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Louis' Guide to the Styles Boys

Summary:

Guía de Louis Tomlinson de los chicos Styles

Observación #1: Ser un mocoso del ejército es una mierda. Salvo que es definitivamente una mejor alternativa que mudarse a Corea.
Observación #2: Olvida a los malvados, risueños, pequeños monstruos. Estos chicos han sido tocados por los dioses Abercrombie.
Observación #3: Tres palabras: abdominales de acero.
Observación #4: No me hagas hablar sobre el estado del baño. Estoy pensando en llamar a un equipo de materiales peligrosos. En serio.
Observación #5: Estos chicos saben cómo hacer enemigos. A lo grande.

 

[Esto es una adaptación, todos los creditos a Kate Brian autora de Megan Meade's Guide to the McGowan Boys]

Chapter 1: Prologue

Chapter Text

Cuando tenía nueve años, Louis Tomlinson conoció a un grupo de chicos terribles, perversos, cubiertos de helado, hijos de un amigo de su padre… los chicos Styles. Ahora, siete años más tarde, los padres de Louis, médicos del ejército, son enviados a Corea y Louis es enviado a vivir con los pequeños monstruos, quienes son mayores ahora y muy diferentes a lo que los recordaba.

Vivir en una casa con siete muchachos dará a Louis, quien nunca ha interactuado con chicos y menos besado a uno, la oportunidad perfecta para aprender todo lo que hay que saber sobre los chicos. Y le enviará todos sus apuntes a su mejor amiga, Tracy, en…

 

Guía Louis Tomlinson de los chicos Styles

 

Observación #1: Ser un mocoso del ejército es una mierda. Salvo que es definitivamente una mejor alternativa que mudarse a Corea.

Observación #2: Olvida a los malvados, risueños, pequeños monstruos. Estos chicos han sido tocados por los dioses Abercrombie.

Observación #3: Tres palabras: abdominales de acero.

Observación #4: No me hagas hablar sobre el estado del baño. Estoy pensando en llamar a un equipo de materiales peligrosos. En serio.

Observación #5: Estos chicos saben cómo hacer enemigos. A lo grande.

 

 

**** 

 

 

-Louis, tenemos que hablar.

 

Louis Tomlinson bebió un buen trago de su soda y dejo caer la pajilla de sus labios. Su corazón se dejo caer con él. Cerro los ojos firmemente.

¿Qué estaban haciendo sus padres de vuelta de la base tan temprano?

 

-Este es mi primer refresco del día, lo prometo –dijo, girando en la silla La Z-Boy giratoria de cuero de su padre para enfrentarse a ellos. Sin embargo, en el momento en que los vio supo que no iban a hablar sobre su consumo de azúcar del día. Esto era mucho más grave.

 

Los padres de Louis estaban de pie delante de él en el salón para nada original de asuntos gubernamentales en casa, ambos llevando sonrisas falsas de emoción. También estaban vistiendo sus uniformes de gala: su madre en una falda prensada y chaqueta verde militar con medias oscuras, a pesar de que estaban a unos cuarenta grados a la sombre de Texas, y su padre con el cuello abotonado con tanta fuerza que su cuello se estaba poniendo rojo.

 

-Oh Dios- dijo Louis.

 

Coloco su vaso de soda empapado sobre la montaña de bebidas a su lado y se preparo. Había sido un mocoso criado en el ejército toda su vida, así que no fue difícil para él entender lo que estaba por venir. Solo esperaba que no fuera cierto.

 

-Es hora de empacar tu equipo, Pateador –anuncio su padre, forzando una sonrisa bulliciosa- ¡Nos vamos a mudar a Corea del Sur!

 

Así es. Allí estaba. Louis entro en caída libre. Sus órganos internos se revolvieron sin pero y comenzaron a flotar por el interior de la cavidad de su cuerpo. Se aferro a los brazos de la silla con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos, solo para no vomitar.

 

-¿Qué? –soltó. Su voz sonaba distante.

-Ha pasado un tiempo desde que fuimos trasladados, ¿Cierto? –dijo su padre muy casualmente-. Esto debería ser emocionante.

