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Fandoms:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2022-12-18
Words:
954
Chapters:
1/1
Comments:
1
Kudos:
3
Hits:
20

Red and Yellow

Notes:

Translation will be posted on chapter 2

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

La canción de la Fuerza calló para siempre. Para el niño sentir aquella ausencia era volver al momento donde parte de sí mismo había muerto junto a su clan. Era querer huir y estar paralizado, la voz de su madre reemplazada por gritos. Era darse cuenta de que no podía recordar los rostros de aquellos a quienes más había amado sin sentir una punzada de absoluto terror.

Vildar sintió cómo pequeñas formas sin rostro tocaban sus hombros, agitándolo desesperadamente.

-¡Alguien llame al maestro! ¡Le está pasando de nuevo!- una de las formas gritó y el resto de las figuras a su alrededor corrieron. Vildar no comprendía quiénes eran o su urgencia. Solo deseaba poder recordar el rostro de su familia sin sentir dolor. Sin poder evitarlo estaba de vuelta en su hogar observando la fosa de cuerpos en silencio.

Pero el silencio no lo había salvado de ser encontrado por el fuego. Indefenso, el niño intentó gritar y con alivio y dolor sintió cómo la Fuerza regresaba a él con una canción que se asemejaba a una tormenta antes de perder el conocimiento.

Fue el frío suelo de piedra lo que le despertó. Vildar exhaló aliviado, había tenido una nueva pesadilla pero aún sentía la Fuerza. Se enderezó sintiéndose mareado y a su alrededor la habitación donde dormía con los otros niños cobró forma. Pudo distinguir a una pequeña tirada en el suelo junto a una de las paredes. Algunos niños trataban de despertarla, el resto le miraba desde la distancia y de ellos Vildar sintió un profundo miedo.

-¿Por qué lo hiciste?- Una voz angustiada le gritó. -¡Ella quería ayudarte!

-¿Está… muerta?- alguien más dijo.

-¡Maestro! ¡Maestro!

Vildar se paralizó y dos brazos firmes lo sostuvieron cuando sus piernas temblaron. Largas túnicas cafés pasaron junto a él hacia la niña en el suelo.

Los brazos lo condujeron lejos del coro de gritos.

 

 

-No será permanente.- El maestro le aseguró. -Hasta que logremos controlar tus terrores nocturnos dormirás separado del resto de tus compañeros en una habitación cerca de otros jedi, ¿de acuerdo? No estarás solo, Vildar.

Él encorvó levemente su espalda, incómodo y tenso.

-La fuerza está contigo. Y también nosotros, pequeño.

El niño intentó mirarle, pero pronto desistió. La sensación era muy intensa si trataba de ver sus ojos. Podía sentir su genuina preocupación por él, su gentileza y disposición de ayudarle, pero si enfocaba la mirada sabía que podría distinguir más cosas. Memorias que no eran suyas, sentimientos profundos y ajenos que resonarían con los suyos y despertarían nuevamente a aquella figura que cada noche respiraba su asfixia con deleite.

Vildar apretó sus dientes y dejó que el maestro jedi guiara sus pasos. Lo siguió de forma mecánica mientras miraba caer sus propias lágrimas en el piso. Algunas mojaron su bufanda y sin pensarlo el niño las limpió de su rostro con los gruesos guantes que cubrían sus pequeñas manos. Nuevamente sintió la preocupación del hombre y sin poder evitarlo miró su rostro joven, vislumbrando un poco de su pasado.

-Puedo ayudarte a dormir si me lo permites, Vildar. - El jedi murmuró con gentileza, infinitamente compasivo y el niño pudo sentir cómo aquel amor alguna vez fue compartido con otros seres cercanos. Sintió el duelo del hombre y el suyo como uno solo y sacudió su cabeza retrocediendo.

-Perdiste a alguien. Lo harás peor.- le susurró con un nudo en su garganta y percibió la sorpresa del jedi.

-¿Puedes sentir mis emociones, aun con las barreras?

-Me duele sentirte.- El niño le respondió confundido y cansado.

-Ya entiendo, lamento haberte causado dolor. No te preocupes, Vildar. Te ayudaremos a no sentir las emociones de otros con tanta intensidad.

No mentía y el niño sintió un poco de alivio en la confianza que aquel hombre transmitía por encima de su propio dolor.

El jedi lo llevó al interior de su nueva habitación. Era pequeña, más templada que el cuarto de los pequeños y lo más importante de todo era que el ruido de emociones que no le pertenecían era apenas un murmullo. Percibió otro par de jedis en las habitaciones cercanas, pero sus presencias no abrumaron su mente. Una cama había sido preparada para él con varias mantas azules apiladas junto a una almohada. Él se acercó y tocó distraídamente la tela.

-La Fuerza te protege.- Le dijo el hombre a manera de despedida, y Vildar supo que era cierto.

Esa certeza era lo único que lo mantenía con vida.

El jedi partió y él se quedó mirando las mantas y la cama sin saber qué hacer. Quería llorar pero no quería hacer ruido y atraer a más personas, quería dormir pero estaba aterrado de sus sueños. Indeciso miró el azul de las mantas, percibió el olor de tierra mojada e incienso afuera de su ventana y miró cómo el brillo cálido de la pequeña linterna del cuarto creaba sombras en los pliegues de su bufanda. Analizó cada detalle de la habitación cuando de pronto afuera escuchó la voz del hombre conversando con otro de los jedis que había sentido. Sin poder evitarlo se acercó a la puerta entreabierta.

-...En la holo llamada dile que llegó hace dos días. Sí, kiffar hiper empata con psicometría demasiado avanzada para su edad. Tiene trauma psicológico agravado sin tratar.

-¿Y la otra niña?

-Se encuentra en la enfermería. Pero no sabemos si el golpe fue...

Vildar cerró la puerta y retrocedió hasta chocar con el umbral de la ventana. Se mantuvo despierto, respirando con fuerza y tiritando hasta que su habitación se tiñó del azul profundo previo al amanecer.

Lo último que vio antes de perder el conocimiento por el agotamiento fue el amarillo de los rayos de la mañana en el suelo de piedra.

Notes:

Ay es que no puedo escribir en inglés sin antes escribir en español y_y

Gracias por leer, gente bonita del internet