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Parecidos

Summary:

Au dónde ambos mundos son uno solo y se topan solo por casualidad, que miedo toparte a alguien con similitudes tuyas, aunque con actitudes distintas

{También en wattpad con el mismo nombre}

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

 

Tanaka-kun wa itsumo kedagure

 

Ohta intentaba despertar a Tanaka sin mucho éxito, como todos los días, el siempre apático de su amigo cuando veía la oportunidad de dormir, lo hacía, pero incluso para la pereza se esfuerza.

 

Agarró a su apático amigo, llevándolo en la espalda, por qué, está vez tomaría una pequeña desviación para comprar unos dulces de edición limitada que se encontraban en Shibuya. 

 

( ꈍᴗꈍ)( ꈍᴗꈍ)

 

Tokyo Revengers

 

Mientras en Shibuya se encontraban dos adolescentes con problemas de querer ser adultos, comiendo en un restaurante, uno viendo comer al otro, el cual se encontraba feliz comiendo con su banderita.

 

Suspirando se encontraba el de tatuaje de dragón, pues, una vez terminó de comer su compañero de baja estatura, este se durmió

 

¿Qué eres, un anciano? — se preguntó, sabiendo que nadie le respondería

 

Sin esperar más, este se abrió paso al asiento en dónde se encontraba su amigo y lo subió a su espalda, sabiendo que este tardaría un poco en despertar.

 

(≧▽≦)(≧▽≦)

 

Narrador omnisciente

 

Allí, justo en ese momento pasaron, uno saliendo de la tienda de dulces y el otro del restaurante, pasaron a lado, solo fue un segundo, pero notaron entre sí, su presencia.

 

Como si hubieran descubierto algo único, se giraron, aunque por el brusco movimiento, hicieron que los que estaban en su espalda se movieran, pero no al punto de despertarse, solo se acomodaron en la espalda de sus altos. Viéndose a sí mismos, titubeando en que decir, ambos rubios. Claro que se quedaron impactados, no todos los días encuentras a alguien de tu misma estatura, casi el mismo color de cabello, con expresiones intimidantes, con su amigo bajito en su espalda, dormido. 

 

¿Eres un pandillero? — pregunto Ohta, por el tatuaje que sobresalía en la sien del otro alto, y a los pocos que a visto con tatuajes eran pandilleros, así que su suposición era algo acertada, nunca en su vida se había topado con un pandillero, Echizen no cuenta, ella usa el nombre de pandillera para tapar su dulce personalidad.

 

Si, algún problema? — pregunto draken de manera amable, aunque para Ohta, sonó amenazante, Ohta no deseando problemas por unas simples palabras, que algún Dios lo salvé.

 

Ohta, ya llegamos a casa? — Bendito sea el Dios que despertó de su sueño a Tanaka, este vio de reojo a la personaje de tatuajes, pero no mostró interés y solo se volvio a dormir.

 

¡eh! No, ya vamos en camino, solo me desvíe por unos dulces — le respondió a su amigo peli-negro, haciendo una leve reverencia hacia el chico del tatuaje, alejándose apresuradamente disimuladamente.

 

Draken deseaba poder haber tomado una foto del momento, por qué cuando le cuente a Mikey sobre eso, no se lo va a creer, con una ligera sonrisa, siguió caminando hacia su destino, ojalá encontrarse de nuevo al de cola de caballo, disfrutaría la confusión de sus amigos a ver un parecido suyo.

 

( ╹▽╹ )( ╹▽╹ )

 

A las semanas se volvió a encontrar a los chicos de antes, está vez cerca del templo.

 

Ohta había encontrado otra tienda de dulces cerca del templo, pero lo importante, el dulce de edición limitada no se va a comprar solo, disfrutando su dulce, entrando a las orillas del templo, sentándose en una banca con su amigo perezoso durmiendo entre sus piernas. Era un ambiente agradable, nada podía interrumpir ese agradable momento.

 

Bueno eso hasta que escucho algunas voces por encima de las escaleras del lugar, no quería interrumpir lo que sea que estaba pasando allá arriba así que solo disfruto de su dulce hasta acabarlo.