 

¿Emocionante? ¿Había estado probando las mascaras de gas por toda la base hoy? ¿Cómo puede alguien pensar que él estaría entusiasmado con esto?

Louis se había estado mudando durante toda su vida. Él había nacido en Doncaster, Inglaterra, en una de las mayores bases militares estadounidenses en Europa. Cuando tenía 5 años, justo en el momento en que había hecho su primer amigo, su familia había sido trasladada a Turquía. Después de unos años allí jugando al futbol con los chicos y aprendiendo turqués de su mejor amiga, Medha, otra transferencia había surgido, enviando a Louis al país que siempre había pensado como su hogar por primera vez en su vida. A lo largo de toda la escuela media Louis se había mudado, desde el Fuerte Carson en Colorado al Fuerte Bragg en Carolina del Norte al Fuerte Leavenworth en Kansas. Él no había estado en ninguno de esos lugares durante el tiempo suficiente para hacer amigos de verdad.

Pero aquí, en Fuerte Hood, Louis finalmente había encontrado un hogar. Había pasado por tres grados completos aquí. Estaba en un equipo campeón estatal de futbol.

Acababa de recibir su permiso de aprendiz.

Tenía una verdadera mejor amiga, Tracy Dale-Franklin. Y este año, en el primer día de escuela, iba a hablar con Ben Palmer. Finalmente, por fin iba hablar con él.

 

-¿Louis? ¿No vas a decir nada? –pregunto su madre.

 

Si, voy a decir algo, pensó Louis, poniéndose de pie. Le dio la espalda a sus padres y se quedo mirando por la ventana, abrazándose y agarrándose de los lados de su camiseta en puños. Esto estaba mal. Louis siempre había sido el hijo perfecto. Él nunca les respondía mal. Nunca dejaba saber a sus padres si estaba deprimido o enojado, o que pensaba que una de sus muchas, muchas reglas no era justa. Nunca los había desobedecido ni una vez en su vida. ¿No se dan cuenta sus padres lo bien que lo han tenido?

Mientras Louis miraba por la ventana hacia el césped perfectamente cortado se sintió como cuando siempre hace bien todo antes de que empezara a vomitar. Y fue como si una fuerza externa estuviera trabajando en él; sabía que no había ningún modo de detener lo que estaba a punto de suceder.

 

Se dio la vuelta y miro directamente a sus padres. Contuvo el aliento.- No voy a ir.

 

Le tomo cada onza de coraje que tenía solo para decir esas 4 palabras, y una vez que estaban fuera, no podía creer que las había dicho.

Nadie se movio. Louis estaba teniendo una experiencia fuera del cuerpo. Como el año pasado cuando se había tambaleado en la banca después de sufrir una conmoción cerebral en el juego de la semifinal estatal. Como si fuera consciente de lo que estaba pasando a su alrededor, pero en realidad no era él que estaba allí.

 

-¿Cómo dijiste? –dijo su padre.

-No voy a ir. No me voy a mudar a Corea del Sur –dijo Louis, todavía incapaz de creer que las palabras habían salido de su boca.

 

Su madre y padre intercambiaron una mirada. Parecia que tampoco creían que fuera Louis el que estuviera en la habitación con ellos.

 

-Lo siento, Louis. Sabemos que esto es duro para ti –dijo su madre-. Pero solo vamos a estar allí durante 2 años y luego volveras a los Estados Unidos para la universidad de todos modos.

 

Dos años. ¿Dos años? ¿Qué clase de persona pone la palabra “solo” frente a las palabras “dos años”?

 

-No, no voy a ir –dijo Louis, sintiéndose mas valiente cada segundo que su padre no explotaba contra él- No pueden hacerme esto. Esta es mi vida y…¡y quiero vivir aquí!¡Con mis amigos! Quiero decir, ¿Qué pasa con el equipo de futbol? Y…¿Y la fiesta de graduación? Y…

 

¡Ben Palmer y sus hoyuelos perfectos! Se lamento su mente.

 

-Louis…

-¡Estoy harto de esto, mama! No me gusta mudarme. Simplemente no quiero hacerlo mas. ¿Por qué tengo que hacerlo?

