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"Nunca sabréis quiénes son vuestros amigos hasta que caigáis en desgracia"
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Hay dos momentos en su vida que hicieron que la vida de Draco cambiara drásticamente, bueno, en realidad hay muchos momentos que arruinaron la vida de Draco; especialmente la marca de serpiente en su brazo. Pero hay dos momentos de los cuales se encuentra orgulloso, de haber tomado el mando de su cuerpo y hacer un cambio radical a su vida. Cuando su padre furioso por su sola existencia (Draco sospecha que era de la existencia del mismo Lucius, pero no entrara en detalles) lo envió con los carroñeros para trabajar, no sabe si reír o llorar cuando Ron Weasley es capturado; porque realmente al igual que Draco es simplemente otra pieza del juego en la guerra que no tiene control sobre sí mismo.
Draco odia a Greyback con todo su corazón, pero este no lo tocara, porque Draco tiene la marca y Greyback es una polla que no la tiene.
Así que voltea a ver a “Stanley Shunpike” o como luego se corrige, Barney Weasley con odio poco disimulado.
Los ojos de Ron habían brillado con odio y un leve pavor ante su mirada, pero Draco simplemente lo ignora.
—Lo conozco—habla en voz baja, pero Greyback ha volteado a verlo y nota el cuello de Ron moverse incomodo—es el primo de Ron Weasley, lo vi hace muchos años, sigue siendo una basura humana…pero es un sangre pura—añade viendo a Greyback con el mentón en alto.
Retándolo a que diga algo, pero al mismo tiempo aterrorizado de que diga algo.
El hombre lobo intenta intimidarlo con su tamaño, pero realmente lo ignora, porque nada puede ser peor que vivir con Voldemort en casa, así que si quisiera asesinarlo…
Todo sería más fácil.
—Lo llevaremos al ministerio—gruñe Scabior firmemente, pero Draco detiene los aullidos de los carroñeros con una explosión de magia involuntaria; todos voltean a verlo, pero Draco ha arrebatado la varita que supone es de Ron de las manos de uno de esos idiotas.
Tiene un temblor cuando coloca la varita en la mano de Ron, que parece verlo con ojos abiertos y debe notar su propio miedo.
Pero no importa.
—Este es el mundo que el señor tenebroso quiere, un mundo donde los magos de sangre pura son libres—técnicamente es mentira, había visto a Voldemort asesinar a magos puros por menos y dejando claro que este ideal de la pureza de sangre es otra mierda más a la lista de cosas negativas de su vida—así que vayan a traer lo que les pidieron y dejen a magos civilizados vivir en paz—añade tranquilamente empujando a Ron, que rápidamente se desaparece luego de darle una vaga mirada de duda.
Se fue.
Por lo cual Draco sonríe, porque no importa el cruciatus de Voldemort al enterarse que estuvo actuando tan orgulloso y arrogante, hizo algo que quiso y no que le ordenaron.
Ninguna maldición puede superar eso.
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La segunda cosa positiva que hizo, fue cuando en medio de la batalla en Hogwarts salto sobre Fred Weasley, o tal vez era George, no estaba seguro y probablemente nunca lo esté; uno de ellos no tenía una oreja, así que salvo al otro gemelo. Fue un acto impulsivo que no entiende de donde vino, pero cuando rodo con el gemelo lejos de la explosión y gimoteo por falta de aire; supuso que, si había salvado a un puto Weasley y el mundo no se detuvo, bien podría salvar a otro.
No necesitaban más muertes en esta maldita guerra.
Fred (sabría más adelante) lo había visto incrédulo, pero Draco simplemente lo empujo para que esquivaran otra maldición asesina; como si el mundo quisiera librarse de Weasleys o algo por el estilo, no es que un Draco más joven no hubiera apoyado al destino, pero la puta guerra cambia a todos.
Haber insultado a su padre y a Voldemort antes de la lucha, realmente lo puso como otro blanco potencial para asesinar como cualquier chico de Hogwarts.
Ambos gemelos volvieron a la lucha, Harry Potter murió o eso parecía, porque antes de saberlo todo era nuevamente luchas y Draco nunca estuvo más confundido de qué lado pertenecía. Cuando su madre llego para abrazarlo, Draco se dejó guiar por este lejos de todo este bullicio; el señor tenebroso estaba muerto y Draco podría vivir en relativa paz.
Siempre seria conocido como un mortifago y estaba preparado para las implicaciones, siempre que la perra de Voldemort no volviera a revivir.
Está vivo.
Sus padres están vivos.
Es más que suficiente.
Pero alguien tuvo que arruinar su tranquilidad.
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—Tienes que estar bromeando—gruñe Draco cuando luego de salir de azkaban, un lugar horrible y tenebroso donde estuvo solamente 4 meses mientras los juicios sucedían; lo primero que recibe al llegar la casa es la presencia de Ronald Weasley.
Había escuchado durante el juicio, que no solamente Harry Potter (maldito salvador mágico que ahora le debe la vida) hablo sobre Draco y sus padres en una clara muestra de ayuda para que no fueran a azkaban; donde claramente deberían estar. Ron se había puesto se pie también para hablar sobre Draco, no comento el incidente con los carroñeros o salvar la vida de su hermano, pero abogo que al igual que ellos era solo un niño que había sido obligado a elegir un bando en la guerra.
No mintió, pero le molesto tener que deberle algo.
Pero le salvo la vida, así que lo dejo pasar, porque realmente no quería nada que ver con Weasley o el mundo mágico a estas alturas.
Había sido tratado como una escoria, había sido obligado a torturar y su idea de pureza de sangre transformado a un, cualquiera que no me quiere torturar es aceptable; sus padres siguen pensando sobre la sangre pura y Draco quiere reírse en sus caras, porque eso fue lo que llevo a la puta guerra después de todo. Además, la última semana había notado como el mundo mágico los despreciaba y Draco estaba comenzando a pensar sobre irse a una puta montaña y vivir sin contacto de nadie.
Pero no les daría la satisfacción.
Así que la presencia de Ronald era interesante, pero no apreciada.
—Weasley—
—Malfoy—
El saludo de ambos fue incomodo, pero Draco lo dejo pasar, porque al menos no creía que fuera a torturarlo; eso increíblemente, lo dejaba en una parte bastante alta de su lista de personas tolerables. La mayoría de sus amigos habían salido del país, Slytherins que se habían puesto en contra de Potter en la guerra, tendrían mejores oportunidades lejos de Hogwarts y para aquellos que volvieron a su octavo año.
Draco no volvió, porque no se lo habían permitido y no quería.
Escucho que Potter y Weasley ingresaron a la academia de aurores, así que espero no volver a verlos…nunca en realidad; había sido demasiado optimista.
—Vine a saludar y traer este paquete, lo envían los gemelos—musita Ron incomodo dejando un gran paquete de bromas de sortilegios Weasley, que Draco realmente no quería o necesitaba.
Quiso maldecirlo, llamarlo traidor de sangre (no por odio, si no por los viejos tiempos) y que se largara de este lugar ahora que entrego un paquete; con el cual no sabría qué hacer, aparte de enviarlo a la basura. Podría usar su varita (que el maldito Potter le regreso y ahora también debía eso) para verifica que no tuvieran maldiciones, después de todo se había vuelto bueno en eso el último año particularmente.
—¿Gracias? —es una pregunta en voz alta, que nunca pensó hacerle a Ronald.
El pelirrojo parece igual de incomodo y desvía su mirada a la sala de estar, mientras Draco medita en la forma más cortes para enviar a la mierda a uno de los salvadores del mundo mágico; sin sufrir consecuencias en el acto.
Una idea llega a su mente, pero Ronald tiene ya ojos brillantes en otra parte del salón.
—Ese ajedrez mágico luce espectacular, ¿sabes jugar? —pregunta este caminando como si fuera su casa, e ignorando cuando hace tanto tiempo estuvo aquí por razones diferentes.
Se pregunta muchas cosas.
¿Recordara como había dicho que Potter no era frente a los carroñeros?
¿Sabrá que fue Draco quien impidió que su tía Bella siguiera torturando a Granger?
¿Alguno tiene idea de lo que fue torturado por esas estupideces?
¿Tendría sentido comentar que Draco siempre paso comida a Lovegood cuando la capturaron?
Una cosa era segura, si esa canasta indicaba algo, Ron debe saber que salvo la vida a uno de sus hermanos y todo esto simplemente era pura cordialidad.
Tomo asiento frente a Ron con aburrimiento, este hizo un movimiento y las piezas se iluminaron con vida; 7 partidas después Ron salía furioso al haber sido humillado en ajedrez y gritando algo sobre volver la próxima semana.
Con suerte lo olvidaría.
Para su mala suerte, no lo hizo.
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Ronald Weasley volvió una vez por semana durante los siguientes 5 meses, su padre parecía siempre irritado cuando se hacía notar la presencia del pelirrojo y solamente por eso Draco pensó que era lo mejor de la semana; su madre era un alma amable, que parece recordar al chico que hablo sobre ellos en el juicio e incluso tomo té con un avergonzado Ron la mayoría de las veces. En general pasan jugando ajedrez, aparentemente Ron era bueno ya que nadie solía ganarle y toco un punto sensible en este cuando se dio cuenta que, de 10 partidas, 7 eran para Draco y estaba totalmente dispuesto a disminuir esa racha con el tiempo.
No hablaban del pasado, es como si no existiera y Draco no sabe que pensar al respecto.
Siguen discutiendo, con frecuencia, pero Ron sigue asistiendo y trayendo siempre paquetes de los gemelos; que no tienen maldiciones, como Draco descubrió activamente.
¿Alguien sabría que viene aparte de los gemelos?
Los periódicos no habían comentado al respecto, no es que Draco los leyera activamente, solamente estaba aburrido y en ocasiones disfrutaba leer las mentiras de ellos; muchas veces leía lo que decían sobre Potter, por la manera en que Ron llegaría gruñendo sobre los periódicos, supone que es mentira.
¿Quién era Harry Potter?
Durante mucho tiempo pensó lo peor de este, que solamente hizo todo por la gloria y era el odioso niño que desprecio la amistad de Draco; lo cual había dolido, cuando paso la mayoría de su infancia pensando que cuando conociera a Potter serian mejores amigos. Luego la enemistad entre ambos creció y Draco lo odio con todo corazón cuando en su cuarto año en el baile de navidad donde se besó con Pansy, había imaginado que la chica era otra persona y tenía ojos de color verde.
No fue sorpresa saber que le gustaban más los chicos que las chicas, pero que fuera culpa de Potter fue un fastidio durante los siguientes años.
No es que fuera a decirle nada a Ron, incluso ahora que tenían esta clase de relación de no tanto odio, no eran mejores amigos; aunque lo fueran lo diría. El único que lo sabía era Blaise, pero lo sabía porque estaban borrachos cuando este le hizo una mamada y Draco había dejado salir el nombre de Harry en lugar del suyo; no se burló de él, abiertamente al menos.
Ahora estaba con Pansy en Francia y probablemente se casarían, porque eso es lo que hacen los purasangres.
Draco estaría haciendo lo mismo, si no fuera porque le importa una mierda a estas alturas y su relación con su padre apenas es pasable; si este intentara obligarlo, Draco probablemente se lance a hechizarlo, o darle un puñetazo. No importa que tan muggle sonara darle un puñetazo a su padre, el recuerdo de Granger dándole un puñetazo y que tan humillado se sintió; era un hermoso incentivo.
Eso suena un poco pretencioso, no es que tenga nadie especial, tal vez si se case e intente formar una familia de en medio de todo destrozo.
