía más pesada de lo normal. Siempre ocurría cuando pensaba en ella.
Cállate. No hay forma de que eso le pase a Luffy. No cuando yo estoy aquí.
Encontró su brazo sobre los hombros de Luffy, y acerco al pirata para tener un intento de consuelo. Como si hacer eso le pudiera asegurar que Luffy estaba ahí; vivo e ileso.
En otras ocasiones, no le gustaba sobrepasar ese límite de cercanía. Lo solía ignorar si pasaba algo. Además, no se suponía que el fuese el que iniciara el contacto físico con Luffy. Siempre era el hombre más pequeño el que iniciaba esas acciones.
Nunca Zoro.
Pero esta vez sería diferente.
Siente como sus músculos se burlan de él, inclina su cabeza hacia abajo para mirar a Luffy mientras lo acerca. Luffy ya estaba empezando a babear, por suerte solo sobre la camisa de Zoro.
No eres lo suficientemente fuerte. Eres débil.
Ella cayo por las escaleras. No había nada que pudiéramos hacer.
Sabes que no fue lo que paso. Ella se rindió.
Un fuerte resoplido de Luffy sacó a Zoro de su debate mental y volvió a la realidad. La voz (la suya propia) se quedó en silencio. Miró a su salvador, y resistió una sonrisa mientras Luffy se daba la vuelta para mirar hacia el otro lado, hurgando en su nariz incluso mientras dormía.
“Carrrneeee.” Murmuro Luffy.
"Siempre sueñas con carne, ¿eh?" musitó Zoro como si nada hubiera pasado. Pero algo sucedió, y el temblor de su mano lo hizo obvio.
Su corazón estaba martilleando dentro de su pecho, incapaz de establecerse después de esos pensamientos desalentadores.
La cara de Kuina brilló en la mente de Zoro, y frunció el ceño hacia él. La cara se había desvanecido hace mucho tiempo, las características exactas habían desaparecido, pero aún podía recordar su cabello azul y sus ojos marrones. Recuerda su voz, su risa, su fuerza.
Aun podía recordar el funeral.
“Kuina está muerta.”
El espadachín se tragó las emociones que habían empezado a hervir en su garganta, empujándolas hacia atrás.
Luffy no necesitaba un Primer Oficial emocional y llorón. Necesitaba una mano derecha confiable, fuerte e intrépida. Su amigo.
Asi es como Zoro tenía que ser.
Llorar por Kuina después de años de su muerte es inútil. No había forma de recuperarla. Estaba muerta. Zoro nunca la volvería a ver (aunque esa chica de la marina se pareciera a ella.)
Zoro necesitaba parar y recordar que tenía una nueva familia, nuevos amigos.
Comenzó a tararear tranquilamente, mientras escuchaba los sonidos del barco. Podía oír a Sanji cocinar algo en la cocina y ser un blandengue mientras Chopper le hacía algunas preguntas sobre su invulnerabilidad; Usopp y Franky jugueteando con un invento nuevo; Nami y Jinbei discutían el siguiente curso de acción con Robin, quien estaba leyendo en la esquina; Brook tocaba el violín, un dulce sonido melódico que vibraba a través de la madera de Sunny.
Y, por supuesto, los ronquidos desagradables (adorables) de Luffy con los fragmentos aleatorios de conversaciones sobre su sueño, a la vez que se revolcaba sobre el pecho de Zoro.
Esta es mi familia. Zoro pensó con una cálida sonrisa. Y no van a ir a ninguna parte.
oro se despertó con las manos apretando su camisa con fuerza, un cuerpo retorciéndose contra el suyo.
Zoro se despertó con unas manos apretando su camisa con fuerza, un cuerpo retorciéndose contra el suyo.
¡Luffy! ¿Está herido? - y miró fijamente a su capitán.
No pudo haber pasado mucho tiempo desde que Zoro se durmió, porque el sol seguía desaparecido, reemplazado por una luna brillante. Una luna brillante que se posaba sobre Luffy, iluminando sus rasgos para que Zoro pudiera ver que paso.
Desearía no haberlo visto.
"¿Luffy?" Zoro logró decir, pero incapaz de pensar correctamente.