 

El padre de Louis respiro hondo. Sus fosas nasales flameaban mientras el dejaba escapar el aire. El y la madre de Louis se miraron de nuevo, comunicándose en silencio, así como hacían tan a menudo.

 

-Bueno, hay otra opción –dijo su madre por ultimo.

Louis apenas se atrevía a tener esperanza.- ¿La hay?

-Tu padre y yo… tenemos que ir –dijo, jugueteando con su anillo de bodas-. Pero si realmente quieres quedarte…

-¿Me puedo quedar con Tracy? –soltó Louis.

-No…no –dijo su padre-. Los Dale-Franklin ya tiene las manos llenas. Ya lo sabes.

 

Louis lo sabía muy bien. El hermano mayor de Tracy, Joe, se había graduado y se había ido a la Academia Naval, para gran disgusto de su “Ve al Ejercito” papa. Su movimiento había liberado a cabo un poco de espacio en la casa de tres habitaciones de los Dale-Franklin, pero Tracy todavía compartía una habitación con su hermana, Brianna, y el mayor de sus dos hermanos menores aun estaba enclaustrado en el sotano.

 

-Entonces, ¿Qué?

-Bueno tu padre estuvo hablando con Des Styles ayer por la noche –Dijo su madre.

-¿John McGowan? –repitio Louis, estupefacto. Des Styles era el viejo amigo de su padre en la escuela de medicina.

-El dijo que el y Anne estarían encantados de cuidar de ti, mientras tu padre y yo estamos en Corea del Sur –continuo su madre, como si no acabara de enviar a la cabeza de Louis a girar-. No pensamos que seria algo que te interesara después de todo, Corea del Sur es una oportunidad increíble para una nueva experiencia cultural. Sin embargo, si… te sientes fuertemente…

-Des Styles –dijo Louis otra vez.

-Si. Des Styles –Dijo su padre rotundamente-. ¿Estas bien?

 

¿Sus padres estaban dementes? ¿Estaban certificadamente locos? En primer lugar querían enviarlo al Lejano Oriente, y después sugirieron mandarla a la casa de los Styles en Boston, Massachusetts, para vivir con todos esos…

 

-A los chicos les llevara un poco de tiempo adaptarse, pero estoy segura que todos ustedes se llevaran muy bien –dijo su madre.

 

¿Chicos? La mente de Louis fue inundada con imágenes de niños. Niños a quienes le faltaban dientes, la cara embadurnada con helados, sus ojillos redondos riéndose de él cuando lo llevaron detrás de su casa para ver a su nuevo “cachorro” y luego lo enlazaron de un árbol y lo colgaron al revés. Cabello grasiento, piernas rechonchas, niños pequeños malvados. Niños con gusanos en sus bolsillos que consumían chicle del suelo y tiraban de su cabello.

 

-¿Cuántos de ellos es que son, otra vez? –pregunto Louis mientras se sentaba temblando en el borde del sofá.

 

Su madre y padre reflexionaron sobre esto.

 

-Siete en el ultimo recuento, creo –dijo su padre-. Cerca de toda una camada.

 

Si. Cerca, pensó.

Por supuesto, ya no serian unos pequeños de manos sucias y llenos de manchas de barro, ¿cierto? La mayoría de ellos habían estado alrededor de su edad la ultima vez que los vio hace 7 años, lo que significaba que ahora serian –trago saliva- adolescentes.

Louis empezó a sudar. Los adolescentes eran aun peor. Chicos manchados de barro a los que podia darle una paliza en la cabeza con un bate de wiffleball. Así fue como él había conseguido que retrocediera finalmente el regordete, de abundante cabello Nick –el peor de la manada- la ultima vez después de incidente de laza. Pero chicos adolescentes… esos a quienes no podia manejar. Con 16 años de edad y aun no había tenido ni una sola convesacion funcional con un chico de su clase, él siendo un chico. Patético, pensó. ¿Cómo iba a vivir con 7 de ellos?

 

-Por lo tanto, ese es el acuerdo –dijo su padre-. Puedes venir a Corea con nosotros o bien puedes quedarte en los Estados, pero si te quedas aquí, te vas a quedar con los Styles.

-¿Tengo que decidir en este momento? –pregunto Louis.