Draco estaba confundido sobre que quería o que pensaba hacer de ahora en adelante.
—¿Qué haces aquí Weasley? —pregunto aburrido luego que se terminó el té y Ron seguía despotricando sobre el diario el profeta.
No es que se queje, Draco no tenía una particular vinculación al diario que usaba la información como le convenia.
—Pues Hermione dice que si sigo quejándome me va a enviar nuevamente canarios, además Harry apenas si soporta que hable del diario el profeta y sé que también los odias—contesta Ron tomando varias galletas que siguen en la mesa, haciendo sonidos emocionados al comer.
Obviamente deja de lado lo más importante, porque eso no es lo que preguntaba.
—Hablo de venir a la mansión Malfoy, de los libros de alquimia que traes todo el tiempo y la inquietante bolsa de regalos de sortilegios Weasley—explica Draco pidiendo a Merlín por algo de paciencia, pero no obtiene mucho.
Ron simplemente ladea la cabeza.
—Dijiste que te gustaba la alquimia—
—Tenemos libros—
—Pero no esos, lo sé, Fred dice que los consiguió de Bill que dice que son muy raros en Egipto—
—Exactamente mi punto Weasley, la guerra termino, te ayude y me ayudaste, ahí es donde la historia termina y nos vamos por caminos separados—habla Draco solemnemente, porque, aunque el Draco de 15 años odiaría admitir que la pasa bien con la comadreja.
El Draco actual no puede decirlo exactamente.
El mundo mágico lo odia, a su familia, su existencia y todo aquello que una vez le perteneció ahora se ve tan sin importancia. Sus ideales fueron destruidos, su cuerpo fue torturado, su mente fue deteriorada y es solamente una cascara vacía de lo que alguna vez fue; su orgullo es a lo que se aferra, porque es lo único que lo mantiene estable y con el mentón en alto cuando todos piensan que es insoportable. Sus amigos están fuera del país, haciendo nuevamente sus vidas y Draco sigue atorado en la mansión Malfoy sin saber que es él.
¿Quién es Draco Malfoy después de la guerra?
No lo sabe.
Sus elecciones propias durante la guerra tal vez lo mantuvieron fuera de la cárcel, tal vez fue el dinero de su padre o tal vez simplemente fue el estúpido Potter.
Siempre Potter de alguna forma arruinando sus planes.
Si tan solo hubiera muerto, al menos ahora, estaría en otro mundo averiguando que hay más allá de la muerte y tal vez siendo feliz.
—Nunca me agradaste—las palabras de Weasley no dicen nada que Draco no sepa, pero eso no evita que duelan de alguna manera—pero ese día pudiste enviarme con Voldemort…pero no lo hiciste, pudiste dejar que Fred muriera, pero saltaste sobre él y…dos Weasley debemos nuestras vidas; salvaste a Harry también de los carroñeros—parece que ha pensado tanto como Draco al respecto, por lo cual toma aire.
Si hizo esas cosas, pero las hizo pensando que iba a morir y ahora tiene que vivir con las consecuencias de eso.
—Eso no nos hace amigos—acusa Draco con ojos entrecerrados, pero Ron no parece darse por vencido por la sonrisa divertida de su rostro.
—No claro que no, para eso está el ajedrez—asegura antes de empujarlo fuera de la mesa y buscar el juego de ajedrez perdido por ahí.
Conoce demasiado bien esos pasillos, está acostumbrado a ellos y ahora Ron también lo está.
Draco no odia el contacto de sus manos con sus brazos, cálidos y estúpidos, como los de su madre.
Un amigo.
Hace mucho que no piensa en esa palabra y nunca imagino pensarla en presencia de Weasley.
—¿Te conté de como Harry hizo mal un hechizo y termino perdiendo sus pantalones en medio de una práctica de aurores? —
—Ahora Weasley eso podría hacer que nuestra amistad llegara a funcionar—
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Ron llega días aleatorios, aparentemente con el entrenamiento de aurores es algo serio y no tiene tiempo libre, pero eso no evita que tenga curiosidad sobre como termina escapándose de sus otros amigos para venir un día aleatorio a la semana para pasarla con Draco; este comenta que sus amigos piensan que es su forma de lidiar con las secuelas de la guerra y de alguna forma lo es. No estuvo en el aniversario de la guerra por obvias razones, pero la semana siguiente llego pavoneándose que su hermano Bill tuvo una niña y que era hermosa; Draco señalo que cualquiera con sangre Veela lo seria, pero Ron lo ignoro como siempre que Draco se pone quisquilloso.
Su relación de amigos no era perfecta, nada más lejos de la realidad, siguen insultándose y una vez se lanzaron hechizos hasta que su madre llego a detenerlos como si fueran dos niños.
Juegan ajedrez.
Hablan de Quidditch, Draco maldice el equipo de Ron y este lo defiende.
Ron habla sobre ser auror, o al menos lo que puede comentar al respecto y Draco musita sobre sus estudios en alquimia; no puede salir del país en los siguientes dos años por los juicios, pero con libros y mucho tiempo libre, se ha hecho autodidacta.
Un día Ron aparece con dos cabezas rojas adicionales y Draco maldice cuando uno de los gemelos (Fred porque tiene dos orejas) lo abraza divertido de su clara reacción, los gemelos gruñen y son demasiado molestos; al final del día Draco termina con un cabello rosado y una promesa de muerte para los Weasley. Ron trae comida de alguna especie de bolso mágico y cuando su madre aparece por la sala de estar, relativamente destruida y los ve a los cuatro discutiendo por una porción de lasaña; bueno, su madre parece entre feliz y preocupada cuando da la media vuelta y se va.
—Estas saliendo con la ex de tu hermano, eso es extraño—gruñe Draco quien ha dejado de lado los modales, porque está en el suelo con sustancias dudosas en sus pantalones y su cabello sigue siendo rosado.
George se encoge de hombros.
—Siempre me gusto más Katie—
—Aún tengo que disculparme con ella por lo del collar—
Tres Weasley voltearon a verlo sorprendidos, a lo cual Draco pareció totalmente incomodo y su rostro se volvió claramente más molesto por las miradas curiosas de ellos.
—Es raro George, pero jure que Malfoy dijo la palabra disculpar—
—Totalmente Fred, ¿estás seguro que no es un impostor Ron? —
—También tuve mis dudas cuando menciono una disculpa por llamar a Hermione ya tú sabes cómo—
—Maldita sea comadreja, te dije eso en confianza—
—Es él—hablan tres Weasley y Draco no está en lo más mínimo avergonzado cuando lanzo una de los regalos de los gemelos sobre Ron, haciendo que su piel se volviera morada.
No puede usar su varita, el ministerio estaría sobre él si sienten el más mínimo hechizo peligroso de su varita, sea para una broma o no.
Los gemelos estallan en carcajadas, Ron utiliza otro de los regalos para sacarle salpullido en su piel y así comienza nuevamente la guerra.
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—Sabes que los gemelos nunca me han regalado nada, pero te envían todo el tiempo regalos de la tienda—
—Muérete de envía Comadreja—
—Puto Huron de mierda—
—Por favor caballeros, no en mi mesa de té…otra vez—
—Lo siento madre/señora Malfoy—
—Puedes llamarme Narcisa tesoro—
—Joder madre—
—Idioma Malfoy, ahora soy amigo de tu madre—
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—Malfoy los Chudley Cannons ganaron un partido—
—Lo sé Weasley, también sé que son últimos en la liga—
—Pero gane la apuesta, ahora dame la poción que me prometiste—
—Chupame la polla—
—Santo Malfoy, besas a tu madre con ese hocico—
—Espero te de diarrea—
—Es el sonido de la derrota lo que oigo hurón—
—¿Hablamos de quien perdió en ajedrez la semana pasada? —
—Maldito idiota—
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Dado que Draco no disfruta de salir de casa, porque todos lo odian y no tiene nada que hacer en el mundo mágico, pasa demasiado tiempo en las mazmorras con sus pociones o en el jardín; sus padres han estado trabajando en una remodelación de la mansión, pero Draco le da igual mientras no toquen sus cosas. Igualmente termino trabajando en el jardín y el invernadero, porque así puede conseguir muchos ingredientes y hay algo extrañamente relajante en trabajar con plantas. Así que, a casi dos años de la guerra, el jardín está bastante agradable a la vista e incluso ha dejado espacio para los malditos pavos reales albinos; pero también ahora tiene abejas y algunos bowtruckle que encontró cuando quería cambiar un árbol de lugar.
No pudo por obvias razones.
Hay un pequeño estanque en el jardín y varias flores que atraen diferentes criaturas, de lo cual se encuentra orgulloso.
Incluso algunas veces lo trabajo de la forma muggle, había sido idea de Fred y Draco se negó inicialmente; pero hubo un reto explicito en el medio sobre que no podría lograrlo. Que su padre se escandalizara fue solamente otro incentivo, pero Draco termino con mucha ropa casi destruida y aceptando el regalo de Ron de ropa estilo muggle, con la cual termino trabajando el jardín con sus propias manos.
Era relajante saber que ya no eran tan suaves como antaño, donde se había regocijado de no tener que hacer trabajo pesado, ahora se siente bien la callosidad de estas; un hechizo podría quitarlos, pero no lo hizo.
Al igual que la marca estaba ahora sobre su brazo, los callos eran una muestra que estaba cambiando.
Aun así, odiaba la ropa muggle, pero era mejor que arruinar toda su ropa.
—Mira lo que traje—salta Ron apareciéndose en el jardín, toda la casa había levantado sus barreras para Ron Weasley.
Su padre había estado furioso, pero Draco solamente pensó que no importaba, ya que de alguna u otra forma el chico siempre aparecía; eran amigos y aunque Draco nunca visito la casa de Ron, este comento que podría usar la red flu cuando quisiera.
Nunca lo hizo, pero la confianza estaba ahí.
Vivía con Hermione.
No es que Hermione o Harry supieran de esta “relación de amigos”, solamente eran ellos dos, los gemelos y sus padres quienes sabían de estas interacciones.
Ya casi pasaban dos años de la guerra y Draco prefiere que todo siga así.
—¿Rosas blancas? —cuestiona cuando ve la planta totalmente muggle en sus manos, o al menos, la maceta pequeña que contiene la pequeña flor.
Ron asiente.
—Estaba de compras con Hermione y Harry, cuando de repente hablábamos de cosas sin sentido y sobre plantas que representan a nuestros amigos o conocidos…no importa saber el tema, el punto es que cuando comente que parecías un cactus, Harry musito que te relaciona con rosas blancas y aquí esta—explica como si fuera la mejor resolución del mundo, lo cual no es.
¿Potter piensa en él?
Draco espanta rápidamente el pensamiento con un ligero movimiento de mano en su mente, porque no importa si Potter le diera un primer o segundo pensamiento a Draco, no significa nada; Ron y Draco nunca hablan de los demás con alguna interacción a su persona, por lo que Draco piensa que todos simplemente lo olvidaron y está feliz con eso.
No es un Hufflepuff para tener su hogar rodeado de Gryffindors, así que no importa.
Igualmente le parece curioso y decide que podría tener un rosal de rosas blancas por ahí, combinaría con los putos pavos reales blancos.
—Hablan de mi a mis espaldas, debe ser interesante comadreja, tanto me extrañas—se burla descaradamente, a lo cual Ron le saca el dedo del medio.
Una ofensa Muggle como aprendió de George, en su defensa, Draco no pensó que fuera tan sensible cuando musito que una de sus pociones a la venta podría ser mejorable; de alguna forma termino como consultor de pociones de sortilegios Weasley, pero mientras el público no supiera de eso, podría trabajar entre las sombras.