La cara de Luffy estaba cubierta de sudor, retorcida de dolor, y tenía las dos manos alrededor de la camisa de Zoro como si tuviera miedo de que el hombre de pelo verde se desintegrara en sus dedos.
Temblaba, respiraba de manera errática. Sus labios formaban algo mientras lloriqueaba.
Zoro se inclinó, las manos flotando sobre Luffy. ¡¿Qué se supone que debo hacer?!
“¡Ace-- Sabo—No!” Susurro Luffy. “¡Ace!”
Zoro se quedó inmóvil. Su cerebro se detuvo mientras Luffy continuaba, acurrucado con más fuerza cuando las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.
Mihawk le había dicho a Zoro que Luffy podría tener un trauma por la muerte de Ace. Escuchó la idea de que Luffy incluso tenía terrores nocturnos, pero él mismo nunca lo había presenciado. Zoro asumió que los sueños se habían desvanecido después de dos años.
Pero aquí estaba, presenciando algo que dolía más que nada que Zoro hubiera sentido.
Nunca había oído a Luffy sonar tan dolido, tan indefenso, tan desconsolado. Nunca lo había visto tan asustado. Sentía que se estaba entrometiendo en algo que nunca debería haber visto.
Tenía sentido para Zoro, por desgracia. Sus pocas células cerebrales podrían reunir suficiente información y fuerza de voluntad para darse cuenta de que la supuesta implicación de Sabo con el rey Nefertari y la posible muerte, fue suficiente para enviar a Luffy en espiral hacia abajo.
No sabía qué hacer.
"Luffy. Luffy, despierta." Siseó Zoro, agarro a Luffy y lo sacudió suavemente. "¡Luffy! ¡LUFFY!"
Maldición. ¿Qué coño se supone que debo hacer? Zoro pensó, apretando los dientes. ¡No sé cómo consolarlo! ¡Quizás Robin, Nami o Jinbei sabrían que hacer en este tipo de situaciones.
¡No puedo despertarlo!
¡¿Por qué no puedo despertarlo?!
Maldita sea... ¿qué debo hacer?
Debes consolarlo. Por supuesto, pero--
Sus pensamientos se cortaron cuando Luffy se aferró a Zoro, manteniéndose cerca del cuerpo del espadachín y enterrando su cara en su pecho.
El cuerpo de Zoro se movió por instinto. Sus brazos envolvieron a Luffy, y lo abrazo.
"Luffy. Sh, Está bien." Se las arregló para decir. ¿Lo está? ¿De verdad? Nunca lo he visto así. Se siente raro. Esto no es correcto-
Luffy gritó, solo una palabra. Su hermano Sabo.
En un instante, Zoro pudo ver a la tripulación salir de sus respectivas áreas, acercándose a donde estaban Zoro y Luffy.
"¿Qué pasó? ¿Quién está herido?!" Preguntó Usopp, manos levantadas como si estuvieran listas para luchar, pero escondidas detrás del gran cuerpo de Franky.
"Luffy!" Jinbei, siendo el tipo inteligente que era (¿era inteligente? Se unió a los Sombrero de Paja. Eso decía mucho) se dio cuenta primero. La tripulación miró la escena ante ellos. Luffy, completamente fuera de lugar, temblaba de rabia y dolor mientras se aferraba a Zoro, que estaba sentado allí torpemente con los brazos alrededor de Luffy mientras intentaba ayudar.
¡Dámelo!" ordenó Chopper, ya en su forma más grande.
"¿Qué está pasando?" Preguntó Sanji, mirando a Zoro como si él fuera la razón por la que Luffy era así.
"No lo sé. Me desperté y él estaba temblando y mencionaba a Ace y Sabo-"
"Terrores nocturnos," maldijo Jinbei. "Pensé que se habían ido."
"La noticia sobre Sabo podría haber disparado-"
Chopper alejó a Luffy de Zoro, quien se encontró tratando de recuperar a Luffy, pero una poderosa patada en la espalda hizo que su cara se plantara en el bosque.
“¡Hey, cabeza de musgo! Deja a la gente con emociones reales maneje esto.” Siseo Sanji.
“¡Tengo emociones!” Zoro se puso de pie.
“¿En serio? ¡Si estas con el ceño fruncido todo el maldito tiempo!”
