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9:35 Pm, mira el reloj de la pared por cuarta vez en la noche antes de suspirar y seguir preparando la cena, estofado de carne con arroz y vegetales salteados, nada demasiado complejo.
La radio de la cocina anuncia lluvias en la madrugada y el resto del clima semanal, la música vuelve a escucharse cuando se da por finalizado el informe y Yuji reconoce al artista por ser uno de los favoritos de Nanami, así que sube un poco el volumen mientras tararea la letra de la canción. Recuerda haberla oído en el auto del mayor cuando volvían del centro.
El tintineo de las llaves y el ruido de la puerta al abrirse lo alerta.
—¡Ya llegué!
Yuji deja todo lo que está haciendo y se dirige a la entrada, Nanami estaba sentado en el suelo quitándose sus zapatos cuando Yuji lo abrazarlo por la espalda.
—¡Bienvenido Nanami!
Nanami acaricia el brazo que Yuji pasa por su cuello y deja un casto beso en este. El momento se prolonga por varios segundos antes de que el mayor le diera unas palmaditas a Yuji para que lo soltara.
—Lamento llegar tarde, el trafico del centro me detuvo.
—Está bien, solo me preocupe un poco. La cena ya está lista.
—Pondré la mesa entonces.
—¿Por qué mejor no tomas un baño? Mientras tanto yo lo hare.
—¿Seguro?
—Si
Yuji da un par de pasos en dirección a la cocina, pero es retenido por Nanami que lo toma por la cintura y no lo deja irse, el hombre lo voltea y de forma lenta une sus labios. Sorprendido, Yuji no tarda mucho corresponderle, es un beso casto, pero algo que alegra a su corazón. Al separarse Yuji ve el rostro sonrojado del hombre que lo mira con una sonrisa en sus labios. Sin decir palabra alguna se alejan un poco uno del otro, Nanami sube por las escaleras al segundo piso y Yuji se dirige a la cocina.
Yuji planifico un poco la noche como si fueran a tener una cita, aunque esta solo consistiera en cenar y ver películas abrazados en el sofá.
La cena trascurre de forma agradable con un intercambio de anécdotas entre ambos, Yuji había tenido un día tranquilo en el instituto, nada fuera de lo normal, Nanami por otro lado volvió a discutir con uno de sus jefes por el acoso que estaba recibiendo una de las nuevas empleadas.
Le gusta escuchar al hombre explayarse sobre su día y las pequeñas cosas que lo conformaban, es más que tranquilizador. Nanami lava los platos mientras el prepara la película. Por fin verían “La masacre de Texas”
Estaba algo emocionado de por fin poder compartir algo de tiempo junto a Nanami sin que nada se interponga en sus planes, hace mucho que no habían sido llama-
—¡Yuji! —escucha la voz de Kento a sus espaldas.
La sensación electrizante, el sonido mecánico tan conocidamente desagradable.
Es solo cuestión de segundos para que Yuji termine de ser teletransportado a la habitación. Se siente entumecido y con nauseas como suele ser habitual. Es el primero esta vez, la fría habitación se encuentra sumida en completo silencio que es rápidamente interrumpido cuando la esfera comienza a materializar a otra persona. Yuji se aparta quedándose al lado de esta en el fondo de la habitación.
No tarda mucho en darse cuenta de quien era.
—¡Kento! —Yuji se apresura en correr hacia el hombre y abrazarlo.
—Yuji. —el hombre mayor lo abrazo con fuerza y no se despegan hasta que nuevamente se escucha la llegada de otra persona.
La gente a su alrededor comienza a materializarse, esta vez la habitación se llena, a diferencia de otras ocasiones donde eran tres o cuatro personas.
“¿dónde demonios estamos?” “yo estaba en el hospital” “¿esto es el cielo?” y más preguntas se escuchaban, Yuji conto siete personas además de ellos, cuatro hombres y tres mujeres, todos jóvenes en su mayoría.
Se da la vuelta y ve la esfera en el fondo de la habitación, aun no aparecía el mensaje ni sonaba la música, por lo cual aun quedaba algo de tiempo antes de que la misión empezara.
Kento lo toma de la mano y se apartan de todos los demás mientras se acercan a la esfera y esperan, la gente comienza a discutir el motivo por el cual no pueden abrir las puertas ni ventanas del que aprecia ser un departamento, tampoco funcionaban los celulares y aunque golpearan las paredes parecía que no había vecino alguno.
El corazón de Yuji se apretuja al oírlos, pero con una mirada rápida de Kento oculta su dolor y espera pacientemente a su lado. Ya habían hablado innumerables veces de lo que debían hacer llegada la hora de iniciar una misión, aun así, a Yuji le carcomía la conciencia el no hacer nada.
Entonces de manera repentina se comienza a escuchar música, la señal que esperaban.
“Atarashii asa ga kita
kibou no asa da
yorokobi ni mune o hirake
oozora aoge
Rajio no koe ni
sukoyaka na mune o
kono kaoru kaze ni hirakeyo
sore: ichi, ni, san…!”