—Quisieras, mi único pensamiento sobre ti es como te vencí la semana pasada en ajedrez—
—Te gane tres veces—
—Y yo cuatro, toma esa hurón—
—Camina Weasley, te voy a demostrar quién es el mejor—
Tuvieron un empate que casi los baten en duelo mágico, pero su madre apareció y como siempre Ron dejo de molestarlo para seguir a su madre a las cocinas; Draco se quejó todo el tiempo y cuando su padre apareció, Ron simplemente lo ignoro con un trozo de pastel de chocolate en su boca.
Lucius pareció enfermo cuando vio el cabello de Draco verde, pero nuevamente en su defensa, fue culpa de Ron.
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Draco duda sobre darle un regalo de cumpleaños a Weasley, pero este había llegado emocionado un día con una tarta de melaza que su madre horneo; se pregunta cómo ha mantenido su amistad en secreto con lo indiscreto que han sido, pero sigue funcionando y la tarta fue bastante decente. No son tan sentimentalistas para darse regalos significativos, así que comida podría funcionar y decide enviarle un pastel que hornea con su madre con una nota anónima; porque Draco tiene un poco más de tacto. Ron aparece el día siguiente agradeciendo el pastel, cuando Draco pregunta como hizo para que nadie lo viera o que pensara que tiene algo secreto con alguna mujer; queda estupefacto cuando Ron admite que se lo comió totalmente solo.
Narcisa y Draco intercambian miradas preocupadas por la salud del chico.
—Engordaras—asegura Draco y Ron le da un encogimiento de hombros.
Narcisa intenta dejar de presentar tantos dulces para la hora del té, pero Ron sigue quejándose y Draco detesta tenerlo detrás de él en el jardín quejándose.
Le da un tarro de miel que ha cosechado él mismo, a lo cual Ron no deja de agradecerle y Draco extraña un poco cuando se odiaban a muerte.
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Ron insiste en llevarlo a un cine muggle con sus hermanos, Draco se queja, pero los gemelos literalmente llegan a la madriguera para secuestrarlo y Draco odia que hubiera permitido que Ron entrara libremente porque ahora paga sus consecuencias. Cuando llegan a Londres Muggle, Draco simplemente se deja arrastrar para ver una estúpida película Muggle que Ron asegura es buena; come palomitas y cuando toma asiento, no quiere pensar cuantos traseros tocaron este asiento. Realmente no entiende mucho sobre lo que es una película en realidad, pero hace muchas preguntas, otros se quejan del ruido y Ron termina riéndose demasiado durante toda la situación.
Nunca ha estado en Londres muggle.
Los gemelos fingen ser guías turísticos, mientras Ron levanta el pecho con orgullo por conocer todos los lugares.
Al final de la noche terminan en un antro muggle, con demasiadas bebidas y con Draco besándose con un muggle; los gemelos silban totalmente ebrios y Ron le asegura el día siguiente que hay peores formas de salir del armario.
Draco lo hechiza para que tenga el cabello rubio y granos todo el día, no importa cuánto este pide disculpas, por lo menos no sale en los periódicos.
Ron lo soborna con historias vergonzosas de Potter en el trabajo.
Funciona muy bien, como siempre.
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—¿Te vas a casar con Astoria? —salta Ron pareciendo sorprendido mientras es obligado a mover unas bolsas de fertilizante mágico, sin magia, porque la regla de Draco es no magia en su jardín si no es estrictamente necesario.
Ron se queja de que es necesario, pero lo ignora.
—Su familia es una de los sagrados 28, así que mis padres están coordinando citas prematrimoniales—habla Draco aburrido, empujando con fuerza una raíz de una mala hierba que Draco está destinado asesinar con magia negra de ser necesario.
—¿Tus padres saben que te gustan los chicos? —
—No, tampoco saben que salimos a los bares y he estado con hombres muggles, por si tienes la brillante idea de hablar con mi madre—
—Mi punto nuevamente, no te gustan las chicas—
—No me desagradan del todo, pero no todos pueden tener un final feliz como Granger y tú; realmente no creo que sea un final feliz para Granger—
—Estamos comprometidos, así que no sé cómo vamos hacer, pero te quiero en mi boda—
—Pensé que la amante no se invitaba a la boda—
—No eres mi amante Huron—
—Me estas rechazando, tu rechazo me duele, mira como mi hermoso rostro se distorsiona de dolor—
—Tu sarcasmo como siempre está intacto, pero eso no me va desviar, tu realmente no amas a Astoria—
—Ella tampoco me ama, creo que lo hizo en Hogwarts, pero si le conviene se murió ese amor y solamente estaremos juntos para tener un heredero—
—Eso es horrible—
—Tu culo perezoso es horrible, mueve esos sacos idiota y ayúdame con esta puta raíz—
—Si señor Huron—
—Maldita comadreja—
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Ron es quien claramente abre la olla de frijoles y Draco está seguro que podría ir a azkaban feliz por asesinarlo, sabía que cuando Ron aparece pálido en su hogar y diciendo que hay problemas, podría ser cosas serias; ahora que Ron es auror ocasionalmente viene a su casa para preguntar cosas respecto a maldiciones o algo de asesoramiento, pero incluso así nunca se vio tan enfermo. Entonces cuando Draco escucha al idiota decir que accidentalmente revelo que Draco salvo su vida en una comida dominical (el único día que Weasley nunca va a su hogar, excepto el año que fue cumpleaños de Draco para su horror) en la casa Weasley, bueno, una cosa llevo a la otra y los gemelos revelaron que Draco salvo a Fred durante la guerra; como los tres idiotas revelaron que durante tres años han sido amigos de Draco.
O algo similar.
Draco quiere torturar a Weasley, realmente quiere torturarlo lentamente.
Pero su punto de enojo no llega tan lejos, excepto cuando comenta que sus padres quieren que lo inviten a la cena de compromiso que tiene con Hermione la siguiente semana.
Su madre no hace preguntas cuando entra al comedor y Draco está golpeando a Weasley con una almohada y este parece pedir ayuda, toma una hora de discusiones y maldiciones, antes que su madre comente que sería buena idea que vaya. Narcisa Malfoy había aprendido de alguna forma de su amistad y los últimos meses estaba en comunicación por cartas con Andrómeda su hermana, lo cual había alegrado a Draco ya que fue por su petición.
Ahora el hechizo se le regreso.
Su madre fue implacable en obligarlo a ir y ahora estaba maldiciéndose mientras caminaba con Ron a su puta fiesta de compromiso, señalo mil veces que no ocupaba que lo acompañara, pero Draco supone que era para que no escapara.
No se equivocó en hacerlo.
Draco siente un silencio penetrante cuando da un paso dentro de la madriguera, ojos que lo voltean a ver rápidamente y está listo para dar una vuelta e irse; no son ojos como cuando fue al callejón Diagon, las pocas veces que lo hizo al menos, pero odia las multitudes.
Le da ansiedad.
No tiene por qué pasar por esto.
—¡DRACO! —hay un grito doble, antes de ser atrapado entre los gemelos y voltear a ver a Ron por ayuda, pero este solamente levanta un pulgar y Draco esta tentado a levantar la varita.
Sería tan rápido y fácil.
—Sabíamos que cuando el gato salió de la bolsa vendrías—habla Fred empujándolo a una larga mesa y sentándolo entre ellos, Draco gimotea internamente por dentro porque no puede huir y rápidamente pone una máscara tranquila que siempre tiene para los desconocidos…o conocidos.
O cualquiera que no fueran tres Weasley en específico y su propia madre.
Especialmente en fiestas bastante aburridas de sus padres.
—Hemos querido invitarte durante meses, eres lo que necesitamos para una fiesta real—añade George moviendo las cejas y Draco les da una mirada de muerte.
Los tres pensando probablemente en su última salida a Londres Muggle, donde Draco está orgulloso de conocer las putas monedas y sus denominaciones correctamente, para poder pagar por su propia bebida; además de cogerse algún hombre aleatorio que no tenga firma mágica y no lo reconozca. Odia saber que las fiestas con esos idiotas los últimos meses, han sido demasiado extravagantes y han terminado en demasiadas situaciones vergonzosas.
Como cuando despertó sin memoria en la casa de un tipo muggle aleatoriamente, sin su varita y los gemelos estuvieron buscándolo por horas.
Si.
Humillante.
Increíblemente no peor que la noche de karaoke muggle, que esta destinado a crear una poción para poder olvidar.
—Muchas gracias por la encantadora invitación—ignora rápidamente a los gemelos para voltear a ver a los patriarcas de la casa Weasley, que parecen un poco incomodos por su formalidad.
No importa, lo único que importa es que termine ese día, que pase la maldita boda y no volver aquí nunca más.
Unos ojos verdes al otro lado opuesto de la mesa no han dejado de verlo y Draco hace todo lo posible por ignorarlos, está funcionando demasiado bien y espera que sigua así. Todos los Weasley, sus parejas y algunos niños parecen estar presentes.
Si.
Draco medita la forma en como asesinar a Ron lentamente con morbosa fascinación.
—Los niños me hablaron sobre como los ayudaste sobre la guerra, de haberlo sabido antes te habríamos invitado con mucha mayor antelación—Molly Weasley habla tensa, probablemente sin quererlo aquí realmente y Draco se siente muy en sintonía con ese pensamiento.
Quiere un poco de té, o whisky, o un bar muggle donde olvide su propia existencia y nadie voltee a ver diferente su tatuaje.
O los otros tatuajes que se ha hecho en el mundo muggle, porque nuevamente, demasiado alcohol y los gemelos no se combina bien y ahora gran parte de sus brazos como piernas tienen tatuajes muggles; que su padre odia y que no sabe cómo explicar a Astoria cuando se casen, por el momento la ropa formal los cubre bastante bien.
Tal vez no tenga que hacerlo.
No es que importe.
Es su puta vida.
—No hay nada que agradecer—comienza Draco, pero es Fred quien lo atrae a un abrazo por el cuello que casi lo ahorca.
—No te preocupes mamá, hemos estado llenando al pequeño Draco de regalos de agradecimiento, además salimos incluso a beber todo el tiempo—asegura este con diversión y Draco lo ve furioso, queriendo asesinarlo.
Primero ira Ron, luego Fred y está seguro que George al final del día.
—Puede que no lo parezca por toda esta formalidad, pero es un buen chico, una vez que le das un litro o dos de alcohol—añade George con solemnidad y Draco le da una mirada de muerte.
—También frente a su madre, Draco es un niño de mamá—habla Ron quien está sentado cerca con Granger, que tiene una mirada blanca y algo curiosa en su persona; Draco se pregunta que tanto ha dicho sobre él a su prometida.
No quiere saberlo.
—Tú también eres un niño de mamá, con mi madre—musita sin inmutarse y usando todo el esfuerzo por no lanzarle un huevo podrido, los ojos de Ron brillan como si supiera sus pensamientos y quiere asesinarlo por eso.
—Narcisa es agradable—continua Ron y Draco debe apretar los puños debajo de la mesa, colocar la sonrisa más hipócrita en su rostro, para no gritar enojado.
Por suerte otras conversaciones resurgen cuando ven que Draco no quiere hablar más, lo cual hace que suspire un poco, mientras Fred rápidamente lo empuja para hablar de trabajo y por las miradas poco impresionadas de los demás, supone que eso también está fuera de la bolsa; Draco igualmente toma esta rama de olivo para comentar profesionalmente sobre el tema, por primera vez en lo que parece mucho tiempo y sin licor de por medio. George se queja un poco con Fred sobre una nueva broma, pero Draco utiliza su varita para invocar papel y plumas; ignora amablemente como todos menos los gemelos o Ron se pusieron tensos por su varita.