“Maldito imbe--”
“¿Pueden pelear en otro momento?” Nami se quebró e hizo con una gran rapidez que Sanji parara y se le formen corazones en los ojos para luego decir ´ ¡Por supuesto que sí, Nami-san! ´ "¡Luffy nos necesita y ustedes dos están peleando como niños! ¡Zoro, eres el primer oficial! ¡Deberías saberlo mejor, idiota!"
No quería admitirlo, pero Nami tenía razón.
Zoro maldijo y giro sus talones para ir detrás de Chopper, pero Jinbei lo detuvo.
Había una cierta mirada en los ojos del viejo hombre pez. "No quieres estar allí cuando se despierte", advirtió Jinbei. "Casi destruye el barco de Law cuando se despertó por primera vez y atacó a los Piratas del Corazón imprudentemente. No hay confirmación de que te reconozca."
"¡Necesito estar ahí para él!"
"Todos queremos, Zoro, pero si es tan malo como Jinbei piensa que podría ser...", dijo Usopp, con la voz apagada mientras Zoro lo miraba.
“Debes escuchar a Jinbei, Zoro.” Dijo Robin. Y coloco su mano sobre el hombro del espadachin. Zoro estaba tentado a empujarla, gritarle que no entendía, que nadie lo hacía.
Luffy. Pensó, mirando hacia donde Chopper había desaparecido con su capitán a cuestas.
"Todos sabemos que estás enamorado de él, pero escucha a Jinbei y Robin-chan." Sanji gruñó, sacó un cigarrillo y lo encendió.
Zoro se enfureció, y tardo menos de dos segundos en desvainar una de sus espadas y apuntarle a Sanji. “¿¡Que dijiste?¡”
"Fue una broma." contestó Sanji, ni un poco desconcertado. "Ahora, cálmate."
"Yo no estoy- él es mi capitán. ¡Él es nuestro capitán! ¿Puedes culparme por estar preocupado?!" Zoro parloteó, su cara notaba disconformidad. "¿Por qué ninguno de ustedes se preocupa?"
"Porque Luffy despertará mañana y será como si nada hubiera pasado." Brook respondió. "Tú lo sabes."
No puedo perderlo de vista, no puedo perderlo a el también.
Robin apretó el hombro de Zoro. "Claro que estamos muy preocupados por Luffy. Pero ya sabes cómo es."
Zoro miró a la tripulación, entendiéndolo.
A pesar de la bravuconería del cocinero Sanji estaba moviendo nerviosamente la tapa de su encendedor, sus cejas rizadas temblaban de agitación. Nami estaba preocupada por sus labios, y Usopp estaba (de verdad) temblando. Franky estaba jugando con sus botones de una manera que solo podía parecer nerviosa, y Brook se estaba mordiendo sus dedos huesudos. Jinbei y Robin parecían ser los únicos sin signos físicos de preocupación, pero podía verlo en sus ojos.
Y aquí estaba, la mano derecha del futuro rey de los piratas, fuera de sus cabales.
Necesitaba controlarse a sí mismo.
Zoro respiró hondo, deslizando a Enma hacia su vaina.
No puedo dejarlo solo necesito verlo necesito verlo necesito verlo necesito verlo.
"¿Cuánto falta para la próxima isla?" preguntó Zoro a Nami.
"Un día o dos, tres como máximo. ¿Por qué?"
"Necesitamos reabastecer la comida. sospecho que Luffy ahogará todo esto en carne."
"Mierda, tienes razón..." murmuró Sanji, que se ganó una sonrisa victoriosa del espadachín.
"Deberíamos turnarnos," dijo Zoro por fin. "Vigilándolo."
"Zoro, Jinbei acaba de decir-"
"No en la misma habitación." Zoro interrumpió a Usopp, los ojos fijos en donde había estado durmiendo pacíficamente no hace ni 20 minutos. "Justo afuera. Como hacer guardia, por si Chopper necesita ayuda. Dudo que Luffy ataque a Chopper, pero probablemente no estará en el estado mental correcto cuando despierte."
“Por fin has usado las neuronas ¿Eh?” Sanji se rio.
“Solo por y para Luffy:” Zoro respondió, y aguanto sus ganas de golpear al rubio.
Volvió su mirada hacia el mar.
“Estará bien.” Zoro dijo como si nada hubiera estado a punto de atacar a cualquiera de sus compañeros de tripulación por no dejarlo ver a su capitán. “Es Luffy.”