 

Tristemente no podía salir rápido, ya que al parecer ese lugar era perfecto para que su amigo tomara la siesta, claro, podría llevárselo sin más, pero, podría sin querer alertar a los que están cerca del templo y él no quería problemas, pensando un buen rato debatiendo si agarrar a Tanaka e irse de allí o esperar a que se vayan con la gran probabilidad de que los encuentren, no se dió cuenta de que algunas personas con uniformes caminaban directo a él.

 

Oe, Oe!! Quien eres ah!? Acaso eres un maldito informador de otra pandilla!! Este no es lugar para ratas como tú!! — Un joven que aparentaba ser rudo fue quien alzó la voz, Ohta no sabía qué hacer. Maldita sea, también Tanaka ya se estaba despertando.

 

Ohta... ¿Dónde nos metimos? — habló estoicamente su amigo, quien estaba viendo a su alrededor hasta que su mirada paró en los que habían hablado antes de que el despertara, quedándose congelado mientras los veía.

 

Ohta..  tu tienes cara intimidante, ahuyentarlos — susurró el peli-negro, suspirando, Ohta tenía que encontrar la forma de que esos chicos los dejarán en paz.

 

Así que se levantó, dejando ver sus 1.84 cm, haciendo dudar a los chicos que tenía de frente, ya que, a ellos, por alguna razón, les recordó a su Vice-comandante.

 

Clarame no se dejaban intimidar por la altura del rubio ceniza, así que siguieron hablando, intentando ya no ahuyentarlos, si no que, pelearán con ellos, claramente, ambos chicos no querían eso, estos solo querían volver a sus casas tranquilamente viviendo su vida de una pareja de ancianos.

 

Ese pequeño escándalo llamó la atención de los comandantes, así que, caminando, con un Takemichi junto a ellos como siempre, fueron a ver qué era ese alboroto, Draken, quien se dió cuenta, que era el chico de la otra vez, decidió que era suficiente charla de los integrantes.

 

¡Oe! ¡Con quienes creen que pelean ah! Larguense de aquí de una vez — demandó el Vice-capitán, haciendo que los chicos que estaban allí, directa se fueran sin negarse, el de coleta de caballo suspiro, por fin podrían irse, iba a agradecer a quien le ayudó, pero se quedó paralizado al ver qué era el pandillero de la otra vez. Haciendo reír al de tatuaje, pues se dió cuenta como el otro alto se tensaba al notar su presencia.

 

Takemichi, este estaba sorprendido de encontrar a alguien de la misma altura que Draken, pues en Japón los altos que no son extranjeros si son raros en su país, pues casi todos no pasaban del 1.60-1.70

 

Nos volvemos a encontrar cola de caballo — Draken habló burlonamente, Ohta solo asintió débilmente, retrocedió disimuladamente, agarrando la cintura de Tanaka en caso de huir.

 

eh..! Ken-chin lo conoces? — preguntó el más bajito del grupo, comiendo un Tayaki,o Dios a Ohta le gustaba ese dulce, se apuntó mentalmente que debía comprar uno de camino a casa.

 

Me lo tope de una forma curiosa — iba a seguir hablando el de trenza si no fuera por qué noto como el de mechones agarraba como costal de papas a su compañero y este no decía nada, es más parece que este se ajustaba al agarre y parecía dormirse.

 

Un gusto volverte a ver eh.. señor pandillero, pero tenemos prisa en regresar, ah… hasta la otra! — se despidió Ohta, obviamente, anotó que nunca más volver a Shibuyа pues había una gran posibilidad de encontrarse con esos pandilleros muchas veces. Y Ohta no tenía el valor ni la fuerza para enfrentarlos, bueno tal vez si fuerza, pero lo suficiente.

 

Notes:

Esto fue hecho por aburrimiento y también por qué de alguna manera, mientras volvía a ver por 657 Tanaka-kun wa itsumo kedagure, sentí un cierto aire parecido con Draken y Mikey, en lo civil. No hate que lloró.

©Alexannie23 ©