Garabatea algunas ideas y fórmulas de pociones en la hoja, negando antes de cambiarlas rápidamente e impedir que George le quite la información antes de tiempo.
Los ojos de este brillan emocionados.
Probablemente ha corregido el problema que tenían, a lo cual Draco decide comer tranquilamente mientras los gemelos discuten; no es una cena de cinco platillos o de cinco estrellas, pero tampoco es lo peor que ha comido.
Su época con los carroñeros o azkaban cambio muchas cosas de su mente.
La cena de compromiso no es elegante o una ceremonia, es más que todo reunir amigos y familia, por lo cual Draco no puede esquivar cuando Luna Lovegood aparece y agradece el tiempo que estuvo prisionera; la chica es claramente una mala persona, porque lo hizo en un mal momento y cuando Draco estaba desapareciendo al fin, tiene otra vez la atención de todos.
Ron rápidamente le pasa una mano por el hombro con una sonrisa brillante, lo cual Draco quiere golpear con demasiadas fuerzas.
—Sabía que eres un buen chico hurón—
—Cierra la maldita boca comadreja—
Por suerte Granger no comenta sobre lo que hizo por ella, no es que quiera saberlo y no quiere que otros lo vean de esa manera, de forma en que tal vez tenga esperanza porque no la tiene.
Mortifago.
Fue un puto mortifago.
No importa que ayudara o salvara unas cuantas vidas, Draco no es un trabajo de caridad y simplemente no quiere llevarse bien con esta gente.
Apenas la comida se termina, los gemelos parecen haber dicho todo, se apresura con un rostro tenso a Ron para indicar que ya se marcha; justo cuando pasan las dos horas exactas que le había prometido y este solamente hace una mueca molesta, pero lo deja marcharse rápidamente y Draco literalmente corre del lugar.
No hablo con Potter y eso es una victoria para él, porque solo espera verlo en la boda Weasley-Granger y nunca más después de eso.
.
.
—Te odio tanto—susurra Draco tenso cuando Granger desaparece del comedor y Ron suelta una carcajada.
Fue una vil treta, porque no paso más de dos semanas de la maldita cena en la casa de los Weasley, cuando Ron apareció pidiendo ayuda para un caso y aseguro que Granger estaría trabajando hasta tarde; pero cuando llego a la casa de Ron, porque la información estaba ahí, una cena lo estaba esperando. Granger y Potter parecían sorprendido de verlo, Draco dio media vuelta listo para irse, pero la mano de Ron (nuevamente) sobre su brazo era firme y termino siendo arrastrado al comedor como si siempre hubiera pertenecido ahí.
Lo que no hizo.
Potter lo miraba del otro lado de la pequeña mesa, mucho más pequeña que la de la madriguera, demasiado cerca.
Tal vez el suicidio era una idea aceptable.
—Lo superaras, solamente tengo que trabajar en tu jardín unos días y humillarme, pero llegaras ahí—comenta Ron tranquilo, antes de ver con ojos brillantes cuando Granger aparece con muchos platos de comida.
Demasiada comida, que se ve bastante presentable.
Decide ignorar la forma en que Ron intenta charlar con su amigo y prometida, de los cuales solamente Granger es la única que intenta de forma civilizada responder a sus intentos de conversar; Draco ignora los intentos desesperados por marcharse y Potter sigue viéndolo como un halcón al otro lado de la mesa.
—Ron hablo mucho sobre ti los últimos días Malfoy—habla Granger claramente intentando involucrarlo y Draco la odio por eso—comento tu interés en la alquimia—añade y tal vez deja de odiarla, porque puede hablar de cualquier cosa que no fuera sobre él.
Le da una mala mirada a Ron, que parece sonreír mientras mastica un poco del pollo asado.
—Es una rama interesante, la he estado estudiando los últimos años en mis tiempos libres como he presentado mis exámenes al ministerio para ser un maestro de pociones—comenta tranquilamente y de forma controlada, sin querer admitir que solamente por Ron fue que logro obtener el título; no quiere saber que conexiones tienen los gemelos, pero también ayudaron—estaba pensando en ir a Egipto para estudiar más sobre la alquimia cuando termine el año y pueda salir del país—porque había sido un puto mortifago y no debería estar comiendo con ellos.
Ron era una excepción a la regla junto a los gemelos, lo único que se permitió luego de que terminara y no quería agregar más a la lista.
El mismo idiota que casi se ahoga con su comida y voltea a verlo incrédulo.
—No me dijiste nada de eso—suena casi herido y le da una mirada molesta, porque no debería estar herido porque se quiera ir del país.
—Por el momento estoy feliz en la mansión Malfoy—ignora rápidamente a Ron, o como Granger y Potter intercambian miradas viendo a Ron; también ignora que odia su hogar y solamente ama su jardín o invernadero—muchas gracias por la invitación a este hogar, la comida es deliciosa—añade con tranquilidad y de forma muy cordial, esperando que la conversación termine aquí.
No lo hace.
—¿Desde cuando eres amigo de Ron? —gruñe rápidamente Potter y Draco toma un segundo para tomar aire, verlo a los ojos y maldecirlo mentalmente.
¿Por qué es tan atractivo?
Draco tal vez tenga algo con los idiotas de cabello desordenado y ojos verdes, como George le comento en secreto una vez que fueron a un bar y claramente Draco tiene un tipo; se negó profundamente, pero luego se besó con un chico casi igual a Potter y la burla se quedó entre ambos.
Sigue siendo un poco más pequeño que Draco, más fornido y con algo de barba de algunos días, pero su rostro ya no tiene grasa de bebé; además se ve más real que en las revistas o periódicos. Draco sabe que, gracias a este vistazo, tendría muchas imágenes que podrían ayudarle a masturbarse en casa; una parte de él quería simplemente acorralar al hombre contra una pared y mamarle hasta el alma, pero no iba hacerlo.
Gracias a Merlín sabe Oclumancia, nadie podría sacar estos pensamientos de su mente, tal vez Fred cuando estaba ebrio; pero ni un minuto antes.
Usa una servilleta para limpiar su mejilla y verlo fingiendo indiferencia.
Ojalá su polla piense lo mismo esa noche.
—Por mucho que me encantaría tener esta conversación, sería más fácil que me pregunten cosas que seguramente Ronald no les dijo ya; de esa forma no tendremos que repetir estos interrogatorios nuevamente—expresa con mirada sin emociones, porque si de algo funciono vivir con Mortifagos, fue a no tener emociones que pudieran destruir.
Granger parece incomoda, Ron farfulla viendo mal a Potter, pero Potter parece tomar un reto que no lanzo.
Porque no quiere una charla con él.
Su boca podría hacer mejores cosas, pero nuevamente, solo son imaginaciones que nunca tendrá en la vida real; porque se odian.
Draco lo odia a pesar de lo mucho que quiere destruirlo en una cama en este momento.
—Vamos Harry ya te dije todo, no estoy mintiendo—masculla Ron de brazos cruzados, lo cual le parece divertido a Draco, porque Potter sigue viéndolo a él.
Se deleita de la atención del elegido a su persona, siempre fue uno para molestar al chico desde que le rechazo su amistad y aunque no tenga ninguna medalla, puede decir divertido que puede meterse en la piel de Harry Potter a pesar de los años entre ambos.
—Ron comento que han estado siendo amigos todo este tiempo, lo cual es un alivio, ya que por un minuto pensé que me estaba engañando—acepta Granger con una sonrisa tensa, lo cual hace que tanto Ron como Draco les dé un escalofrió.
Se ven de reojo, antes de escalofriarse por una imagen mental que ninguno quiso tener.
—No me interesa Ronald de esa manera Granger, puedo hacer un voto inquebrantable aquí si quieres, porque jamás podría ver a Ronald de esa forma—ahora Draco quiere vomitar, pero la media sonrisa de Granger parece indicar que tiene una respuesta que quiere.
Ronald voltea a verlo curioso.
—Me siento igual, pero al mismo tiempo ofendido—
—Supéralo comadreja, te dije que el único Weasley al cual le chuparía la polla es a Charlie—
El sonido de Granger ahogándose o de Potter haciendo sonido porque sus cubiertos cayeron sobre la mesa, atrae la atención de Draco a ellos; no ocupa hacer un recorrido mental, para entender que tal vez Ronald no les había dicho exactamente todo lo que han vivido.
Recogiendo cada onza de orgullo que dejo caer, voltea a ver a Ron que tiene una sonrisa divertida tomando un poco de vino.
—Supongo que no les dijiste que era gay—
—Pensé que era algo personal de mi amigo para revelarlo—
Draco deja que su fachada aristocrática caiga y se pasa la mano por el rostro, terminando despeinando parte de su cabello; toma aire varias veces antes de levantar el rostro. Granger y Potter desvían la mirada algo incomodos, pero nadie ha saltado para decirle algo como marica y Ron ha vuelto a comer, así que supone que no es que sean intolerantes.
No es que les hubiera reprochado algo, cuando Draco fue el mayor intolerante de sangre pura que existió en sus épocas de colegio.
—Lo siento Granger, es lo único que me ha hecho quedarme en esta cena hoy—habla porque ya no tiene dignidad y eso parece atraer la atención de Granger a él—cuando te llame sangre sucia hace años, no merecías eso y me quede porque te merecías una disculpa por eso, y muchas otras cosas más en realidad—añade ignorando que Ron o Potter están ahí, porque si espera que esto se vuelva a repetir, no va suceder.
Solo la boda, nunca más ellos así reunidos.
Draco espera que no vea tan seguido a Granger, pero ahora que es la futura esposa de Ron, no tiene ni idea si tendrá que verla en un futuro.
Espera que no.
Granger parece en conflicto, pero sonríe levemente.
—Ron comento algo al respecto, pero agradezco tus palabras…eres amigo de Ron ahora y noto un cambio, por lo cual acepto tus palabras—asegura Granger, provocando que un pequeño peso caiga de sus hombros y medite que tal vez puedan tener una relación cordial en el futuro.
—Perfecto, ahora supongo que puedo comentar el incidente de Draco en un bar con ese chico luego de años—habla Ron emocionado, lo cual hace que Draco gire a verlo como si recibiera una descarga.
No.
No iba hacerlo.
Pero la mirada brillante de este dijo lo contrario y eso lo hizo saltar alterado.
—Llevo ganándole a Ronald en ajedrez desde hace 3 años—rápidamente lanza la vieja y confiable, que hace que Ron lo vea con traición.
Draco sonríe.
—Te comiste un huevo morado de sortilegios Weasley por idiota—
—Me lo metiste en la garganta cuando te regañe por querer asesinar a mis abejas—
—No quería asesinarlas, solo quería lanzarles fuego para que no me pincharan—
—La comadreja una vez llamo “tía” a mi madre, luego se puso rojo—
—Maldito hurón de mierda—
Ronald toma parte de la comida y se la arroja al rostro, pero Draco la esquiva porque tiene reflejos de buscador, incluso si tiene años sin practicar; Granger usa un hechizo protector sin pensarlo mucho, Draco no iba lanzar comida, pero en su lugar lo señala victorioso. Pero Ron parece preparado porque una pelota se estrella en su rostro creando humo morado, que cuando desaparece hace a Draco gemir antes de buscar algún reflejo para notar que efectivamente su cabello es morado.