“¿Qué hay de Sabo?” ´Pregunto Brook.
“Sabo es fuerte," dijo Robin con una sonrisa de conocimiento. "Imprudente, pero fuerte. Sin embargo, no es alguien que mataría a un inocente. Si Luffy cree que no mató al rey Nefertari, entonces no lo hizo. Y Sabo no moriría, no ahora. Tengo el presentimiento de que la muerte no lo detendría de proteger a Luffy."
Zoro se sentó, ignorando la forma en que su cuerpo se sentía frío y ligero sin el peso de Luffy. Trató de ignorar la imagen de la dolorosa cara de Luffy que aparecía en su mente, y el eco de su valiente capitán y sus asustados lloriqueos.
Trato de borrar esa imagen de su cabeza lo más rápido posible. Pero no pudo.
La preocupación seguía molestándolo como un mosquito. El odio por su incapacidad para ayudar a su capitán se quemó en su pecho, y se encontró incapaz de dormitar, incluso cuando la tripulación se dispersó después de hacer un plan.
La preocupación seguía apuñalándolo en el pecho, hasta el punto de no quedarse quieto.
´A la mierda, voy a ir a verlo. ´
"¡Zoro!" exclamó Chopper, mirándolo fijamente. "Ahora no es un buen momento, estoy comprobando las heridas de Luffy."
"¿Heridas?" ¿Se lesionó? ¿Cuándo? ¿Qué es lo que no había visto?
Chopper asintió. "O, bueno, las heridas de su pelea con Kaido. Pensé que ahora sería un buen momento para hacer un chequeo desde que Luffy ha estado un tanto fuera en los últimos días.
Zoro asintió. Es bueno saber que no son heridas nuevas. "¿Y? ¿Cómo están?"
“¡Esta sanando muy bien! Habrá algunas cicatrices en el peor de los casos, pero eso es lo normal." Chopper dio la vuelta para hacer frente a su escritorio. "Es un milagro que sobreviviera a todo eso."
"Tiene al mejor médico del mundo a su lado," musitó Zoro, frotando con cariño la cabeza de Chopper.
El reno dio una risita tímida mientras su rostro peludo se volvía rojo brillante.
Zoro se volvió hacia Luffy. "Si no fuera por el hecho de que eres tú quien lo trata, estaría más preocupado. Pero sé que lo tienes controlado. ¿Cuál es el estado de estos terrores nocturnos?"
El silencio de Chopper le hizo volver a la derecha en la confusión. Chopper estaba mirando su libro con el ceño fruncido, su pequeña nariz azul temblando. "No soy psicólogo, pero estoy de acuerdo con el hecho de que volvieron debido al incidente de Sabo. Luffy ya perdió..." La voz de Chopper desapareció, y no por primera vez, Zoro se dio cuenta de que su tripulación sentía tanta culpa como él por no estar allí durante Marineford. "Ya perdió a Ace, y creyó que había perdido a Sabo una vez. No me sorprendería si esa fuera la razón. Pero eso posiblemente indicaría que tiene TEPT-"
"TEPT?"
"Trastorno de estrés postraumático, Zoro." Chopper frunció un poco más el ceño. "Se obtiene de eventos muy pero muy traumáticos. Y si consideramos cómo murió su hermano, el estrés postraumático no sería un diagnóstico inverosímil."
"¿Hay alguna manera de prevenir los terrores nocturnos?" Esa fue la pregunta principal de Zoro.
No quería volver a despertar para ver esa mirada en la cara de Luffy. Se suponía que Luffy debía sonreír, reírse, estar lleno de alegría.
No... dolor, tristeza, dolor y rabia.
Si hubiera alguna forma de que Zoro mantuviera esa mirada lejos de su cara de Capitán, la tomaría.
"No lo sé, lo siento." Chopper suspiró, frotándose la cara con una pezuña. "Supongo que tal vez mantener el tema de Sabo al mínimo?"
"Podemos intentarlo." Recordó su entrenamiento, lo emocionado y entusiasta que estaba Luffy cuando mencionó su infancia con sus hermanos.
‘¿Hablaría así de mí?´
"Sabo debería haber hecho una tarjeta de vida de sí mismo y dársela a Luffy. Todo este lío no sucedería si lo hubiera hecho.
