Chapter Text
Harry está sentado en la barra de A&O otra vez, sin ninguna esperanza de encontrarlo.
Harry tiene veintitrés, omega y sin pareja. Y eso es básicamente todo lo que necesitas saber de él, es todo lo que a él le interesa que la gente sepa. Sin pareja. Omega sin pareja.
No es por gusto, por supuesto que no. Para este momento de su vida Harry creía que iba a estar en su casa, casado y hasta criando hijos. Pero no, porque los genes de Harry son mierda y él es un bicho.
Un bicho muy extraño.
Déjame describir un hombre omega típico. Altura estándar o menor, piel suave, espalda pequeña y cuerpo más bien delicado. Usualmente sin músculos marcados, o apenas suaves líneas, tal vez un poco de pancita porque eso les hace más atractivos, apenas una curva que deje imaginar a los alfas lo que puede crecer allí. Tal vez lindas piernas tonificadas, y caderas amplias.
Harry solía verse así, o bastante similar a eso, hasta que cumplió diecisiete. Cuando llegó a esa edad, su cuerpo empezó a cambiar completamente. Su celo vino, como siempre cada seis meses y ni bien finalizó, Harry sintió que algo estaba pasando. En pocos meses creció más de treinta centímetros, pasando la altura estándar y prácticamente a todos los alfas que conocía, sus brazos y piernas se alargaron y afinaron, y sus músculos comenzaron a marcarse por todos lados incluso si él apenas hacía ejercicio. Sus caderas se mantuvieron igual de angostas, su piel se volvió incluso menos suave.
Inicialmente no le dio demasiada importancia, creyendo que su aroma sería suficiente, pero los alfas comenzaron a mirarle como si fuera un bicho raro y los omegas evitándole como si él tuviera alguna clase de enfermedad contagiosa. A los diecinueve finalmente se dio cuenta de que lucía demasiado diferente, muy alto y flaco, espalda muy ancha, brazos fuertes y abdominales marcados, su rostro incluso empezó a mostrar una forma más cuadrada y angular, piernas muy largas. No era atractivo. Se veía como un alfa; tanto así que algunos omegas empezaron a preguntarle si lo era, porque incluso su aroma había cambiado.
Volviendo al tiempo presente, Harry mira alrededor como cada sábado, ha estado viniendo al club por tres años ya, sentándose en el mismo lugar todos los sábados con la inútil esperanza de encontrarlo.
“Harry.” La voz de Zayn se escucha sorpendida, como cada fin de semana. “Esperando, otra vez?”
“Sí, tengo la misma suerte aquí o afuera, lo sabes Zee.” El otro hombre suelta una risa y asiente. Zayn intentó encontrar parejas potenciales para Harry, como hace con todos los omegas que entran al club, pero cada alfa a quien logró presentar a Harry se negó a pasar una noche completa con él, ni siquiera para hablar.
Zayn es un omega, se unió a un alfa siendo muy joven, el otro tipo rompió la unión y le lastimó profundamente. No es común que un alfa rompa un enlace, pero ellos se unieron a los quince, y en algún momento el alfa encontró un omega que despertó su interés y deseó irse. Lo hizo, llevándose una parte de Zayn con él.
Pero Zayn mejoró con los años, conoció a Liam en ese mismo lugar, antes de ser A&O. Liam era el dueño del local, siendo éste un simple bar cuando Zayn entró por primera vez, y siguió viniendo solo para escuchar a Liam hablar y hablar toda la noche, haciendo a su corazón latir más rápido cuando éste le obsequiaba cálidas sonrisas o un cumplido. Está en la naturaleza de los omegas el gustar de esa clase de cosas, ser consentido, notado y apreciado.
Les tomó un año entero el decidirse, Liam nunca se había unido a nadie antes porque nunca se sintió lo suficientemente atraído para ligar parte de su alma a una persona. Él es un alfa nivel cinco, un estatus bastante decente y lo tenía todo resuelto, sólo le faltaba un compañero para compartirlo. Así que cuando Zayn apareció, ojos rojos y labios en un puchero sintió que eso era exactamente lo que estaba buscando. El aroma de Zayn era dulce y picante, llenando cada uno de sus sentidos y dándole escalofríos. Incluso si les llevó tiempo, Liam no se arrepiente ni por un segundo de haberse unido a Zayn. Se unieron y Zayn quedó embarazado enseguida.
En este momento, Liam está en su casa cuidando de su hija de dos años, mientras Zayn trabaja en el club. Ellos decidieron cerrar el bar y reabrirlo como un club que actúa como casamentero de alfas y omegas en la ciudad. Es famoso, y Zayn tiene esta clase de sexto sentido que le hace intuír cuando un alfa y un omega son especialmente compatibles sólo por su olor. El proceso es el mismo para ambos tipos, entrar, hablar con Zayn y explicitar que están buscando pareja, Zayn luego comienza a dar vueltas y a buscar parejas potenciales. Usualmente toma meses encontrar la persona indicada, pero si Zayn efectivamente encuentra dicha persona es muy probable que la unión se formalice. La ciudad le debe al menos un tercio de las nuevas parejas formadas de los últimos tres años.