Le lanza una mirada furiosa, pero Ron ya está estallando en carcajadas mientras Draco decide ignorarlo para seguir la comida como si no hubiera pasado nada. Granger y Potter los ven incrédulos, pero Draco finge una sonrisa levantando la copa de vino antes de tomarla toda rápidamente.
Lamentablemente no tiene tanto alcohol como quisiera.
Cuando Ron se recupera intenta hablar de otras cosas vergonzosas y Draco esta vez intenta ahorcarlo ante las risas de este, la cena no termina ni bien o mal; pero cuando Ron se presenta en su casa la siguiente semana, sale con el cabello de color rosa pastel.
Nunca más.
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—Tienes que estar bromeando—maldice Draco cuando Ron nuevamente lo ha obligado a salir de su casa, porque ya está cansado de esta situación.
Fren y George parecen tomar la historia de Draco saliendo de su mansión a la casa de Ron, como un reto para llevarlo al departamento donde viven; donde George comenta nervioso sobre pedirle matrimonio pronto a Angelina y obligarlo a ir a la boda de ser necesario.
Así que cuando Ron lo empuja fuera de la mansión, solamente quiere encogerse en su propia miseria, cuando vuelve a terminar en la madriguera.
Porque no es malditamente justo.
Solo quiere vivir su vida en paz y tranquilidad, pero sus amigos no parecen estar de acuerdo y de esa forma termina sentado alejado de todos; menos los gemelos quienes parecen atormentarlo y Ron parece saltar sobre ellos divertido.
Draco señala que Ron tiene sus amigos, lo cual es peor, porque eso solo hace que Ron lo arrastre con él donde están ellos; con un niño de cabello rosado que parece verlo con ojos brillantes, antes de tomarlo como la cosa nueva en casa y sentarse sobre su regazo.
Lo deja resignado, porque Ron dice que es su primo segundo o algo así.
Teddy Lupin.
Sus padres murieron durante la guerra.
Harry es su padrino.
Draco solamente quiere vomitar, pero deja que el niño hable y hable sobre cosas sin sentido, por eso cuando otras tres personas aparecen al lugar se siente incómodo; Neville, Luna y Ginny están presentes lo cual no puede significar cosas buenas. Diferente al trio de amigos de Ron, estos son demasiado extrovertidos y de alguna forma Draco mira anhelante donde los gemelos hablan con Bill y Charlie; tal vez si se disculpa y deja al niño que parece encontrar diversión en los patriarcas Weasley que lo llaman, pueda marcharse.
Deja ir a Teddy y está por ponerse de pie, cuando las palabras de Luna lo dejan congelado.
—También torturaron a Draco en la mansión, escuche que fue porque dejo ir a un Barney Weasley—comento Luna de forma indiferente, Draco se preguntó de que habían estado hablando ya que no entiende como su tortura salió a colección.
La mirada de Ron es rápidamente de comprensión, haciendo que Draco solamente suspire al saber que tendrán una charla emocional en algún momento; lo cual ambos odian.
Ginny lo mira de forma intrigante, antes de sonreír y esa sonrisa no trae nada bueno.
—Hacemos imitaciones de tortura con Neville, los Carrow eran bastante ingeniosos y queremos ver tu imitación—la forma cruda y de humor negro que utiliza, rápidamente atrae la atención de Draco, quien queda paralizado cuando Ginny hace una mueca como si estuviera siendo torturada.
Granger y Potter parecen horrorizados, pero Ron mira casi con cansada diversión como el propio Draco parece divertido por la situación.
—Por favor Ginny, yo fui el que fue más torturado, tengo mejores dotes actorales—declara Neville, quien parece dejar de tenerle miedo como en su primer año; debe serlo, ya que el idiota había saltado para matar a la serpiente de Voldemort y Draco lo admira por eso.
No es que lo vaya a decir en voz alta.
—Voldemort me lanzo 4 cruciatus seguidos—habla Draco tomando un poco de su bebida, silenciando la charla y se pregunta si tal vez fue demasiado lejos.
No lo hizo.
Ginny salta a victoreos, antes de arrastrarlo con Neville lejos del trio de oro, Luna camina casi bailarinamente detrás de ellos cuando llegan a una mesa que tiene demasiadas cervezas de mantequilla y whisky de fuego; Draco parece confundido, pero no va decir un no al alcohol, por lo cual acepta con un leve levantamiento de copa cuando le dan por fin algo de licor.
Delicioso tónico que lo hará soportar este día.
La menor de los Weasley comienza a llenar su bebida y antes de saberlo, tal vez está riendo demasiado y charlando de cosas sin sentido con tres personas que lo odiaban de muerte; comenta cuando su propio padre tuvo que torturarlo y eso hace que Luna salte diciendo que su padre quiso vender al mismo Potter. El humor negro de ellos por el asunto, hace que siga bebiendo y que sea Fred quien lo lleve a casa; mencionando que un Borracho Draco, es un borracho demasiado peligroso.
Su madre parece resignada al verlo llegar a casa.
La próxima vez que los gemelos llegan para llevarlo a un bar, Ginny aparece con ellos y Neville a cuestas; ha encontrado su gente para beber.
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De todas las personas que han entrado a su mansión a lo largo de los años, especialmente varios Weasley, no lo prepararon para llegar a la sala de estar y que Harry Potter lo estuviera esperando. Eso explica por que su padre estaba de peor humor de lo normal, pero eso no evita que Draco note que Potter se ve tan fuera de lugar en la sala de estar como un Slytherin en medio de la torre Gryffindor; tiene los sentidos alerta cuando llega frente a este y se prepara para lo peor. Curiosamente eso es lo que lo lleva a estar en medio de un bar algunas horas después, porque es la despedida de soltero de Ron y Potter comento que los gemelos lo querían ahí; claramente no se siente cómodo en su presencia y Draco lo deja salir de su miseria rápidamente aceptando asistir.
Al menos hay personas interesantes, que incluyen muchos Weasley a los cuales ya no odia (ironías de la vida, porque ellos tampoco lo odian ahora), Neville, Thomas, Seamus y varias personas del cuartel de aurores que no le dan ni una segunda mirada.
Es extraño deslizarse en medio de Neville y Fred, pero cuando el gemelo Weasley le pasa una bebida, Draco simplemente brinda salud.
Esto va salir mal en muchas malas maneras, pero Ron parece tan agradecido que este ahí con todos sus amigos, que Draco supone que podría sentir su humillación un poco.
Su padre iba asesinarlo mañana.
Vale la pena la diversión.
—¿Por qué enviaste a Potter a mi casa? —gruñe Draco algunas horas más tarde, con la lengua demasiado suelta por el licor y un Fred riéndose a su lado.
—Porque el parecía abatido que no fueras amigo de él, mientras eres prácticamente amigo de todos sus amigos; así que pensamos en darle un pase directo—afirma Fred con la lengua también algo suelta, pero eso no lo notaria hasta horas después de esto.
Por ahora, Draco bufa un poco antes de ingerir más licor.
—Me odia, nos odiamos, eso es lo nuestro—brama con un leve mareo, al tiempo que ve a todos parecer intoxicados en medio de un bar muggle.
Sin strippers, aunque hasta esta mañana, Draco no sabía el significado de esa palabra; pero Granger fue bastante especifica en esa condición.
—Si eso dices—la forma en que Fred mueve las cejas lo hace jadear ofendido, porque los gemelos piensan que esta enamorado de Potter y aunque eso pudiera ser cierto hace algunos años…no lo es ahora.
Lo va demostrar.
Se pone de pie tambaleante listo para irse y follarse al primer desconocido que encuentre, tal vez de cabello negro, pero es detenido por Ron que ladra a Fred que deje de molestarlo; termina en medio de un sofá con Ron a un lado y Potter al otro, levemente mareado y tomando de una bebida de extraña procedencia que quema toda su garganta. Una voz en su cabeza que le recuerda a Blaise le dice que se controle, al mismo tiempo que otra que suena como Pansy le dice que se divierta; nunca es una buena idea seguirle la corriente a Pansy.
Pero al otro lado del bar hay un chico lindo que le ha visto varias veces, tiene cabello castaño y ojos azules, pero a pesar de no ser sus gustos tiene un buen culo.
Tal vez si fuera ahí y charlaran solo un momento.
—Podrías dejar de pensar en follar un minuto—se queja Ron, pero entre la queja puede ver una sonrisa burlona que hace que Draco se ría.
Porque esta ebrio.
Suele reírse mucho cuando esta ebrio.
—Envidioso de que nunca quiero follarte—
—Agradecido en realidad—
—Se que prometí no follar a nadie, pero ese tipo esta literalmente suplicando por mi polla en su culo—
—Olvide lo vulgar que eres cuando estas ebrio—
—Bueno si no puedo follar, espero al menos más alcohol—Draco levanta una copa y Seamos como Thomas al otro lado de la mesa levantan la copa con él; ambos igual de borrachos, antes de liarse entre ellos dejando a Draco levemente confundido—maldita sea ellos pueden follar mientras yo no—se queja dejando que su cuerpo caiga a la derecha.
Usualmente George estaría ahí, pero ahora no está, si no que Potter esta ahí luciendo mortificado y confundido, pero Draco apenas si puede pensar antes de abrazarlo sobre los hombros.
—Abrazos Malfoy ataca de nuevo—se jacta Ron, antes de reírse demasiado porque también esta ebrio y la bebida se cae.
Alguien grita por más alcohol y Draco se levanta animado.
Luego todo es borroso.
El día siguiente despierta con dolor de cabeza en la casa de Potter, donde varios terminaron luego de la fiesta y Draco disfruta de ver que Ron esta peor que él; Potter realmente no habla y solamente le pasa una poción para la resaca que agradece antes de marcharse para dormir en su cama.
Todo el día si fuera necesario.
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Draco odia ir al callejón Diagon, demasiadas miradas sobre él que prefiere evitar y su claro problema de ansiedad social no ayuda; pero la boda Weasley-Granger esta a la vuelta de la esquina y quiere buscar un buen regalo para la celebración. Termina indagando la posibilidad de ir al Londres Muggle en busca de regalos, cuando se encuentra con Potter al final de la calle que parece haberlo visto hace tiempo; no son amigos, tienen algunos conocidos en común y supone que por eso debe levantar la mano en saludo cordial antes de marcharse. Al igual que todo puto Gryffindor en su vida, el idiota lo toma de otra manera y de esa forma es como ambos terminan en el Londres Muggle.
Porque ambos odian a la prensa.
Draco se siente tenso, pero camina de forma tranquila, porque toda la vida le ha enseñado a mostrarse digno, aunque se esté desmoronando. Potter lo ve de reojo todo el tiempo, pero cuando entran en una tienda departamental, parece no poder dejar de verlo cuando habla con los muggles con un rostro impresionado; probablemente Draco lo estaría también en otras condiciones.
Porque sus padres son extremistas de sangre pura.
Pero Draco esta cansado para ser igual que sus padres y los muggles no lo ven con odio, así que por eso comienza a sentirse más cómodo en este mundo que en el mágico. A veces se pregunta que si el joven Draco pudiera ver en que se convirtió y en todo lo que ha vivido, decidiría volver a tomar el mismo camino; es confuso y probablemente todo seria diferente, pero al mismo tiempo siente que si pudiera ver su futuro haría las cosas más diferentes.
Aun así, terminaría de alguna forma como ahora.
Solo que con menos arrepentimientos.
—No pensé que llegaría el día que vería a Draco Malfoy comprando una biblioteca para Ron y Hermione—habla Potter viendo como termina de pagar todo, los muggles parecían confundidos de que no pidiera transporte, pero no hicieron muchas preguntas.