-No, cariño, pero pronto –dijo su madre, inclinándose para correr la mano por el cabello de Louis-.Nos vamos dentro de unos pocos días. –Le dio un beso en la frente a Louis y este la miro a los ojos… exactamente el mismo color que tenía el mismo Louis, con solo unas cuantas arrugas en las esquinas-. Te extrañaremos tanto, si decides quedarte.

 

Louis asintió con la cabeza, aturdido.

 

-Pero solo queremos lo mejor para ti, así sea lo que decidas, te apoyamos –agrego su madre.

 

Louis trago saliva. Esta mañana se había despertado con nada mas importante que practicar su discurso de Ben Palmer y agregar la mitad de un kilometro a su trote diario. Ahora todo el mundo se había puesto al revés.

 

-Gracias –dijo Louis finalmente.

Su madre sonrio, haciendo parpadear las lagrimas –Piensa en ello y háznoslo saber.

 

Louis se desplomo de vuelta en el sofá mientras sus padres salieron de la habitación. Todo por mi cuenta con 7 chicos o con mis padres… en Corea, penso Louis.

De repente, huir para unirse al circo parecía una opción viable.

 

****

 

TooDmn-Funky:   ¡¡¡Ya te extraño!!!

Kicker5525:   ¿Tracy? Ni siquiera estoy en el aeropuerto todavía.

TooDmn-Funky : No puedo creer que me estes dejando…

Kicker5525:   No por elección.

TooDmn-Funky:   ¡Mas te vale que me envíes un correo al segundo que llegues allí! ¡¡7 chicos!! ¡Eres tan afortunado!

Kicker5525:   No afortunado. Muerto. Estoy muerto.

TooDmn-Funky:   Bueno… cierto. Lo ESTAS.

Kicker5525: Gracias por la charla entusiasta. Agrrrrrr…. ¿¿¿CÓMO VOY A HACER ESTO???

TooDmn-Funky: ¡¡¡Oye, quizás FINALMENTE aprenderas a valerte por ti mismo!!!

Kicker5525: ¿Cuántas veces vas a decirme eso?

TooDmn-Funky:   5.345.654 o hasta que tu empieces a hacerlo.

Kicker5525: ¡OYE! ¡¡¡¡FUI MUY FIRME CON MAMA Y PAPA!!!!

TooDmn-Funky:   Es un comienzo, bien. He estado pensando en los chicos. ¿Recuerdas que el año pasado mi hermano hizo la cosa esa de la inmersión en Paris?

Kicker5525: ¿¿¿¿Dónde aprendió a hablar francés????

TooDmn-Funky: ¡Si! Estuvo hablando por 2 semanas nada mas que francés y se volvió muy bueno con ello.

Kicker5525: ¿¿¿…???

TooDmn-Funky: ¡¡¡Bueno, esto es como un programa de inmersión de chicos!!!

Kicker5525: Entonces… ¿Qué? ¿Me voy a volver muy bueno con los CHICOS?

TooDmn-Funky: ¡Exacto! Sabras de lo que hablan cuando están solos. Sabras como son entre si. ¡Sabras como PIENSAN! ¡¡Y CUANDO TODO ESTO TERMINE SERAS CAPAZ DE ESCRIBIR UN LIBRO GUIA SOBRE CHICOS!!

Kicker5525: Estas demente.

TooDmn-Funky: ¡HABLO EN SERIO! ¡Podras romper el código de los chicos!

Kicker5525: Tracy, creo que estás olvidando que yo también soy un chico.

TooDmn-Funky: Uno que nunca en su vida convivió con chicos. Por lo tanto tú no cuentas como uno.

Kicker5525: Huh.Okey.Entonces, ¿Chicos 101?

TooDmn-Funky: ¡Ahora me estas entendiendo! Y me enviarás todas tus notas para que yo pueda publicarlas en la web.

Kicker5525: Me gusta. Estoy dentro.

TooDmn-Funky: ¡Sabia que lo harias!

Kicker5525: ¡¡¡¡Deseame suerte!!!! Reaaaaaaaaalmente la necesito.

TooDmn-Funky: ¡Buena suerte! ¡Besos!

Kicker5525: ¡Besos!