Con sorpresa las demás personas de la habitación se giran al oír la melodía, todos miraron atentamente a la esfera negra.
Un mensaje con letras verdes aparece.
| “Sus 4antiguas vid4s ya no 3xist3n.
Yo d3cidiré como usa4r sus nu3v4s vid4s.
¡Que s3 se l4 a h4c3r, as1 es l4 vid4!” |
Al leer el mensaje Yuji no puede evitar recordar el accidente que lo llevo a gantz, un semáforo en rojo y un niño cruzando la calle cuando no debía fue lo que causo su muerte. No es como si Yuji se arrepintiera de salvar al niño aun a costa de su vida, pero nunca espero que su sacrificio se convirtiera en una segunda oportunidad en la tierra que estuviera regida por una esfera que los enviaba a misiones suicidas contra alienígenas.
Al pensarlo parecía la trama de una película de cine b.
Las letras cambian, Yuji mira con atención el alienígena que tenia forma de pez humanoide que le era mostrado en el informe básico.
| “Ahor4, usted3s ir4n a t3rm1n4r con 3ste suj3to.
Alien rape
Características:
—rapido
—m4loli3nt3
Gustos:
—c4rne
—s4l
Fr4se pr3ferid4:
N1ngun4” |
Tres compartimentos de la esfera se abren de manera estrepitosa luego de mostrar el objetivo asustando a más de uno. Yuji se queda mirando fijamente la maleta que llevaba su nombre como un recordatorio de lo que le espera.
—Yuji. —Kento llama su atención—Los trajes.
El menor asiente y toma las dos maletas etiquetadas con sus nombres. Silenciosamente se retiran hacia el pasillo con todas las miradas sobre ellos. Le gustaría explicarle a cada uno de el macabro juego que estaba por comenzar, pero ya había aprendido de malas experiencias que no tenían momento alguno en hacerles entender la complicada situación sin que sonara descabellada.
Una vez enfundados en sus trajes ambos se miraron, Nanami, preocupado y disgustado, al verlo en su traje sonríe con tristeza como en su primer encuentro.
Yuji apareció hace ocho meses en la habitación y Nanami, que estaba apoyado en la pared junto a la esfera, le aconsejo que usara lo que estaba en el maletín por su propia seguridad.
Yuji apenas y logro sobrevivir, gracias a que Nanami lo estuvo cuidando. Durante la misión un cuervo gigante de aspecto pútrido con ojos colgando fuera de sus cuencas los persiguió y ataco sin cesar, el hombre había tratado de salvar a la mujer y el anciano que también fueron llamados por gantz, pero estos no habían hecho caso a el consejo de Nanami sobre el traje dejándolos expuestos a él acido que escupía el alien.
Una vez que Nanami disparo en el punto certero de esa cosa, fueron devueltos a la habitación. estando ahí recibió una larga explicación sobre Gantz por parte del hombre rubio.
Luego de morir algunas personas tenían el infortunio de acabar en una habitación cercana a la torre de Tokio, donde la esfera negra Gantz, denominada por sí misma, los enviaba a misiones con el propósito de matar alienígenas o devolverlos a su planeta y como si de un video juego se tratara después de cada misión se les daba puntos dependiendo de su cooperación en esta. Al llegara los 100 puntos podías pedir tres cosas.
|Revivir a alguien de la memoria de Gantz|
|Una súper arma|
|Ganar su libertad|
Fue una completa locura escuchar las palabras del hombre, pero también lo fue morir en un accidente automovilístico y encontrarse corriendo de un pájaro gigantes por las calles de Tokio.
Pasada la sorpresa y aceptando su nueva vida, Yuji se aferro a Kento, no solo por su experiencia en gantz, sino también porque verdaderamente le causaba intriga que alguien como Nanami, que parecía ser un hombre normal, estuviera mas de 6 meses peleando y asesinando alienígenas. No sabia la forma en la que Nanami había muerto y este nunca saco el tema a relucir.
Vivir con el hombre fue pura casualidad al no poder volverá a su departamento, medio vecindario había visto como lo atropellaron y volver no era una opción. Kento amablemente lo invito a quedarse el tiempo que fuera necesario. Tres semanas después Yuji lo besaría en la entrada de la casa dándole la bienvenida como si fueran pareja de toda la vida.
Cada misión bailaba entre la vida o la muerte, Kento había sido su instructor y ahora su compañero de pista.
—¿Estas listo? —pregunta Nanami con seriedad mientras lo toma de la mano y entrelaza sus dedos. Era hora de volver y tomar las armas.
—Si.
Yuji deseaba alcanzar los 100 puntos y volver a tener una vida normal, pero aquello implicaría olvidar a Kento y el hombre no parecía tener deseos de salir de Gantz.
Tenia 95, 5 puntos más y Yuji tendría que decidir.