Ahora que el mueble estaba transformado de forma compacta, Draco estaba pensando sobre los hechizos que podría lanzarle para que fuera un mejor mueble.
Potter no parecía más cerca que antes de obtener su propio regalo.
—Le gustara más a Granger, así que me lo llevo, Ronald puede ahogarse en la miseria—ya podía imaginar el rostro de Ron cuando viera que prefirió a Granger sobre él para darle un regalo.
Valdría cada maldito gramo de oro del mundo.
Potter le da una mirada pareciendo aun sorprendido, pero realmente no hace muchos comentarios el resto del viaje; Draco esta dispuesto a marcharse, porque ya tiene el regalo y no le importa mucho si Potter consigue algo con él o no, pero este lo sorprende invitándolo a tomar café.
No tiene ganas de un café, pero tiene curiosidad de porque Potter alarga más esta incomoda reunión improvisada.
—¿Por qué eres amigo de Ron? —pregunta Potter cuando están en la cafetería y Draco había conseguido algo demasiado cargado para su gusto, no es que la pregunta le sorprenda, pero Draco se toma el tiempo de pensar.
No hay juicio en los ojos de Potter, incluso puede notar ojeras y cansancio que relaciona a Ron que siempre parece cansado desde que es auror; el cuerpo de Potter parece mucho más relajado que la primera vez que se vieron luego de la guerra, pero sus ojos son demasiado ardientes para su gusto.
Siempre brillantes desde que lo conoció a los 11 años.
Una chispa que nunca se apagó.
La chispa que logro asesinar al señor oscuro.
También que había terminado salvando su trasero que no tuvo que ser salvado, pero lejos de odiarlo por eso, supuso que al menos podría darle algo de verdad para que dejara de acosarlo; Ron se había burlado muchas veces de como Harry parecía acosarlo en sexto año, antes que casi lo abriera por la mitad por ese estúpido hechizo.
—Me sentía solo y Ronald se pegó a mi como pegamento, probablemente porque le ayude y luego no pude quitarlo encima de mí; supongo que me tuvo lastima por lo que vio o simplemente pensó que cumplía su deuda conmigo…la cual no creo que exista—musita esto ultimo con cansancio, porque no le ha dicho eso a nadie y sabe que Ron piensa que ya no hay deuda.
O eso cree.
Los Weasley parecen haberlo adoptado por razones equivocadas, no importa cuanto Draco piense que sus palabras podrían detenerlo, hay una parte de él que no quiere hacerlo; porque se había quedado sin amigos en medio de este mundo y pensó, que incluso esos Weasley, no son tan malos.
Es cálido alrededor de ellos.
—Le agradas a Ron, lo cual nunca pensé que diría en esta vida—comenta Potter luego de verlo por un largo tiempo y tomando parte de su bebida, Draco se encoge de hombros, porque puede sentir empatía y entiende el sentimiento por si mismo.
—No lo pienses mucho, que ellos me toleren no significa que tengas que hacerlo—
—No quieres ser mi amigo—
Draco lo ve de reojo notando una mirada levemente irritada y cansada, pero nada más que una sonrisa resignada es lo que ve en su rostro luego de unos minutos.
La palabra amigos cuelga peligrosamente sobre la cabeza de Draco y al final termina riéndose sin poder evitarlo, ganando una mirada fría y enojada de Potter, que lo hace querer reír con más fuerza.
—Es raro que tu digas eso, te ofrecí mi amistad a los 11 años y fui vilmente rechazado—
—Eras un idiota—
—Sigo siendo el mismo idiota, un poco mayor, pero Ronald puede dar fe de eso—
—Si no quieres ser mi amigo no tienes que ser tan imbécil—
—Deja de actuar como un bebé Potter, solamente planteo hechos y si quieres una amistad debes estar listo para mi característico humor—
Draco disfruta de ver a Potter a su lado, claramente atormentado y probablemente planteándose la idea sobre si quieren ser amigos o no; no puede evitar ocultar la sorpresa cuando este extiende la mano, trayendo un leve destello de Draco a los 11 años haciendo una invitación a Potter de amistad.
Su propia mano duda al levantarse, porque no quiere una amistad con Potter o al menos, ya no esta tan seguro.
Quiere follarlo y tal vez por eso debería negarse, alejarse ahora que tiene tiempo y evitarlo luego de la boda todo lo posible; pero nuevamente esos estúpidos ojos brillantes no dejan de seguirlo y Draco gimotea internamente mientras estrecha la mano de Potter con una mueca.
Porque Potter sonríe emocionado, sin importarle que es un niño y luciendo mucho más joven.
Quiere su amistad, tal vez una consecuencia de su propia amistad con Ron, pero quiere su amistad y Draco maldice que eso cuele dentro de él.
Maldición.
Otro Gryffindor como amigo.
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La amistad de Potter y Draco no evoluciona mucho en los siguientes días, Potter es un auror y Draco tiene sus propios asuntos que atender; además la instrucción de Ron constantemente le hace no necesitar o suplicar migajas de amistad con Potter. Supone que lo que llegaran a tener es algunos saludos cordiales y charlas típicas, pero no es que espere que este venga a su casa; supone mal ya que la próxima vez que Ron se aparece hay una cabellera oscura al lado de este, Potter saludándolo tímidamente y Draco dándole una mirada de muerte a Ron. Por otro lado, Ronald no parece afectado, en realidad esta tan irritado como el propio Draco y rápidamente lo acusa de que todo esto es culpa suya.
¿Cómo malditamente lo es?
—Tu aceptaste su amistad, Harry parecía un cachorro perdido cuando vio que todos se hacían amigos de ti y ahora que por fin es tu amigo no deja de quejarse de que no viene conmigo—
—Cállate Ron—
—O ahora actúas tímidamente, te lo digo Draco, este idiota se obsesiona contigo todo el tiempo y no quiero volver a sexto año; así que ahora tendrás que soportarlo como yo—
Draco solamente suspira tomando fuerzas que no tiene, porque su madre aparece y esta claramente radiante con Potter en la habitación; Draco y Ron la ven traicionados, pero su madre sirve te para ellos y conversa emocionada con Potter una buena hora antes de marcharse.
Potter parece emocionado siguiéndolos como un cachorro perdido, casi paralizado cuando ambos van al jardín y Draco le ordena a Ron que trabaje; dado que Potter no se va quedar ahí de pie sin hacer nada, rápidamente le ladra que trabaje también y es divertido verlo tan perdido.
Al menos por unos instantes.
—Maldita sea Ronald, tiene talento para esto—comenta Draco impresionado, al ver a Potter trabajar alegremente en el jardín sin magia y luciendo relajado.
Ron parpadea a su lado, antes de asentir.
—Debí traerlo antes supongo—añade algo perdido, pero ambos solo ven a Potter corretear por ahí trabajando ignorando sus pantalones sucios.
Tiene un buen trasero, por la mirada de Ron a él, supone que no fue tan disimulado como quiere; pero nadie comenta nada mientras los tres terminan bajo un árbol descansando.
—Supongo que lo puedes traer nuevamente Comadreja—
—Sera un idiota si no lo hago Huron—
—Ustedes tienen nombres para el otro—
Draco y Ron ríen divertidos, porque Potter claramente esta celoso, así que cuando se marchan Draco le asegura que no va a quitarle el lugar de mejor amigo para que este tranquilo; Ron parece encontrar eso hilarante mientras suelta risas y Potter se vuelve levemente sonrojado de la vergüenza y luciendo humillado.
Obviamente porque lo atrapo.
¿De qué otra cosa estaría celoso?
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George lo saco a altas horas de la noche para llegar a sortilegios Weasley, donde Draco se ríe aproximadamente media hora antes de ponerse a trabajar; Fred parece divertido con dos orejas de conejo en su cabeza y una cola esponjosa, que parece no haber funcionado como querían y lleva más de dos días con ella. La poción realmente no era mala, pero cuando le dicen los ingredientes hace que Draco frunza el ceño, porque eso parece un poco problemático a la hora de combinar; ya que uno de los ingredientes parecía tener unos pocos días para madurar y eso produjo un efecto mucho más duradero. No es su mazmorra llena de pociones, pero Draco se ha acostumbrado a la habitación prueba de la tienda de los gemelos; así que toma las siguientes horas para trabajar al respecto.
Algunas horas después Fred deja de tener cola y orejas, pero en un giro totalmente esperado de los gemelos, ahora Draco tiene dos orejas sobre su cabeza que no quiere pensar que se parecen a las de un koala.
Ron que aparece unas horas después, parece pensar lo mismo, ya que no deja de reírse hasta que se ahoga.
Claramente Draco lo transforma en comadreja, no importa que tan buen auror sea Ron ahora, eso no va evitar que Draco se muere de risa al final de la noche.
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Draco esta tranquilamente el día de la boda de Ron, lo cual es divertido, porque este parece querer subirse por las paredes y al final de cuentas tiene que darle una poción en medio de la bebida para que este más relajado; Potter que lo ve de reojo, solamente levanta un pulgar en señal de aprobación, no es que lo hubiera estado buscando. Claramente no es el padrino, porque Potter esta ahí para despedirse de ambos mejores amigos que se van a casar; Draco esta feliz en la mesa Weasley tomando las pocas bebidas alcohólicas que han permitido, riendo cuando Ginny comenta risueña sobre traficar alcohol y ambos terminan un poco más tomados de la cuenta a la hora de la ceremonia posterior.
Sus aplausos son demasiado ruidosos y otras mesas los ven con curiosidad, pero nadie podría saber la verdad.
Pero siguen relativamente sobrios, pero tal vez, un Draco demasiado feliz.
—Me estas jodiendo que no estas saliendo con Potter, jure que se casarían y tendrían al menos 4 hijos—comenta Draco impresionado, luego que el tema de malas relaciones románticas saliera a colación.
Ginny suelta un bufido entre risas, antes de tomar un poco del ponche adulterado que ambos compartían.
—Luego de la guerra todo fue…diferente…no diferente malo, pero diferente; así que ahora somos buenos amigos—habla con una sonrisa de suficiencia como si supiera algo que él no, pero Draco realmente sigue sorprendido.
Ron comento algo, pero en realidad no parece muy emocionado por hablar sobre su hermana menor y relaciones románticas en un mismo tema de conversación; Draco tampoco para el hecho, así que se sorprende que casi más de 3 años después de la guerra se entere de eso.
Ambos, Potter y Ginny, habían lucido demasiado felices en sexto año.
O al menos lo que pudo ver, estaba más ocupado con que el señor oscuro no lo asesinara para el caso.
—Escuche que te ibas a casar con Astoria—añade Ginny con curiosidad y Draco se encoge de hombros.
—Sus padres y los míos están hablando del tema, la conocí y tenemos unas reuniones programadas la siguiente semana; no es que importé realmente—
—¿No te gusta? —
—Es agradable, pero no la amo y dudo amarla; le falta una polla para empezar—
Ginny parece verlo entre divertida y preocupada, antes de que deban aplaudir por algo que paso con los novios, ambos siguiendo a la multitud. George y Fred están al otro lado de la mesa con sus respectivas parejas, pero Ginny no vino con nadie al mismo tiempo que Draco, así que ambos están destinados a estar sentados juntos.
Es mucho menos molesto de lo que pudo haber pensado, no por nada van a tomar a bares con otras personas.
De reojo noto a Ron ver a Granger como si fuera un idiota enamorado en su mesa, lo que hace que Draco sonría animado de que su amigo sea feliz.
—¿Follarias conmigo para molestar a tu hermano? —musita en voz baja para Ginny solamente, haciéndola soltar risas antes de empujarlo divertida.