“Te aviso si encuentro a alguien, está bien?” Zayn dice, palmeando el hombro de su amigo con esperanza. Pero Harry ya no tiene ninguna.
“Louis.”
“Qué Charlotte.”
“No piensas emparejarte con Eleanor?”
“No. Terminamos hace meses. Puede que hasta hace un año.”
“Tienes veinticinco.”
“Lo sé.”
“Necesitas una pareja Louis, estamos preocupados.”
“No siento la necesidad de-“
“No sientes la necesidad. En los encuentro de alfas ves como todo el mundo tiene pareja menos tú. Todos ellos tiene sus familias formadas y tú sigues jugando al maestro en esa escuela-“
“Soy un maestro. Eso es lo que hago.” Louis levanta la cabeza orgulloso, Charlotte entrecierra los ojos.
“No. eso es lo que los omegas hacen. Tú eres un alfa. Un alfa nivel siete Louis. No hay nada más alto que eso, es el mejor estatus que se puede tener, y tú lo estás desperdiciando! Podrías ser cualquier cosa-podrías ayudar a la familia pero te rehúsas y prefieres quedarte con ese trabajo que te ridiculiza frente a tus pares-“
“Ser un maestro y profesor de teatro no es ridículo.”
“Para un alfa lo es! Podrías estar dirigiendo la nación como los otros iguales a ti! Podrías incluso ser primer ministro!” Louis suspire, sentándose en su viejo sillón.
“Eso no es lo que quiero.”
“Te asusta tu aspecto, te asusta y pretendes que no te afecta cuando en realidad te mueres por ser como ellos.” Louis sacude la cabeza, exhausto.
“Un día vas a darte cuenta que alfas como tú dirigen el mundo, y cómo estás desperdiciando tu estatus. Te conviertes en un chiste a ti mismo por tratar de ser un omega. Porque incluso si te ves como uno, no lo eres.” Charlotte se fue, golpeando la puerta como cada vez que viene a visitor a Louis para intentar hacerle cambiar de opinión sobre sus elecciones de vida.
Louis es bajo, con curvas, delicado, pelo largo y fino, ojos azules y afilados, labios finos, manos pequeñas, rostro redondeado con pómulos altos y huele lo suficientemente dulce como para hacerte creer que es un omega. Pero en realidad, es un alfa, el nivel más alto de alfa.
Los alfas de nivel siete son escasos y poderosos, los hombres más poderosos del planeta porque sus órdenes son prácticamente imposibles de desobedecer. Louis nunca sintió la necesidad de mandonear personas, ni siquiera ha sentido atracción real hacia ningún omega en su vida. Pero es un alfa nivel siete, y cuando descubrió su estatus sorprendió a toda la familia. Su madre le inscribió en una escuela para alfas con la esperanza de que eso le hiciera despertar, y funcionó, porque la primera vez que Louis tuvo que pelear con otro alfa, hizo al chico someterse a su voluntad luego de un rápido gruñido, dejando a todos los presentes aturdidos.
Le hicieron pelear con diferentes alfas hasta decidirse sobre su nivel, en su ciudad no había alfa capaz de resistirse a su voz. El proceso normal luego de que un alfa descubre que es uno, es hacerle pelear con alfas de diferentes niveles para probar su resistencia. Cuando se mudó a la capital, repitió el proceso en una academia para alfas y se declaró que su estatus era nivel siete. Le hicieron anotarse y firmar en el registro de alfas nivel siete y así es como su familia empezó a depositar esperanzas infinitas en su persona. Un alfa estándar e snivel tres o cuatro, ser un nivel cinco o seis es excelente, pero ser un nivel siete es una bendición para la persona y para toda su familia. Imagina tener el poder de decidir qué es lo que los demás deben ahcer, sin que ellos cuestionen tus órdenes porque tu eres su líder natural, porque tú has nacido para dirigirlos.
Pero como Louis se ve así y actúa de la manera en que lo hace, vive para decepcionar a todos aquellos a quienes aprecia.
Y realmente le importa, le duele que sea así pero este ser es su yo real, no como los otros, no puede verse a sí mismo como un empresario o un político. Él es Louis, simplemente Louis.
Su teléfono vibra con un texto de otra de sus hermanas menores.
“Ve a A&O por favor. Sólo una noche.” Louis suspire, la chica ha estado intentando hacerle ir al club por al menos un mes. Louis se estira en el sillón, decidiendo que necesita despejar su mente.
“Ok.” Es lo que responde.