“Mmmm. Bueno, hora de salir, Zoro." Dijo Chopper. No de mala manera, solo... Estaba actuando de manera profesional. Estaba haciendo su trabajo.
Pero lo sentía por Chopper, Zoro no iba a ninguna parte. Aunque le dijera a la tripulación que hiciera guardia fuera de la habitación, iba a estar dentro.
Podía ver a Luffy ahora, con su cara todavía retorcida y su cuerpo retorciéndose como si estuviera luchando contra algo.
Zoro no iba a dejar a Luffy así.
"Lo siento Doc, pero me quedo." Zoro se sentó en la esquina de la cama, una sonrisa adornaba su rostro. "Tengo que asegurarme de que mi capitán está bien."
"Zoro, te lo dije-" Chopper soltó un gemido exasperado, murmurando algo sobre idiotas y su terquedad, antes de saltar a su silla y sacar un libro médico. "Bien. Pero será mejor que ayudes mientras estás aquí."
"Por supuesto. ¿Qué debo hacer?"
"Ayúdame a aplastar algunas de estas hierbas por aquí, hay un montón de ellos."
"Sabo…" Murmuró Luffy mientras Zoro pasaba. Una mano le arrebató el brazo y el espadachín se puso rígido, volviéndose para mirar a Luffy.
Maldita sea. Maldita sea.
Todo lo que podía ver era un cadáver, mirándolo con la acusación fresca en la boca muerta: me fallaste.
Cerró los ojos cuando Luffy acercó el brazo de Zoro, diciendo algo sobre Sabo y Ace, voz que se elevaba para un grito. Pero Zoro no podía oír, estaba demasiado ocupado con borrar la imagen de su mente.
No le fallé. No puedo fallarle y no le fallaré. No puedo pasar por eso otra vez.
Zoro apartó el brazo, volviéndose hacia Chopper con una tensa y pequeña sonrisa mientras Luffy se quedaba quieto. "Vamos a trabajar, ¿de acuerdo?"
Se volvió para mirar a Luffy por última vez. Este ahora estaba inmóvil, apretaba las sábanas con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos, pero no se movió.
Zoro alcanzó una mano, y quito con sumo cuidado el precioso sombrero de paja de Luffy y lo dejo a un lado. Miró a su capitán, que tenía el ceño fruncido mientras su pelo negro caía sobre su rostro.
Encontró su mano en el pelo de Luffy para dejarlo detrás de su oreja, y antes de que Zoro siquiera supiera lo que estaba pasando, la parte posterior de sus nudillos apenas estaban rozando la mejilla de Luffy.
Y por un segundo, vio los párpados del hombre más pequeño con la intención de abrirse, lo suficiente para mirar a Zoro.
La garganta de Zoro se secó. Todo parecía quedarse en silencio, excepto el repentino y duro latido de su corazón. Su cara comenzó a calentarse y tiró de su mano mientras los ojos de Luffy se cerraban de nuevo, la cara retorciéndose y relajándose.
El ruido volvió. La mano de Zoro estaba caliente. En realidad, sus nudillos estaban calientes.
Miro su mano, esperaba que quemara o algo asi. Era solo su mano con cicatrices y callos, sin quemaduras ni nada por el estilo.
“¿Chopper? ¿Luffy tiene fiebre?” Pregunto dubitativo.
El reno corrió, y apretó sus pezuñas contra la cara de Luffy para luego sacudir su cabeza. "No parece fi-- ¡Zoro! Tu cara es roja. ¿Estás bien?"
Zoro se dio la vuelta con rapidez. “Si. Estoy bien. Se sentía caliente, quiero decir, pensé que lo estaba.”
Casi pudo oír a Chopper fruncir el ceño. “Está bien, confiare en ti en eso.”
Zoro sostuvo su mano contra su pecho para comprobar los latidos.
Todavía se escuchaban los golpes.
'¿Que mierda?' Su capitán estaba pasando por un momento horrible, no era momento para fijarse en eso. Compórtate, Roronoa.
Se enfrentó a Chopper y obligó a su cara a enfriarse. (No estaba ojo. Tenía que haber sido un truco de la luz. ¿Por qué su cara estaría roja?) "Bien, terminemos con esto."