—Maldita sea Malfoy, realmente eres malvado—
—Coquetearía con tu madre para molestar a Ronald—
—Y me agradas solo por eso—
Ambos chocan las copas de bebida, sonriéndose ante sus propias ideas, antes que alguien literalmente se siente entre ellos y empujando a Ginny a la otra silla; la chica parece divertida, pero no deja de quejarse de Potter, quien parece cansado y solamente le quita la copa a Draco de la mano. Por la forma en que suspira al tomar la bebida, parece saber que tenía alcohol y eso es molesto; porque Draco quiere su bebida.
Ginny ve a Potter divertida, con un brillo en sus ojos antes de verlo de reojo a Draco, quien solamente rueda los ojos.
Puede que Ginny diga lo que diga, de que no están juntos, pero Potter parece celoso ahora mismo y sin duda es por ella.
—¿Cansado de ser padrino de bodas? —cuestiona solamente para que el silencio no sea tan largo, pero por la forma en que Potter se derrumba en la mesa supone que quiere hablar del tema.
Ginny tararea antes de comentar que ira a buscar a Luna y Neville, haciendo que Draco se espante de que lo deje a solas con Potter. Las ultimas semanas ha pasado tiempo con este, pero siempre estaba Ron u otra persona para amortiguar silencios incomodos; ahora los gemelos parecen concentrados en sus parejas y eso provoca que Draco se sienta perdido.
Pero Potter no se va tras Ginny como pensó que haría, en su lugar se pasa la mano por el rostro y su cabellera, que incluso en esta ocasión luce como un desastre.
—Los amo, pero realmente me alegra que estén casados al fin—afirma Potter y Draco levanta una copa de la mesa asintiendo en conciencia.
Hace una mueca al tomar la bebida, le falta alcohol.
Las bodas deberían tener alcohol.
—Con suerte y con la luna de miel, tenga menos Weasley rondando en casa; mis propias vacaciones—musita Draco para si mismo con algo de tristeza que no exterioriza.
Seria raro no tener una cabeza Wesley por ahí, supone que los gemelos tomarían el papel de Ron.
—De que hablas, me tienes a mi para molestarte y ayudar en el jardín—habla Potter sin parecer sorprendido o pensar que eso puede ser raro.
Parece ofendido de alguna manera, Draco simplemente se encoge de hombros, porque no tiene nada que decir y no quiere decir algo que pueda sonar sospechoso; porque Potter solo en su jardín con él, puede que no fuera una buena idea.
Alguien llama a Potter para el discurso y este gimotea antes de ponerse de pie, haciendo sonreír a Draco.
Una boda preciosa, tiene que admitirlo.
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Los siguientes días sin Ron son algo aburrido, los gemelos siguen apareciéndose constantemente para molestarlos y Potter también se hace presente más de lo que quisiera admitir; se pregunta como alguien que pasa tanto tiempo con los aurores, aun tiene fuerza para ser enviado a trabajo forzado al jardín, pero Draco no comenta nada porque da buenos resultados. Así que cuando la luna de miel por fin termina y Ron aparece con una cara de idiota, Draco no hace tantas burlas como podría y en su lugar pasan a jugar una partida de ajedrez; donde la mayor parte de tiempo es escuchando de lo maravillosa que es Granger.
Lo dejara pasar solo por hoy.
Además, está ganando las partidas de ajedrez, luego Ron comenta algo sobre monopoly y aunque inicialmente no entiende bien la idea del juego muggle, también termina ganando.
Ron apenas si parece molesto.
Mientras que Draco comienzas a ver emocionado el juego, pensando en retar a los gemelos la próxima vez, quienes tienen mejor control de monopolio de ventas que Ron.
—Ella es tan maravillosa, lo supe desde cuarto grado, que ella seria la indicada—expresa Ron de manera soñadora, luego de haber sido llevado a bancarrota y Draco asiente feliz de haber ganado de forma tan aplastante.
También una parte de él se siente feliz por Ron, lo cual es algo anormal, no suele sentirse tan bien por los logros de sus amigos, pero con Ron realmente espera que fuera feliz; mientras lo ve balbucear nuevamente por Granger, Draco se encuentra inesperadamente desanimado al pensar en Astoria. Las citas prematrimoniales han salido bien, se alegra que ella no este enamorada de él y probablemente puedan mantener un matrimonio político y generar un heredero.
Pero aquí al ver a Ron feliz, una parte egoísta y mezquina de él, quisiera tener a alguien que lo ame de la misma forma.
—Siento pena por Granger de terminar contigo—se burla Draco, pero cuando Ron le da una mirada divertida puede descubrir la broma y Draco solamente se ríe de este.
Toma algunas flores de su jardín que Ron pide para su esposa y le dice que deje de ser tan repugnante cuando vuelva a la mansión.
Pero el idiota sigue enamorado de su esposa las próximas visitas, es divertido de ver.
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Harry aparece frustrado una tarde donde Draco ha dejado sus pociones de lado en medio de sortilegios Weasley para comer un poco de su almuerzo, se sorprende que lo encontrara aquí ya que se supone que nadie sabe de su trabajo; pero luego recuerda a Ron y no tiene mucho que agregar. Potter se sienta cansado en la silla a su lado quejándose de Ron sobre su reciente matrimonio, pero suena tan similar a Draco que puede descubrir que solamente esta celoso de lo que tienen sus amigos; Draco deja que se queje mientras su mente vuela un poco a la cantidad de resultados posibles de su poción al agregarle la raíz de mandrágora.
Regresa a la realidad cuando Potter parece esperar una respuesta que no tiene.
Este frunce el ceño, Draco mastica el emparedado que le preparo la señora Weasley.
—Me estas ignorando—
—Deja de sonar como un bebé Potter, estas celoso de no tener novia, supéralo—
—No es eso—
—Mira eres el elegido, no me veas de esa forma, eres un puto héroe nacional…si quieres novia estoy seguro que no te faltan opciones—
Draco nota la mira frustrada de Potter, antes de que le robe la ultima parte de su emparedado que Draco quería, pero lo deja ser solamente porque se ve frustrado. Masculla sobre no querer ser el elegido o no tener opciones, pero Draco decide ignorarlo para volver a su trabajo; Potter parece tener el día libre ya que no se marcha y en su lugar decide verlo trabajar.
Charlan, como han aprendido hacer los últimos meses, o al menos Draco no responde con tantos monosílabos como antes. Es interesante ver su amistad desde su punto de vista, ya que pasaron sobre el cuello del otro durante más de 7 años y la mayoría de esos Draco tuvo problemas dentro de sus sueños por culpa de Potter; pero parece que ser adultos mejora mucho las relaciones de odio, para convertirse en amigos.
Su yo de 11 años estaría extasiado.
Draco actual solamente esta, frustrado y algo cansado, pero también un poco feliz.
Siempre quiso ser amigo de Potter a pesar del odio de por medio.
—Simplemente quiero alguien que me ame por quien soy—musita Potter de forma algo deprimida jugando con una poción en sus manos, que Draco tarda un momento en reconocer y cuando lo hace es demasiado tarde.
Toda la habitación termina con una mucosidad de color amarillo verdoso, Draco gira a ver a Potter que parece encogerse en su lugar; la risa de los gemelos no se tarda en escuchar y de esa forma es como Potter termina siendo totalmente vetado del laboratorio del edificio.
No importa que sea un socio accionista, como este intento defender, Draco pone barreras mágicas para impedirle que se acerque.
Si Ron casi se orina de la risa o no cuando le cuentan, es algo que nadie tiene la necesidad de saber.
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La cena con Astoria fue excelente y ella declara amablemente que quiere continuar con los planes para el compromiso, así que lo que se supone que Draco debe hacer es aceptar amablemente y continuar para que todo termine bien; tiene la oportunidad de obtener una familia feliz. Astoria es una chica hermosa, sus creencias no son tan arraigadas como sus padres y Draco al verla, puede imaginar una familia con ella, un final feliz para todo lo que ha vivido y sabe que en alguna parte dentro de él puede llegar amarla; porque es una chica de cabellera negra y ojos azul verdoso que tiene todo lo que podría esperar de una pareja.
Entonces cuando la rechaza, para sorpresa de todos, no sabe que hacer; sus padres y los de Astoria parecen en shock.
Pero algo en los ojos de Astoria parece aliviados.
Draco sabe que su padre grita su nombre, pero Draco se desaparece del salón cayendo de trasero en medio de Londres, porque no se controlo bien y agradece que no fuera cerca de muggles o iría al ministerio; su respiración es irregular y termina corriendo por las calles que reconoce fácilmente.
Toca la puerta desesperadamente, porque no sabe a donde ir y cuando el rostro adormilado de Ron abre la puerta, siente un poco de paz; su amigo luce confundido un instante, antes de que todo sueño desaparezca de su rostro y lo lleve dentro de su casa, donde termina sentado en un sofá despotricando sobre su familia y una Hermione Granger luce igual de confundida escuchándolo. Maldice audiblemente en voz alta ser un idiota, no importa cuánto ambos intenten decirle que es lo correcto, no parece ser lo correcto y esta al borde de llorar por la desesperación; Hermione le da alguna poción calmante, que lo deja adormilado sobre un sofá incomodo.
Nunca ha dormido en un sofá, pero ha dormido en la prisión de azkaban en el suelo frio.
Esto es una gran mejoría.
Al día siguiente despierta sintiéndose una mierda, especialmente cuando Ron le presta ropa para que tome una ducha y Hermione (quien es ahora Hermione luego de tanto tiempo siendo amigo de Ron) ha preparado el desayuno que sabe sinceramente a tierra; no porque no sea sabroso, simplemente su condición y situación actual hacen que no pueda disfrutar realmente de la comida.
—Eres un adulto amigo, está bien que decidieras no casarte si no querías, tus padres no pueden obligarte—intenta consolarle Ron, pero Draco esta pensando sobre las posibilidades de ahogarse en su vaso de té caliente.
Ron no entendería, incluso si Ron tiene sangre pura, no entendería lo que acaba de hacer.
Toda su vida fue preparada para tomar las riendas de la familia Malfoy como su heredero, desde niño tuvo claro que en algún momento encontraría una pareja y produciría otro heredero que seguiría con el linaje; sonaba horrible, pero por años Draco estuvo dispuesto a cumplir su papel. Luego sucedió todo lo de la guerra y su perspectiva sobre su propia vida había cambiado tanto, tener amigos lo hizo actuar diferente, incluso amigos “traidores de sangre” como sus padres dijeron; porque había visto que era que personas que conocías tuvieran un amor sincero en su vida.
Draco no quería fingir para siempre.
Pero esto sin duda era una cosa completamente diferente para sus padres, había cruzado una línea y dudaba que pudiera recuperarla.
—¿No puedo beber algo de licor? —pregunto nuevamente a Hermione, de forma lastimera esta vez, pero ella simplemente rechazo con cansancio.
Draco gimoteo metiéndose un panecillo a su boca, que esperaba tuviera suficiente azúcar para tranquilizarlo.
No lo hizo.
—Mi padre debe odiarme, lo cual no me importa…pero mi madre—hace una mueca al hablar y Ron parece comprenderlo, comprender que para Draco su madre es importante.
Maldición, duda que pueda regresar a casa.
—Tal vez podríamos salir más tarde con los gemelos—intenta animarlo Ron, pero Draco solo asiente deprimido.
Hermione bufa.
—O podríamos planear que haremos ahora con Draco, estoy segura que podemos arreglar el cuarto de invitados si quieres estar lejos de casa un tiempo—contrataca Hermione dándole una mala mirada a Ron, quien solamente se encoge de hombros.
Draco gira a verlos a ambos, sorprendidos de su amable hospitalidad, antes de sentirse ahogar por sentimientos y meterse otro panecillo en su boca.
Esos idiotas son amables y no puede evitar la sonrisa en su rostro, porque, aunque está en la peor parte de su vida probablemente, no esta solo; se pregunta vagamente si en Hogwarts algo hubiera cambiado si hubiera tenido esta clase de amigos, pero es muy tarde para suposiciones.
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Toma la amabilidad del matrimonio Weasley-Granger por una semana, porque se siente incomodo de abusar de su estadía, a pesar que ambos parecen ofrecerle estadía por tiempo ilimitado. Tiene suficiente dinero por su cuenta, desde que todo de la guerra estallo, Draco había decidido tener su propia bóveda en Gringotts, sorprendido cuando su madre había aparecido con una llave que tenía parte de su herencia como Black solamente para Draco; algo que había estado creciendo desde que era un bebé y que solamente Draco podría acceder. El propio Draco estos años había aumentado las riquezas de la familia y sortilegios Weasley daba parte de las ganancias por los productos que Draco ayudaba a finalizar; entonces no era totalmente pobre, una mansión estaba fuera de discusión, pero pudo conseguir un piso en Londres Muggle para sorpresa de Ron.
Prefería esto.
No podría volver al mundo mágico de forma abierta, mucho menos si el escandalo de rechazar a la familia de Astoria se hizo presente.
Lo cual no duro mucho en realidad y no quería ser acosado.
Ron y los gemelos ayudaron en la búsqueda de departamento, al final fue Hermione quien encontró un lugar bastante pasable y donde Draco termino instalado; aunque tenía dinero y podría ser accionista, no dudo en aceptar un empleo de tiempo completo en sortilegios Weasley solamente para poder estar ocupado todo el tiempo.
Su madre le envió una carta, apoyándolo en sus decisiones y comentando que podría volver a casa cuando quisiera, pero su padre estaba ausente.
Un mundo completamente nuevo, piensa horrorizado.
Pero, aunque Draco no era exactamente alguien valiente, supone que no hay muchas opciones cuando prácticamente se acorralo a esto por su cuenta; al menos Ron, los gemelos y Hermione estaban ahí para él.
Eso lo hizo sentir un poco optimista.
—Escuche que te fuiste de casa—habla Harry llegando al laboratorio, donde si bien estaba aun prohibido, había logrado obtener un pase si no tocaba absolutamente nada.
Draco quito los lentes que estaba usando para trabajar con la poción frente a él, prefería la alquimia, pero en realidad era bastante refrescante aceptar los retos de los gemelos y superar sus expectativas. Le tomo unos minutos entender de que hablaba Potter, pero cuando paso todo el incidente en su casa, el mago había estado en una misión en otra parte del mundo.
Un mes después de lo sucedido y a tan solo dos días de regresar, parecía haberse enterado de todo.
Supuso que Ron y Hermione tendrían algo que ver.
—Eso sucede cuando te niegas a casarte y tener descendientes—mastica Draco, aceptando el envase de bebida caliente que tenía Harry, sonrió de medio lado al sentir el sabor a chocolate antes de regresar a ver las anotaciones de la pocion.
Ocupaba una hora a fuego lento, pero estaba seguro que este bote funcionaria para hacer que la persona tuviera una piel llena de escamas de serpiente por un día; no esta seguro como lo venderían los gemelos, pero no era su trabajo el marketing.
Harry asintió sentado a su lado, de reojo Draco noto que parecía lucir bastante nervioso jugando en la silla y casi parecía más un adolescente a un adulto; un adulto que era un auror y que no se había quitado su ropa de trabajo.
Sexy.
Demasiado atractivo, pero Draco ocupaba alejar esos pensamientos de lado, porque ocupaba trabajar.
Estúpido Potter que siempre lo hace pensar cosas innecesarias.
—Pensé que te gustaba Astoria—
—Me agrada Astoria, si fuera un chico heterosexual me gustaría mucho más, pero supongo que le falta algo entre sus piernas—
—Bueno, me alegra—
—¿Te alegra que no me guste Astoria? —
Draco levanta la mirada por su propia pregunta, confundido de las ideas de Potter, que, aunque usualmente Draco decide ignorar, esta realmente le confunde; porque parece que el propio Harry no pensó que le prestara atención, por el rostro levemente avergonzado que tiene al recibir su atención.
El hombre traga saliva al verlo, Draco levanta una ceja expectante.
Una risa hace que ambos levanten la mirada sorprendidos, luciendo algo abochornados cuando Ron entra luciendo una sonrisa divertida y pasando el brazo por los hombros de Draco; ignorando que se siente como si hubiera sido atrapado con las manos dentro de un tarro de masa, los ojos brillantes de Ron hacen que entrecierre los suyos.
Algo está mal, piensa sintiéndose alarmado.
—Lo que mi estimado amigo Harry quiere decir querido Draco, es… ¿si estas libre este viernes en la noche? —pregunta Ron emocionado, mientas que Harry parece pasar del shock al horror en menos de un segundo y eso confunde a Draco.
El viernes en la noche estaba libre, como la mayoría de días, aparte del trabajo no es que Draco disfrute de una vida social activa; excepto por el pequeño jardín que estaba creando en el balcón de su nuevo departamento, había dolido haber abandonado el jardín de la mansión.
Su madre prometió protegerlo en sus cartas, esperaba que sí.
—No tengo nada programado, pero si es una salida con ustedes supongo que no tengo muchas opciones, no digo que no a tomar licor—explica Draco con cansancio, porque incluso cuando no quería salir, Ron o los gemelos solían ir a su casa para obligarlo.
Ahora que tiene un departamento, tienen el descaro de ir como si fuera su propia casa; Draco incluso había abierto las protecciones mágicas (era un departamento muggle que él mismo había protegido) para todos los que consideraba amigos ahora.
—Ron—la voz de advertencia y suplica fue ignorada por su amigo.
Sus ojos siguen brillando y ahora Draco luce confundido.
—Bueno Harry ha pasado los últimos dos días meditando la mejor forma de invitarte a tomar, sí, pero solamente ustedes dos como ya sabes, una cita; una cita romántica—lo ultimo hace que Draco luzca ofendido, porque Ron tuviera el descaro de tener que explicarlo como si tuviera dos años.
Pero luego el pensamiento real se aloja en su cabeza, girando para ver sorprendido a Harry que parece haber sido condenado a muerte en ese instante; su rostro está totalmente pálido viendo a Ron con incredulidad, probablemente deseando estar en cualquier lado que no fuera este.
Draco se detiene un segundo, intentando controlar el corazón que ha comenzado a galopar sin control en su pecho y debe colocar una mano sobre su boca para meditar sobre el pensamiento de una cita romántica.
Con Harry Potter.
Su enamoramiento desde que tiene memoria, ignorando los años difíciles de su adolescencia, su madre podría dar fe de que siempre ha sentido algo por Potter de alguna manera.
Pero no tiene sentido que fuera de ambos lados, no entiende en que momento Harry pudiera sentir el mínimo interés en él y Draco no puede hacer mente real para entender que pasa.
Gira a ver a Ron, quien sonríe divertido.
—No me mires así amigo, estoy cansado de escuchar a Harry hablando contigo todo el tiempo, es peor que sexto año y como amigo de ambos me ven en el papel de interponerme para que dejen de estar dando vueltas; debiste verlo cuando le dije que cancelaste tu compromiso con Astoria, parecía que alguien le dijo que la navidad se adelantó—se burla Ron casi riéndose del recuerdo, provocando que Potter ahora lo viera con intención asesina.
Draco asiente contemplativo, confiando completamente en Ron e intentando por todos los medios, que su rostro no luzca demasiado satisfecho.
—Ron voy asesinarte—gruñe Harry de forma peligrosa, pero Ron apenas si parece afectado y el hecho de que Harry no niegue absolutamente nada lo hace más interesante.
No es valiente.
No es un Gryffindor, pero estar rodeado de tantos, hace que algunas estupideces se contagien.
—Hay una feria muggle cerca de casa este fin de semana, tenía curiosidad y planeaba invitar a los gemelos, pero si quieres podríamos tener una cita ahí—comenta Draco divertido, al notar que toda intención de lucha y asesina desaparece de Harry, quien voltea a verlo incrédulo.
Ron por otro lado parece satisfecho, sus ojos mostrando incluso un destello de alivio, que hace sonreír a Draco.
—También quería llevar a Hermione, me pueden decir que tal les parece luego de la cita—comenta este empujándolo y Draco asiente.
Nunca ha ido a una feria muggle, pero se había visto en las películas que los gemelos solían llevar a casa y pensó que podría ser una buena idea ir con amigos.
Pero ahora, tenía otros planes interesantes.
—¿Quieres ir conmigo? —su voz se rompe por los nervios, piensa Draco al ver a Harry lucir como si le hubieran lanzado un hechizo confundidor.
Se encoge de hombros.
—No veo porque no, ignorando el terrible pasado entre ambos, eres un hombre bastante atractivo y agradable—cuando expresa eso en voz alta, sabe que es verdad y es molesto que la mayoría de personas no puedan ser sinceras la mayor parte del tiempo.
No es que no lo hubiera pensado antes, ha admitido abiertamente a Charlie que es atractivo e incluso a Fred (esto para molestia de George quien dice que son iguales), porque le gusta ser sincero ahora que puede serlo; donde vive en un mundo donde no tiene que ocultar lo que piensa por su familia.
Si no dijo antes nada a Potter, fue porque pensó que lo molestaría…y porque pensó que era heterosexual, pero ahora hay una puerta abierta a un mundo nuevo.
El chillido levemente como un pájaro de parte de Potter, hace que Ron suelte una carcajada antes de pasar un brazo ahora por el hombro de Potter que se ha vuelto rojo como un tomate y usa ambas manos para ocultar su propio rostro.
Draco ladea la cabeza.
—Lo siento amigo, creo que terminaste por romperlo, iré a llevarlo de regreso al trabajo para componerlo y te prometo que te enviara una lechuza pronto para aclarar puntos—asegura Ron guiñando un ojo de forma cómplice, lo que hace que Draco asiente al verlos marchar.
Se da media vuelta listo para bajar sus gafas y regresar al trabajo, pero se detiene un momento.
—Potter—llama al hombre que esta siendo arrastrado justo antes de que Ron lo obligue a pasar por la puerta, ambos se detienen para verlos curiosos—esas túnicas de auror te quedan bien—añade guiñándole un ojo, lo que lo hace volverse más rojo si es posible y que Ron le reclame por arruinarlo más de lo que ya está.
Pero mientras se marchan, ve la mirada cómplice de Ron mientras levanta un pulgar y Draco lo imita.
Algo muggle.
Pero que entiende.
Intentando no sonreír tanto (algo imposible) espera regresar al trabajo pronto, aunque su corazón late de forma descontrolada y la parte de su cerebro no deja de hacer un baile ridículo mental por lo que acaba de pasar, algo que parece imposible, pero de alguna manera no es tan raro.
Es su nuevo mundo, un mundo nuevo gracias a sus amigos, que solamente parece mejorar cada vez más.
No puede esperar por la cita del viernes.
Cuando minutos después los gemelos entran con sonrisas maliciosas, claramente al tanto de que ha pasado y comienzan a hostigarlo por respuestas, Draco intenta no ceder fácilmente y fingir molestia.
Sin duda los dos eventos que cambiaron la vida de su parte, fue salvar dos Weasley diferentes, pero Draco esta más que satisfecho con ese cambio.
Fin
